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  • Empezamos un nuevo año: hola 2024

    Empezamos un nuevo año: hola 2024

    Empezamos un nuevo año: hola 2024

    Recogemos un fragmento de Machado para iniciar este 2024:

    «Todo pasa y todo queda, pero lo nuestro es pasar, pasar haciendo camino, camino sobre la mar… Caminante no hay camino, se hace camino al andar, al andar se hace camino y al volver la vista atrás… VEMOS TODO LO SEMBRADO (aportación de BOLSETA)».

    Y es que, preparando este post de inicio de año, hemos recorrido los distintos posts del blog y nos quedamos maravilladas y muy orgullosas. ¡Madre mía, qué cantidad y calidad de contenido hay en el Blog de BOLSETA!

    El primero fue en junio de 2020 y desde entonces han pasado por aquí recetas sostenibles buenísimas, entrevistas a personas maravillosas que han querido sumarse al Movimiento BOLSETA, propósitos de año nuevo, celebraciones de aniversario con limpiezas de playa o subastas solidarias… ¡81 posts en total! En ellos, hemos puesto toda nuestra voluntad para ser de ayuda en tu paso hacia una vida más sostenible, solidaria y de proximidad, y para que te sientas acompañada como persona habitante de este planeta que quieres dejar un poco mejor.

    Este 2024 lo iniciamos con muchas, muchísimas ganas. Queremos que sea un año donde la divulgación tome mucha fuerza y podamos llevar el mensaje y la pasión de BOLSETA por generar un enfoque más amplio, menos individual y menos inmediato, en nuestro día a día para reducir nuestros residuos con impacto ambiental, social y de cercanía.

    Con esta idea, vamos a compartir por aquí posts con contenido divulgativo a lo largo de los diferentes meses para que puedas incorporarlos en tu día a día:

    1. Vivir en comunidad.
    2. Limpiezas comunitarias/voluntariado del entorno y medio ambiente.
    3. Fomentar la biodiversidad en jardines y balcones.
    4. Reparar dispositivos electrónicos en lugar de reemplazarlos.
    5. Explorar destinos turísticos locales en lugar de viajes de larga distancia.
    6. Vecindades colaborativas.
    7. Comprar alimentos de productores agroecológicos locales.
    8. Control del agua y situación actual
    9. El reciclaje, la reutilización, el retorno

    Y además, vamos a recuperar la sección de entrevistas para poder acercar nuestro mini cuestionario sostenible a alguna persona más que nos sorprenda con sus respuestas. Vamos a compartir alguna nueva receta sostenible, riquísima y triunfante, para que sea un éxito en tus reuniones o regalos. Y vamos a seguir dando datos del proyecto BOLSETA que este año cumplirá 7 años. A ver qué se nos ocurre de celebración, de momento nos hemos celebrado con una limpieza de playa en el 5º aniversario y con una subasta solidaria, ¿se te ocurre una nueva propuesta?

    Estamos encantadas de seguir compartiendo contigo estas letras y queremos ser muchas personas más este 2024 motivadas y apasionadas por hacer de este mundo un lugar más sostenible, solidario y de proximidad, así que si tú puedes compartir nuestra existencia y nuestro trabajo con tu entorno, te lo agradeceremos enormemente.

    ¡Vamos 2024!

  • Propósitos BOLSETA para el 2022

    Propósitos BOLSETA para el 2022

    Nuestros propósitos para el 2022

    El año pasado te presentamos 12 retos donde propusimos desde cómo ahorrar agua, a viajar en avión de una manera más sostenible, comer menos carne o cómo pasar unas Navidades más sostenibles.

    Para este 2022, queremos seguir manteniendo nuestro compromiso con el movimiento BOLSETA; por eso te vamos a plantear nuevos propósitos a lo largo de estos 12 meses, y que iremos compartiendo a través de este blog, Instagram y Newsletter mensual (donde aparte de que serás la primera en enterarte de estos propósitos, compartiremos contigo contenido extra muy nutritivo).

    Cuando nos hemos sentado a pensarlos, deseábamos que fueran prácticos a nivel de crecimiento personal y tuvieran efecto en tu entorno de acción más cercano. Si te apetece, nos encantaría que los pusieras en práctica con nosotras a lo largo del año:

    Un poco de minimalismo en tu vida

    Adoptar hábitos minimalistas puede ayudarte a reducir la velocidad de ciertos momentos de tu vida y simplificar prioridades y pertenencias. Te queremos dar unas pautas para vivir con propósito y realización, y que te concentres en lo que realmente importa.

    Viajar más despacio, slow travel

    El slow travel, o viaje lento, es un enfoque que enfatiza la conexión con la gente local, las culturas y la comida, y que promueve la educación y un impacto emocional duradero. Y todo esto sin dejar de ser sostenible para las comunidades locales visitadas y el medio ambiente.

    Por un buen uso de Internet y las redes sociales

    ¿Las redes sociales están fortaleciendo a nuestras comunidades o el hecho de pasar tiempo delante de los teléfonos y ordenadores está restándonos tiempo en lugar de sumar? Hablaremos y curiosearemos acerca de ello.

    Meditación en tu día a día

    Cuando nos iniciamos en la meditación, es mejor hacerlo durante 5 minutos al día que aspirar a una hora, desanimarse y luego no meditar en absoluto. Si deseas convertirla en un hábito, como te iremos explicando, asegúrate de que haya espacio en tu vida para ello y crea un entorno que lo fomente.

    Lee más libros

    No sabemos si también te pasa pero es común tener una lista interminable de lecturas recomendadas que va creciendo y creciendo, pero nunca reduciéndose. La cuestión es que si quieres incluir este hábito más frecuencia, te daremos unas pautas y estrategias para que empieces a disfrutarlo de verdad y sin perezas.

    Cuarto de baño más sostenible (y con menos plásticos)

    Simplificar los productos de rutina personal en el baño puede convertirse en uno de los desafíos más interesantes. Por ello, buscaremos alternativas que sean más sostenibles, e intentaremos minimizar los envoltorios y desperdicios, siempre apostando por productos libre de crueldad animal.

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Un gran avance en el movimiento hacia la sostenibilidad es el cambio de los envases de plástico hacia opciones más ecológicas que utilizan materiales reciclados. Muchos minoristas han hecho este cambio, pero es imposible evitar por completo algunos envases. ¿Qué hacemos pues con ellos?

    Cómo hacer compost en casa

    El compost es una forma sencilla de agregar humus rico en nutrientes a tus plantas o jardín, estimulando su crecimiento y aportando vitalidad. ¿Sabes qué es lo mejor? Que es gratis, fácil de hacer y buenísimo para el medio ambiente.

    Regala obsequios conscientes

    Desde BOLSETA seguimos defendiendo las compras con cabeza, o directamente, la no adquisición si no es necesaria. Pero si está en tus planes regalar algún obsequio, inclínate por alternativas respetuosas con el medioambiente, ecológicas, de segunda mano o por qué no, hechas por ti.

    Empieza el 2023 más ligera

    Cómo iniciar el 2023 un poco más ligeras de mente y más libres en cuanto al espacio físico que nos rodea. A pesar de que hay mucho en qué pensar durante la temporada navideña, no hay mejor momento para reevaluar lo que poseemos y ordenar lo que tenemos, no usamos o necesitamos.

     

    ¿Te unes a nosotras en este camino de aprendizaje y mejora de hábitos?

  • Celebra unas Navidades más sostenibles

    Celebra unas Navidades más sostenibles

    Ideas para celebrar unas Navidades más sostenibles

    Quedan dos telediarios para las Navidades, unos días para reunirse, celebrar, regalarse y divertirse. Si bien es una de las épocas más memorables del año… no es la más respetuosa con el medioambiente: son jornadas de excesos donde comemos más, bebemos más y claro está, gastamos más, tanto en sentido económico como energético.

    El viernes negro inauguró esta temporada de consumo en masa de finales de año, justo coincidiendo con nuestro reto de noviembre, no comprar nada durante 30 días. Y aunque sabemos que cada vez hay más personas atentas y conscientes de todo lo que esto conlleva, hay que seguir fomentando las celebraciones responsables y moderadas.

    Pregúntate qué es realmente importante en Navidad: ¿los regalos, el exceso de comida, las decoraciones y la ropa a estrenar? ¿O es pasar tiempo con todos aquellos seres queridos, reflexionar sobre el año que justo se acaba o estar agradecido/a por todo eso que tienes?

    Como parte del último de los retos que nos hemos propuesto para este 2021, te recopilamos ideas para celebrar estos días de una forma más lógica, gastando menos dinero, produciendo menos residuos y creando conciencia sobre los problemas relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad.

    La Navidad no tiene por qué ser una carga para el planeta. Con un poco de esfuerzo e imaginación, podemos reducir el impacto ambiental de estas festividades sin escatimar un ápice en la magia navideña que tanto nos seduce.

    Decoración navideña

    Árbol de Navidad, ¿sí o no?

    Hoy en día disponemos de un elenco muy interesante de opciones a la hora de seguir con la tradición de un árbol dentro (o fuera de casa). Si compras un de plástico, asegúrate de que lo vas a utilizar durante muchos muchos muchos años. Si te decantas por comprar uno real, asegúrate de que provenga de un origen responsable FSC y que luego puedas volver a replantarlo o darle un uso más allá del decorativo.

    Otra idea a contemplar es alquilarlo o incluso, si no eres mucho de árboles en casa, ¿por qué no apadrinar uno? Nadie dijo que no podía ser un olivo o un roble español. O quizás, ¿por qué no donar una pequeña cantidad para que alguien lo plante por ti en una zona que necesite ser reforestada?

