Categoría: Artículos

  • Un año después de una TEDx Talk

    Un año después de una TEDx Talk

    Un año después de una TEDx Talk

    Por estas fechas, hace un año, estaba nerviosísima…

    ¿Seré capaz? ¿Me saldrá bien? ¿Le gustará a la gente? ¿Tendrá repercusión? ¿Sacaré contactos? ¿Tendré más negocio?

    Todo esto rondaba por mi cabeza los días previos al 5 de noviembre de 2022, fecha en la que me enfrentaba a un nuevo reto con BOLSETA: realizar una charla TEDx Talk sobre sostenibilidad, solidaridad y proximidad, los tres pilares con los que funciona el proyecto desde sus orígenes.

    Si eres lector de nuestra newsletter, ya sabrás la historia. Aquí explicamos el proceso previo a la charla, donde cuento qué recursos utilicé (por si te pueden servir para alguna de tus presentaciones), cuántas versiones hice hasta que tuve la definitiva, cómo pasé de sentirme como una presentadora novata abrumada por la cantidad de datos a tener la charla asentada en mi ser, y cómo hice una puesta en escena previa donde confirmé una vez más que compartir es vivir y que las amistades son un tesoro.

    También recuerdo el momento en que el público del Casino El Prado de Sitges, ese 5 de noviembre, aplaudía y mi madre bramaba mientras la presentadora me hacía los honores, y yo me tapaba los oídos para no desconcentrarme. Al releer el relato de cómo viví la experiencia, aún se me erizan los pelos de punta.

    En el blog también encontrarás un escrito sobre la charla en sí, a la que llamé «Sostenibles Anónimas». La charla tiene como objetivo sacar a más personas del anonimato sostenible y llevarlas a la acción sostenible. Ahí te hablo de la puesta en escena donde de repente no ves a nadie del público. Donde te confirmo que lo que te salvará de cualquier omisión de tu charla establecida, o cambio de orden, además de haberla preparado mucho, es tener una charla hecha desde el corazón. Y en el que cierro con la frase: «La emergencia climática nos necesita a todas en el cambio».

    1 año después de una charla TEDx Talk, BOLSETA

    Un año después, me enfoco en la parte final de mis pensamientos de aquel día:

    ¿Tendré más contactos? ¿Me generará más negocio?

    Podría decirte que sí, porque ha pasado un año y seguimos en marcha.

    Pero también podría decirte que no, porque el volumen de ventas no ha crecido lo suficiente para alcanzar un sueldo que llegue al Salario Mínimo Interprofesional (SMI).

    En mis charlas sobre emprendimiento, hablo del poder económico que necesitan los negocios, pero subrayo que, junto con ese valor económico, deben incluir valores sociales y ambientales desde el principio. Sin embargo, quizás nuestra sociedad aún lucha por adoptar este cambio de paradigma y sigue buscando el precio más bajo, sin considerar los costes ambientales y sociales que implica esa elección de compra basada únicamente en el precio.

    Por eso, podemos llevar la frase «La emergencia climática nos necesita a todas en el cambio» a realidades más cercanas y concretas. Proyectos como BOLSETA necesitan tu apoyo en este cambio porque ya habrás visto el cierre de proyectos maravillosos con un fuerte impacto social y ambiental debido a la falta de retorno económico.

    Nosotras no queremos parar, y nos reinventamos constantemente, porque estamos convencidas de que el cambio se producirá. Por eso te pedimos que también formes parte de ese cambio.

    ¿Cómo podrías ayudarnos?

    Compartiendo nuestro proyecto en la escuela de tus hijos para que podamos llevar nuestros talleres, mencionándonos en tu empresa para que podamos proporcionar regalos corporativos y reemplazar las bolsas de packaging en tus eventos por bolsas reutilizables de BOLSETA, comprando nuestras bolsas y hablando de ellas para que otros se sumen. Si no lo sabías, hace unos años abrimos una tienda online para facilitar la compra.

    Un año después de nuestra charla Tedx Talk, seguimos activas y no queremos detenernos. Seguimos con nuestra misión de reducir el uso de bolsas desechables, pero lo hacemos de una manera especial, con un fuerte enfoque social y de proximidad.

  • Reduce el ruido digital en tu vida diaria

    Reduce el ruido digital en tu vida diaria

    Reduce el ruido digital en tu vida diaria

    La semana pasada subimos un post a Instagram hablando de que encontramos una funda de un antiguo carrete de fotos en una de nuestras limpiezas de playa. Esto nos hizo pensar en cuando las revelábamos, y las enseñábamos contadas a nuestra familia. Y también cómo ahora ya no nos importaba tomar cientos con nuestros móviles, aunque luego no las vayamos ni a ver.

    Eso nos llevó a ser conscientes de la cantidad considerable de fotos acumuladas en nuestros dispositivos, que sin darnos cuenta también contribuyen a la generación de desechos digitales

    Sabemos que los teléfonos móviles, tabletas, portátiles y ordenadores, desempeñan un papel central en nuestra vida diaria. Sin embargo, a medida que utilizamos estos dispositivos para una amplia gama de tareas y actividades, acumulamos gradualmente lo que podría considerarse «basura digital».

    Entendemos el concepto de basura, pero, ¿a qué nos referimos con la digital?

    Esta se conoce como aquella que abarca desde aplicaciones que ya no utilizamos hasta archivos y datos obsoletos que ocupan un valioso espacio de almacenamiento. Este fenómeno de basura digital no solo afecta la capacidad de almacenamiento de nuestros dispositivos, sino que también puede ralentizar su rendimiento general. Similar a cómo limpiamos y organizamos nuestra casa, es importante limpiar y gestionar esta basura digital en nuestros dispositivos para mantenerlos funcionando sin problemas y para ser más responsables con nuestros recursos tecnológicos.

    Además, este problema no es solo una cuestión de espacio y rendimiento, sino que también tiene un notable impacto ambiental, ya que contribuye al uso excesivo de recursos tecnológicos y al aumento de la huella de carbono asociada con la fabricación y desecho de dispositivos electrónicos.

    Y si vamos todavía más allá, desde una perspectiva minimalista, esta basura digital no solo es una fuente de desorden virtual, sino que también puede representar una carga mental, ya que distrae nuestra atención de lo verdaderamente importante. Al igual que nos esforzamos por simplificar nuestras vidas al reducir nuestras pertenencias físicas, es igualmente importante simplificar y limpiar nuestros dispositivos electrónicos.

    Porque seamos sinceras: a día de hoy… ¿quién es capaz de lograr ver con cariño y paciencia todas las millones fotos (o cualquier tipo de archivo) que tiene en su dispositivo y que se van acumulando y acumulando (y olvidando) durante los sucesivos años?

    Si bien aquí te hablábamos cómo reducir tu huella digital, en este post queremos darte un par de consejos prácticos para mantener tus dispositivos funcionando de manera óptima mientras contribuyes a un uso más responsable y sostenible de la tecnología digital en tu vida cotidiana.

    Evalúa tus aplicaciones

    Revisa todas las aplicaciones en tus dispositivos y pregúntate si realmente las necesitas. Elimina aquellas que rara vez o nunca usas.

    Organiza tus archivos

    Dedica tiempo a ordenar tus archivos digitales. Clasifica tus documentos en carpetas con etiquetas claras y deshazte de los archivos que ya no son relevantes.

    Limpia tus correos electrónicos

    Elimina correos electrónicos antiguos, no deseados y duplicados. Usa carpetas para organizar los correos importantes.

    Gestiona tus fotos y videos

    Haz una revisión de tu galería de fotos y elimina duplicados o imágenes borrosas. Considera guardar solo las fotos más significativas.

    Elimina marcadores y favoritos

    Revisa tus marcadores en tu navegador web y elimina los enlaces que ya no necesitas. Mantén solo aquellos que son relevantes y útiles.

    Elimina cuentas inactivas

    Si tienes cuentas en redes sociales, servicios en línea o aplicaciones que ya no usas, cierra esas cuentas para reducir la cantidad de datos que se generan.

    Limpia tu escritorio y pantalla de inicio

    Organiza tus iconos de escritorio y aplicaciones en la pantalla de inicio de tus dispositivos. Mantén solo lo que usas a diario.

