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  • Consejos para comer menos carne

    Consejos para comer menos carne

    Consejos para comer menos carne

    Hoy nos toca hablar del reto que nos propusimos para este mes de septiembre: comer menos carne.

    ¿Sabías que de todos los mamíferos de la Tierra, el 96% son ganado (60%) y humanos (36%), y solo el 4% son mamíferos salvajes? Lo más curioso es que aunque el ganado ocupe la gran mayoría de las tierras agrícolas, tanto la carne como los lácteos tan solo representan el 18% de todas las calorías de los alimentos (alrededor de un tercio de las proteínas y una quinta parte de las calorías que comemos y bebemos) pero son los responsables de más de la mitad de las emisiones de gases de efecto invernadero relacionadas con estos alimentos.

    La deforestación a causa del ganado, conjuntamente con las emisiones de metano de las vacas y el uso de fertilizantes, genera tantas emisiones de gases de efecto invernadero como todos los automóviles, camiones y aviones del mundo. Las prácticas intensas de cría de carne corren el riesgo de provocar extinciones masivas de otros animales, además de generar una contaminación significativa del agua de los arroyos, ríos y, en última instancia, del océano.

    No es nuevo que los científicos vienen advirtiéndonos que se requieren notables reducciones en el consumo de carne si el mundo quiere evitar el cambio climático, y es precisamente este consumo en los países occidentales el que debería reducirse en un 90%, siendo reemplazado por cinco veces más legumbres. En cuanto al consumo de carne de cerdo, leche y huevos también tendrá que disminuir drásticamente, todo ello a medida que la población mundial crezca de 7,1 mil millones de personas a 10 mil millones de personas para 2050. Lo más preocupante es que alrededor de un tercio de ellos se unirá a la clase media, que generalmente consume más calorías (en su mayoría proveniente de productos a base de carne) a medida que aumentan los ingresos. Y eso se traduce a la larga en más explotación de la tierra y sus recursos.

    Gráfica de World Resources Institute

    Por poner un ejemplo: si los 2.000 millones de grandes consumidores del mundo redujeran su consumo de carne y lácteos en un 40%, se salvaría un área de 2 veces el tamaño de India y se evitarían 168 billones de toneladas de gases de efecto invernadero, que vendrían a ser 3 veces el total de emisiones globales en 2009. Tremendo, ¿verdad?

    La carne bovina (o de vacuno) es muy ineficiente de producir porque solo el 1 por ciento del alimento que consume el ganado se convierte en calorías que las personas consumen. Esta baja eficiencia significa que este tipo de carne utiliza más tierra y agua dulce y genera más emisiones de gases de efecto invernadero por unidad de proteína que cualquier otro alimento consumido comúnmente.

    Gráfica de World Resources Institute

    A principios del pasado julio, Alberto Garzón, ministro de Consumo de España, publicó un breve vídeo en Twitter animando a los españoles a reducir su consumo de carne. En su lúcido discurso, enumeró las muchas formas en que la producción y el consumo de carne a gran escala dañan a los humanos, el medio ambiente y los animales, todo respaldado por la ciencia y se centró en reducir la ingesta de carne, no en eliminarla, elogiando los sistemas ganaderos no industriales y las barbacoas familiares. También reconoció que cambiar las dietas resulta difícil para quienes no tienen la oportunidad de acceder a opciones alimentarias baratas y diversas, y explicó que el gobierno lanzaría campañas de educación alimentaria e implementaría regulaciones para incentivar dietas más sostenibles. Incluso ideó el hashtag #MenosCarneMasVida.

    Pero…

    Varios compañeros políticos recurrieron a incitarlo y ridiculizarlo con comentarios provocadores. Por ejemplo, Pedro Sánchez y su amor por el chuletón; o Teodoro García Egea, del Partido Popular, tuiteó una imagen de una parrilla llena de trozos de carne con el texto «A tu salud.»

    Convencer a la gente de comer menos carne es complicado. Si bien los consumidores pueden afirmar que les gustaría tomar decisiones más sostenibles, cuando se encuentran en los pasillos de los supermercados, tienden a adoptar sus hábitos cotidianos. Y está visto que la información (o un exceso de ella) no cambia necesariamente el comportamiento de estos consumidores; incluso podría tener el efecto contrario. Los psicólogos argumentan que cuando los consumidores se enfrentan a la paradoja de la carne (comer carne mientras se oponen a los daños causados por ella), a menudo crearán argumentos justificativos y racionalizados que niegan el daño o la responsabilidad personal en lugar de detener el consumo de carne.

    Ante este panorama, ¿qué se puede hacer?

    Los gobiernos, por su parte, deberían incentivar la producción de alternativas (como las de carne de origen vegetal y sobre todo, las humildes legumbres) podrían proporcionar una fuente de proteína mucho más sostenible y diversa que la carne, y animar a la población a consumirlos. Es importante tener en cuenta que la creación de oportunidades para el acceso a los alimentos también es fundamental, lo que incluye simplemente presionar por ingresos más altos, a través de políticas como las leyes de salario mínimo para permitir a los consumidores una mayor gama de opciones. Para eso se requiere un consenso político sólido entre los partidos por tal de no repetir la ridiculización del Ministro de Consumo. La ciencia habla con datos y el medio ambiente está sufriendo una degradación causada por nosotros que no podemos pasar por alto.

    Pero no solo hemos de esperar a este cambio desde las altas esferas: la acción individual también puede ser política. Aunque minúsculos, los cambios en la dieta diaria se traducen en un impacto inmediato. Incluso si no todo el mundo puede hacerlo, aquellos que pueden tomar decisiones más sostenibles deberían hacerlo.

    Después de hablar de los hechos, desde BOLSETA, humildemente te sugerimos algunos consejos para comer un poquito menos de carne en tu día a día:

    • Haz que un día a la semana sea sin carne, como los Lunes sin Carne.
    • Planea tus comidas para que sean abundantes y satisfactorias, más allá de un plato de arroz con brócoli, asegurándote de incluir una fuente de proteínas, carbohidratos ricos en fibra y grasas saludables.
    • Piensa en sumar, no restar, concentrándote en añadir más alimentos vegetales en tu plato en lugar de pensar en lo que estás dejando de lado o tratando de reemplazar.
    • Prueba alternativas vegetales y muy versátiles como el tofu o el tempeh y empodérate de todos los tipos de legumbres que hay en el mercado. No hay que ser rico para consumir más vegetales.
    • Únete a grupos o amigos que también estén en el mismo camino o que compartan este interés por consumir menos carne.

    Y por último, si quieres ponerle números al tipo de alimentos que ingieres, echa un vistazo a esta calculadora para conocer el impacto directo de tu dieta sobre el medio ambiente

     


    Lo tenemos más que claro. No llegaremos a ninguna parte con un puñado de personas que lo estén haciendo a la perfección. Necesitamos masas de personas que lo hagan de manera imperfecta. Simplemente se trata de implicarnos y hacer todo aquello que podamos y esté en nuestra mano. Sabemos sobradamente que no se puede ser un ecologista perfecto en un mundo que no está diseñado para poder serlo, pero aún y así lo intentamos 🙂

  • Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Llega agosto y BOLSETA se va de vacaciones. Eso sí, esto no nos exime de seguir comprometidos con nuestras responsabilidades con el planeta. Nos necesita, siempre, en cualquier época y hora del año.

    Durante este 2021 te hemos ido dando ideas de propuestas para ponerlas en práctica mes a mes y así mirar de conseguir los retos mensuales que hemos planteado desde BOLSETA. En febrero te invitamos ser más eficiente con el agua que te llega a casa, en marzo a reducir el desperdicio alimentario, en abril te dimos consejos para reducir el gasto energético en tu hogar, en mayo un listado de ideas solidarias, en junio lanzamos la pregunta de si era posible viajar en avión de forma sostenible, en julio les dijimos adiós a las bolsas de un solo uso y en agosto te pasamos el relevo con algunos deberes. Queremos que te definas un objetivo propio para que lo apliques en tus días vacacionales y con él ayudes a nuestro planeta, y por ende a ti misma ¿Qué te parece? No tiene que ser algo extraordinario; lo importante aquí es la constancia y hacerte al hábito para que una vez pasados los 31 días, te hayas empapado conscientemente y lo puedas seguir realizando de manera natural, sin esfuerzos innecesarios. Tú decides el tema. Nosotras aguardaremos bien curiosas por saber cuál ha sido el escogido.

    Bien es cierto que a la hora de introducir una nueva costumbre en nuestra vida (de cualquier índole y tipología), podemos toparnos con 3 barreras que nos impedirían llevarla a cabo: la pereza, el «yo no puedo» y el «no tengo tiempo». ¿Te resultan familiares? Estos obstáculos universales pasan por la mente de todas las personas. Son paralizantes, nos impiden pasar a la acción y se convierten a la larga en tareas imposibles de conseguir. Se pueden dar por una infinitud de motivos, dependiendo siempre de la situación personal/emocional en la que nos encontremos pero, si sabemos trabajarlas desde un punto de vista consciente, poco a poco veremos resultados reales. Un pasito hacia delante es infinitamente mejor que ninguno.