    Y si nada de esto te convence, aprovecha las plantas que tienes en casa para darles un toque festivo con luces y ornamentos que tengas a mano.

    Crea tus propias decoraciones

    A menos que tus adornos estén rotos o muy gastados, haz todo lo posible por reutilizarlos cada año. No tienen por qué estar colgando del árbol si no pueden utilizarse como adornos de mesa o en las manetas de las puertas.

    Si necesitas sí o sí nuevas decoraciones, echa un vistazo en las tiendas de segunda mano. Quien sabe, quizás encuentres algún que otro tesoro antiguo con encanto.

    Y si quieres hacer una actividad en familia, crea nuevos ornamentos con material que tengas por casa.

    Luces de LED

    No cabe duda que los LED son mucho mejores que las luces centelleantes tradicionales, ya que consumen hasta un 80% menos de energía. Utilízalos para engalanar tu árbol, plantas, puertas, ventanas o estanterías, y no te olvides de apagarlas por la noche; es más seguro y no le costará nada al planeta.

    Si dispones de una zona en el exterior que te apetece decorar, opta por luces que funcionen con energía solar y utiliza a su vez un temporizador para encenderlas en una franja horaria completa.

    Regalos sostenibles

    Regalos hecho a mano

    No es nada nuevo pero otra excelente manera de ayudar al medioambiente, y de ahorrar algo de dinero, es haciendo tus propios regalos. Hornea, cose, pinta, cocina… Regalar un pedazo de tiempo transformado en algo con sello personal, no tiene precio. Y además, puedes hacer partícipe a toda la familia.

    Envoltorios sin papel

    No todos los regalos han de venir liados en papel exclusivo para este fin. Por ejemplo, reutiliza papel de periódico que luego puedes decorar y personalizar, aplica el método Furoshiki con telas, o por qué no, da un uso especial a nuestras BOLSETAS para envolver y presentar originalmente estos regalos.

    Tarjetas navideñas especiales

    ¿Sabías que muchas de las tarjetas navideñas que se dan acaban en la basura?

    Demos la vuelta al asunto y en lugar de tarjetas en papel, felicitemos la Navidad con tarjetas plantables donde el destinatario podrá sembrarlas en un macetero cuando llegue la primavera. Y si no quieres líos de sellos o no puedes enviarlas por correos, envía tus deseos directamente con tarjetas digitales vía online.

    Moda sostenible

    Regalar algo de ropa o complementos para Navidad es una opción muy popular. Pero siempre hay un pero: la industria de la moda representa aproximadamente el 10% de las emisiones globales de carbono y casi el 20% de las aguas residuales. Sin embargo, hay muchas marcas de ámbito nacional que se centran en la sostenibilidad y en el medioambiente.

    La ropa fabricada con materiales reciclados o que han salido de una cadena de economía circular, suelen ser un buen punto de partida, al igual que las confeccionadas con tejidos sostenibles. Eso sí, atención a las etiquetas y cuánto de sostenibles son ciertas marcas antes de comprar una prenda.

    Tampoco descartes la idea de encontrar hallazgos muy interesantes en los mercadillos vintage de segunda mano que siempre se celebran por estas fechas.

    Regalar a los demás

    Las acciones solidarias han de ser actos que se prologuen durante todo el año, incluidas las Navidades.

    Realiza un voluntariado, contribuye en los bancos de alimentos, apadrina árboles o animales, dona todo aquello que no necesites… Amplía tu círculo altruista para regalar y compartir felicidad.

    Obsequios solidarios y reutilizables

    No podíamos no incluir nuestros productos BOLSETA, sostenibles, solidarios y fabricados en Barcelona: bolsas reutilizables para la compra, manoplas reutilizables provenientes de material reciclado o una bolsa de carga con mucho estilo. Esto y muchos más packs los encontrarás en nuestra tienda online.

    Regalos sostenibles para Navidad

    Consumo responsable

    Comer moderadamente y sin tirar nada

    Los grandes festines no tienen por qué suponer un desperdicio alimentario y de residuos. Por lo que es necesario ser realista acerca de lo que se necesita y planificar con anticipación todas las celebraciones en las que haya un gran número de invitados e invitadas donde la comida esté presente.

    ¿Qué te recomendamos?

    • Escoge productos de temporada, locales y de cercanía
    • Intenta que en tu menú haya menos carne y más plantas
    • Siempre que sea posible, evita los envases de plástico o los que estén envueltos en un exceso de éstos
    • Si acabas con un exceso de comida, no tires lo que queda: dásela a tus invitados, congélala para otro día o transforma las sobras para crear nuevas comidas

    Viajar con cabeza

    En mayo nos cuestionamos cuánto de sostenible era viajar en avión, y sabemos que muchas personas aprovechan para escaparse a vivir las tradiciones navideñas de otro país.

    ¿Por que no escaparte a una reserva nacional donde contemplar a los animales? ¿O visitar una ciudad vecina en tren?

    Defendemos el uso del transporte público y un destino que al que se puede llegar en tren, bus o coche compartido… ¿para qué utilizar un avión en su lugar?

     


    Los pequeños cambios siempre marcan la diferencia en la reducción de nuestra huella ambiental, especialmente durante estos días, cuando el potencial de desperdicio, consumo excesivo y compras masivas es notablemente alto.

    Porque cada euro que gastamos es un voto por el mundo que queremos crear.

    Y ahora es tu turno: coméntanos qué tradiciones has implementado recientemente para que tus Navidades sean más amable con el entorno en el que vivimos 🙂

  • Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    ¿Aceptarías pasar 30 días sin comprar nada y centrarte solo en adquirir productos necesarios como comida, productos de higiene o el pago del alquiler y facturas básicas?

    El reto de no gastar nada durante el mes de noviembre es una propuesta que nació en las redes sociales y en donde los participantes evitan todo tipo de gastos innecesarios durante estos 30 días. Recordemos que en este mes está incluido el tentador Black Friday, uno de los días en el que más compras se realizan de todo el año.

    El objetivo de este ayuno económico es dejar de gastar dinero en cualquier cosa que se pueda retrasar, sin perjuicio de la vida o la salud, sobre todo para identificar lo que es esencial y lo que no lo es. Por supuesto que ahorrarás, y mucho más de lo que piensas, pero también darás tregua al planeta, saliendo del constante ciclo consumista en el que estamos inmersos a diario.

    Está claro que nadie es inmune a los gastos extras y mantenerse frugal puede resultar una lucha, pero es interesante analizar dónde ponemos nuestro dinero porque lo que creemos que gastamos es muy diferente de lo que realmente gastamos. Por ello te proponemos un plan de acción para que este reto lo vivas como un aprendizaje en lugar de una agonía prolongada y lleves acabo estos 30 días que tú dispongas de una forma constructiva.

    Consejos para no comprar nada durante 1 mes

    Haz un plan

    Asegúrate de establecer lo que consideras esencial para tu día a día de lo que puede esperar (o de lo que te abstendrás) mediante listas separadas que dependerán de tus objetivos y situación. Por ejemplo:

    Esencial: alimentos, bienes de consumo, artículos de higiene, alquiler o facturas.

    No esencial: regalos, productos de belleza prescindibles, ropa y decoración, libros, dispositivos electrónicos o cenas fuera de casa.

    Es importante que aclares tus valores y que vivas tu vida de acuerdo con ellos. Quizás quieras esto también te ayude a establecer un objetivo a largo plazo como ser libre económicamente, ahorrar para algo grande, controlar tus finanzas, ser consciente de tu consumo y del impacto en la sostenibilidad, o incluso compartir tu proceso con otras personas.

    Aprovecha lo que ya tienes en casa

    Básicamente esto significa: ¡utiliza lo que ya tienes! Y esto es extensible tanto a la ropa como a los alimentos.

    Mira al fondo de tu nevera y alacena, seguro que hay conservas empezadas o verduras a las que no das salida. Este es un buen momento para utilizar lo que ya tienes y preparar algo nuevo o diferente.

    En lugar de adquirir un nuevo conjunto, busca en tu armario y rescata prendas que antes ni siquiera considerabas vestir o que puedes remendar. Lo más probable es que se te ocurran nuevas ideas con la ropa y los accesorios que ya dispones, y acabarás descubriendo un armario completamente nuevo dentro de tu propia habitación. Lo que no te vayas a poner más, dónalo a asociaciones o regálalo a tus familiares y amigos/as.

    Moraleja: echaremos imaginación al asunto y seremos más ingeniosos/as con los recursos que tenemos a mano.

    Piensa de antemano en cómo vas a emplear tu tiempo libre

    Un mes sin compras precisa de cierta preparación mental que te ayudará a que en estos bloques vacíos de tiempo no caigas en la tentación de comprar por aburrimiento.

    Ordena tu casa, lee aquellos libros a medias que merodean por tus estanterías, reconecta con tus viejos amigos, sal a pasear al bosque o a recoger plásticos en alguna playa cercana… Establecer este tipo de objetivos en otras áreas de tu vida te llevará a ser fiel con tu compromiso con la lista inicial.

    Separa la necesidad del deseo

    Cuando restringes tus gastos resulta más fácil identificar la diferencia entre «necesidad» y «deseo». ¿Realmente necesitas esa prenda de ropa o es un simple capricho pasajero provocado por una situación emocional?

    Cuando empieces a notar estos impulsos, anótalos en una lista y llámala “cosas que me gustaría comprar”. Revísala al final del mes y comprueba si has perdido el interés o si en verdad sigues interesado/o y te sentirías bien invirtiendo tu dinero en ellos.

    ¿Qué se esconde detrás del gasto?

    Enfrentarse a los hábitos de compra no es fácil. Detrás de ellos se esconde una gratificación inmediata, y por ende, una solución temporal fácil.