    Utiliza servicios en la nube

    Almacena tus archivos importantes (¡solo los importantes!) en servicios de almacenamiento en la nube por tal de liberar espacio en tus dispositivos.

    Configura notificaciones con moderación

    Reduce las notificaciones innecesarias de aplicaciones y servicios para minimizar distracciones y el consumo de datos.

    Mantén un enfoque digital deliberado

    Piensa dos veces antes de descargar nuevas aplicaciones o suscribirte a servicios online. Asegúrate de que realmente aporten valor a tu vida digital.

     


     

    La gestión de la basura digital no solo es una práctica inteligente, sino que también nos permite disfrutar de una vida digital más ordenada, menos atropellada y sobradamente más equilibrada. Con el simple hecho de ser conscientes y tener la intención de querer reducirla, podemos centrarnos en lo esencial y crear un entorno más enfocado en nuestras prioridades. Siempre poniéndolas de nuestra parte y no tratándolas como un pozo sin fondo con contenido irrelevante.

  • Menos coche, más transporte público

    Menos coche, más transporte público

    Menos coche, más transporte público (o bicicletas)

    En la actualidad, nos enfrentamos a desafíos significativos en términos de movilidad y sostenibilidad. El aumento del tráfico, la contaminación del aire y los impactos ambientales nos empujan a utilizar otras maneras de desplazarnos, tanto en nuestro día a día como cuando estamos de viaje.

    Es en este contexto que surge la importancia de optar por alternativas más sostenibles que te sonarán más que familiares porque siempre han estado ahí, como el transporte público, compartido y el uso de la bicicleta.

    A medida que exploramos los beneficios de reducir nuestra dependencia del automóvil y adoptar otras formas de movilidad, nos damos cuenta de las numerosas ventajas que se derivan tanto para nosotros como individuos, como para la comunidad y el medio ambiente en general. En esta era de conciencia ambiental y búsqueda de estilos de vida más saludables, el cambio hacia una movilidad sostenible se vuelve cada vez más relevante y necesario.

    Porque ya no solo hablamos del impacto medioambiental (más que evidente) o de la reducción de la congestión del tráfico, sino de los beneficios contribuyen a nuestra salud física y mental, y a la construcción de un futuro más amable y equitativo. He aquí nuestros motivos (de peso) para dejar el coche en casa:

    Mejora de la calidad del aire y reducción de gases de efecto invernadero

    Al reducir la cantidad de automóviles en circulación y optar por medios de transporte como el público, compartido o la bicicleta, se disminuye la emisión de gases contaminantes y partículas en el aire. Esto conlleva una mejora en su calidad, reduciendo el riesgo de enfermedades respiratorias y promoviendo un entorno más limpio.

    Por otra parte, no hace falta decir que los vehículos a motor son una fuente importante de emisiones de gases de efecto invernadero, y por ende, forman parte de ese notable tanto por ciento que contribuye al calentamiento global. Si disminuimos su uso, se reduce la huella de carbono individual, mitigando el impacto del cambio climático.

    Menor congestión del tráfico

    Si no hay un volumen excesivo de tráfico, no hay congestión. Eligiendo alternativas como el metro y el autobús, o nuestra bicicleta, reducimos el número de automóviles en las vías y eso nos puede llevar a trayectos más rápidos y eficientes, ahorrando tiempo y reduciendo el dichoso estrés asociado con los atascos.

    Ahorro económico

    Combustible, mantenimiento, estacionamiento, seguros… Poseer un vehículo privado conlleva una serie de gastos asociados inevitables, tanto si está parado como en movimiento. Si nos decantamos por utilizarlo menos, podemos ahorrar una cantidad significativa de dinero en estos costos. Además, ahora más que nunca, numerosas ciudades ofrecen tarifas especiales o descuentos para usuarios del transporte público, lo que puede hacer que sea aún más económico en comparación con la conducción privada.

    Estilo de vida más activo y saludable

    Caminar o desplazarnos en bicicleta nos brinda la oportunidad de incorporar actividad física en la rutina diaria, mejorando la condición cardiovascular, fortaleciendo los músculos y aumentando la energía general.

    Preservación del espacio urbano

    Los vehículos privados ocupan una gran cantidad de espacio en las ciudades, en forma de calles, estacionamientos y garajes. Si liberamos este espacio tan valioso, podemos dar lugar a parques, zonas peatonales, carriles para bicicletas y espacios verdes, mejorando la calidad de vida urbana, de comunidad y creando entornos muchísimo más agradables para las personas residentes.

     

    Después de leer esto, se revela un panorama prometedor, porque experimentamos ventajas personales, como ahorrar dinero, disfrutar de una forma de acercarnos a la vida más activa y saludable, y sobre todo, establecer conexiones sociales en nuestra comunidad. Además, al promover la seguridad vial y la preservación del espacio urbano, creamos entornos más seguros y agradables para todos.

    Porque son estas acciones las que nos empoderan como individuos y nos unen en la búsqueda de un mundo más conectado a la vez que menos contaminante.

  • ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    En un mundo cada vez más globalizado, el turismo se ha convertido en una de las industrias más importantes y de rápido crecimiento. Sin embargo, este crecimiento exponencial monstruoso ha llevado a una serie de desafíos y problemas, siendo el sobreturismo uno de los más urgentes y preocupantes.

    ¿Pero qué es el sobreturismo?

    Digamos que es la situación en la que un destino turístico se ve abrumado por una afluencia masiva de visitantes, lo que resulta en una serie de impactos negativos tanto para el entorno natural como para las comunidades locales.

    Este fenómeno no solo tiene consecuencias ambientales, como la degradación de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, sino también implica una presión excesiva sobre los recursos naturales y las infraestructuras locales, así como una alteración significativa de las tradiciones y la cultura autóctona. Además, el aumento desmedido del turismo puede generar tensiones sociales y económicas, con un incremento de los precios, la gentrificación y la pérdida de empleos locales.

    Ahora que las vacaciones están a la vuelta de la esquina, es fundamental replantear nuestra forma de viajar y buscar alternativas más sostenibles que nos permitan disfrutar de las maravillas del mundo de manera responsable y consciente. Esta nueva mirada implica tomar decisiones informadas que minimicen los impactos negativos y maximicen los beneficios tanto para el entorno como para las comunidades locales. Se trata de un enfoque holístico que tiene en cuenta aspectos ambientales, culturales, sociales y económicos.

    Aquí te proponemos una serie de consejos prácticos y acciones que puedes adoptar y evitar contribuir al problema del sobreturismo.

    1. Explora destinos únicos. En lugar de ir a los lugares más populares, descubre destinos menos conocidos y sorprendentes. No sabes la de experiencias más auténticas, cultura local y parajes poco concurridos que te esperan.
    2. Viaja en temporada baja. Evita las multitudes y elige viajar en temporada baja. Además de ahorrar dinero, contribuirás a aliviar la carga en los destinos y a reducir el impacto negativo del turismo masivo.
    3. Respeta la cultura local. Antes de viajar, sumérgete en las costumbres, tradiciones y normas culturales del lugar. Aprende algunas frases básicas en su idioma y muestra respeto por las prácticas y creencias locales.
    4. Elige alojamientos lo más sostenibles posibles. Busca opciones de hospedaje comprometidas con prácticas ecológicas. Los hoteles ecológicos, el intercambio de casas o las casas rurales son fantásticas alternativas. También puedes considerar alojarte en casas de lugareños para vivir una experiencia más auténtica y conectarte con la comunidad.
    5. Utiliza el transporte público y camina. Opta por el transporte local como autobuses o trenes cuando sea posible. Así reducirás la emisión de carbono y ayudarás a descongestionar el tráfico. Y por supuesto, no olvides caminar o andar en bicicleta para descubrir lugares encantadores y estar en sintonía con el entorno.
    6. Reduce tu huella ecológica. Mientras viajas, trata de usar menos recursos naturales: ahorra agua, apaga las luces y el aire acondicionado cuando no los necesites, y evita el desperdicio de alimentos. Pequeñas acciones pueden marcar la diferencia.
    7. Apoya a la economía local. Compra productos y servicios locales, como artesanías, alimentos y tours ofrecidos por empresas locales. De esta manera, estarás contribuyendo a fortalecer la economía de la comunidad y a una distribución más justa de los beneficios del turismo.
    8. Sé plenamente consciente de tu impacto. Antes de participar en actividades turísticas, considera su impacto en el medio ambiente y la comunidad local. Evita actividades que perjudiquen a los animales, dañen los ecosistemas o exploten la cultura local.