    A continuación, te damos algunos consejillos para que logres todas esas pequeñas tareas que te propongas y que seguro que en un futuro, puedan llevarte a hacer algo más grande:

    • No hagas tus metas demasiado complicadas o difíciles de alcanzar. Todos queremos llegar a la cima, pero podríamos subestimar enormemente la cantidad de trabajo y tiempo que se necesita para llegar allí arriba. Divide ese gran objetivo en objetivos más pequeños que te ayuden a sentirte más motivada para seguir escalando, sin prisa pero sin pausa.
    • No esperes que sea perfecto. Empezar es importante y más vale millones de acciones imperfectas que cero perfectas.
    • No escuches a tu vocecilla interior crítica que se centra solo en todos tus defectos y deficiencias, en lugar de en las virtudes y atributos positivos existentes que podrían ayudarte a seguir adelante. Concéntrate en esa vocecilla interior que sabe de tus fortalezas.
    • Evita las comparaciones. Todos funcionamos a un ritmo propio ya que nuestras circunstancias y entorno nos definen en gran medida. Sé perseverante y enamórate de tu proceso personal. Es único y ha de estar libre de exigencias y miradas ajenas.
    • Celebra las pequeñas victorias. El orgullo que sentimos al alcanzar nuestras metas puede ayudar a reforzar un diálogo interno más positivo. Experimentamos una mayor autoeficacia con cada logro, lo que puede ayudarnos a encontrar el éxito a largo plazo.
    • Rodéate de gente que te apoye. Prosperamos cuando nos conectamos con personas importantes de una manera positiva y saludable. Así que permite que sean parte de tu experiencia para encontrar la tranquilidad y el aliento cuando necesitemos un momento de reflexión o recuperación.

     

    Con todo lo aprendido, este sábado 1 de agosto desconectamos para seguir diligentes en nuestro propósito de dejar este mundo un poquito mejor de cómo estaba ayer. Te deseamos un propósito muy exitoso y nos encantará que lo compartas con nosotras. Si tú también vas a disfrutar de vacaciones en estas fechas, que seas muy muy muy feliz 🙂

  • Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    El año pasado, por estas fechas, estábamos preparando nuestra campaña colaborativa con otros 20 blogs dentro del marco de la campaña de Julio Sin Plástico. Desde BOLSETA, te hablamos del impacto ambiental de una bolsa de plástico, de las diferentes tipologías de bolsas que hay en el mercado (y cuál sería la mejor opción) y consejos para salir a comprar sin plástico de usar y tirar.

    Por aquel entonces, y con la situación de pandemia, nos dio la impresión que dábamos un paso hacia atrás en lo ya ganado con el incremento de los desechables, debido a las exigencias en las medidas de seguridad. Y aún insistiendo en que multitud de académicos, doctores y científicos de más de 18 países firmaron una declaración afirmando que es completamente seguro utilizar productos reutilizables, ha sido complicado ver un cambio de hábitos o una recuperación de la confianza.

    A día de hoy, el plástico sigue sin desaparecer; solo lo seguimos consumiendo sin sentido y cambiándolo de sitio. Producimos cientos de millones de toneladas de plástico cada año, la mayoría de los cuales no se pueden reciclar. Según la Comisión Europea, más del 80% de la basura marina son plásticos y los productos cubiertos por esta nueva ley constituyen el 70% de todos los desechos de basura marina, y tan solo el 9% del total se recicla. Así que ya te puedes imaginar el regalo que le estamos haciendo a la tierra, cada día.

    La buena noticia es que los productos de plástico de un solo uso estarán prohibidos a partir del 3 de julio de 2021 en la Unión Europea. Esta prohibición se aplicará a bastoncillos de algodón, cubiertos, platos, pajitas, agitadores y palitos para globos. También se aplicará a vasos, envases de alimentos y bebidas de poliestireno expandido y a todos los productos de plástico oxodegradable.

    En cuanto a las bolsas de plástico, cada país/región/comunidad está ajustando sus normativas a las nuevas regulaciones para realizar su «transición ecológica» pero todavía no están del todo prohibidas: el 1 de enero de 2021 las bolsas de plástico más comunes (las gruesas, de más de 50 micras de espesor) desaparecieron de los supermercados y las únicas que se pueden comercializar a día de hoy son las bolsas compostables (entiéndase como «aquellas que puedan degradarse biológicamente en plantas de compostaje o en compostadores domésticos») ligeras y muy ligeras, siendo solo estas últimas gratuitas. Sabemos que, aunque esta solución no es la más ideal, es un pasito más en la dirección adecuada. Y eso nos anima a seguir y a estar a pie de cañón.

     

    En este 2021, y con el verano recién estrenado, seguimos recordando que es en esta época donde nos relajamos con las normas y, que quizás, bajemos la guardia en cuanto a los buenos hábitos adquiridos. Así que antes de irnos de vacaciones, queremos dejarte un par de ideas para que en esos días en los que estés fuera de casa, puedas sacarle el partido a nuestras BOLSETAS, BIG BAG o Manoplas en sus otras facetas, más allá de albergar frutas, verduras, hortalizas, hojas verdes o frutos secos. Porque no solo de frutas, verduras y frutos secos viven nuestras bolsas reutilizables, así imaginamos nuestro verano:

     

    Reduce las bolsas de un solo uso en la playa, ciudad o montaña

    – Utiliza BOLSETA para meter tus bártulos como toalla, gafas para bucear, chancletas, pareo o bañador. Y si pesan un poquito más, BIG BAG, aparte de ser la bolsa de carga del verano, va a ser tu solución. Además, gracias a sus agujeritos, si se te cuela algún grano de arena, lo podrás sacudir rápidamente.

    – También son ideales para la organización de prendas como camisetas o pantalones dentro de la maleta o mochila, ayudándote a distinguirlas y localizarlas más fácilmente.

    – En estancias de hoteles puedes distribuir tu ropa interior en 2 BOLSETAS y colgarlas en ambos lado de una percha.

    – Por si no lo sabías, son ideales para hacer la colada de prendas pequeñas.

    – Tus juegos de mesa también tienen cabida para transportarlos de un lado a otro, del hotel a la playa o del camping al monte.

    – ¿Que te apetece un picnic improvisado? Coge todo lo que os apetezca picar y mételo en tus BOLSETAS.

    – A tu paso por la naturaleza, rocas o arena, son un buen recurso a tener en el bolsillo para recoger esos pequeños objetos contaminadores que estropean y causan daño a la naturaleza.

    – Sumado al último punto, si vas a nadar y ves plástico flotando, puedes atarte una BOLSETA al bañador e ir recogiendo esos trocitos perdidos para tirarlos fuera.

    – Si has de poner gasolina o tocar el volante de un transporte compartido, como bicing o patinetes eléctrico, tus manoplas te van a ir ni que pintadas.

    Y finalmente, cuando llegues a casa, deja todo como nuevo con un lavado a fondo en la lavadora 🙂

    Bolsas reutilizables en eventos grupales o de empresa

    Antes de las vacaciones, las empresas también aprovechan para realizar talleres más distendidos o workshops específicos con sus empleados. por supuesto, que BOLSETA tiene su lugar dentro de este sector:

    – ¿Por qué no evitar el packaging innecesario y utilizas nuestras bolsas reutilizables para que sean utilizadas más allá de tu evento? Olvídate de bolsas y papel para envolver tus cuadernos y libros. Piensa en 2.0.

    – Si tienes un obsequio que quieras regalar a tus empleados y , qué tamaño de bolsas necesitas, qué uso quieres darle. Vamos a buscar la forma de llevar a cabo esta sinergia de fuerzas.

     

    Cómo usar BOLSETA en nuestros alojamientos de vacaciones

    Ahora que los hoteles, restaurantes y campings ya están inmersos en la campaña de verano y para la cual deseamos muchísimo éxito, si gestionas uno, nos gustaría que valorases la sustitución de las bolsas de un solo uso por una BOLSETA con triple impacto, ambiental, social y de proximidad.

    Si vas como usuaria, no dejes de proponerle a la persona que lo gestiona nuestra opción para que entre todos eliminemos el mayor número posible de bolsas de un solo uso y, sobre todo, con inserción social.

    ¿Cómo puede ser útil BOLSETA en este campo?

    – Para picnic proporcionadas por el hotel, hostal o camping.

    – Bolsas genéricas de lavandería.

    – Para llevar los albornoces y las zapatillas.

    – Bolsas para tener en el supermercado del camping.

    – Saquitos para jabones de pastilla.

     


    Querida persona que nos lee, ¿ya tienes listas tus BOLSETAS para sacarlas de vacaciones? ¿Tienes algún uso particular que quieras compartir con nosotras?

  • ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    Ahora que las restricciones parecen ser más laxas y los movimientos más permisivos, vamos a hablar del propósito de este mes: viajar en avión.