    ¿Estás sometido/a a una situación de estrés? ¿Estás retrasando proyectos personales/profesionales? ¿Quizás estás evitando algún reto vital?

    Preguntas, preguntas y preguntas. Analízate interiormente e identifica las áreas de tu vida que en algún momento necesiten de más atención o enfoque: «¿Por qué quieres esto y qué conseguirás con ello?»

     


     

    La finalidad de este experimento/reto es básicamente provocar un cambio de mentalidad. Pasar un mes consumiendo lo que ya tenemos, y que en su momento compramos, es un acto de honor a nuestra economía. Formularte preguntas cada vez que tienes el impulso de comprar, es una de las mejores formas de entender de dónde nacen esas necesidades a las que no ponemos palabras y acaban expresándose monetariamente.

    ¿Tienes más consejos para compartir con nosotras que hagan de este reto una gran experiencia de aprendizaje?

  • ¿Te pasarías a una banca ética?

    ¿Te pasarías a una banca ética?

    ¿Te pasarías a una banca ética?

    Cuando depositas tu dinero en una cuenta bancaria, digamos que no se queda encerrado en una cajita bajo llave. Los bancos utilizan estos depósitos en sus cuentas corrientes y de ahorro para financiar sus otras actividades bancarias. Esto significa que tu dinero podría estar financiando todo tipo de proyectos con los que no estás para nada de acuerdo.

    Las prácticas poco éticas de los bancos son vox populi: están detrás de algunas de las industrias más controvertidas del mundo, desde las armas nucleares hasta la exploración/explotación de nuevos combustibles fósiles.

    Muchos de los bancos más importantes están reformando su imagen e incluso algunos han dado pasos en la dirección correcta, pero en las últimas décadas ha habido pocos cambios reales en sus prácticas. Por fortuna, se puede afirmar que cada vez más van surgiendo bancos alternativos que realmente demuestran que sí son éticos, de verdad.

    Qué es una banca ética

    Diríamos que son aquellos bancos que eligen ir más allá de su función económica y social para ser éticos en ciertos aspectos.

    Los bancos más éticos no solo prohíben la financiación de industrias de dudosas prácticas, sino que ayudan a financiar la transición hacia una economía más justa y sostenible. ¿Cómo?

    • Enfatizando la transparencia y la responsabilidad
    • Evitando infracciones éticas graves
    • Teniendo políticas favorables al consumidor como pocas o ninguna tarifa, requisitos de saldo mínimo o cantidades mínimas de depósito, pueden ayudar a ahorrarles dinero
    • Siendo más consciente social y ambientalmente con compromisos con causas sociales o ambientales y no invirtiendo dinero en industrias dañinas como los combustibles fósiles
    • Apostando por las comunidades locales, especialmente en áreas económicas desatendidas

     

    En España, y aunque no es una práctica muy extendida, sí es posible encontrar este tipo de alternativas donde, además de depositar nuestro dinero, podemos consignar nuestra confianza moral. Estos son las opciones más conocidas a día de hoy.

    Bancas éticas en España

    Triodos Bank 

    Nacida en 1980 y originaria de la Fundación Triodos en los Países Bajos, esta entidad financia proyectos de repercusión ambiental y social, y disponen de diferentes planes para particulares según sean sus necesidades.

    Fiare 

    Es la suma de la Banca Popolare Ética en Italia y Fiare en España, y forman una sociedad cooporativa. Aquí podrás participar en la toma de decisiones y publican de forma online los préstamos concedidos a personas jurídicas. Para particulares, ofrecen banca online con cuentas corrientes, tarjetas y depósitos a plazo fijo.

    Caja de Ingenieros

    Empezaron siendo una cooperativa de crédito en la comunidad de Cataluña, aunque ya se han extendido a toda España. Para ser cliente, se ha de ser socio y se comprometen a llevar a cabo sus actividades bajo principios éticos, de transparencia y de buen gobierno.

    Colonya Caixa Pollença 

    Con sede balear, esta caja de ahorros dispone de oficinas tanto en Mallorca, Menorca e Ibiza y utilizan su financiación para fomentar proyectos respetuosos con el medio ambiente. Por su parte, la Fundació Guillem Cifre de Colonya promueve y participa en 3 tipos de áreas de interés general: la social, la cultural y la deportiva.

     

    En un mundo en el que nuestras decisiones morales son cada vez más complicadas, la «banca responsable» es una propuesta de solución ética para al menos un aspecto de la vida moderna. Si bien los bancos éticos resuelven algunos de los problemas de los bancos tradicionales, están lejos de ser perfectos.

    La inversión ética es muy subjetiva por naturaleza, por lo que lo primero que se debe hacer es tener en cuenta nuestros propios valores morales para decidir luego dónde aparcamos nuestro dinero y asegurarnos de que se destinará a las empresas que sí queremos respaldar.

    Si finalmente, encuentras tus motivos y decides cambiar de banco, no te olvides de recalcarles el por qué lo haces: «Me voy porque no apoyo sus prácticas en [motivo personal, como por ejemplo… la industria de los combustibles fósiles]».

     


    ¿Conocías la existencia de estas alternativas éticas? ¿Hay alguna que no hallamos mencionado y de la que estés orgulloso/a de formar parte? Te leemos 🙂

  • Consejos para comer menos carne

    Consejos para comer menos carne

    Consejos para comer menos carne

    Hoy nos toca hablar del reto que nos propusimos para este mes de septiembre: comer menos carne.

    ¿Sabías que de todos los mamíferos de la Tierra, el 96% son ganado (60%) y humanos (36%), y solo el 4% son mamíferos salvajes? Lo más curioso es que aunque el ganado ocupe la gran mayoría de las tierras agrícolas, tanto la carne como los lácteos tan solo representan el 18% de todas las calorías de los alimentos (alrededor de un tercio de las proteínas y una quinta parte de las calorías que comemos y bebemos) pero son los responsables de más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con estos alimentos.

    La deforestación a causa del ganado, conjuntamente con las emisiones de metano de las vacas y el uso de fertilizantes, genera tantas emisiones de gases de efecto invernadero como todos los automóviles, camiones y aviones del mundo. Las prácticas intensas de cría de carne corren el riesgo de provocar extinciones masivas de otros animales, además de generar una contaminación significativa del agua de los arroyos, ríos y, en última instancia, del océano.

    No es nuevo que los científicos vienen advirtiéndonos que se requieren notables reducciones en el consumo de carne si el mundo quiere evitar el cambio climático, y es precisamente este consumo en los países occidentales el que debería reducirse en un 90%, siendo reemplazado por cinco veces más legumbres. En cuanto al consumo de carne de cerdo, leche y huevos también tendrá que disminuir drásticamente, todo ello a medida que la población mundial crezca de 7,1 mil millones de personas a 10 mil millones de personas para 2050. Lo más preocupante es que alrededor de un tercio de ellos se unirá a la clase media, que generalmente consume más calorías (en su mayoría proveniente de productos a base de carne) a medida que aumentan los ingresos. Y eso se traduce a la larga en más explotación de la tierra y sus recursos.

    Gráfica de World Resources Institute

    Por poner un ejemplo: si los 2.000 millones de grandes consumidores del mundo redujeran su consumo de carne y lácteos en un 40%, se salvaría un área de 2 veces el tamaño de India y se evitarían 168 billones de toneladas de gases de efecto invernadero, que vendrían a ser 3 veces el total de emisiones globales en 2009. Tremendo, ¿verdad?

    La carne bovina (o de vacuno) es muy ineficiente de producir porque solo el 1 por ciento del alimento que consume el ganado se convierte en calorías que las personas consumen. Esta baja eficiencia significa que este tipo de carne utiliza más tierra y agua dulce y genera más emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de proteína que cualquier otro alimento consumido comúnmente.

    Gráfica de World Resources Institute

    A principios del pasado julio, Alberto Garzón, ministro de Consumo de España, publicó un breve vídeo en Twitter animando a los españoles a reducir su consumo de carne. En su lúcido discurso, enumeró las muchas formas en que la producción y el consumo de carne a gran escala dañan a los humanos, el medio ambiente y los animales, todo respaldado por la ciencia y se centró en reducir la ingesta de carne, no en eliminarla, elogiando los sistemas ganaderos no industriales y las barbacoas familiares. También reconoció que cambiar las dietas resulta difícil para quienes no tienen la oportunidad de acceder a opciones alimentarias baratas y diversas, y explicó que el gobierno lanzaría campañas de educación alimentaria e implementaría regulaciones para incentivar dietas más sostenibles. Incluso ideó el hashtag #MenosCarneMasVida.

    Pero…

    Varios compañeros políticos recurrieron a incitarlo y ridiculizarlo con comentarios provocadores. Por ejemplo, Pedro Sánchez y su amor por el chuletón; o Teodoro García Egea, del Partido Popular, tuiteó una imagen de una parrilla llena de trozos de carne con el texto «A tu salud.»

    Convencer a la gente de comer menos carne es complicado. Si bien los consumidores pueden afirmar que les gustaría tomar decisiones más sostenibles, cuando se encuentran en los pasillos de los supermercados, tienden a adoptar sus hábitos cotidianos. Y está visto que la información (o un exceso de ella) no cambia necesariamente el comportamiento de estos consumidores; incluso podría tener el efecto contrario. Los psicólogos argumentan que cuando los consumidores se enfrentan a la paradoja de la carne (comer carne mientras se oponen a los daños causados por ella), a menudo crearán argumentos justificativos y racionalizados que niegan el daño o la responsabilidad personal en lugar de detener el consumo de carne.

    Ante este panorama, ¿qué se puede hacer?