    Al adoptar enfoques más responsable y conscientes al viajar, podremos disfrutar de experiencias más auténticas, conectarnos con las comunidades locales y dejar un impacto positivo en los destinos que visitamos. No se trata solo de explorar el mundo, sino de hacerlo de una manera que sea respetuosa, equitativa y sostenible. Ambas partes son las que han de beneficiarse de esta experiencia.

    Porque recordemos siempre: cada una de nosotras tiene la capacidad de ser una agente de cambio.

  • Intercambios de ropa para aliviar el impacto textil

    Intercambios de ropa para aliviar el impacto textil

    Intercambios de ropa para aliviar el impacto textil

    Cuando se trata de vivir una vida consciente, comprar ropa nueva no es exactamente lo más amable que podemos hacer por nuestro entorno: cada pieza adquirida (si no se fabrica de manera sostenible) puede ser el resultado de innumerables componentes químicos, tintes y similares, todos los cuales pueden ser dañinos para la tierra, el aire, las aguas subterráneas, así como para las personas que fabrican dicha ropa; y claro está, para el planeta y el medio ambiente.

    Para muchas de nosotras, y desde hace años, intercambiar ropa entre la familia y amigas, ha formado parte de nuestro entendimiento de compartir, pedir prestado o aprovechar recursos en diferentes etapas de crianza o vida. Y más que llevadas por la sensibilidad ambiental, nos salía del alma evitar el consumo excesivo, apreciando cada uno de los tejidos que conformaban nuestro armario.

    Hoy en día, los trueques de ropa no solo son una alternativa sostenible a la moda rápida, sino también celebraciones comunitarias y espacios para que las personas se conecten entre sí. Y todo con el fin de desprenderse de las cosas que ya no se usan tanto para otorgarles una nueva vida y alargar su uso. Porque cada vez hay más personas plenamente conscientes del impacto ambiental y humano en sus hábitos de compra de ropa.

    Y justamente eso es lo que hicimos en nuestra subasta solidaria para celebrar el 6º aniversario de BOLSETA. Y lo pasamos de maravilla. Tanto que nos gustaría volver a repetirlo a la vuelta de vacaciones.

    Estos eventos, de carácter relajado y agradable, conforman una experiencia mucho más positiva que pasear por un centro comercial masificado. Así que aquí te damos 5 razones por las que montar un intercambio de ropa es una forma económica, sostenible y divertida de pasar tiempo de calidad juntas.

    Crea conexiones humanas

    Pregúntale a cualquiera que haya acudido a alguno: es muy probable que hayan surgido conexiones duraderas con personas que conocieron allí. Incluso si no eres una persona extrovertida o alguien que busca nuevas amistades, ¡conectarás con alguien seguro!

    Como no estás gastando dinero en ropa, hay menos presión para ir a lo seguro. En estos encuentros, las personas a menudo se prueban artículos que normalmente no consideran. Es divertidísimo conversar con otras asistentes sobre la prenda en sí y las historias detrás de ellas, y es genial tener una sala llena de personas listas para ofrecerte consejos y aliento, si los necesitas.

    Respetuoso con el medio ambiente

    La industria de la moda rápida es terrible para el planeta, y su desperdicio, dada la tendencia de usar y tirar en la que está basada la sociedad actual, es un grave problema: el proceso de crear nuevos artículos consume recursos vitales como el agua y libera sustancias químicas peligrosas en el medio ambiente. Si compras ropa nueva de forma regular, de alguna manera estás contribuyendo a alimentar este sistema, aumentando la demanda de ropa fabricada de esta manera.

    A más a más, evitan que los artículos perfectamente utilizables terminen innecesariamente en nuestros vertederos ya desbordados. Al permutar en lugar de comprar, ayudas a alargar su vida útil y mantener los tejidos en circulación por más tiempo. Según una investigación de WRAP, extender la vida útil de tu ropa en 9 meses reduce su huella de carbono, agua y residuos en alrededor de un 20% por prenda.

    Ahorras dinero

    En algún momento dado, todas nos cansamos de nuestra ropa y claro está, los intercambios nos brindan una opción financieramente responsable para renovar nuestro armario y sin dinero implicado de por medio.

    La industria de la moda funciona porque nos hace sentir como si estuviéramos constantemente fuera de «tendencia». Este tipo de reuniones nos permiten mantener nuestro estilo personal al mismo tiempo que estar al día con estas tendencias. O incluso buscar esos básicos que nunca pasan de moda.

    Aunque no está garantizado que la ropa que adquieras haya sido fabricada de manera ética o sostenible, ¡el simple acto de intercambiar sí lo es!

    Pone orden a tu armario

    Casi un tercio de la ropa dentro de nuestro armario no se ha usado en más de un año… Reunirse para renovar el vestuario es la manera perfecta de instigar una política de «una prenda dentro, una fuera».

    De esta manera, fomentamos regalar aquellas que ya no deseemos más y ganamos las cosas que sí, sin aumentar la cantidad de prendas en el armario. Todo son beneficios.

    Recauda fondos solidarios

    En nuestra celebración con subasta solidaria incluida, sí que hubo dinero físico implicado, pero para una buena causa: los fondos recaudados se destinaron íntegramente a la Fundació Arrels de Barcelona, y permitieron dar comida durante un día a 19 personas de la Fundació.

    No tenemos excusa alguna para no promover encuentros en los que el impacto generado acabe siendo un factor multiplicador social muy beneficioso para la comunidad.

     


     

    ¿Y a ti? ¿Te apetece unirte a estos actos de rebeldía contra la industria de la moda?

    Porque anteponer las ganancias a las personas, es nuestra forma de defendernos, y al promover este tipo de reuniones conscientes de moda, nos convertimos en partícipes activos que fomentan una adopción más amplia del consumo colaborativo de la moda.

    Te mantendremos informada de la fecha de nuestro siguiente evento 🙂

     

  • Celebración del sexto aniversario de BOLSETA

    Celebración del sexto aniversario de BOLSETA

    Celebración del sexto aniversario de BOLSETA

    Lo hemos vuelto a hacer.

    Hemos vuelto a celebrar un nuevo año más en el emprendimiento de BOLSETA; y ya van 6, y lo hemos hecho como nos gusta hacer las cosas: de forma solidaria, sostenible y de proximidad.

    Si el año pasado lo celebramos con una limpieza de playa ayudando al medio ambiente y compartiendo con proyectos como REpot, Vaso Vengo y Rebag, este año lo hemos celebrado con una subasta solidaria, ayudando a personas de nuestro entorno de la Fundació Arrels.

    Ha sido un acto circular total en el que las personas asistentes han traído ropa que no usan de su armario para que formen parte de la subasta, y a la vez, han pujado por otras incorporaciones de segunda mano. El dinero recogido en la subasta ha permitido dar comida durante un día a 19 personas de la Fundació.

    Ha sobrado mucha ropa, y de muy buena calidad. La de hombre y de abrigo irá donada a la misma Fundación, ya que ellos la pueden utilizar. La de mujer y de fiesta, como no le van a dar uso en Arrels (ya que hay muchas menos mujeres sin techo), nos la hemos guardado y hemos pensado en hacer una nueva subasta pasado el verano.

    Así que si estás en Barcelona para el inicio de otoño y quieres formar parte de este acto totalmente circular, ves pensando qué ropa de tu armario vas a liberar y otorgarle un muy buen uso.

    Volviendo al aniversario.

    Detrás de ese acto de soplar velas, siempre hay un deseo. Un deseo de seguir aportando nuestro granito de arena por un mundo mejor. Aportando tanto con nuestros productos, la bolseta tradicional, la BIG BAG, nuestra bolsa Pal Pan; como con nuestros servicios de talleres y conferencias, divulgación y limpieza de playas.