    En 2019, el término “eco-ansiedad” empezó a cobrar importancia entre los viajeros y viajeras de todo el mundo. Como dirían en sueco, Flygskam, o la «vergüenza de volar«. Greta Thunberg se coló en nuestra conciencia y ayudó a generar movimiento… aunque la industria de la aviación no movió ficha alguna.

    Todo lo que hacemos en nuestro día a día, desde los alimentos que consumimos, productos que compramos hasta la forma en que viajamos, producen gases de efecto invernadero, provocando un impacto sobre el planeta.

    Si ponemos números al asunto, alrededor del 2,5% de las emisiones globales de CO2 provienen de la aviación. Junto con otros gases y estelas de vapor de agua producidas por los aviones, esta industria es responsable de alrededor del 5% del calentamiento global.

    Según The Guardian, ¿sabías que los norteamericanos volaron 50 veces más kilómetros que los africanos en 2018, 10 veces más que los de la región de Asia y el Pacífico y 7,5 veces más que los latinoamericanos? ¿Y que los europeos y los ciudadanos de Oriente Medio volaron 25 veces más que los africanos y 5 veces más que los asiáticos? Y aunque te suene sorprendente, tan solo el 1% de la población causa la mitad de las emisiones de la aviación mundial (en estos mapas podrás visualizar con más detalle las emisiones de CO2 de vuelos nacionales e internacionales por cápita según cada país).

    Volar consume mucha, pero muchísima energía y, a día de hoy, el sector depende totalmente de los combustibles fósiles. Los subsidios de los impuestos sobre este tipo de combustible otorgan a la industria aérea una ventaja muy injusta sobre otros medios de transporte y la falta de claridad de estas cifras hacen que consumidores y consumidoras no vean el coste ambiental real que provocan sus desplazamientos por aire. Y en un futuro, en 2050, una cuarta parte de todas las emisiones podrían provenir solo de este sector.

    La compensación de carbono de la que tanto se habla, es una forma de mitigar o neutralizar las emisiones producidas por una actividad, en este caso el volar, mediante la compra de participaciones para financiar proyectos que eliminan o reducen las emisiones de la atmósfera. Algunos ejemplos serían la inversión en energías renovables, eficiencia energética, generación de empleo y mejora de salud de la población donde se lleven a cabo estos proyectos o programas de reforestación.

    ¿Sabes que un vuelo de Barcelona a Londres supone 303kg de CO2, de Barcelona a San Francisco 2.546kg, o de Barcelona a Bali 3.332kg?

    Algo importante a tener en cuenta es que estas compensaciones no evitan que las emisiones se dejen de producir, o que nuestra “licencia para seguir contaminando” sea intocable. El carbono que se queda en la atmósfera permanecerá allí durante décadas, cientos, a veces miles de años; no podemos cancelarlo sin más con la compensación. Por eso, es importante recordar que se debe hacer todo lo posible para reducir antes de compensar. Y para ello, necesitas conocer primero las toneladas de CO2 que se producen cada vez que vuelas en función del lugar y las escalas, y cómo decidirás actuar en función de esta información.

    Si ponemos el punto de mira en las aerolíneas, desafortunadamente todavía no se dispone de la tecnología adecuada para descarbonizar los viajes aéreos, desafío clave de este sector. Parece ser que tanto fabricantes de aviones y como aeropuertos están tomando medidas importantes para garantizar y ofrecer opciones más ecológicas a los viajeros y viajeras preocupados por el medio ambiente. Por otro lado, la industria también está impulsando la investigación y el desarrollo de aeronaves eléctricas propulsadas tanto por combustibles como por baterías eléctricas. Y en esta diversificación de alternativas, también se está indagando en el uso combustibles sostenibles producidos a partir de plantas, algas, aceite de cocina e incluso desechos municipales. Es posible que haya soluciones innovadoras en el horizonte, pero todavía nos quedan algo lejos.

    Entonces, ¿cómo podríamos desplazarnos de manera más sostenible?

    Aquí te dejamos con algunos humildes consejos en el caso de que finalmente decidas viajar por aire, ya sea por causa personal, de fuerza mayor o por falta de alternativas:

    Elige vuelos directos y viaja ligero

    Sí, los más directos posibles. Cuando escoges hacer un vuelo con escala, la distancia es mayor y por ende, un consecuente aumento de emisión de carbono. Además, viajar con poco equipaje reduce la resistencia del avión y un consumo de menor combustible.

    Escoge una aerolínea más sostenible

    Existen aerolíneas que ya empiezan a utilizar biocombustibles en su totalidad (o combinados en parte con combustibles fósiles) para determinadas rutas, como por ejemplo KLM en su vuelo de Ámsterdam-Los Ángeles. Echa un vistazo a cuáles son las menos contaminantes y apuesta por aquellas que tengan una flota eficiente y vuelen con pocos asientos vacíos. Asimismo, infórmate de los programas de compensación de CO2 que ofrecen al comprar un billete con ellos.

    Tu asiento dentro del avión importa

    Es evidente que un asiento en clase ejecutiva ocupa mucho más espacio que una silla de clase económica y, por lo tanto, es relativamente más contaminante.

    Reduce tus desechos durante el viaje

    La cantidad de desechos generados en los aviones (alimentos no consumidos, utensilios de un solo uso como vasos de plástico, cubiertos, plástico de mantas cubiertas de plástico…) juegan un papel importante en el impacto del sector. Trae a bordo tus propios envases como botellas, tazas plegables, cubiertos, bolsas reutilizables o fiambreras.

    Dicho esto, si tienes la oportunidad de evitar moverte en avión…

    Viaja en tren o en autobús

    Ahorrarás hasta un 90% en emisiones de CO2 y entrarás en modo slow travel desde el mismo momento en que pongas un pie en esos transportes. Convenientes, cómodos y sin desplazamientos al aeropuerto ni tiempos de espera.

    Carpool

    ¿Por qué no compartir el viaje en coche con otras personas que se dirigen al mismo destino? Todos ahorraréis y saldréis ganando, medio ambiente incluido.

    Está claro que la tecnología ha de evolucionar tanto como la legislación de los países. Se ha de incentivar a la industria de la aviación a ser sostenible y hemos de exigirles una acción climática vital ya que tienen gran parte de la responsabilidad. Nuestro voto en la elección de gobiernos con políticos que se tomen en serio la reducción de emisiones y que tengan planes climáticos significativos respaldados por la ciencia ha de ser nuestra prioridad número uno.


     

    Y tú, querida persona lectora, ¿has repensado tu manera de viajar en avión? ¿Va a haber un antes y un después en tus prácticas viajeras? ¿Serán más conscientes y responsables?

  • Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Todas las personas formamos parte de una sociedad interconectada e interdependiente. Las dimensiones de nuestras acciones son globales y la solidaridad es un reconocimiento de que estamos ‘todos juntos en esto’, siendo un compromiso para fortalecer la comunidad y promover una sociedad justa.

    La solidaridad no es un sentimiento de vaga compasión o angustia superficial, al contrario. La solidaridad es la determinación firme y perseverante de comprometerse con el bien común; es decir, al bien de todos y de cada individuo, porque todos somos realmente responsables de todos.

    En nuestro propósito del mes de mayo, queremos hacer énfasis en una serie de acciones que, a nuestro parecer, significan mucho más que unos actos de generosidad esporádica. Queremos pensar y actuar en términos de comunidad y por ello, una de las iniciativas que hemos querido incorporar en recién estrenada web con tienda online, ha sido el de dar soporte a Reforesta por cada uno de los envíos que hagamos (0,30€). La otra ha sido integrar una fuente tipográfica procedente del proyecto Homeless Fonts, creado por la Fundació Arrels y con cuya compra ayudamos a dar visibilidad a estas acciones.

    ¿Qué otras acciones podemos llevar a cabo para ampliar nuestro círculo de actuación?

    Voluntariado cerca de ti

    Hay centenares de opciones para realizar un voluntariado en alguna asociación cercana con diferentes índoles y características.

    Si estás en Barcelona, por ejemplo, la Fundació Arrels organiza diferentes actividades como pasar un ratito con personas que viven o han vivido en la calle en la casa de acogida (Piso Cero), colaborando con la dinamización de talleres o con pequeñas reparaciones, o incluso si tienes formación en peluquería, puedes echar una mano cortando el pelo.

    La fundación Accem también ofrece la oportunidad de integrarte en equipos de trabajo con diferentes ámbitos de acción, como apoyo en acogida en centros, enseñanza del idioma o protección a la infancia.

    ¿Qué te parecería leer a los demás? Acervo Intergeneracional propulsa un voluntariado no presencial mediante lecturas compartidas para acercarnos a los demás.

    ¿E impulsar la agricultura sostenible en espacios urbanos? En Humana desean crear una comunidad a partir de proyectos locales (en varios municipios de Barcelona, Madrid y Andalucía) para fomentar la agricultura ecológica y el respeto por nuestro entorno.