    Los gobiernos, por su parte, deberían incentivar la producción de alternativas (como las de carne de origen vegetal y sobre todo, las humildes legumbres) podrían proporcionar una fuente de proteína mucho más sostenible y diversa que la carne, y animar a la población a consumirlos. Es importante tener en cuenta que la creación de oportunidades para el acceso a los alimentos también es fundamental, lo que incluye simplemente presionar por ingresos más altos, a través de políticas como las leyes de salario mínimo para permitir a los consumidores una mayor gama de opciones. Para eso se requiere un consenso político sólido entre los partidos por tal de no repetir la ridiculización del Ministro de Consumo. La ciencia habla con datos y el medio ambiente está sufriendo una degradación causada por nosotros que no podemos pasar por alto.

    Pero no solo hemos de esperar a este cambio desde las altas esferas: la acción individual también puede ser política. Aunque minúsculos, los cambios en la dieta diaria se traducen en un impacto inmediato. Incluso si no todo el mundo puede hacerlo, aquellos que pueden tomar decisiones más sostenibles deberían hacerlo.

    Después de hablar de los hechos, desde BOLSETA, humildemente te sugerimos algunos consejos para comer un poquito menos de carne en tu día a día:

    • Haz que un día a la semana sea sin carne, como los Lunes sin Carne.
    • Planea tus comidas para que sean abundantes y satisfactorias, más allá de un plato de arroz con brócoli, asegurándote de incluir una fuente de proteínas, carbohidratos ricos en fibra y grasas saludables.
    • Piensa en sumar, no restar, concentrándote en añadir más alimentos vegetales en tu plato en lugar de pensar en lo que estás dejando de lado o tratando de reemplazar.
    • Prueba alternativas vegetales y muy versátiles como el tofu o el tempeh y empodérate de todos los tipos de legumbres que hay en el mercado. No hay que ser rico para consumir más vegetales.
    • Únete a grupos o amigos que también estén en el mismo camino o que compartan este interés por consumir menos carne.

    Y por último, si quieres ponerle números al tipo de alimentos que ingieres, echa un vistazo a esta calculadora para conocer el impacto directo de tu dieta sobre el medio ambiente

     


    Lo tenemos más que claro. No llegaremos a ninguna parte con un puñado de personas que lo estén haciendo a la perfección. Necesitamos masas de personas que lo hagan de manera imperfecta. Simplemente se trata de implicarnos y hacer todo aquello que podamos y esté en nuestra mano. Sabemos sobradamente que no se puede ser un ecologista perfecto en un mundo que no está diseñado para poder serlo, pero aún y así lo intentamos 🙂

  • Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Llega agosto y BOLSETA se va de vacaciones. Eso sí, esto no nos exime de seguir comprometidos con nuestras responsabilidades con el planeta. Nos necesita, siempre, en cualquier época y hora del año.

    Durante este 2021 te hemos ido dando ideas de propuestas para ponerlas en práctica mes a mes y así mirar de conseguir los retos mensuales que hemos planteado desde BOLSETA. En febrero te invitamos ser más eficiente con el agua que te llega a casa, en marzo a reducir el desperdicio alimentario, en abril te dimos consejos para reducir el gasto energético en tu hogar, en mayo un listado de ideas solidarias, en junio lanzamos la pregunta de si era posible viajar en avión de forma sostenible, en julio les dijimos adiós a las bolsas de un solo uso y en agosto te pasamos el relevo con algunos deberes. Queremos que te definas un objetivo propio para que lo apliques en tus días vacacionales y con él ayudes a nuestro planeta, y por ende a ti misma ¿Qué te parece? No tiene que ser algo extraordinario; lo importante aquí es la constancia y hacerte al hábito para que una vez pasados los 31 días, te hayas empapado conscientemente y lo puedas seguir realizando de manera natural, sin esfuerzos innecesarios. Tú decides el tema. Nosotras aguardaremos bien curiosas por saber cuál ha sido el escogido.

    Bien es cierto que a la hora de introducir una nueva costumbre en nuestra vida (de cualquier índole y tipología), podemos toparnos con 3 barreras que nos impedirían llevarla a cabo: la pereza, el «yo no puedo» y el «no tengo tiempo». ¿Te resultan familiares? Estos obstáculos universales pasan por la mente de todas las personas. Son paralizantes, nos impiden pasar a la acción y se convierten a la larga en tareas imposibles de conseguir. Se pueden dar por una infinitud de motivos, dependiendo siempre de la situación personal/emocional en la que nos encontremos pero, si sabemos trabajarlas desde un punto de vista consciente, poco a poco veremos resultados reales. Un pasito hacia delante es infinitamente mejor que ninguno.

    A continuación, te damos algunos consejillos para que logres todas esas pequeñas tareas que te propongas y que seguro que en un futuro, puedan llevarte a hacer algo más grande:

    • No hagas tus metas demasiado complicadas o difíciles de alcanzar. Todos queremos llegar a la cima, pero podríamos subestimar enormemente la cantidad de trabajo y tiempo que se necesita para llegar allí arriba. Divide ese gran objetivo en objetivos más pequeños que te ayuden a sentirte más motivada para seguir escalando, sin prisa pero sin pausa.
    • No esperes que sea perfecto. Empezar es importante y más vale millones de acciones imperfectas que cero perfectas.
    • No escuches a tu vocecilla interior crítica que se centra solo en todos tus defectos y deficiencias, en lugar de en las virtudes y atributos positivos existentes que podrían ayudarte a seguir adelante. Concéntrate en esa vocecilla interior que sabe de tus fortalezas.
    • Evita las comparaciones. Todos funcionamos a un ritmo propio ya que nuestras circunstancias y entorno nos definen en gran medida. Sé perseverante y enamórate de tu proceso personal. Es único y ha de estar libre de exigencias y miradas ajenas.
    • Celebra las pequeñas victorias. El orgullo que sentimos al alcanzar nuestras metas puede ayudar a reforzar un diálogo interno más positivo. Experimentamos una mayor autoeficacia con cada logro, lo que puede ayudarnos a encontrar el éxito a largo plazo.
    • Rodéate de gente que te apoye. Prosperamos cuando nos conectamos con personas importantes de una manera positiva y saludable. Así que permite que sean parte de tu experiencia para encontrar la tranquilidad y el aliento cuando necesitemos un momento de reflexión o recuperación.

     

    Con todo lo aprendido, este sábado 1 de agosto desconectamos para seguir diligentes en nuestro propósito de dejar este mundo un poquito mejor de cómo estaba ayer. Te deseamos un propósito muy exitoso y nos encantará que lo compartas con nosotras. Si tú también vas a disfrutar de vacaciones en estas fechas, que seas muy muy muy feliz 🙂

  • Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    El año pasado, por estas fechas, estábamos preparando nuestra campaña colaborativa con otros 20 blogs dentro del marco de la campaña de Julio Sin Plástico. Desde BOLSETA, te hablamos del impacto ambiental de una bolsa de plástico, de las diferentes tipologías de bolsas que hay en el mercado (y cuál sería la mejor opción) y consejos para salir a comprar sin plástico de usar y tirar.

    Por aquel entonces, y con la situación de pandemia, nos dio la impresión que dábamos un paso hacia atrás en lo ya ganado con el incremento de los desechables, debido a las exigencias en las medidas de seguridad. Y aún insistiendo en que multitud de académicos, doctores y científicos de más de 18 países firmaron una declaración afirmando que es completamente seguro utilizar productos reutilizables, ha sido complicado ver un cambio de hábitos o una recuperación de la confianza.

    A día de hoy, el plástico sigue sin desaparecer; solo lo seguimos consumiendo sin sentido y cambiándolo de sitio. Producimos cientos de millones de toneladas de plástico cada año, la mayoría de los cuales no se pueden reciclar. Según la Comisión Europea, más del 80% de la basura marina son plásticos y los productos cubiertos por esta nueva ley constituyen el 70% de todos los desechos de basura marina, y tan solo el 9% del total se recicla. Así que ya te puedes imaginar el regalo que le estamos haciendo a la tierra, cada día.

    La buena noticia es que los productos de plástico de un solo uso estarán prohibidos a partir del 3 de julio de 2021 en la Unión Europea. Esta prohibición se aplicará a bastoncillos de algodón, cubiertos, platos, pajitas, agitadores y palitos para globos. También se aplicará a vasos, envases de alimentos y bebidas de poliestireno expandido y a todos los productos de plástico oxodegradable.

    En cuanto a las bolsas de plástico, cada país/región/comunidad está ajustando sus normativas a las nuevas regulaciones para realizar su «transición ecológica» pero todavía no están del todo prohibidas: el 1 de enero de 2021 las bolsas de plástico más comunes (las gruesas, de más de 50 micras de espesor) desaparecieron de los supermercados y las únicas que se pueden comercializar a día de hoy son las bolsas compostables (entiéndase como «aquellas que puedan degradarse biológicamente en plantas de compostaje o en compostadores domésticos») ligeras y muy ligeras, siendo solo estas últimas gratuitas. Sabemos que, aunque esta solución no es la más ideal, es un pasito más en la dirección adecuada. Y eso nos anima a seguir y a estar a pie de cañón.