    Aunque como te hemos contado en otras ocasiones, no siempre es fácil, y de hecho este año no íbamos a soplar velas.

    Una empresa necesita recursos, y en el caso de una empresa con impacto social y ambiental, todavía más. Tenemos tres pilares, social, ambiental y económico. Sin uno de los tres, no hay armonía, y actualmente debemos reequilibrar el pilar económico para poder seguir avanzando.

    Nadie nos dijo que fuera a ser fácil. Así que para la nueva vuelta al sol de BOLSETA, nos hemos pedido una subvención, un contrato de productos y servicios con muchos ceros y mucha magia… porque queremos soplar el 7 en compañía de todas las personas que os sentimos bien cerquita.

    ¡Vamos a por ello! ¡Que no nos pare nada ni nadie! 

    Por cierto, no sabemos si te has fijado o no pero no teníamos vela y soplamos la llama de un encendedor. ¿Crees que nos dará suerte? 🙂

  • Baños de naturaleza: shinrin-yoku

    Baños de naturaleza: shinrin-yoku

    Baños de naturaleza

    Todos sabemos, y desde hace siglos, lo bien que nos puede hacer sentir estar en la naturaleza. Pero, a día de hoy, nunca hemos estado tan lejos de fusionarnos con el mundo natural y tan divorciados del medioambiente.

    Los olores de los árboles, los sonidos del bosque, la luz del sol jugando a través de las hojas, el aire fresco y limpio… qué gran sensación de comodidad. Alivio, relax y claridad mental: no es nada nuevo si te decimos que estar en la naturaleza puede restaurar nuestro estado de ánimo, devolvernos nuestra energía y vitalidad, a la par que refrescarnos y rejuvenecernos. Una terapia de bosque en toda regla.

    En 1982, el Ministerio de Agricultura, Silvicultura y Pesca de Japón le puso un nombre a este concepto y creó el término shinrin-yoku, que se traduce como «baño en el bosque» o «absorción de la atmósfera del bosque».

    No hay un método a seguir, ni un destino u objetivo, aparte de notar y apreciar su entorno. Es algo tan sencillo como estar tranquila y en silencio, observando la naturaleza a tu alrededor mientras respiras profundamente y eres consciente del momento presente. Shinrin-yoku es como un puente porque al ponernos a su disposición, de forma automática se cierra la brecha entre nuestros sentidos y el mundo natural.

    Pero… ¿hay justificación alguna desde el punto de vista científico de por qué este tipo de paseos nos hace sentir tan bien? Todo apunta a que necesitamos, sí o sí, verde en nuestras vidas.

    Este color, la mezcla de azul y amarillo, se puede ver en todas partes y en innumerables tonalidades. De hecho, el ojo humano ve el verde mejor que cualquier color del espectro.

    El espacio verde barre el planeta y antes de que aparecieran los rascacielos y los suburbios, nuestros antepasados residían en regiones boscosas llenas de vegetación.

    Un estudio de 2016 encontró que vivir en o cerca de áreas verdes puede estar relacionado con una mayor esperanza de vida y una mejor salud mental en las participantes femeninas. Incluso algunos científicos e investigadores también creen que debido a que nuestros ojos están en la cima de su percepción para detectar las longitudes de onda correspondientes al color verde puede calmarnos y nuestro sistema nervioso puede relajarse al percibir este tipo de tono.

    Por otra parte, los poseedores de este color, las plantas y los árboles, emiten una sustancia llamada fitoncida. Este aceite esencial protege las plantas y los árboles de insectos y gérmenes y sus propiedades antimicrobianas pueden influir en la inmunidad.

    Y cómo no, respirar el aire del bosque aumenta el nivel de células asesinas naturales (NK) en nuestra sangre, además de afectar la función del sistema inmunitario, los fitoncidios mejoran el sueño, mejoran el estado de ánimo y la atención, y estimulan la creatividad.

    De hecho, además de otras herramientas de manejo del estrés, los baños de bosque se están convirtiendo en un método de reducción del estrés cada vez más popular. Los psicólogos recomiendan la terapia forestal para disminuir el riesgo de enfermedades relacionadas con el estrés psicosocial.

    Volviendo al plano de las sensaciones y emociones, los baños de bosque requieren una mentalidad diferente. Este proceso de regreso a la naturaleza puede llevarte a un estado elevado de conciencia sensorial y una sensación de tranquilidad. A los pocos minutos de situarse en un espacio verde, el cuerpo se relaja, la presión arterial se estabiliza, las hormonas del estrés disminuyen, la tensión muscular disminuye y los beneficios para la salud se activan.

    En este post, no te vamos a dar consejos o cómo hacer un “mejor baño en el bosque”, sino te sugerimos algunas preguntas para guiarte y prestar más atención mientras caminas por él. Eso sí, apaga cualquier dispositivo antes de esta experiencia inmersiva para que puedas disponer de todos tus sentidos.

    Una vez allá, pregúntate:

    • ¿Qué es lo que ves?
    • ¿Escuchas pájaros a tu alrededor?
    • ¿Qué tipos de árboles puedes reconocer?
    • ¿Puedes oír el crujido de las hojas y ramitas en el suelo mientras caminas?
    • ¿Eres capaz de apreciar y escuchar el silencio?
    • ¿Sientes tu cuerpo al caminar?
    • ¿Puedes inhalar y exhalar profundamente?
    • ¿Puedes sentir tu conexión con el bosque?
    • ¿Sientes paz?
    • ¿Tu tiempo sabe diferente desde que estás aquí?

    En un mundo en el que estamos las 24 horas del día, los 7 días de la semana, los efectos negativos de vivir una vida agitada tiene un impacto directo en nuestra salud y conexiones; y queda más que claro los baños de bosque nos ofrecen una salida beneficiosa para volver a la naturaleza y retornar a nosotras mismas.

  • ¿Qué impacto tiene comer carne?

    ¿Qué impacto tiene comer carne?

    ¿Qué impacto tiene comer carne?

    Bien es cierto que nos preocupa la huella hídrica que producimos, con el consiguiente valor (bien otorgado) que le damos al agua. Pero, si ampliamos nuestras miras y tenemos también en cuenta otros recursos energéticos implicados, ¿somos conscientes del coste que tiene nuestra comida a nivel planetario y la exigencia que le provocamos con nuestras decisiones dietéticas?

    En este post, y con motivo del Día Mundial sin Carne que se celebra el próximo 20 de marzo, ponemos el foco en el impacto que tiene en el planeta el comer carne y cómo cambiaría la cosa si redujéramos su consumo unos días a la semana. Empecemos con unos números.

    ¿Sabías que…

    … la producción total de alimentos representa una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo y ocupa la mitad de la superficie habitable del planeta?

    ¿O que volumen de animales criados para alimentar a las personas supera a la vida silvestre en un factor de 15 a 1? (Digamos que sería algo así que por cada persona en el planeta, hay aproximadamente tres gallinas)

    ¿Y si te dijéramos que comer 100gr de carne de vacuno al día implica

    💧 10.812 litros de agua consumidos (la cantidad de agua que pueden beben 10 personas en un año)
    👣 59,8 kg CO₂eq producidos (se necesitan ~143 árboles para absorber las emisiones de CO₂ durante una semana)

    Y esta cantidad de CO₂eq también equivaldría a:
    📱 7657 smartphones cargados
    ⛽ 25.5 litros de gasolina consumidos
    🚗 238,7 kilómetros por un vehículo de pasajeros promedio
    🌄 229 m²/año de terreno utilizado?

    En términos de terreno, esta área podría usarse para cultivar ~80 kg de arroz o maíz por año. Y por último, incluir que los animales también requieren 17,6 kg de alimento.

    Fuente: Omnicalculator

     

     

    De hecho, en el informe publicado en Science en 2018 se indica que la carne y los productos lácteos aportan solo el 18% de las calorías consumidas, pero utilizan el 83% de las tierras agrícolas del mundo y son responsables del 6% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura.

    Desafortunadamente, la carne es un alimento muy ineficiente si se tienen en cuenta los recursos necesarios para su producción y la cantidad de proteína que se obtiene. No hace falta decir que su producción ejerce presión sobre los cultivos y los recursos hídricos, sin mencionar la enorme demanda de tierras que conduce a la pérdida de biodiversidad.