    Si tienes una vertiente más enfocada al medioambiente y quieres combatir la basuraleza, tienes muchísimas oportunidades para ayudar a limpiar los espacios naturales que te rodean: el Catalunya CleanUp Challenge que tiene como meta recoger 100.000 piezas de basura antes del 5 de junio de 2021 con la APP Litterati, Ecomar, pionera de limpieza de costas con niños, Per la Mar Viva, asociación de Menorca que vela por un litoral libre de plásticos o los diversos voluntariados de SeoBird Life. Te recomendamos que revises las actividades en tu localidad o indagues en grupos de Instagram o MeetUp.

    Los amantes de los animales también pueden aportar su granito de arena donando su tiempo a santuarios que acogen animales que han sido rescatado de situaciones complicadas.

    Banco de alimentos

    En su momento te dimos algunas pautas para reducir el malgasto alimentario. Aún y así, si quieres extender tu círculo de acción, puedes ofrecerte como voluntario en la recuperación de alimentos, especialmente no perecederos, de empresas y supermercados, gracias a instituciones caritativas localizadas en Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla o Zaragoza. Comprueba si hay asociaciones que promuevan este tipo de voluntariado cerca de ti.

    Dona lo que no necesites

    En muchos de nuestros hogares hay un exceso de cosas. Eso no significa que el destino de toda aquello que no queramos sea la basura porque todo esta ha supuesto un gasto energético y ambiental que hemos de valorar, de principio a fin, y al que hay que rendir todo el honor que se merece.

    Para el caso de la ropa, dona aquella que no desees a alguna parroquia u organización que conozcas donde se vaya a utilizar por personas que la necesiten.

    En cuanto a las gafas que ya no utilices, Abre sus ojos, Medicus Mundi, Òptics x mÓn o la Fundación Alain Afflelou reciclan y proporcionan una segunda vida a estas lentes a través de diversos proyectos y que sean distribuidas allá donde puedan ser necesitadas.

    Y finalmente, con plataformas como Donadoo, Geev u Olio podrás regalar y compartir todos aquellos objetos que te sobren o que no les des tanto uso.

    Otras maneras de regalar acciones solidarias

    Si te apetece hacer un regalo que suponga un beneficio más allá del destinatario, Aladina dispone de una tienda con una gran variedad de artículos y con los que con su valor económico apoyarás a niños/as y adolescentes enfermos de cáncer, y a sus familias en España; FAADA, por su parte, te ofrece regalos solidarios para promover y defender los derechos de los animales; la Fundación Vicente Ferrer vende productos de todo tipo en su tienda online para seguir brindando respaldo a los grupos más desfavorecidos de la India o puedes poner tu granito de arena comprando alguno de los regalos salvavidas de Open Arms.

    Y si te apetece regalar arte, tienes la oportunidad de hacerlo a través de la Fundación Pasqual Maragall, ayudando a financiar los proyectos de investigación del Alzheimer.

     


    Y tú, querida persona que lee, ¿colaboras con algún proyecto con tu tiempo?, ¿conoces alguno más que desees compartir? Nos vemos en los comentarios.

  • Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    Cómo reducir el gasto energético en tu hogar

    La energía no es gratis. Cuesta dinero a sus usuarios y usuarias y un impacto en forma de huella de carbono al planeta.

    Por supuesto que no todos consumimos de la misma manera pero lo que sí que está claro es que la dependencia de las energías fósiles todavía es enorme y, desafortunadamente, son las que contribuyen directamente al 99% del calentamiento global.

    Según los datos de MITECO, si echamos un vistazo al consumo energético dentro de nuestros hogares, vemos que principalmente está destinado a la calefacción y la refrigeración, agua caliente sanitaria, cocina, iluminación y electrodomésticos. En cuanto al equipamiento electrodoméstico, éste consume casi un cuarto de la demanda eléctrica total, donde más de la mitad corresponde a frigoríficos, lavadoras y televisores.

    Porque queremos que la energía se utilice con cabeza (ya que no tiene sentido despilfarrar a costa de nada ni de nadie), aquí te enumeramos una serie de consejos para ser una persona consumidora responsable y reducir el gasto en casa, con su consecuente reducción económica de la factura eléctrica. Bien para ti, bien para el planeta.

    Entiende tu factura de energía y ajústala según tus necesidades

    La información contenida en una factura de energía típica puede ser confusa de buenas a primeras, lo sabemos, pero comprenderla es vital para para familiarizarse con el consumo en el hogar y saber qué número se corresponde con cada cosa.

    La Organización de Consumidores y Usuarios (OCU) nos proporciona unas pautas sencillas para lograr descifrar cada cifra sin dolores de cabeza y empoderarnos así de nuestro consumo.

    Una vez comprendas tu factura y la potencia que tienes contratada, puedes ajustar su margen para contratar la que realmente necesitas y no pagar de más. También puedes apostar por aquella discriminación horaria que más te convenga, según la concentración de horas en las que utilices más electricidad.

    La luz dentro de casa

    Te recomendamos que aproveches la luz del día tanto como sea posible antes de encender cualquier luz y que te pases a las bombillas LED o de bajo consumo, ya que reducen el consumo en un 60%.

    Antes de salir de las habitaciones, apaga las luces y mantén limpias las bombillas para aprovechar toda su luminosidad.

    Vigila tus electrodomésticos

    Si quieres saber con precisión cuánta electricidad consumes a lo largo del día y cuánto podrías ahorrar en tu consumo eléctrico, revisa esta calculadora online gratuita.

    Seguidamente, hagamos un repaso de los electrodomésticos que más utilizamos en nuestros hogares.

    – LAVADORA

    Una de las maneras más evidentes de ahorrar energía (y agua) es aprovechar la capacidad de tu lavadora y ejecutarla a carga completa, lavando con programas económicos específicos. Dependiendo del número de personas en casa, se podría reducir incluso a una o dos cargas por semana.

    Otro consejo es optar por lavar con agua fría o a baja temperatura (el 90% de la electricidad que se consume es para calentar el agua). También unos filtros limpios garantizan un menor consumo de energía.

    – SECADORA

    Si vas a secar la ropa, intenta hacerlo aprovechando el calor solar. Si no tienes más remedio que utilizar la secadora, hazlo con inteligencia mediante programas que faciliten el planchado y ahorren energía en el proceso de secado.

    – PLANCHA

    Es muchísimo más eficiente hacerlo todo de una vez que en varias tandas o días. Plancha primero las prendas que menos calor necesiten, seguidamente de las más gruesas y aprovecha el calor residual final para acabar de nuevo con las más ligeras.

    – NEVERA

    Sitúa la nevera en un lugar alejado de las fuentes de calor y mantén su temperatura a la más recomendada: para el frigorífico es entre 3° y 5°C y el congelador debe estar entre -15º y -18°C.

    Por otra parte, no te quedes petrificada/o frente a la puerta abierta de la nevera. Cuanto más tiempo esté abierta, más duro tendrá que trabajar el aparato para volver a bajar la temperatura. Decide lo que quieres con anticipación para minimizar esta cantidad de tiempo. También te recomendamos que no metas alimentos calientes directamente en la nevera; deja que se enfríen antes de hacerlo.

    – VITROCERÁMICA

    Ajusta las sartenes y ollas al tamaño de los fuegos. Tapa mientras cocinas y apaga 5 minutos antes para aprovechar el calor remanente.

    – HORNO

    El horno es uno de los electrodomésticos que más consumen y podemos sacarle todo el partido horneando varias cosas a la vez. Es recomendable mantener la puerta cerrada mientras estás cocinando algo en su interior ya que si la abres, la temperatura puede llegar a bajar 25ºC cada vez que lo hagas.

    También es posible ahorrar energía si lo apagas unos 5 minutos antes para aprovechar el calor residual.

    – LAVAVAJILLAS

    Si dispones de uno en casa, aprovechar su capacidad máxima y utilizar los programas eco son la clave para poder ahorrar unos euros a final de mes. Evita aclarar los platos antes y utiliza detergentes que sean ecológicos.

    Apaga aquello que no necesites

    En los últimos meses nos hemos acostumbrado a estar en casa más tiempo de lo usual. Por ello, es fundamental apagar y desconectar por completo todos los dispositivos al acabar la jornada. Y aquí incluimos los ordenadores, el modem o el router y los cargadores que están conectados (como el del móvil) al enchufe directo o la regleta (si ésta no se puede desconectar entera).

    Hablemos también de aquellos aparatos con el piloto rojo encendido: ¿sabías que esa comodidad de tener un aparato en espera o stand-by también se paga? Es lo que llamamos el consumo silencioso o carga fantasma y se lleva un 2,2% del consumo total, pudiendo ahorrar al año 40-50€ si los apagamos. Lo más adecuado es conectar todos estos aparatos a una regleta de enchufes con interruptor y apagarlos cuando no los necesites. Puedes reforzar este hábito con un temporizador para evitar despistes.

    Si deseas conocer más a fondo la potencia, el consumo energético, el precio y el CO2 que producen los dispositivos que permiten el funcionamiento stand-by, consulta la calculadora gratuita de la OCU.