     

    En este 2021, y con el verano recién estrenado, seguimos recordando que es en esta época donde nos relajamos con las normas y, que quizás, bajemos la guardia en cuanto a los buenos hábitos adquiridos. Así que antes de irnos de vacaciones, queremos dejarte un par de ideas para que en esos días en los que estés fuera de casa, puedas sacarle el partido a nuestras BOLSETAS, BIG BAG o Manoplas en sus otras facetas, más allá de albergar frutas, verduras, hortalizas, hojas verdes o frutos secos. Porque no solo de frutas, verduras y frutos secos viven nuestras bolsas reutilizables, así imaginamos nuestro verano:

     

    Reduce las bolsas de un solo uso en la playa, ciudad o montaña

    – Utiliza BOLSETA para meter tus bártulos como toalla, gafas para bucear, chancletas, pareo o bañador. Y si pesan un poquito más, BIG BAG, aparte de ser la bolsa de carga del verano, va a ser tu solución. Además, gracias a sus agujeritos, si se te cuela algún grano de arena, lo podrás sacudir rápidamente.

    – También son ideales para la organización de prendas como camisetas o pantalones dentro de la maleta o mochila, ayudándote a distinguirlas y localizarlas más fácilmente.

    – En estancias de hoteles puedes distribuir tu ropa interior en 2 BOLSETAS y colgarlas en ambos lado de una percha.

    – Por si no lo sabías, son ideales para hacer la colada de prendas pequeñas.

    – Tus juegos de mesa también tienen cabida para transportarlos de un lado a otro, del hotel a la playa o del camping al monte.

    – ¿Que te apetece un picnic improvisado? Coge todo lo que os apetezca picar y mételo en tus BOLSETAS.

    – A tu paso por la naturaleza, rocas o arena, son un buen recurso a tener en el bolsillo para recoger esos pequeños objetos contaminadores que estropean y causan daño a la naturaleza.

    – Sumado al último punto, si vas a nadar y ves plástico flotando, puedes atarte una BOLSETA al bañador e ir recogiendo esos trocitos perdidos para tirarlos fuera.

    – Si has de poner gasolina o tocar el volante de un transporte compartido, como bicing o patinetes eléctrico, tus manoplas te van a ir ni que pintadas.

    Y finalmente, cuando llegues a casa, deja todo como nuevo con un lavado a fondo en la lavadora 🙂

    Bolsas reutilizables en eventos grupales o de empresa

    Antes de las vacaciones, las empresas también aprovechan para realizar talleres más distendidos o workshops específicos con sus empleados. por supuesto, que BOLSETA tiene su lugar dentro de este sector:

    – ¿Por qué no evitar el packaging innecesario y utilizas nuestras bolsas reutilizables para que sean utilizadas más allá de tu evento? Olvídate de bolsas y papel para envolver tus cuadernos y libros. Piensa en 2.0.

    – Si tienes un obsequio que quieras regalar a tus empleados y , qué tamaño de bolsas necesitas, qué uso quieres darle. Vamos a buscar la forma de llevar a cabo esta sinergia de fuerzas.

     

    Cómo usar BOLSETA en nuestros alojamientos de vacaciones

    Ahora que los hoteles, restaurantes y campings ya están inmersos en la campaña de verano y para la cual deseamos muchísimo éxito, si gestionas uno, nos gustaría que valorases la sustitución de las bolsas de un solo uso por una BOLSETA con triple impacto, ambiental, social y de proximidad.

    Si vas como usuaria, no dejes de proponerle a la persona que lo gestiona nuestra opción para que entre todos eliminemos el mayor número posible de bolsas de un solo uso y, sobre todo, con inserción social.

    ¿Cómo puede ser útil BOLSETA en este campo?

    – Para picnic proporcionadas por el hotel, hostal o camping.

    – Bolsas genéricas de lavandería.

    – Para llevar los albornoces y las zapatillas.

    – Bolsas para tener en el supermercado del camping.

    – Saquitos para jabones de pastilla.

     


    Querida persona que nos lee, ¿ya tienes listas tus BOLSETAS para sacarlas de vacaciones? ¿Tienes algún uso particular que quieras compartir con nosotras?

  • ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    Ahora que las restricciones parecen ser más laxas y los movimientos más permisivos, vamos a hablar del propósito de este mes: viajar en avión.

    En 2019, el término “eco-ansiedad” empezó a cobrar importancia entre los viajeros y viajeras de todo el mundo. Como dirían en sueco, Flygskam, o la «vergüenza de volar«. Greta Thunberg se coló en nuestra conciencia y ayudó a generar movimiento… aunque la industria de la aviación no movió ficha alguna.

    Todo lo que hacemos en nuestro día a día, desde los alimentos que consumimos, productos que compramos hasta la forma en que viajamos, producen gases de efecto invernadero, provocando un impacto sobre el planeta.

    Si ponemos números al asunto, alrededor del 2,5% de las emisiones globales de CO2 provienen de la aviación. Junto con otros gases y estelas de vapor de agua producidas por los aviones, esta industria es responsable de alrededor del 5% del calentamiento global.

    Según The Guardian, ¿sabías que los norteamericanos volaron 50 veces más kilómetros que los africanos en 2018, 10 veces más que los de la región de Asia y el Pacífico y 7,5 veces más que los latinoamericanos? ¿Y que los europeos y los ciudadanos de Oriente Medio volaron 25 veces más que los africanos y 5 veces más que los asiáticos? Y aunque te suene sorprendente, tan solo el 1% de la población causa la mitad de las emisiones de la aviación mundial (en estos mapas podrás visualizar con más detalle las emisiones de CO2 de vuelos nacionales e internacionales por cápita según cada país).

    Volar consume mucha, pero muchísima energía y, a día de hoy, el sector depende totalmente de los combustibles fósiles. Los subsidios de los impuestos sobre este tipo de combustible otorgan a la industria aérea una ventaja muy injusta sobre otros medios de transporte y la falta de claridad de estas cifras hacen que consumidores y consumidoras no vean el coste ambiental real que provocan sus desplazamientos por aire. Y en un futuro, en 2050, una cuarta parte de todas las emisiones podrían provenir solo de este sector.

    La compensación de carbono de la que tanto se habla, es una forma de mitigar o neutralizar las emisiones producidas por una actividad, en este caso el volar, mediante la compra de participaciones para financiar proyectos que eliminan o reducen las emisiones de la atmósfera. Algunos ejemplos serían la inversión en energías renovables, eficiencia energética, generación de empleo y mejora de salud de la población donde se lleven a cabo estos proyectos o programas de reforestación.

    ¿Sabes que un vuelo de Barcelona a Londres supone 303kg de CO2, de Barcelona a San Francisco 2.546kg, o de Barcelona a Bali 3.332kg?

    Algo importante a tener en cuenta es que estas compensaciones no evitan que las emisiones se dejen de producir, o que nuestra “licencia para seguir contaminando” sea intocable. El carbono que se queda en la atmósfera permanecerá allí durante décadas, cientos, a veces miles de años; no podemos cancelarlo sin más con la compensación. Por eso, es importante recordar que se debe hacer todo lo posible para reducir antes de compensar. Y para ello, necesitas conocer primero las toneladas de CO2 que se producen cada vez que vuelas en función del lugar y las escalas, y cómo decidirás actuar en función de esta información.

    Si ponemos el punto de mira en las aerolíneas, desafortunadamente todavía no se dispone de la tecnología adecuada para descarbonizar los viajes aéreos, desafío clave de este sector. Parece ser que tanto fabricantes de aviones y como aeropuertos están tomando medidas importantes para garantizar y ofrecer opciones más ecológicas a los viajeros y viajeras preocupados por el medio ambiente. Por otro lado, la industria también está impulsando la investigación y el desarrollo de aeronaves eléctricas propulsadas tanto por combustibles como por baterías eléctricas. Y en esta diversificación de alternativas, también se está indagando en el uso combustibles sostenibles producidos a partir de plantas, algas, aceite de cocina e incluso desechos municipales. Es posible que haya soluciones innovadoras en el horizonte, pero todavía nos quedan algo lejos.

    Entonces, ¿cómo podríamos desplazarnos de manera más sostenible?

    Aquí te dejamos con algunos humildes consejos en el caso de que finalmente decidas viajar por aire, ya sea por causa personal, de fuerza mayor o por falta de alternativas:

    Elige vuelos directos y viaja ligero

    Sí, los más directos posibles. Cuando escoges hacer un vuelo con escala, la distancia es mayor y por ende, un consecuente aumento de emisión de carbono. Además, viajar con poco equipaje reduce la resistencia del avión y un consumo de menor combustible.

    Escoge una aerolínea más sostenible

    Existen aerolíneas que ya empiezan a utilizar biocombustibles en su totalidad (o combinados en parte con combustibles fósiles) para determinadas rutas, como por ejemplo KLM en su vuelo de Ámsterdam-Los Ángeles. Echa un vistazo a cuáles son las menos contaminantes y apuesta por aquellas que tengan una flota eficiente y vuelen con pocos asientos vacíos. Asimismo, infórmate de los programas de compensación de CO2 que ofrecen al comprar un billete con ellos.

    Tu asiento dentro del avión importa

    Es evidente que un asiento en clase ejecutiva ocupa mucho más espacio que una silla de clase económica y, por lo tanto, es relativamente más contaminante.

    Reduce tus desechos durante el viaje

    La cantidad de desechos generados en los aviones (alimentos no consumidos, utensilios de un solo uso como vasos de plástico, cubiertos, plástico de mantas cubiertas de plástico…) juegan un papel importante en el impacto del sector. Trae a bordo tus propios envases como botellas, tazas plegables, cubiertos, bolsas reutilizables o fiambreras.

    Dicho esto, si tienes la oportunidad de evitar moverte en avión…

    Viaja en tren o en autobús

    Ahorrarás hasta un 90% en emisiones de CO2 y entrarás en modo slow travel desde el mismo momento en que pongas un pie en esos transportes. Convenientes, cómodos y sin desplazamientos al aeropuerto ni tiempos de espera.