    De entre muchos impactos implícitos, nos centramos en tres:

    Su huella hídrica

    Muchos investigadores advierten que la escasez de agua podría conducir al próximo conflicto mundial y a una gran migración de personas.

    Hay estimaciones de que más de ⅔ de las extracciones de agua dulce se destinan al riego para la agricultura, y ~90% del agua mundial se utiliza para cultivar alimentos. La producción de carne es un gran contribuyente: para producir 1kg de carne de vacuno se necesitan 15.400 litros, de ovino 10.400 litros, de cerdo 6.000 litros y de pollo 4.300.

    Pero esto no acaba aquí porque en todo el mundo, el ganado genera aproximadamente 13.000 millones de toneladas de desechos en forma de heces, cada año. Este es el peso de la torre Eiffel cada 24 segundos. El problema de qué hacer con estos desechos aumenta a medida que muchos de ellos llegan a los sistemas de agua circundantes y a nuestras aguas subterráneas, contaminándolas.

    Su huella sobre el uso del suelo

    A día de hoy, la agricultura ocupa alrededor del 50% de la tierra habitable global (toda la tierra de la Tierra, excluyendo los desiertos y las regiones cubiertas de hielo) de nuestro planeta y, como consecuencia, un tercio del planeta ha sido desertificado. Y de ese 50%, aproximadamente el 80% está asociado con la agricultura animal, principalmente la producción de carne.

    Para producir carne, se limpian grandes extensiones de tierra de árboles, otra flora y animales salvajes. La tierra despejada luego se usa para cultivar maíz y otros granos para alimentar a los animales en granjas industriales o como corrales de engorde. Así que la friolera cantidad de 110 especies de animales e insectos se pierden todos los días, y la agricultura animal es la causa principal de las zonas muertas del océano.

    Su huella en las emisiones de gases de efecto invernadero

    El alojamiento de miles de animales en condiciones concentradas conduce a una liberación masiva de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Los informes han sugerido que hasta el 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero se pueden atribuir a la agricultura animal (incluida la carne, los productos lácteos, los huevos y otros productos procedentes de animales).

     


     

    No nos queda duda alguna de que las consumidoras han de cambiar sus demandas y expectativas porque todas comemos varias veces al día, y si optamos por más alimentos de origen vegetal en lugar de tener carne en el centro de nuestras comidas, nos regalaremos la oportunidad de explorar otras cocinas y probar nuevos platos, o adaptar los favoritos familiares para alinearse mejor con un estilo de vida más ético y ambientalmente responsable. Y el planeta sufrirá menos.

    Así que para este mes de marzo, te invitamos a unirte a la Semana Sin Carne que promueve Proveg, y la lectura de Tu Dieta Puede Salvar el Planeta, de Aitor Sánchez, por tal de ensanchar tus conocimientos y poner en práctica todo lo aprendido. También puedes poner tus números a todo lo que consumes y bebes, y el impacto que tienen en el ambiente con esta calculadora. O si ya eres vegetariana o vegana, comprueba todo lo que le has ahorrado al planeta.

    Hacer un cambio en nuestra dieta puede parecer un punto de partida pequeño cuando se trata de salvar el mundo, pero como dijo la antropóloga Margaret Mead: Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo; de hecho, eso es lo único que lo ha logrado.”

  • Practicar la gratitud en el día a día

    Practicar la gratitud en el día a día

    Practica la gratitud en tu día a día

    Durante tiempos difíciles, es fácil sentirse un poco abrumada o agotada por la vida. Los sentimientos y pensamientos negativos pueden estar más presentes, lo que puede complicar ser más conscientes de todos los aspectos positivos que ya habitan a nuestro alrededor.

    En el post de este mes, te invitamos a reconocer y a practicar la gratitud, no solo como alivio a estos pesares, sino como una herramienta de apreciación de las cosas valiosas y significativas en el día a día.

    En su sentido etimológico, la palabra gratitud se deriva de la palabra latina gratia, que significa gracia, amabilidad o agradecimiento, y es una apreciación por lo que recibimos, ya sea de forma tangible o intangible. Con gratitud, mostramos disposición para apreciar y devolver bondad.

    El concepto de ser agradecida no es nuevo de ninguna manera. Hace más de 2000 años, el filósofo romano Marco Tulio Cicerón la describió no sólo como la mayor de las virtudes, sino como la madre de todas las demás. Y lo más llamativo es que la gratitud tiene mucho que ver con el presente: al estar agradecida por todo lo que tenemos aquí y ahora, podemos recalibrar la mirada y darle una vuelta de tuerca a nuestra perspectiva mental y física.

    Si hablamos en términos científicos, la investigación sugiere que una práctica diaria de gratitud interviene con la neuroplasticidad, esa capacidad del cerebro para modificar, cambiar y adaptar tanto la estructura como la función a lo largo de la vida y en respuesta a las experiencias vividas y por vivir. Esto significa que podemos condicionar nuestro cerebro, a través de la gratitud, para unir emociones más positivas a los recuerdos y eventos actuales.

    Y si hilamos un poquito más fino, nos damos cuenta de que la gratitud también está relacionada con nuestro diálogo interno: esa conversación hacia nuestra persona está vinculada con la forma en que vemos el mundo, cómo nos sentimos, cómo nos presentamos y qué tan libres nos sentimos. Al expresar pensamientos positivos en un estado consciente, comunicamos positividad a nuestro subconsciente, que no piensa por sí mismo. Si atribuimos gratitud a las experiencias en tiempo real, incluso en momentos de adversidad, internalizamos la experiencia con positividad, lo que tendrá enormes beneficios para nuestra mente, cuerpo y espíritu a largo plazo.

    Algunas maneras de cultivar la gratitud

    Como cualquier habilidad, la gratitud se puede aprender y fortalecer. Aquí te dejamos algunos ejercicios para poner en práctica en tu día a día:

    • Piensa cada día en tres cosas por las que estás agradecida. Dedica 10 minutos a escribirlas brevemente y reléelas al final de la semana.
    • Comienza un diario de gratitud. Llevar un diario puede ser una excelente técnica de autoterapia: cuando escribes, utilizas diferentes partes de tu cerebro y accedes a recuerdos y emociones desde una nueva óptica. Se ha demostrado que un diario de este tipo activa áreas del cerebro relacionadas con la moralidad y las emociones positivas.
    • Escribe una nota de agradecimiento. Haz saber a alguien lo importante que es para ti y el aprecio por el impacto de esa persona en tu vida. Y por qué no, de vez en cuando, escríbete también una a ti misma.
    • Agradece a alguien mentalmente. ¿No tienes tiempo para escribir? Tómate 5 minutos y agradece en silencio a ese alguien tu dicha simplemente por existir o porque haya hecho algo bueno por ti.
    • Medita. La meditación de atención plena implica centrarse en el momento presente sin juzgar y puedes utilizar meditaciones guiadas basadas en el cultivo del amor y la bondad, cosa que nos permitirá ampliar nuestra perspectiva de la vida y la conexión con nosotras mismas y el resto de personas.

     


    Te dejamos también una de las prácticas grabadas de Sangha de Germán Jurado a las que Irene suele atender cada lunes a través de Instagram.

    Porque la gratitud ayuda a las personas a darse cuenta de que no estarían donde están sin la ayuda de los demás.

    ¿Qué otros hábitos de gratitud practicas en tu vida?

  • Qué es y cómo reducir tu huella digital

    Qué es y cómo reducir tu huella digital

    Qué es y cómo reducir tu huella digital

    Empezamos un nuevo año con 12 nuevos propósitos para hacernos la vida más fácil, tanto las unas a las otras, como al planeta en el que queremos seguir viviendo, cuidando, amando y disfrutando.

    Y lo queremos estrenar con un tema muy interesante a tener en cuenta y al que quizás no le hayamos prestado mucha atención… La huella digital

    La era digital nos ha permitido reducir el consumo de recursos físicos (como la madera o el papel), pero las emisiones producidas por el mantenimiento y la alimentación de dispositivos, el almacenamiento en la nube y los centros de datos han crecido exponencialmente durante los últimos años.