    La temperatura confort dentro del hogar

    Cada grado que subimos o bajamos en nuestro hogar, con la calefacción o con el aire acondicionado, quedará reflejado en la factura y, en términos energéticos, esto supondrá un 7% más de consumo.

    En invierno, es suficiente con una temperatura entre 20 y 22º C, y alrededor de los 17º en los dormitorios. En verano, varía entre 22 y 25º. Para que esta temperatura de confort se mantenga, es importante revisar que tanto las ventanas como las puertas estén perfectamente aisladas para que no se escape ni un ápice de calor o entren filtraciones de aire frío. La instalación de burletes en estos lugares serán tus aliados para aislar y evitar fugas.

    En invierno nos interesa que ningún elemento tape u obstaculice la proyección de calor, como cortinas, muebles u objetos varios y cerraremos las persianas tan pronto como oscurezca fuera. En verano, con el uso del aire acondicionado, es mejor cerrar las ventanas y bajar las persianas en las horas de más calor y abrirlas cuando refresque. Es importante que configures tanto la calefacción como el aire acondicionado para que se enciendan y apaguen solo cuando los necesites o en zonas concretas de tu hogar.

    Para que ambos aparatos funcionen debidamente en sus correspondientes estaciones, hay que procurar mantener los filtros del aire acondicionado limpios por una parte y purgar los radiadores en otoño (conjuntamente con una revisión de la caldera de tanto en tanto) para aumentar su eficacia.

    Considera la energía verde

    Por suerte, cada vez más encontramos una oferta variada en cuanto a las compañías que nos suministran energía. En ese sentido, es interesante valorar aquellas que ofrecen una alternativa mediante la energía verde, en algunos casos 100% renovable y libre de emisiones.

    Algunos ejemplos son: Barcelona Energia, Enerplus, Gesternova, GoiEner, Grupo Enercoop, Nosa Enerxía, Seneo, Som Energía o Zencer.

     


    Después de todo esto, solo nos queda decir que cada pequeño hábito que introduzcas en tu cotidianidad, por pequeño que sea suma mucho más de lo que te puedas llegar a imaginar.

    ¡Ah! Y no te olvides, este sábado 27 de marzo es la hora del planeta. ¿Te apuntas al apagón eléctrico voluntario de luces y aparatos eléctricos no indispensables durante una hora, desde las 20:30 hasta las 21:30 h?

  • Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    El mundo que conocemos a día de hoy como «desarrollado» desperdicia una barbaridad de comida. Desde nuestras granjas hasta nuestros supermercados, toneladas de alimentos en condiciones perfectas y comestibles terminan en el vertedero.

    En España se tiran 7,7 toneladas de alimentos por año, siendo en las casas donde se produce el mayor despilfarro de la cadena alimentaria: más de 1.300 millones de kilos de comida acabaron en la basura de los hogares españoles en 2019 (un 4,7% de lo comprado). Y si hablamos de forma global, 1.3 billones de toneladas anuales se pierden o se tiran.

    Minimizar el desperdicio de alimentos es vital para mantener un sistema alimentario responsable y sostenible. Reducirlo alivia la enorme presión sobre los recursos del planeta y es mucho lo que se puede hacer para mejorar las cosas. No es un trabajo solo para la industria alimentaria; todo el mundo puede y ha de participar.

    Realizar pequeños cambios en la forma en la que compramos, almacenamos y cocinamos los alimentos puede marcar una gran diferencia, reduciendo de por sí la cantidad de alimentos que pueden acabar en la basura y, al mismo tiempo, permitiéndote ahorrar dinero.

    Aquí van nuestros consejos.

    Compra de manera inteligente y realista

    Suena simple pero esta es una de las cosas más importantes que puedes hacer. Cuando vayas a comprar, no cargues la cesta ni el carro con más de lo que necesites. Esto puede significar ir al supermercado con más frecuencia, adquirir productos más frescos y comprar menos comida cada vez.

    Por otra parte, intenta adquirir productos de origen cercano en lugares como mercados de barrio y comercios locales. En la App GO ZERO WASTE podrás encontrar todos esos comercios bien cercanos a ti.

    Planea tus comidas

    Planifícalas semanalmente y haz una lista de compra detallada con los ingredientes que vas a necesitar; una vez en la tienda, cumple con esa lista a rajatabla.

    Esto te permitirá comprar solo cosas que sabes que vas a tener tiempo de preparar. Si no acabas de calcular bien las cantidades cuando cocinas para otros, puedes echar un vistazo a los consejos de Gestimator (en inglés).

    Almacena los alimentos correctamente

    Este es otro de esos consejos de “pequeños cambios, grandes resultados”.

    Por ejemplo: no guardes las cebollas y las patatas en el mismo lugar (ya que brotarán más rápido juntas), mantén los plátanos alejados del frutero (maduran más rápido debido al gas etileno liberado por frutas como manzanas y peras y si ya están maduros, éstos producirán ese mismo gas etileno que hará madurar a otras frutas…) o pon el perejil en un frasco de agua dentro de la nevera para conservarlo fresco durante más tiempo.

    Organiza tu nevera

    Si un alimento está fuera de la vista quiere decir que nos vamos a olvidar de que está ahí y probablemente ya no se pueda consumir, acabando en la basura. Mantén las cosas ordenadas y visibles, y usa el principio de «lo primero que entra es lo primero que sale». Cuando hagas tu compras frescas, mueve los productos más antiguos al frente para que sean consumidos en primer lugar.

    También aconsejamos limpiar la nevera regularmente para que no se pase nada por alto.

    Guarda las sobras (y cómetelas)

    En la misma línea asegúrate de guardar los alimentos no consumidos cuando cocines demasiado o cuando no puedas acabar tu porción en el restaurante. Etiqueta bien las sobras para que puedas realizar un seguimiento de cuánto tiempo han estado en la nevera o congelador, e incorpóralas a tu rutina diaria o semanal.

    En caso de duda, congela

    Los congeladores funcionan como un botón de pausa gigante en el tiempo, preservando la calidad de los alimentos casi indefinidamente. Si no estás seguro de cuándo vas a comer algo, congélalo. Casi todo se puede congelar con éxito (agradecerás tener pan de sobra en el congelador), a excepción de las verduras con alto contenido de agua como la lechuga y el pepino.

    Recuerda etiquetar todo bien para saber la fecha de almacenaje.

    La fruta o las verdura feas también saben bien

    ¡No juzgues la comida por su apariencia! ¡La belleza está en su sabor interior! Que frutas y verduras sean feas, tengan formas extrañas o que estén algo magulladas, no quiere decir que no puedan ser un plato exquisito. Desafortunadamente muchas de ellas se desechan porque no cumplen con los «estándares cosméticos». Tienen el mismo valor nutricional que una «bella». Puedes utilizar la fruta madura para batidos, jugos y postres o la verdura para hacer sopas y cremas.

    Por ejemplo, Imperfectus trata de eliminar el derroche de alimentos y ofrecen un producto de calidad y proximidad a todo el mundo: cajas de fruta y verdura imperfectas pero deliciosas y con mucha personalidad. Y te las llevan a casa.

    Encurte, fermenta o haz conservas

    Las conservas son una excelente manera de preservar los alimentos (especialmente la fruta) y aumentan su vida útil durante meses. Puedes guardarlas en la despensa o regalarlas a amigos y familiares.

    Guarda las pieles

    Una vez que limpies la verdura o las frutas, puedes guardar sus pieles en el congelador para cocinar caldo vegetal en otro momento, utilizarlas como decoración en postres, dentro de infusiones, freírlas u hornearlas para obtener una textura crujiente o incluso guardar la cáscara de los cítricos para vinagres caseros o productos de limpieza naturales.

    Regala comida

    Si has cocinado de más, siempre puedes llamar a la puerta del vecino/a para compartir tu deliciosa comida. Reforzarás tus vínculos a través de un elemento social como es el comer.

    APPs antidesperdicio

    Echa un vistazo a estas excelentes aplicaciones que te ayudarán a reducir eliminación de desperdicio alimentario, tanto en casa como en los comercios: Too Good to Go, Olio, Best Before, Encantado de comerte o Phenix.

     


    Deseamos que te hayan sido de utilidad y nos encantará leer tus comentarios y consejos paras entre todas seguir evitando el desperdicio alimentario.

  • Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Según España en Cifras, un estudio sobre distintos aspectos de la realidad social, demográfica y económica realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2019, el consumo diario medio de agua por habitante y día, en 2016, es de 136 litros.

    Este número, a primer golpe de vista, quizás no te sorprenda pero si te decimos que perdemos 1 litro de agua por cada 5 segundos que nos dejamos el grifo abierto, o que desperdiciamos 10 litros por cada minuto que no lo cerramos, vemos que hay un problema de falta de sentido común y que damos por sentada su disponibilidad a todas horas.