    Carpool

    ¿Por qué no compartir el viaje en coche con otras personas que se dirigen al mismo destino? Todos ahorraréis y saldréis ganando, medio ambiente incluido.

    Está claro que la tecnología ha de evolucionar tanto como la legislación de los países. Se ha de incentivar a la industria de la aviación a ser sostenible y hemos de exigirles una acción climática vital ya que tienen gran parte de la responsabilidad. Nuestro voto en la elección de gobiernos con políticos que se tomen en serio la reducción de emisiones y que tengan planes climáticos significativos respaldados por la ciencia ha de ser nuestra prioridad número uno.


     

    Y tú, querida persona lectora, ¿has repensado tu manera de viajar en avión? ¿Va a haber un antes y un después en tus prácticas viajeras? ¿Serán más conscientes y responsables?

  • Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Todas las personas formamos parte de una sociedad interconectada e interdependiente. Las dimensiones de nuestras acciones son globales y la solidaridad es un reconocimiento de que estamos ‘todos juntos en esto’, siendo un compromiso para fortalecer la comunidad y promover una sociedad justa.

    La solidaridad no es un sentimiento de vaga compasión o angustia superficial, al contrario. La solidaridad es la determinación firme y perseverante de comprometerse con el bien común; es decir, al bien de todos y de cada individuo, porque todos somos realmente responsables de todos.

    En nuestro propósito del mes de mayo, queremos hacer énfasis en una serie de acciones que, a nuestro parecer, significan mucho más que unos actos de generosidad esporádica. Queremos pensar y actuar en términos de comunidad y por ello, una de las iniciativas que hemos querido incorporar en recién estrenada web con tienda online, ha sido el de dar soporte a Reforesta por cada uno de los envíos que hagamos (0,30€). La otra ha sido integrar una fuente tipográfica procedente del proyecto Homeless Fonts, creado por la Fundació Arrels y con cuya compra ayudamos a dar visibilidad a estas acciones.

    ¿Qué otras acciones podemos llevar a cabo para ampliar nuestro círculo de actuación?

    Voluntariado cerca de ti

    Hay centenares de opciones para realizar un voluntariado en alguna asociación cercana con diferentes índoles y características.

    Si estás en Barcelona, por ejemplo, la Fundació Arrels organiza diferentes actividades como pasar un ratito con personas que viven o han vivido en la calle en la casa de acogida (Piso Cero), colaborando con la dinamización de talleres o con pequeñas reparaciones, o incluso si tienes formación en peluquería, puedes echar una mano cortando el pelo.

    La fundación Accem también ofrece la oportunidad de integrarte en equipos de trabajo con diferentes ámbitos de acción, como apoyo en acogida en centros, enseñanza del idioma o protección a la infancia.

    ¿Qué te parecería leer a los demás? Acervo Intergeneracional propulsa un voluntariado no presencial mediante lecturas compartidas para acercarnos a los demás.

    ¿E impulsar la agricultura sostenible en espacios urbanos? En Humana desean crear una comunidad a partir de proyectos locales (en varios municipios de Barcelona, Madrid y Andalucía) para fomentar la agricultura ecológica y el respeto por nuestro entorno.

    Si tienes una vertiente más enfocada al medioambiente y quieres combatir la basuraleza, tienes muchísimas oportunidades para ayudar a limpiar los espacios naturales que te rodean: el Catalunya CleanUp Challenge que tiene como meta recoger 100.000 piezas de basura antes del 5 de junio de 2021 con la APP Litterati, Ecomar, pionera de limpieza de costas con niños, Per la Mar Viva, asociación de Menorca que vela por un litoral libre de plásticos o los diversos voluntariados de SeoBird Life. Te recomendamos que revises las actividades en tu localidad o indagues en grupos de Instagram o MeetUp.

    Los amantes de los animales también pueden aportar su granito de arena donando su tiempo a santuarios que acogen animales que han sido rescatado de situaciones complicadas.

    Banco de alimentos

    En su momento te dimos algunas pautas para reducir el malgasto alimentario. Aún y así, si quieres extender tu círculo de acción, puedes ofrecerte como voluntario en la recuperación de alimentos, especialmente no perecederos, de empresas y supermercados, gracias a instituciones caritativas localizadas en Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla o Zaragoza. Comprueba si hay asociaciones que promuevan este tipo de voluntariado cerca de ti.

    Dona lo que no necesites

    En muchos de nuestros hogares hay un exceso de cosas. Eso no significa que el destino de toda aquello que no queramos sea la basura porque todo esta ha supuesto un gasto energético y ambiental que hemos de valorar, de principio a fin, y al que hay que rendir todo el honor que se merece.

    Para el caso de la ropa, dona aquella que no desees a alguna parroquia u organización que conozcas donde se vaya a utilizar por personas que la necesiten.

    En cuanto a las gafas que ya no utilices, Abre sus ojos, Medicus Mundi, Òptics x mÓn o la Fundación Alain Afflelou reciclan y proporcionan una segunda vida a estas lentes a través de diversos proyectos y que sean distribuidas allá donde puedan ser necesitadas.

    Y finalmente, con plataformas como Donadoo, Geev u Olio podrás regalar y compartir todos aquellos objetos que te sobren o que no les des tanto uso.

    Otras maneras de regalar acciones solidarias

    Si te apetece hacer un regalo que suponga un beneficio más allá del destinatario, Aladina dispone de una tienda con una gran variedad de artículos y con los que con su valor económico apoyarás a niños/as y adolescentes enfermos de cáncer, y a sus familias en España; FAADA, por su parte, te ofrece regalos solidarios para promover y defender los derechos de los animales; la Fundación Vicente Ferrer vende productos de todo tipo en su tienda online para seguir brindando respaldo a los grupos más desfavorecidos de la India o puedes poner tu granito de arena comprando alguno de los regalos salvavidas de Open Arms.

    Y si te apetece regalar arte, tienes la oportunidad de hacerlo a través de la Fundación Pasqual Maragall, ayudando a financiar los proyectos de investigación del Alzheimer.

     


    Y tú, querida persona que lee, ¿colaboras con algún proyecto con tu tiempo?, ¿conoces alguno más que desees compartir? Nos vemos en los comentarios.

  • Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    La energía no es gratis. Cuesta dinero a sus usuarios y usuarias y un impacto en forma de huella de carbono al planeta.

    Por supuesto que no todos consumimos de la misma manera pero lo que sí que está claro es que la dependencia de las energías fósiles todavía es enorme y, desafortunadamente, son las que contribuyen directamente al 99% del calentamiento global.

    Según los datos de MITECO, si echamos un vistazo al consumo energético dentro de nuestros hogares, vemos que principalmente está destinado a la calefacción y la refrigeración, agua caliente sanitaria, cocina, iluminación y electrodomésticos. En cuanto al equipamiento electrodoméstico, éste consume casi un cuarto de la demanda eléctrica total, donde más de la mitad corresponde a frigoríficos, lavadoras y televisores.

    Porque queremos que la energía se utilice con cabeza (ya que no tiene sentido despilfarrar a costa de nada ni de nadie), aquí te enumeramos una serie de consejos para ser una persona consumidora responsable y reducir el gasto en casa, con su consecuente reducción económica de la factura eléctrica. Bien para ti, bien para el planeta.

    Entiende tu factura de energía y ajústala según tus necesidades

    La información contenida en una factura de energía típica puede ser confusa de buenas a primeras, lo sabemos, pero comprenderla es vital para para familiarizarse con el consumo en el hogar y saber qué número se corresponde con cada cosa.

    La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos proporciona unas pautas sencillas para lograr descifrar cada cifra sin dolores de cabeza y empoderarnos así de nuestro consumo.

    Una vez comprendas tu factura y la potencia que tienes contratada, puedes ajustar su margen para contratar la que realmente necesitas y no pagar de más. También puedes apostar por aquella discriminación horaria que más te convenga, según la concentración de horas en las que utilices más electricidad.

    La luz dentro de casa

    Te recomendamos que aproveches la luz del día tanto como sea posible antes de encender cualquier luz y que te pases a las bombillas LED o de bajo consumo, ya que reducen el consumo en un 60%.

    Antes de salir de las habitaciones, apaga las luces y mantén limpias las bombillas para aprovechar toda su luminosidad.

    Vigila tus electrodomésticos

    Si quieres saber con precisión cuánta electricidad consumes a lo largo del día y cuánto podrías ahorrar en tu consumo eléctrico, revisa esta calculadora online gratuita.

    Seguidamente, hagamos un repaso de los electrodomésticos que más utilizamos en nuestros hogares.

    – LAVADORA

    Una de las maneras más evidentes de ahorrar energía (y agua) es aprovechar la capacidad de tu lavadora y ejecutarla a carga completa, lavando con programas económicos específicos. Dependiendo del número de personas en casa, se podría reducir incluso a una o dos cargas por semana.

    Otro consejo es optar por lavar con agua fría o a baja temperatura (el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua). También unos filtros limpios garantizan un menor consumo de energía.

    – SECADORA

    Si vas a secar la ropa, intenta hacerlo aprovechando el calor solar. Si no tienes más remedio que utilizar la secadora, hazlo con inteligencia mediante programas que faciliten el planchado y ahorren energía en el proceso de secado.

    – PLANCHA

    Es muchísimo más eficiente hacerlo todo de una vez que en varias tandas o días. Plancha primero las prendas que menos calor necesiten, seguidamente de las más gruesas y aprovecha el calor residual final para acabar de nuevo con las más ligeras.

    – NEVERA

    Sitúa la nevera en un lugar alejado de las fuentes de calor y mantén su temperatura a la más recomendada: para el frigorífico es entre 3° y 5°C y el congelador debe estar entre -15º y -18°C.