    Con el acceso a todas horas a Internet y el constante aumento (y demanda) de los servicios online o streaming, nuestra huella digital aumenta y se acumula. En términos técnicos, esta huella digital es un rastro de datos que se crea mientras se usa Internet, incluyendo los sitios web visitados, los correos electrónicos enviados y la información que emite a los servicios en línea.

    Según un informe de Greenpeace de 2017, el consumo energético de las Tecnologías de la Información y Comunicación (TIC) es responsable del 8% del gasto de la energía mundial y, según la organización mundial sin fines de lucro Climate Care, de un 2% de las emisiones globales de carbono (830 millones de toneladas). Digamos que, en este momento, la huella digital global es casi la misma que la de los viajes aéreos (2,5%), pero con previsión de ser superada muy pronto. Y si esta “nube de información” fuera un país como tal, sería el 6º consumidor de energía del planeta.

    Pero no solo hemos de fijarnos en este gasto digital, sino también en aquel que también está implicado en la alimentación y mantenimiento de dispositivos digitales (ordenadores, tablets, móviles e incluso servidores de datos).

    Sabías que (algunos números interesantes)…

    • … solo una búsqueda en Google puede producir entre 0,2 y 7 gramos de emisiones de dióxido de carbono?
    • … el uso global del correo electrónico genera tanto CO2 como tener 7 millones de automóviles adicionales en la carretera?
    • … cada email enviado es responsable de 4 g de emisiones de CO2? Y si tiene una imagen adjunta, aumenta a un promedio de 50g? O que enviar 65 emails equivale aproximadamente a conducir un kilómetro en coche?
    • … cada hora de videoconferencia genera 1 kg de CO2?
    • … por cada hora de transmisión de Netflix, se consumen unos 55 g a 56 g de CO2, equivalentes a conducir unos 300 metros en un coche?
    • … y que usando Spotify se producen entre 200 y 350 mil toneladas de gases invernadero al año?

    Algunos consejos para reducir tu huella digital

    • Optimiza el modo de consumo de energía de tus dispositivos: cambiando el brillo del 100% al 70% puedes ahorrar hasta un 20% de energía. Por otra parte, en lugar de utilizar el “modo avión”, en el caso de los móviles, apágalos directamente, y el “modo suspensión o hibernación” para ordenadores.
    • Elimina todos esos correos electrónicos que están ocupando lugar (o dejen de ser útiles) en tus carpetas personales, bandeja de entrada o promociones.
    • Intenta reducir, en medida de lo posible, el tamaño de los emails que envías.
    • Date de baja de aquellas suscripciones de Newsletters que ya no te interesen. Y borra las que ocupen un espacio innecesario.
    • Opta por descargar música o vídeos en lugar de consumir en línea, ya que en comparación con la descarga, los datos solo se extraen una vez de los servidores.
    • Elige servidores o empresas que ofrezcan soluciones de “hosting verde”.
    • Utiliza buscadores más amigables como Ecosia, que dona el 80% de sus beneficios a plantar árboles, o Ekoru, que también dona el 60% de sus ingresos a proyectos de reforestación, acción climática y conservación.

     


    Si bien podemos tomar decisiones informadas para minimizar nuestra huella en línea, debe darse un cambio en todo el sistema si queremos combatir de manera efectiva las crecientes emisiones que inevitablemente provendrán de un mundo cada vez más digitalizado.

    No podemos hacer la transición a una economía limpia a menos que todos estén a bordo, grandes industrias incluidas.

  • Empieza el 2023 un poco más ligera

    Empieza el 2023 un poco más ligera

    Empieza el 2023 un poco más ligera

    Último mes del 2022 y último propósito sugerido del año.

    Sabemos de sobras que a pocos días de finalizarlo, tenemos escaso tiempo libre para poder hacer una reflexión de lo acontecido a lo largo de todo el año y enfocarnos en cómo nos gustaría empezar el siguiente.

    Hoy queremos hablar de cómo iniciar el 2023 un poco más ligeras de mente y más libres en cuanto al espacio físico que nos rodea. A pesar de que hay mucho en qué pensar durante la temporada navideña, no hay mejor momento para reevaluar lo que poseemos y ordenar lo que tenemos, no usamos o necesitamos.

    El objetivo de esta serie de consejos es liberarte de excesos pero sin caer en las trampas del minimalismo. Interprétalo a tu manera y según tus circunstancias para operar y elegir cómo quieres vivir.

    Toma las riendas de tu espacio físico, mental y relacional para crear una vida a tu medida.

    Exceso de ropa

    El armario es por definición uno de los espacios donde más cúmulo de excesos hay. La mayoría de nosotras tenemos demasiada ropa que nunca usamos y que sabemos sobradamente cuáles son los atuendos que nos funcionan, probados y comprobados.

    Ordenar tu armario puede ayudarte a concentrarte en mantener un guardarropa más ligero: revisa todo lo que no hayas usado, no te quede bien o esté dañado sin posibilidad de reparación. Te dará el espacio que necesitas para ver realmente la ropa que tienes e inspirarte en un armario más cuidado.

    Recuerda que si hay ciertos ítems que no deseas, hazte responsable de una salida correcta, ya sea donándolos a familiares, conocidas o amigas, a organizaciones benéficas o entregándolos debidamente en puntos limpios cercanos a ti.

    Regalos no deseados

    Hay mucha culpa que viene incluida con un regalo no deseado. El mes pasado te dimos ideas para regalar más regalos conscientes y con sentido, pero desafortunadamente, según un estudio realizado en España en diciembre de 2021, un 85,9% de los encuestados afirmó haber recibido en alguna ocasión regalos que no les gustaron, con el consecuente impacto medioambiental de las devoluciones que supone, o de deshacerse de ellos tirándolos directamente a la basura.

    A menudo nos sentimos obligadas a guardarlos, incluso si terminan fuera de la vista en el fondo de un armario. En lugar de esconderlos, véndelos en APPS de segunda mano, como Vinted o Wallapop, o pregunta si hay alguien que sí que los necesita y les va a dotar de uso.

    Productos o ingredientes caducados

    Revisa la despensa, los armarios de la cocina, el armario del baño y tu bolsa de maquillaje. Busca cualquier producto que haya pasado su mejor momento o comida que haya caducado o esté cerca de su consumo preferente, tal y como indican se indica en la OCU.

    Una vez realizada esta limpieza, presta atención a todos esos productos para poder planificarte mejor en tus futuras compras, reduciendo así el desperdicio alimentario o consumo redundante.

    Suscripciones y silencio digital

    Esta debería ser una tarea rápida y fácil de hacer antes de fin de año. Presta atención a los servicios a los que estás suscrita y cancélalos antes de que te facturen de nuevo en el nuevo año porque muy posiblemente es más que probable que estés pagando algunas suscripciones aquí y allá que ya no estás utilizando.

    A parte de los servicios de pago, echa un vistazo a todas esas newsletters que ocupan espacio en tu cuenta de email y quédate con aquellas que te aporten algo. Recuerda que vaciar la bandeja de entrada ayuda a reducir tu huella de carbono.

    Aquí también entra el otro ruido digital tan presente en nuestras vidas diarias: silencia o elimina las notificaciones, abandona listas, boletines, foros, grupos o redes sociales que no te aporten y te consuman tiempo innecesario. Apuesta por aires frescos de limpieza digital en tu vida.

    Prioridades vitales

    Por último, pero no menos importante, y hablando más allá de lo material, plantéate qué es lo que realmente importa frente a lo que no: tómate tiempo para reevaluar tu horario y sé selectiva con los compromisos y personas que rodean tu vida.

    Tener tiempo y espacio para reflexionar puede ayudarte a ver las cosas con más claridad. Decide qué es desorden y qué no. Deja ir los excesos y céntrate en crecer y nutrirte para cultivar mejores versiones de ti misma.

     


    Ordenar y minimizar tu vida es una táctica increíble de fin de año para limpiar lo viejo y allanar el camino para lo nuevo. ¿Lista para este nuevo 2023?

  • Regala obsequios conscientes y con sentido

    Regala obsequios conscientes y con sentido

    Regala obsequios conscientes y con sentido

    La temporada de festiva de Navidades está a la vuelta de la esquina. Y si le sumamos este Black Friday, se vienen días tan abrumadores como estresantes.

