Reducir los residuos que generamos en Navidad

La Navidad es tradicionalmente un momento para celebrar con familiares y amigos, y seamos claros, eso puede implicar mucha pero que mucha extravagancia. Hemos normalizado gastar excesivamente en regalos con dudosa necesidad con «ofertas navideñas» que nos animan a comprar nuevos y relucientes artículos de regalo, adornos para el hogar y golosinas festivas, y la mayoría envueltos en un abuso de papel y plástico.

Pero ya no solo hablamos de obsequios sino de la súper abundancia de comida comprada y que de forma más probable, una parte de ella se vaya directamente a la basura por una falta de cálculo y planificación. O por la presión social fantasma de aparentar opulencia.

Como consumidores, nos preocupamos cada vez más por la sostenibilidad y el impacto medioambiental que tienen nuestras acciones. Y en tanto este año 2020 tan atípico como la Navidad, no podían ser menos. ¿Sabías que una tercera parte de la compra de comida puede que acabe en el contenedor?¿O que en 2019 pasado tiramos unos 365 kilómetros de papel de regalo? Fíjate que tendríamos una pasarela directa a la luna bien empapelada…

Incongruencias del primer mundo 🙁

Sabemos que no es nada fácil digerir estos números. Está en tu mano evitarlo con una simple planificación y un poco de ingenio, para disfrutar de estas fiestas reduciendo nuestra huella y siendo más amables y justos con el planeta.

Reducir el desperdicio de alimentos

Cada Navidad producimos un 30% más de residuos que el resto del año. El problema de los alimentos desperdiciados es el gran despilfarro energético previo, en su producción, transporte y envasado, produciendo grandes cantidades de emisiones de carbono y gases de efecto invernadero, además de generar toneladas de basura de envases. Por otra parte está el respeto ético hacia la comida en sí.

Muchas personas admiten que compran más de lo que necesitan a propósito por temor a quedarse sin comida pero luego no saben qué hacer con las sobras.

Esto no tiene truco: la mejor manera de reducir el desperdicio de alimentos en Navidad es tan sencillo como comprar solo lo que necesita. ¿Qué hacer con las sobras? Si se pueden congelar, adelante. Y si no, podemos distribuirlas en tuppers y guardarlos en la nevera para comer en los sucesivos días. Agradeceremos no cocinar y podremos pasar más tiempo con los nuestros.

Reducir el desperdicio de papel de regalo

Envolver bien los regalos con cintas y lazos es parte de la «ceremonia de entrega de regalos». Sin embargo, gran parte del papel de regalo que utilizamos no es reciclable debido a la purpurina, las cintas y los plásticos del papel.

Para reducir la cantidad de papel de regalo que enviamos al vertedero, puedes utilizar papel que ya tengas por casa de veces anteriores, periódicos, revistas o incluso si te apetece un toque de creatividad, nuestras bolsas reutilizables BOLSETAS son fantásticas para el propósito (y además, ¡será un regalo dentro de otro regalo reutilizable!).

En términos generales

Y para acabar, te dejamos con otros útiles consejos aparte de los 2 mencionados arriba, para seguir expandiendo tu reducción de desperdicios:

  • En lugar de adquirir un árbol navideño real, puedes comprar uno en maceta (¡o una planta grande!) que puedas conservar durante años y decorarla tal y como lo harías si fuera el primero.
  • Las decoraciones pueden convertirse en una gran actividad festiva que involucre a toda la familia. Mira lo que tienes ya en tu hogar, o en tu jardín, que puedas aprovechar/crear/transformar/pintar.
  • Envía tarjetas electrónicas a amigos y familiares.
  • Reutiliza, recicla o composta el papel de envolver siempre que sea posible.
  • Si has de comprar regalos, hazlo sin envoltorios y sin bolsas.
  • Lo mismo con la comida: trae a casa alimentos sin empaquetar, en medida de lo posible, con una lista premeditada y preparada, y sobre todo, apoyando el comercio local de tu barrio.
  • ¿Te ha tocado un regalo no deseado? Dónalos en lugar de tirarlos, regálalos a alguien que sepas que le puede hacer falta o haz un trueque.

Felices fiestas, vida y compañía.

 

Sin comentarios

Tu comentario