    Por otra parte, no te quedes petrificada/o frente a la puerta abierta de la nevera. Cuanto más tiempo esté abierta, más duro tendrá que trabajar el aparato para volver a bajar la temperatura. Decide lo que quieres con anticipación para minimizar esta cantidad de tiempo. También te recomendamos que no metas alimentos calientes directamente en la nevera; deja que se enfríen antes de hacerlo.

    – VITROCERÁMICA

    Ajusta las sartenes y ollas al tamaño de los fuegos. Tapa mientras cocinas y apaga 5 minutos antes para aprovechar el calor remanente.

    – HORNO

    El horno es uno de los electrodomésticos que más consumen y podemos sacarle todo el partido horneando varias cosas a la vez. Es recomendable mantener la puerta cerrada mientras estás cocinando algo en su interior ya que si la abres, la temperatura puede llegar a bajar 25ºC cada vez que lo hagas.

    También es posible ahorrar energía si lo apagas unos 5 minutos antes para aprovechar el calor residual.

    – LAVAVAJILLAS

    Si dispones de uno en casa, aprovechar su capacidad máxima y utilizar los programas eco son la clave para poder ahorrar unos euros a final de mes. Evita aclarar los platos antes y utiliza detergentes que sean ecológicos.

    Apaga aquello que no necesites

    En los últimos meses nos hemos acostumbrado a estar en casa más tiempo de lo usual. Por ello, es fundamental apagar y desconectar por completo todos los dispositivos al acabar la jornada. Y aquí incluimos los ordenadores, el modem o el router y los cargadores que están conectados (como el del móvil) al enchufe directo o la regleta (si ésta no se puede desconectar entera).

    Hablemos también de aquellos aparatos con el piloto rojo encendido: ¿sabías que esa comodidad de tener un aparato en espera o stand-by también se paga? Es lo que llamamos el consumo silencioso o carga fantasma y se lleva un 2,2% del consumo total, pudiendo ahorrar al año 40-50€ si los apagamos. Lo más adecuado es conectar todos estos aparatos a una regleta de enchufes con interruptor y apagarlos cuando no los necesites. Puedes reforzar este hábito con un temporizador para evitar despistes.

    Si deseas conocer más a fondo la potencia, el consumo energético, el precio y el CO2 que producen los dispositivos que permiten el funcionamiento stand-by, consulta la calculadora gratuita de la OCU.

    La temperatura confort dentro del hogar

    Cada grado que subimos o bajamos en nuestro hogar, con la calefacción o con el aire acondicionado, quedará reflejado en la factura y, en términos energéticos, esto supondrá un 7% más de consumo.

    En invierno, es suficiente con una temperatura entre 20 y 22º C, y alrededor de los 17º en los dormitorios. En verano, varía entre 22 y 25º. Para que esta temperatura de confort se mantenga, es importante revisar que tanto las ventanas como las puertas estén perfectamente aisladas para que no se escape ni un ápice de calor o entren filtraciones de aire frío. La instalación de burletes en estos lugares serán tus aliados para aislar y evitar fugas.

    En invierno nos interesa que ningún elemento tape u obstaculice la proyección de calor, como cortinas, muebles u objetos varios y cerraremos las persianas tan pronto como oscurezca fuera. En verano, con el uso del aire acondicionado, es mejor cerrar las ventanas y bajar las persianas en las horas de más calor y abrirlas cuando refresque. Es importante que configures tanto la calefacción como el aire acondicionado para que se enciendan y apaguen solo cuando los necesites o en zonas concretas de tu hogar.

    Para que ambos aparatos funcionen debidamente en sus correspondientes estaciones, hay que procurar mantener los filtros del aire acondicionado limpios por una parte y purgar los radiadores en otoño (conjuntamente con una revisión de la caldera de tanto en tanto) para aumentar su eficacia.

    Considera la energía verde

    Por suerte, cada vez más encontramos una oferta variada en cuanto a las compañías que nos suministran energía. En ese sentido, es interesante valorar aquellas que ofrecen una alternativa mediante la energía verde, en algunos casos 100% renovable y libre de emisiones.

    Algunos ejemplos son: Barcelona Energia, Enerplus, Gesternova, GoiEner, Grupo Enercoop, Nosa Enerxía, Seneo, Som Energía o Zencer.

     


    Después de todo esto, solo nos queda decir que cada pequeño hábito que introduzcas en tu cotidianidad, por pequeño que sea suma mucho más de lo que te puedas llegar a imaginar.

    ¡Ah! Y no te olvides, este sábado 27 de marzo es la hora del planeta. ¿Te apuntas al apagón eléctrico voluntario de luces y aparatos eléctricos no indispensables durante una hora, desde las 20:30 hasta las 21:30 h?

  • Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    El mundo que conocemos a día de hoy como «desarrollado» desperdicia una barbaridad de comida. Desde nuestras granjas hasta nuestros supermercados, toneladas de alimentos en condiciones perfectas y comestibles terminan en el vertedero.

    En España se tiran 7,7 toneladas de alimentos por año, siendo en las casas donde se produce el mayor despilfarro de la cadena alimentaria: más de 1.300 millones de kilos de comida acabaron en la basura de los hogares españoles en 2019 (un 4,7% de lo comprado). Y si hablamos de forma global, 1.3 billones de toneladas anuales se pierden o se tiran.

    Minimizar el desperdicio de alimentos es vital para mantener un sistema alimentario responsable y sostenible. Reducirlo alivia la enorme presión sobre los recursos del planeta y es mucho lo que se puede hacer para mejorar las cosas. No es un trabajo solo para la industria alimentaria; todo el mundo puede y ha de participar.

    Realizar pequeños cambios en la forma en la que compramos, almacenamos y cocinamos los alimentos puede marcar una gran diferencia, reduciendo de por sí la cantidad de alimentos que pueden acabar en la basura y, al mismo tiempo, permitiéndote ahorrar dinero.

    Aquí van nuestros consejos.

    Compra de manera inteligente y realista

    Suena simple pero esta es una de las cosas más importantes que puedes hacer. Cuando vayas a comprar, no cargues la cesta ni el carro con más de lo que necesites. Esto puede significar ir al supermercado con más frecuencia, adquirir productos más frescos y comprar menos comida cada vez.

    Por otra parte, intenta adquirir productos de origen cercano en lugares como mercados de barrio y comercios locales. En la App GO ZERO WASTE podrás encontrar todos esos comercios bien cercanos a ti.

    Planea tus comidas

    Planifícalas semanalmente y haz una lista de compra detallada con los ingredientes que vas a necesitar; una vez en la tienda, cumple con esa lista a rajatabla.

    Esto te permitirá comprar solo cosas que sabes que vas a tener tiempo de preparar. Si no acabas de calcular bien las cantidades cuando cocinas para otros, puedes echar un vistazo a los consejos de Gestimator (en inglés).

    Almacena los alimentos correctamente

    Este es otro de esos consejos de “pequeños cambios, grandes resultados”.

    Por ejemplo: no guardes las cebollas y las patatas en el mismo lugar (ya que brotarán más rápido juntas), mantén los plátanos alejados del frutero (maduran más rápido debido al gas etileno liberado por frutas como manzanas y peras y si ya están maduros, éstos producirán ese mismo gas etileno que hará madurar a otras frutas…) o pon el perejil en un frasco de agua dentro de la nevera para conservarlo fresco durante más tiempo.

    Organiza tu nevera

    Si un alimento está fuera de la vista quiere decir que nos vamos a olvidar de que está ahí y probablemente ya no se pueda consumir, acabando en la basura. Mantén las cosas ordenadas y visibles, y usa el principio de «lo primero que entra es lo primero que sale». Cuando hagas tu compras frescas, mueve los productos más antiguos al frente para que sean consumidos en primer lugar.

    También aconsejamos limpiar la nevera regularmente para que no se pase nada por alto.

    Guarda las sobras (y cómetelas)

    En la misma línea asegúrate de guardar los alimentos no consumidos cuando cocines demasiado o cuando no puedas acabar tu porción en el restaurante. Etiqueta bien las sobras para que puedas realizar un seguimiento de cuánto tiempo han estado en la nevera o congelador, e incorpóralas a tu rutina diaria o semanal.

    En caso de duda, congela

    Los congeladores funcionan como un botón de pausa gigante en el tiempo, preservando la calidad de los alimentos casi indefinidamente. Si no estás seguro de cuándo vas a comer algo, congélalo. Casi todo se puede congelar con éxito (agradecerás tener pan de sobra en el congelador), a excepción de las verduras con alto contenido de agua como la lechuga y el pepino.

    Recuerda etiquetar todo bien para saber la fecha de almacenaje.

    La fruta o las verdura feas también saben bien

    ¡No juzgues la comida por su apariencia! ¡La belleza está en su sabor interior! Que frutas y verduras sean feas, tengan formas extrañas o que estén algo magulladas, no quiere decir que no puedan ser un plato exquisito. Desafortunadamente muchas de ellas se desechan porque no cumplen con los «estándares cosméticos». Tienen el mismo valor nutricional que una «bella». Puedes utilizar la fruta madura para batidos, jugos y postres o la verdura para hacer sopas y cremas.

    Por ejemplo, Imperfectus trata de eliminar el derroche de alimentos y ofrecen un producto de calidad y proximidad a todo el mundo: cajas de fruta y verdura imperfectas pero deliciosas y con mucha personalidad. Y te las llevan a casa.

    Encurte, fermenta o haz conservas

    Las conservas son una excelente manera de preservar los alimentos (especialmente la fruta) y aumentan su vida útil durante meses. Puedes guardarlas en la despensa o regalarlas a amigos y familiares.