    Te comentábamos con anterioridad que para contrarrestar este día de gasto desmedido nació el Green Friday, un día para frenar el énfasis de la compra impulsiva y optar por marcas sostenibles, o incluso, a negarse a comprar algo.

    Desde BOLSETA seguimos defendiendo las compras éticas y con cabeza, o directamente, la no adquisición si no es necesaria. Pero si está en tus planes regalar algún obsequio, inclínate por alternativas respetuosas con el medioambiente, ecológicas, de segunda mano o por qué no, hechas por ti. Promover un consumo responsable en tu círculo inmediato de familia y amigos, es el inicio de una expansión de conciencia que no puede hacer otra cosa más que seguir creciendo y creciendo a lo ancho y a lo largo de la sociedad.

    Te damos algunas pautas a considerar a la hora de hacer un regalo acertado, más sostenible y amable con las personas y el planeta.

    Envoltorios de regalos sostenibles BOLSETA

    ¿Es el regalo deseado?

    Cualquier obsequio que alguien no quiera, mal elegido o que no se vaya a utilizar a la larga, se convierte directamente en un desperdicio, dando lugar a una resaca navideña que nos deja con la casa llena de objetos indeseados. Hay varias maneras de salir del paso (dejar claro tus prioridades de antemano, revenderlo en plataformas de segunda mano o donarlo a alguien que sepas que sí le saque partido) pero lo ideal es evitar estas situaciones asegurándote de que sea algo que la destinataria quiera y use, evitando las malas decisiones de comprar por comprar.

    Otra opción segura es intercambiar listas de deseos e intentar que el presente por el que te decantes regalar, tenga un carácter tan sostenible y de proximidad como sea posible.

    Compra menos pero mejor

    Nunca ha habido un concepto tan erróneo como «más es siempre mejor». Gastar sin restricciones en más comida, más bebida, más regalos. Su consecuencia directa más oscura: más exceso, más residuos, más contaminación, más desperdicio de alimentos y de plásticos.

    La presión por la compra nos genera de por sí estrés y quizás deudas innecesarias que fácilmente se pueden evitar. Para ello hemos de cambiar de mentalidad entendiendo que la calidad ha de priorizarse ante cualquier escenario.

    Apoya siempre a las pequeñas empresas

    Cada vez que eliges dónde poner tu dinero, estás ejerciendo un poder de acción enorme. En lugar de dar tu dinero a grandes marcas y cadenas de supermercado, apoya a los pequeños comercios que crean y distribuyen regalos únicos han sido elaborados a mano y con mucho amor.

    Estas pequeñas empresas o fabricantes independientes suelen apostar por prácticas más ecológicas y sostenibles, limitando el desperdicio o proporcionando embalajes sin plástico. Así que no solo sabes exactamente quién y dónde se elaboró, sino que también estarás comprando un regalo con intención, pensamiento y significativo comparado con uno genérico y fabricado en serie.

    Regalos consumibles

    ¿Y por qué no obsequiar regalos hechos a manos y de carácter consumible? No hay peros: están hechos con amor, son personales y han sido creados pensando en la destinataria, lo que lo hacen más sinceros, cercanos y reales. Desde comida hasta artesanías: qué mejor que ser tú quien escoja los productos e ingredientes con cariño y sin exceso de plásticos o residuos feos.

    Envoltorios de regalos sostenibles BOLSETA

    Utiliza envoltorios de regalo ecológicos

    Hablamos ya en su momento de ideas para reutilizar los envoltorios y envases de forma creativa, porque creemos que la mejor opción de bajo desperdicio es reutilizar todo aquello que ya tienes por casa.

    En el caso de que necesitases comprar algo, interésate por los envoltorios reciclables y decóralos tú misma para aportarles ese toque personal que solo tú puedes darle.

     


    Y con todo esto dicho, siéntate a pensar en la necesidad real y no impulsiva que promueve la tendencia de comprar sin sentido. ¿Qué vas a regalar o no regalar este año?

  • Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    El compostaje puede parecer un misterio, o incluso resultar algo intimidante solo al alcance de unos pocos. Los conceptos erróneos más comunes son que es demasiado complicado, huele mal o es difícil de manejar. Pero todo lo contrario porque ni lleva mucho tiempo y se puede hacer con un esfuerzo mínimo.

    Qué es

    El compost es un material oscuro, desmenuzable y con olor a tierra, y se produce por la descomposición natural de restos y materiales orgánicos. La acción de manejar y aprovechar este material en las proporciones correctas, y agregar agua y oxígeno, alienta a las criaturas microbianas a descomponerlo todo en un producto denso en nutrientes que construirá suelo y enriquecerá tu jardín y huerto.

    ¿Por qué compostar?

    • Reduce la cantidad de material orgánico que va a los vertederos.
    • El compost es una enmienda del suelo valiosa y gratuita que ahorra dinero en la compra de alternativas, como turba o fertilizante.
    • Mejora la condición física del suelo, la aireación, la capacidad de retención de agua y contiene una amplia gama de nutrientes para las plantas.
    • El compost evita algunas enfermedades transmitidas por el suelo: las poblaciones de algunos microbios en el compost pueden superar a los patógenos por alimento y hábitat, mientras que otros atacan o repelen los patógenos de las plantas.
    • Es bueno para el medio ambiente, divertido, educativo y una actividad en la que toda la familia puede ayudar.

    Además, es una actividad en la que todos salen ganando. No solo es una forma sostenible de deshacerse de los restos orgánicos de comida y los desechos del jardín, sino que también da lugar a un abono de primera que les encantará a todas tus plantas.

    Hay muchas formas y técnicas que puedes aplicar según tu espacio o cantidad de desechos producidos, no te asustes. Ten en cuenta que siempre hay un rincón para ti en este mundillo por el que empezar con muchas ganas. Aquí te damos unas simples directrices para alentarte a probarlo desde mañana mismo:

    1. Selecciona bien los restos orgánicos

    Comienza con restos orgánicos de frutas y verduras incluida sus pieles. También bolsitas de té, café molido, cáscaras de huevo, flores viejas o incluso pelos humanos.

    Algo a evitar por completo es la carne, los productos lácteos, la comida cocinada, o preparados aceitosos y huesos.

    2. Guarda y almacena

    Cuando estés compostando, los restos orgánicos que salgan de tu cocina deben ser parte de un proceso de capas deliberado para acelerar la descomposición. Hay un método concreto para añadirlos a la pila de compostaje por lo que lo más sensato es almacenarlos en un recipiente e ir agregándolos poco a poco.

    También puedes almacenarlos en una bolsa en el congelador o en la parte trasera del frigorífico por tal de desacelerar su proceso de descomposición.

    3. Elige un lugar para hacer tu compost

    Aquí es donde debes pensar el espacio y entorno en el que vives actualmente:

    • Si dispones de algún espacio al aire libre, el contenedor de compost no tiene que ser complicado sino hay que mantenerlo bien simple: un cubo de basura o baúl de madera viejo pueden ser un buen punto de partida. Recuerda, empieza con aquello que ya tienes disponible.
    • Y si no tienes un patio trasero donde colocarlo, puedes llevar los restos de comida a una pila de compost compartida con los vecinos o en un jardín comunitario.

    4. Haz el compost

    En este mundillo, inevitablemente escucharás hablar de «los verdes y los marrones», los dos ingredientes principales de su mezcla.

    Los «verdes» suelen ser restos de comida, como cáscaras de frutas y verduras, posos de café o, si tienes un jardín, recortes de césped. Estos agregan nitrógeno, un elemento crucial para el crecimiento microbiano. Los microorganismos son los verdaderos héroes de este proceso y los que hacen el trabajo pesado de la descomposición.

    Los «marrones» son más ricos en carbono: como cartones de huevos, periódicos u hojas secas (ten en cuenta que has de trocear/triturar los productos de papel antes de ponerlos en su pila).

    Es bueno recordar que los materiales verdes suelen estar húmedos y los materiales marrones, secos. Cuando estás superponiendo capas, quieres los marrones secos en la parte inferior con los verdes húmedos en la parte superior: digamos que los marrones son clave porque permiten que fluya el agua y el aire (proceso de aireación), asegurando que los microorganismos puedan hacer su trabajo.