    Como te anunciábamos en nuestro post de propósitos mensuales de BOLSETA para este año 2021, en este mes de febrero queremos concienciar sobre este derroche innecesario y evitable y aportar soluciones sostenibles. ¿Cómo? Sugiriéndote pequeños gestos que derivarán en hábitos y que apenas suponen un esfuerzo extraordinario. En nuestras manos está ahorrar y aportar el valor que le pertoca a uno de los recursos más valiosos de la tierra, el agua dulce.

    Cierra el grifo en el baño

    Cuando no lo hacemos, decimos adiós a 10 litros útiles de agua por minuto. Así que tanto para lavar la cara o afeitarse, puedes llenar el lavabo con un poco de agua y usar el tapón. Al lavarte los dientes, cierra directamente el grifo o utiliza un vaso para todos los enjuagues.

    Con este gesto ahorrarás unos 16-20 litros de agua por día.

    Duchas sensatas

    Dada la celeridad de nuestras vidas, pocos son los que se pueden permitir bañarse cada día. Pero aún y así, te aconsejamos que cambies el baño por una ducha eficiente, por una evidente cuestión de cantidad de litros (unos 200-300 por baño versus a 100 litros por una ducha de 5 minutos).

    En cuanto a estas, limítalas a 2-5 minutos, cerrando el grifo cuando te estés enjabonando. Para toda esa agua fría previa que se va directamente por el desagüe (perdemos 18-20 litros por minuto), podemos almacenarla para otros fines, como regar plantas, limpiar el suelo o utilizarla en el inodoro como descarga de agua.

    También puedes instalar rociadores en la alcachofa. Gracias a su sistema de difusión de agua, puedes llegar a ahorrar un 30% en tus duchas.

    Inodoro eficiente

    En cada descarga se pueden ir hasta 10 litros de agua. Para utilizar una cantidad de agua más moderada, puedes adaptar tu cisterna a una con sistema de ahorro (aquellas que disponen de varios botones) o si no es el caso, colocando 2 botellas de plástico llenas de arena dentro de la propia cisterna.

    Y como te comentábamos antes, también puedes utilizar el agua previa de la ducha antes de que alcanzara la temperatura buscada.

    Electrodomésticos llenos

    Abstente de usar el lavavajillas o la lavadora hasta que tengan una carga completa. Este gesto nos va a suponer un 50% de ahorro en agua.

    Lo ideal es que sean electrodomésticos de clase A (con mayor eficiencia energética) y que ofrezcan programas de bajo consumo o «eco».

    Para aquellas familias que no dispongan de lavavajillas, es vital cerrar el grifo cuando se enjabona y sumergir todos los platos sucios a la vez en el fregadero lleno de agua. A la hora de enjuagarlos, lo ideal es no abrir el grifo hasta el máximo.

     


    Y hasta aquí nuestra serie de pequeños pero eficientes consejos para reducir la huella hídrica en tu hogar. Estamos seguras que poco a poco los irás integrando en tu día a día hasta que estos formen parte de tu segunda naturaleza.

    A parte de estos, ¿tienes algún otro que quieras compartir que resulte beneficioso para el planeta como para tu bolsillo?

  • Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    ¿Cómo has empezado el año? ¿Te has marcado propósitos para este 2021? Nosotras sí, y no te vamos a engañar, hemos sido muy pero que muy ambiciosas.

    Una de las cosas que más nos apetece hacer es acompañarte desde nuestro Movimiento BOLSETA para que puedas ir haciendo cambios paulatinos en tu día a día. Por ello, nos hemos propuesto 10 objetivos que vamos a ir ampliando mes a mes, excepto en Agosto, mes de desconexión y vacaciones, donde dejaremos que cada persona alcance el suyo propio.

    Aquí te hacemos un resumen con estos propósitos y en las siguientes newsletters de BOLSETA iremos publicando cómo los vamos a abordar, por si a ti también te apetece sumarte. Somos una comunidad diversa y quizás hay objetivos que ya tienes adquiridos; aún y así, puedes reforzarlo todavía más o darnos consejos para compartir entre todas las personas que formamos este Movimiento, por un mundo más solidario sostenible y de proximidad.

    Empezamos con toda la energía del mundo.

    FEBRERO: Ser más eficiente con el agua que te llega a casa

    El agua es un bien que tratamos como abundante e inacabable. Te propondremos soluciones para que mejores tu relación con ella y establezcas pautas y hábitos que ayuden a economizar su consumo de forma responsable.

    MARZO: Reducir los desperdicios alimentarios

    Aproximadamente un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia, contribuyendo hasta el 10% de las emisiones de carbono, según la ONU. Los hogares son responsables de una gran parte de estos residuos y podremos reducir su huella en 2021 planificando las comidas, comprando solo lo que necesitas o congelando y reutilizando las sobras.

    ABRIL: La energía que llega a tu casa

    Una gran parte de la energía eléctrica producida en España no es limpia ni renovable, ya que proviene de las centrales nucleares o térmicas de combustibles fósiles. Nuestro reto pasará por consejos para ser más eficiente en casa y de paso apostar por los beneficios que nos ofrecen las compañías eléctricas alternativas ya existentes.

    MAYO: Acciones solidarias

    ¿Has realizado algún acto solidario a consciencia durante este año? Hay un montón de propuestas que te permiten poner tu granito de arena con los demás, ya sea con tu tiempo o con tu pequeña aportación económica. Analizaremos posibilidades que estén en línea con tus valores.

    JUNIO: Viajar en avión de forma más sostenible

    La aviación contribuye con hasta el 2,5% de las emisiones mundiales de carbono. Y tomar un vuelo de ida y vuelta menos al año puede ahorrar 1,68 toneladas de CO2 equivalente por persona al año. Puedes coger el tren en su lugar pero si no puedes evitar volar, revisa cómo hacerlo de la manera más responsable.

    JULIO: Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    ¿Por fin has dicho adiós a las bolsas desechables? Si es así, tienes mucho ganado y si ya perteneces al Movimiento BOLSETA, tienes muchos números de ser una persona avanzada en este tema; pero seguro que a tu alrededor hay muchas que todavía no lo están. Te daremos consejos para que puedas inspirar a los de tu alrededor.

    AGOSTO: Crea tu propio reto personal

    Aquí te pasamos el relevo. Nosotras, como ya hace unos años, vamos a recoger basura que nos encontramos en nuestros desplazamientos a la montaña o a la playa porque cuesta nada llevar una BOLSETA e ir limpiando nuestro entorno. Ya te preguntaremos por el tuyo 🙂

    SEPTIEMBRE: Comer menos carne

    Una forma de reducir tu huella es comiendo menos carne roja en favor de alternativas a base de plantas. La producción de alimentos es responsable de aproximadamente una cuarta parte de las emisiones globales, y los sectores de la carne y los lácteos son los principales contribuyentes. Un estudio de 2018 encontró que producir un kilo de carne de res emite 60 kg de gases de efecto invernadero, en comparación a 1 kg de los guisantes.

    OCTUBRE: Bancas éticas

    Hace ya muchos años que encontramos alternativas a los bancos populares. ¿Qué tal en este octubre si miramos de desplazar nuestro negocio bancario a una banca ética? Por experiencia sabemos que el proceso de trasladarse a otro banco no es fácil, por todo lo que lleva vinculado (recibos domiciliados, tarjetas, hipoteca, seguros…) pero si podemos iniciarnos en una banca ética ya tendremos mucho ganado en el presente y en el futuro. 

    NOVIEMBRE: Mes sin compras

    ¿Qué ocurriría si dejáramos de comprar productos secundarios durante 1 mes y solo adquiriésemos  productos de higiene y alimentación? Disponemos de muchas cosas que nos siguen siendo útiles y no tenemos por qué comprar sin sentido ya que el hecho es que lo que crees que gastas es muy diferente de lo que realmente gastas

    DICIEMBRE: Navidades más sostenibles

    Uno de los meses de más consumo de todo el año. Aquí pensaremos en todos los residuos que generamos con las compras navideñas e intentaremos buscar alternativas para ser más sostenibles.

     


    Uf, el año se presenta intenso y con mucho aprendizaje por delante. ¿Te unirás a alguno de nuestros propósitos?

  • Reducir los residuos que generamos en Navidad

    Reducir los residuos que generamos en Navidad

    Reducir los residuos que generamos en Navidad

    La Navidad es tradicionalmente un momento para celebrar con familiares y amigos, y seamos claros, eso puede implicar mucha pero que mucha extravagancia. Hemos normalizado gastar excesivamente en regalos con dudosa necesidad con «ofertas navideñas» que nos animan a comprar nuevos y relucientes artículos de regalo, adornos para el hogar y golosinas festivas, y la mayoría envueltos en un abuso de papel y plástico.

    Pero ya no solo hablamos de obsequios sino de la súper abundancia de comida comprada y que de forma más probable, una parte de ella se vaya directamente a la basura por una falta de cálculo y planificación. O por la presión social fantasma de aparentar opulencia.