    Guarda las pieles

    Una vez que limpies la verdura o las frutas, puedes guardar sus pieles en el congelador para cocinar caldo vegetal en otro momento, utilizarlas como decoración en postres, dentro de infusiones, freírlas u hornearlas para obtener una textura crujiente o incluso guardar la cáscara de los cítricos para vinagres caseros o productos de limpieza naturales.

    Regala comida

    Si has cocinado de más, siempre puedes llamar a la puerta del vecino/a para compartir tu deliciosa comida. Reforzarás tus vínculos a través de un elemento social como es el comer.

    APPs antidesperdicio

    Echa un vistazo a estas excelentes aplicaciones que te ayudarán a reducir eliminación de desperdicio alimentario, tanto en casa como en los comercios: Too Good to Go, Olio, Best Before, Encantado de comerte o Phenix.

     


    Deseamos que te hayan sido de utilidad y nos encantará leer tus comentarios y consejos paras entre todas seguir evitando el desperdicio alimentario.

  • Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Según España en Cifras, un estudio sobre distintos aspectos de la realidad social, demográfica y económica realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2019, el consumo diario medio de agua por habitante y día, en 2016, es de 136 litros.

    Este número, a primer golpe de vista, quizás no te sorprenda pero si te decimos que perdemos 1 litro de agua por cada 5 segundos que nos dejamos el grifo abierto, o que desperdiciamos 10 litros por cada minuto que no lo cerramos, vemos que hay un problema de falta de sentido común y que damos por sentada su disponibilidad a todas horas.

    Como te anunciábamos en nuestro post de propósitos mensuales de BOLSETA para este año 2021, en este mes de febrero queremos concienciar sobre este derroche innecesario y evitable y aportar soluciones sostenibles. ¿Cómo? Sugiriéndote pequeños gestos que derivarán en hábitos y que apenas suponen un esfuerzo extraordinario. En nuestras manos está ahorrar y aportar el valor que le pertoca a uno de los recursos más valiosos de la tierra, el agua dulce.

    Cierra el grifo en el baño

    Cuando no lo hacemos, decimos adiós a 10 litros útiles de agua por minuto. Así que tanto para lavar la cara o afeitarse, puedes llenar el lavabo con un poco de agua y usar el tapón. Al lavarte los dientes, cierra directamente el grifo o utiliza un vaso para todos los enjuagues.

    Con este gesto ahorrarás unos 16-20 litros de agua por día.

    Duchas sensatas

    Dada la celeridad de nuestras vidas, pocos son los que se pueden permitir bañarse cada día. Pero aún y así, te aconsejamos que cambies el baño por una ducha eficiente, por una evidente cuestión de cantidad de litros (unos 200-300 por baño versus a 100 litros por una ducha de 5 minutos).

    En cuanto a estas, limítalas a 2-5 minutos, cerrando el grifo cuando te estés enjabonando. Para toda esa agua fría previa que se va directamente por el desagüe (perdemos 18-20 litros por minuto), podemos almacenarla para otros fines, como regar plantas, limpiar el suelo o utilizarla en el inodoro como descarga de agua.

    También puedes instalar rociadores en la alcachofa. Gracias a su sistema de difusión de agua, puedes llegar a ahorrar un 30% en tus duchas.

    Inodoro eficiente

    En cada descarga se pueden ir hasta 10 litros de agua. Para utilizar una cantidad de agua más moderada, puedes adaptar tu cisterna a una con sistema de ahorro (aquellas que disponen de varios botones) o si no es el caso, colocando 2 botellas de plástico llenas de arena dentro de la propia cisterna.

    Y como te comentábamos antes, también puedes utilizar el agua previa de la ducha antes de que alcanzara la temperatura buscada.

    Electrodomésticos llenos

    Abstente de usar el lavavajillas o la lavadora hasta que tengan una carga completa. Este gesto nos va a suponer un 50% de ahorro en agua.

    Lo ideal es que sean electrodomésticos de clase A (con mayor eficiencia energética) y que ofrezcan programas de bajo consumo o «eco».

    Para aquellas familias que no dispongan de lavavajillas, es vital cerrar el grifo cuando se enjabona y sumergir todos los platos sucios a la vez en el fregadero lleno de agua. A la hora de enjuagarlos, lo ideal es no abrir el grifo hasta el máximo.

     


    Y hasta aquí nuestra serie de pequeños pero eficientes consejos para reducir la huella hídrica en tu hogar. Estamos seguras que poco a poco los irás integrando en tu día a día hasta que estos formen parte de tu segunda naturaleza.

    A parte de estos, ¿tienes algún otro que quieras compartir que resulte beneficioso para el planeta como para tu bolsillo?

  • Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    ¿Cómo has empezado el año? ¿Te has marcado propósitos para este 2021? Nosotras sí, y no te vamos a engañar, hemos sido muy pero que muy ambiciosas.

    Una de las cosas que más nos apetece hacer es acompañarte desde nuestro Movimiento BOLSETA para que puedas ir haciendo cambios paulatinos en tu día a día. Por ello, nos hemos propuesto 10 objetivos que vamos a ir ampliando mes a mes, excepto en Agosto, mes de desconexión y vacaciones, donde dejaremos que cada persona alcance el suyo propio.

    Aquí te hacemos un resumen con estos propósitos y en las siguientes newsletters de BOLSETA iremos publicando cómo los vamos a abordar, por si a ti también te apetece sumarte. Somos una comunidad diversa y quizás hay objetivos que ya tienes adquiridos; aún y así, puedes reforzarlo todavía más o darnos consejos para compartir entre todas las personas que formamos este Movimiento, por un mundo más solidario sostenible y de proximidad.

    Empezamos con toda la energía del mundo.

    FEBRERO: Ser más eficiente con el agua que te llega a casa

    El agua es un bien que tratamos como abundante e inacabable. Te propondremos soluciones para que mejores tu relación con ella y establezcas pautas y hábitos que ayuden a economizar su consumo de forma responsable.

    MARZO: Reducir los desperdicios alimentarios

    Aproximadamente un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia, contribuyendo hasta el 10% de las emisiones de carbono, según la ONU. Los hogares son responsables de una gran parte de estos residuos y podremos reducir su huella en 2021 planificando las comidas, comprando solo lo que necesitas o congelando y reutilizando las sobras.

    ABRIL: La energía que llega a tu casa

    Una gran parte de la energía eléctrica producida en España no es limpia ni renovable, ya que proviene de las centrales nucleares o térmicas de combustibles fósiles. Nuestro reto pasará por consejos para ser más eficiente en casa y de paso apostar por los beneficios que nos ofrecen las compañías eléctricas alternativas ya existentes.

    MAYO: Acciones solidarias

    ¿Has realizado algún acto solidario a consciencia durante este año? Hay un montón de propuestas que te permiten poner tu granito de arena con los demás, ya sea con tu tiempo o con tu pequeña aportación económica. Analizaremos posibilidades que estén en línea con tus valores.

    JUNIO: Viajar en avión de forma más sostenible

    La aviación contribuye con hasta el 2,5% de las emisiones mundiales de carbono. Y tomar un vuelo de ida y vuelta menos al año puede ahorrar 1,68 toneladas de CO2 equivalente por persona al año. Puedes coger el tren en su lugar pero si no puedes evitar volar, revisa cómo hacerlo de la manera más responsable.

    JULIO: Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    ¿Por fin has dicho adiós a las bolsas desechables? Si es así, tienes mucho ganado y si ya perteneces al Movimiento BOLSETA, tienes muchos números de ser una persona avanzada en este tema; pero seguro que a tu alrededor hay muchas que todavía no lo están. Te daremos consejos para que puedas inspirar a los de tu alrededor.

    AGOSTO: Crea tu propio reto personal

    Aquí te pasamos el relevo. Nosotras, como ya hace unos años, vamos a recoger basura que nos encontramos en nuestros desplazamientos a la montaña o a la playa porque cuesta nada llevar una BOLSETA e ir limpiando nuestro entorno. Ya te preguntaremos por el tuyo 🙂

    SEPTIEMBRE: Comer menos carne

    Una forma de reducir tu huella es comiendo menos carne roja en favor de alternativas a base de plantas. La producción de alimentos es responsable de aproximadamente una cuarta parte de las emisiones globales, y los sectores de la carne y los lácteos son los principales contribuyentes. Un estudio de 2018 encontró que producir un kilo de carne de res emite 60 kg de gases de efecto invernadero, en comparación a 1 kg de los guisantes.

    OCTUBRE: Bancas éticas

    Hace ya muchos años que encontramos alternativas a los bancos populares. ¿Qué tal en este octubre si miramos de desplazar nuestro negocio bancario a una banca ética? Por experiencia sabemos que el proceso de trasladarse a otro banco no es fácil, por todo lo que lleva vinculado (recibos domiciliados, tarjetas, hipoteca, seguros…) pero si podemos iniciarnos en una banca ética ya tendremos mucho ganado en el presente y en el futuro. 

    NOVIEMBRE: Mes sin compras

    ¿Qué ocurriría si dejáramos de comprar productos secundarios durante 1 mes y solo adquiriésemos  productos de higiene y alimentación? Disponemos de muchas cosas que nos siguen siendo útiles y no tenemos por qué comprar sin sentido ya que el hecho es que lo que crees que gastas es muy diferente de lo que realmente gastas

    DICIEMBRE: Navidades más sostenibles

    Uno de los meses de más consumo de todo el año. Aquí pensaremos en todos los residuos que generamos con las compras navideñas e intentaremos buscar alternativas para ser más sostenibles.

     


    Uf, el año se presenta intenso y con mucho aprendizaje por delante. ¿Te unirás a alguno de nuestros propósitos?

ES