    Como consumidores, nos preocupamos cada vez más por la sostenibilidad y el impacto medioambiental que tienen nuestras acciones. Y en tanto este año 2020 tan atípico como la Navidad, no podían ser menos. ¿Sabías que una tercera parte de la compra de comida puede que acabe en el contenedor? ¿O que en 2019 pasado tiramos unos 365 kilómetros de papel de regalo? Fíjate que tendríamos una pasarela directa a la luna bien empapelada…

    Incongruencias del primer mundo 🙁

    Sabemos que no es nada fácil digerir estos números. Está en tu mano evitarlo con una simple planificación y un poco de ingenio, para disfrutar de estas fiestas reduciendo nuestra huella y siendo más amables y justos con el planeta.

    Reducir el desperdicio de alimentos

    Cada Navidad producimos un 30% más de residuos que el resto del año. El problema de los alimentos desperdiciados es el gran despilfarro energético previo, en su producción, transporte y envasado, produciendo grandes cantidades de emisiones de carbono y gases de efecto invernadero, además de generar toneladas de basura de envases. Por otra parte está el respeto ético hacia la comida en sí.

    Muchas personas admiten que compran más de lo que necesitan a propósito por temor a quedarse sin comida pero luego no saben qué hacer con las sobras.

    Esto no tiene truco: la mejor manera de reducir el desperdicio de alimentos en Navidad es tan sencillo como comprar solo lo que necesita. ¿Qué hacer con las sobras? Si se pueden congelar, adelante. Y si no, podemos distribuirlas en tuppers y guardarlos en la nevera para comer en los sucesivos días. Agradeceremos no cocinar y podremos pasar más tiempo con los nuestros.

    Reducir el desperdicio de papel de regalo

    Envolver bien los regalos con cintas y lazos es parte de la «ceremonia de entrega de regalos». Sin embargo, gran parte del papel de regalo que utilizamos no es reciclable debido a la purpurina, las cintas y los plásticos del papel.

    Para reducir la cantidad de papel de regalo que enviamos al vertedero, puedes utilizar papel que ya tengas por casa de veces anteriores, periódicos, revistas o incluso si te apetece un toque de creatividad, nuestras bolsas reutilizables BOLSETAS son fantásticas para el propósito (y además, ¡será un regalo dentro de otro regalo reutilizable!).

    En términos generales

    Y para acabar, te dejamos con otros útiles consejos aparte de los 2 mencionados arriba, para seguir expandiendo tu reducción de desperdicios:

    • En lugar de adquirir un árbol navideño real, puedes comprar uno en maceta (¡o una planta grande!) que puedas conservar durante años y decorarla tal y como lo harías si fuera el primero.
    • Las decoraciones pueden convertirse en una gran actividad festiva que involucre a toda la familia. Mira lo que tienes ya en tu hogar, o en tu jardín, que puedas aprovechar/crear/transformar/pintar.
    • Envía tarjetas electrónicas a amigos y familiares.
    • Reutiliza, recicla o composta el papel de envolver siempre que sea posible.
    • Si has de comprar regalos, hazlo sin envoltorios y sin bolsas.
    • Lo mismo con la comida: trae a casa alimentos sin empaquetar, en medida de lo posible, con una lista premeditada y preparada, y sobre todo, apoyando el comercio local de tu barrio.
    • ¿Te ha tocado un regalo no deseado? Dónalos en lugar de tirarlos, regálalos a alguien que sepas que le puede hacer falta o haz un trueque.

     

    Felices fiestas, vida y compañía.

     

  • Di no al Black Friday; abraza al Green Friday

    Di no al Black Friday; abraza al Green Friday

    Di no al Black Friday; abraza al Green Friday


    La temporada navideña está al caer y desafortunadamente, está asociada a las compras compulsivas/innecesarias. ¿Te suena el Black Friday?, ese día del año que compramos demasiadas cosas materiales que emiten una gran cantidad enorme de CO2. Y, ¿te suena el Green Friday? En este post te escribimos un poquito de los dos y te indicamos alguna propuesta para pasar del negro al verde mucho más luminoso para todos.

    El «viernes negro» es un concepto que comenzó en los EE. UU. y tiene lugar el día después de la festividad estadounidense del Día de Acción de Gracias. Se denomina así porque a menudo es el día en que muchas tiendas obtienen más ganancias que el dinero que gastan, pasando de números rojos a negros gracias al superávit.

    Y sí, como podrás haber deducido, también es también uno de los días más negros para el planeta.

    Para contrarrestar este día de compras desmedidas nació el Green Friday (también conocido como el ‘movimiento anti-Black-Friday’) se creó principalmente para ayudar a crear conciencia sobre el impacto de los hábitos de compra de la sociedad. Sus orígenes no están claros pero parece ser la primera versión de este evento nació en Canadá en 1992, llamándose «Buy Nothing Day’» (día de no consumo).

    El Green Friday desafía a los consumidores a no correr a las tiendas, a parar la acción del click del ratón y optar por comprar marcas sostenibles o incluso, a no comprar en absoluto. Si bien puede ser difícil resistirse a esas grandes etiquetas rojas de 50% de descuento en las ventas, la investigación dice que la mayoría de los compradores tienden a comprar más de lo que necesitan —o quieren—, en un día determinado.

    Dada la situación de alarma actual del planeta, es muy importante tomarse un momento para reflexionar si realmente se necesita ese artículo y por qué.

    ¿Cómo hacer de tu Black Friday un Viernes Verde?

    Creemos una jornada sostenible y que sirva de referencia para el consumo responsable. Si decides no comprar en absoluto, bravo. Si decides participar comprando con conciencia, te proponemos:

    • No adquieras aquello que no necesites
    • Apoya a marcas con valores basados en la sostenibilidad ambiental o social
    • Acude a pequeños comercios para potenciar el consumo de proximidad

    Si has de adquirir algo por necesidad real, te animamos a hacerlo de tal forma que puedas reducir la huella de carbono en tus compras y al mismo tiempo apoyar a las pequeñas empresas. Debido a la pandemia, los minoristas locales necesitan el apoyo de los clientes más que nunca, por lo que el Black Friday parece un gran lugar para comenzar.

    Nuestras acciones y responsabilidad implica otra forma de comprar, de vender, de fabricar, de relacionarnos con la sociedad, porque todo aquello que tomamos prestado al planeta, no lo podemos devolver ni siquiera en las mismas condiciones de abundancia.

    Celebra tu Green Friday, y todos los días del año, con responsabilidad y buenas prácticas, ayudando a más personas a reinventar el consumo de nuevas formas. Utiliza tu voz para iniciar nuevas conversaciones y únete a movimientos que sumen.

  • BOLSETA y su compromiso con los ODS

    BOLSETA y su compromiso con los ODS

    BOLSETA y su compromiso con los ODS

    Actualmente nuestro planeta se enfrenta a enormes desafíos económicos, sociales y ambientales. Para combatirlos, se crearon los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), que definen las prioridades y las aspiraciones globales para 2030, representando una oportunidad sin precedentes para eliminar la pobreza extrema y poner al mundo en un camino sostenible. Estos ODS son la continuación de los ODM (Objetivos de Desarrollo del Milenio) que caducaron en 2015, justo 15 años después de su creación en el año 2000.

    A raíz de nuestra intervención en el Foro Joven 2030, queremos aprovechar este espacio para poner en la palestra todas esas metas fijadas que los gobiernos del mundo acordaron para el 2030 en la cumbre de Naciones Unidas celebrada en septiembre de 2015.

    Los ODS exigen una acción mundial entre los gobiernos, las empresas y la sociedad civil para acabar con la pobreza y crear una vida digna y con oportunidades para todos, dentro de los límites del planeta. Éstos se agrupan en torno a cinco temas principales: personas, planeta, prosperidad, paz y asociaciones.

    Creemos que el compromiso de nuestras bolsas reutilizables, empresa fundada en base a pilares sociales y ambientales, va muy ligado a promover dinámicas y acciones para mejorar el entorno a muchos niveles, y aquí la vinculación de BOLSETA a los ODS. Por ello, día tras día, seguimos trabajando duro para acercarnos un poquito más a esas metas que, sin duda alguna, van a multiplicar el bienestar y aumentar la calidad de vida del planeta y de colectivos en riesgo de exclusión social.

    ¿Quieres saber cuáles son los ODS fijados y en cuáles estamos implicados (marcados en negrita)?

    1. Erradicar la pobreza
    2. Poner fin al hambre y promover la agricultura sostenible
    3. Garantizar una vida sana y promover el bienestar de todos en todas las edades
    4. Garantizar una educación de calidad inclusiva y equitativa
    5. Alcanzar la igualdad entre los géneros y empoderar a todas las mujeres y niñas
    6. Disponibilidad y gestión sostenible del agua, y el saneamiento para todos
    7. Asegurar el acceso a energías asequibles, fiables, sostenibles y modernas
    8. Fomentar el crecimiento económico sostenido, inclusivo y sostenible
    9. Desarrollar infraestructuras resilientes, promover la industrialización inclusiva y sostenible, y fomentar la innovación
    10. Reducir las desigualdades entre países y dentro de ellos
    11. Lograr que las ciudades y los asentamientos humanos sean inclusivos, seguros, resilientes y sostenibles
    12. Garantizar las pautas de consumo y de producción sostenibles
    13. Tomar medidas urgentes para combatir el cambio climático y sus efectos
    14. Conservar y utilizar de forma sostenible los océanos, mares y recursos marinos para lograr el desarrollo sostenible
    15. Proteger, restaurar y promover la utilización sostenible de los ecosistemas terrestres, gestionar de manera sostenible los bosques, combatir la desertificación y detener y revertir la degradación de la tierra, y frenar la pérdida de diversidad biológica
    16. Promover sociedades pacíficas e inclusivas para el desarrollo sostenible, facilitar acceso a la justicia para todos y crear instituciones eficaces, responsables e inclusivas a todos los niveles
    17. Fortalecer los medios de ejecución y reavivar la alianza mundial para el desarrollo sostenible

     

    Teníamos 15 años. Han pasado 5. Y nos quedan 10 para actuar juntos, codo a codo como «un solo mundo». Es mucho lo que nos jugamos y se nos agota el tiempo.

    Queremos recordar lo que las Naciones Unidas, en la conferencia de Río de Janeiro de 1992, englobó con el término DESARROLLO SOSTENIBLE como el desarrollo que satisface las necesidades de las generaciones presentes sin comprometer las posibilidades de las generaciones futuras para poder atender sus propias necesidades.

    Insistimos en seguir promoviendo un nuevo espíritu emprendedor. Es necesario cambiar el modelo de negocio socioeconómico, siendo la sostenibilidad y el crecimiento responsable, vitales para no comprometer las necesidades de las generaciones futuras. Solo juntos y de forma aliada, podremos lograrlo.

  • Participación de BOLSETA en el Foro Joven 2030

    Participación de BOLSETA en el Foro Joven 2030

    Participación de BOLSETA en el Foro Joven 2030

    El pasado jueves 8 de octubre, Irene Tato, fundadora de BOLSETA, tuvo la oportunidad de participar en el evento del Foro Joven 2030 y de compartir nuestro proyecto de emprendimiento solidario y sostenible.

    BOLSETA nació como una necesidad y tanto su concepción como su objetivo esencial siempre han perseguido mejorar el mundo orientando su modelo a ese fin social y medio ambiental, prevaleciendo sobre el fin económico. Queríamos resolver un reto medioambiental y social a través de un producto elaborado en Barcelona, por personas en riesgo de exclusión con tal de mantener el planeta más libre de bolsas de plástico de un solo uso. Y de ahí surgió nuestra bolsa reutilizable, un concepto íntegro y proactivo hecho para aportar nuestro granito de arena en la mejora del mundo que nos rodea.

    En los últimos años nos alegra sentir que, poco a poco, la dinámica de negocio está cambiando: tradicionalmente se perseguía en exclusiva el retorno financiero pero ahora las empresas de nueva creación empiezan a preocuparse cada vez más por invertir con criterios de impacto social positivo. Y eso es maravilloso. Y la implicación de BOLSETA es mayor día a día gracias a todas aquellas personas que defienden la calidad del valor que hay detrás de nuestro saber hacer.

    Estamos convencidas de que para desarrollar acciones válidas que fomenten y promuevan un espíritu emprendedor es necesario cambiar el modelo de negocio socioeconómico, siendo la sostenibilidad y el crecimiento responsable los objetivos primordiales en cada una de ellas por tal de no comprometer las necesidades de las generaciones futuras. Dirigir nuestras ideas y pensamientos en la transformación del sector anterior será vital para poder establecer una economía circular consolidada y responsable.

    Desde BOLSETA tenemos claro que la contribución de nuevas ideas al panorama actual que estén a favor de crear un valor social, económico y ambiental, son las que nos ayudarán a avanzar en los 17 objetivos de desarrollo sostenible programados para el 2030.

    Porque nuestro impacto no ha de restar, sino todo lo contrario: ha de ser contributivo, positivo y hemos de seguir sumando. La pregunta final sería, ¿a quién no le gustaría ser un negocio valorado como fuente de donde beber e inspirarse?

  • Hemos alcanzado el Día de la Sobrecapacidad global en 2020

    Hemos alcanzado el Día de la Sobrecapacidad global en 2020

    Hemos alcanzado el Día de la Sobrecapacidad global en 2020

    El día 22 de agosto nos levantábamos con un triste noticia: ya habíamos sobrepasado el límite de los recursos naturales de los que disponíamos para 2020. Dicho de otra manera, este año se necesitarían 1,6 Tierras para satisfacer las necesidades de la población mundial de forma sostenible.

    Esa fecha es una estimación a nivel global pero España, para mayor inri, ya la superó hace meses, concretamente el 27 de mayo este año, el 29 de mayo en 2019 y en 11 de junio en 2018.

    ¿Qué quiere decir que hemos sobrepasado el día de la sobrecapacidad global ?

    Básicamente significa que hemos agotado nuestro «presupuesto ecológico» y, que a partir de ahora, vamos a vivir a costa de un capital natural que la Tierra no va a poder regenerar. Esto se mide a través de 2 parámetros: la capacidad que tienen los ecosistemas para renovarse por sí mismos y la huella ecológica. La parte preocupante es que este día llega cada vez más y más temprano cada año. Muy triste, ¿verdad?

    Lo más curioso es que este año la fecha ha sido una anomalía porque la pandemia de Covid-19 ha ralentizado la actividad humana, retrasando ligeramente el triste hito en comparación con el año pasado, el 29 de julio.

     

     

     

    Las soluciones que se proponen desde la plataforma OverShootDay, se centran en cinco áreas para mejorar la sostenibilidad global: ciudades, energía, alimentos, planeta y población. Sus propuestas incluyen invertir en energías renovables, construir infraestructura inteligente, comprar localmente y conservar los hábitats y la vida silvestre. Pero aunque te suene algo enorme y fuera de tu campo de acción, es vital que te involucres.

    ¿Cómo puedes actuar?

    Los pequeños gestos son clave. Y enfatizamos que practicar el consumo responsable (es decir, nuestras necesidades reales) y sostenible es la clave de todas. Ser consciente de nuestro impacto diario nos invita a actuar de inmediato y a tomar responsabilidades. No podemos ser el planeta de los habitantes depredadores; queremos ser el planeta de aquellos que viven de acuerdo con una lógica de vida en harmonía con su hogar. Colaborar y no saquear.

    Desde BOLSETA tenemos muy claro que no podemos vivimos como si dispusiéramos de más de 1,6 planetas Tierra para nuestro uso y dominio. Por eso te invitamos a que le eches un vistazo a nuestras sugerencias para empezar de inmediato a ser partícipe del cambio:

    • Compra comida real, equilibrada, fresca y de temporada
    • No contribuyas al despilfarro de comida
    • Participa en el comercio local y de proximidad
    • Reduce tu consumo de plástico de un solo uso (para eso están nuestras bolsas reutilizables y manoplas solidarias) y evitar los productos que estén envasados en medida de lo posible
    • Compra objetos y ropa de segunda mano
    • Utiliza el transporte público o colaborativo
    • Da una segunda oportunidad a tus objetos

     

    La fecha del 22 de agosto de 2020 nos obliga, más que nunca, a reflexionar sobre cómo queremos y debemos vivir. Sin ir más lejos, la llegada del Covid-19, ha demostrado que ante una emergencia de tal calibre, los seres humanos son capaces de ralentizar y cambiar sus estilos de vida, patrones de consumo y las elecciones que hacen cada día. La esperanza ahora es que la humanidad realmente vea esta fase de recuperación como una oportunidad para escribir un nuevo futuro, para nosotros y para el planeta.

    Y a ti, ¿qué te pareció la noticia? ¿Qué tipo de acciones tomas dentro de tu hogar? Queremos oír tu voz y compartirla para seguir promoviendo aires de avance y mejora colaborativa.

    Y por último, si quieres conocer tu huella ecológica, echa un vistazo a esta calculadora online, la cual no te va a dejar indiferente.

  • Entrevista en Tot és Possible, de RAC1

    Entrevista en Tot és Possible, de RAC1

    Entrevista en Tot és Possible, de RAC1

    Estamos muy contentas de compartir contigo la entrevista que hicieron a Irene Tato en el programa TOT ÉS POSSIBLE, de RAC 1, el viernes 10 de julio.

    Fue una entrevista de 17 minutos fantásticamente agradable. Aquí podrás conocer mucho más acerca de la vida y el proyecto de BOLSETA. Una gran oportunidad que nos dio RAC 1 y en la que compartimos que los sueños se pueden realidad.

    Esperamos que te guste porque sabemos que otra manera de hacer las cosas sí es posible. Coméntanos aquí debajo, compártenos y hagamos que este mensaje llegue a más personas ya que la solidaridad, la proximidad y la sostenibilidad nos necesitan ahora más que nunca. Únete a nosotras, únete al Movimiento BOLSETA.

    Puedes escucharnos también a través de RAC 1 o IGTV.

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