    Capas marrones y luego verdes, marrones y luego verdes. La cantidad de estas dependerá de tu espacio y la cantidad de restos de comida. En cuanto a su proporción, y en última instancia, siempre se desean más marrones que verdes.

    5. Espera y airea

    ¿Cuánto tiempo hay que esperar para que se descomponga? Se dice que de forma aproximada, si hace calor, unos dos meses, y si hace frío, unos seis.

    Para mantener las cosas en movimiento, has de girar o rotar la pila con un palo o una pala para asegurarte de que el aire fluya y que esté húmedo pero no demasiado empapado. Posiblemente esta rotación se dé una vez cada siete o 10 días.

    Con el tiempo y un poco de práctica, tu nariz sabrá cuándo el compost está listo, partiendo de que el abono bueno no huele mal. Si es el caso, quizás no se está descomponiendo correctamente dado el exceso de humedad, por lo que se deberán reajustar las proporciones de verdes y marrones.

    Cuando tu compost tenga ese olor a tierra y sea esponjoso de textura, ya estará listo para ser utilizado en tu jardín o plantas.

    Si te surgen dudas durante el proceso, apúntate a cursos comunitarios en los que te enseñan y ponen en práctica los diferentes métodos y trucos para salir airosa y más sabia de la experiencia.

     


    Paciencia, curiosidad y buena mano. Porque el compost de casa es una bondad reciclada que da energía vital a tus plantas.

  • Un mar lleno de plásticos… y medusas

    Un mar lleno de plásticos… y medusas

    Un mar lleno de plásticos… y medusas

    ¿Sabías que las medusas son los animales multi-orgánicos más antiguos del mundo (más bien de los mares) y que han existido de alguna forma durante al menos 500 millones de años?

    Desafortunadamente, y junto a los tiburones, las medusas tienen mala reputación y se consideran como algo a lo que temer en los océanos. Sin embargo, si miramos más allá de sus tentáculos punzantes, son una de las criaturas más fascinantes de nuestro planeta. Evolutivamente, están diseñadas para durar y sobrevivir en cualquier lugar de la inmensa masa de agua, ya sea en entornos poco oxigenados, calientes, ácidos o con poca luz.

    No tienen cerebro, ni ojos, ni columna vertebral, ni siquiera sangre, pero tienen una capacidad notable para reproducirse. Y los humanos se lo estamos poniendo en bandeja para que reinen los mares, junto a las toneladas de plástico que flotan sin rumbo.

    ¿Se te ocurre el por qué están proliferando las medusas? Nosotros tenemos mucho que ver en esto:

    1. La acidificación de los océanos debida a la elevada emisión de gases CO2. Los océanos actúan como los contenedores masivos de CO2 de la Tierra, absorbiendo el 30% del dióxido de carbono que se libera a la atmósfera. A medida que aumentan estos niveles debido a la actividad humana, como la quema de combustibles fósiles (p. ej., las emisiones de los automóviles) y el cambio del uso de la tierra (p. ej., la deforestación), la cantidad de dióxido de carbono absorbido por el océano también aumenta. Esto hace que se produzcan una serie de reacciones químicas importantes, y como consecuencia, implicaciones de gran alcance para el océano y las criaturas que viven allí. ¿Y qué tenemos como resultado? Aguas más ácidas y menos ricas en oxígeno, por lo tanto menos habitables para la mayoría de especies marinas, excepto para las medusas.
    2. La pesca descontrolada y masiva de los tiburones. Cada año se pescan alrededor de 100 millones de ejemplares de tiburón para su venta como carne para sopa de tiburón, en su mayoría. Son uno de los grandes depredadores de los océanos y principales encargados de equilibrar los ecosistemas y las cadenas tróficas, evitando plagas de otras especies más pequeñas.
    3. El aumento de la temperatura del mar. Los océanos capturan y almacenan los gases CO2, tanto en superficie como en profundidad, provocando este gran desequilibrio.

    Como puedes ver, este incremento en el número de la población de medusas es una consecuencia de los cambios en la calidad y biodiversidad de los mares.

    Pero no todo está perdido: los océanos son capaces de recuperarse rápidamente si nuestra respuesta es inmediata. Tienen una suficiencia adaptativa enorme, pero para ello es necesario que seamos conscientes de no rebasar límites que impliquen consecuencias irreparables.

    ¿Nuestra reflexión? Seguimos convencidas de que la esperanza ha de mantenerse, seguir trabajando para el futuro de todas y todos. Y como dijo Barack Obama, “somos la primera generación en sentir el efecto del cambio climático y la última que puede hacer algo al respecto”.

    Decidamos con sensatez la calidad de nuestro día de mañana pasando a la acción.

  • Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    En los últimos años hemos sido testigos de que cada vez más empresas (tanto grandes como minoristas) han avanzado hacia un cambio de los embalajes de sus productos, ofreciendo opciones más ecológicas o sostenibles hechas a partir de materiales reciclados o reciclables.

    Cuando salimos a comprar a granel, tenemos la posibilidad de escoger y rechazar, pero bien es cierto que, en muchas ocasiones, es imposible evitar el envase por completo, ya que casi todo lo demás viene en algún tipo de contenedor, ya sea una caja o un envoltorio. Por otra parte, están los pedidos en línea que hacemos (y que no dejan de ir a alza), «protegidos» del exterior con embalajes, a veces excesivos e inútiles.

    Conociendo  la problemática, ¿qué hacemos con todos estos envases que se nos acumulan y cómo podemos evitar que se vayan a la basura a la primera de cambio? ¿Podemos otorgarles una segunda vida y apreciar de alguna forma el gasto energético que ha comportado su creación y transporte?

    Aquí te damos algunas ideas sobre cómo reutilizar todos estos materiales con mucho potencial, tanto de los adquiridos en la compra como de los regalos que puedas recibir, de los paquetes online u otros restos domésticos.

    Papel de regalo o envíos postales

    No hay secreto: recupera todos aquellos materiales como cajas de cartón, papel kraft, papel de periódico, revistas, calendarios, o las virutas para envolver tus regalos (así ahorrarás comprar papel de regalo nuevo, que de todos modos va directo a la basura).

    También son ideales para proteger algo al enviarlo vía correo postal. Puedes pedir a la persona receptora que haga lo mismo y prolongue la cadena de vida.

    Frascos y botellas de cristal 

    Tenemos cero necesidad de adquirir recipientes nuevos para guardar los restos de comida: reutiliza los frascos que compres con alimentos en su interior. Funcionan igual de bien y son ideales para pequeñas cantidades de sobras o cualquier ingrediente restante.

    Utiliza las botellas vacías como contenedores de líquido o decoración del hogar rellenas de arena, o incluso como porta velas.

    Los frascos de menor tamaño son ideales para propagar esquejes de las plantas de interior y regalarlas a amigos y familiares que deseen cultivar también los suyos.

    Latas como recipientes o contenedores

    El mismo concepto que el punto anterior pero para organizar y almacenar utensilios u objetos. Esta es una manera fácil de mantener las encimeras despejadas y la alacena ordenada. Usa latas vacías para almacenar utensilios o para recoger pequeños artículos de cocina que de otro modo se perderían.

    Si tienes un espacio exterior, píntalas a tu gusto, agujerea su superficie con algún patrón bonito (una estrella, por ejemplo), haz un par de agujeros a los lados y ya están listas para servir también como porta velas.

    Y si a más a  mas, las latas tienen etiquetas llamativas y con diseños curiosos, mantenlas para dar ese toque especial.

    Cajas para almacenar

    Aquellas con un tamaño considerable son perfectas para utilizar en los estantes de la despensa o en los armarios, ayudando a mantener todo lo que necesitas en un mismo lugar. Las cajas más pequeñas serán tus aliadas para organizar tu escritorio o como separadores de cajones, agrupando elementos similares y evitar que se mezclen.

    Si ya les has sacado todo el partido a tus cajas y aún así te sobran y no sabes qué hacer con ellas, utilízalas como entretenimiento para tu perro o gato. Les van a encantar.

    Bolsas resistentes como maceteros

    Si tienes bolsas de rafia o de algún material resistente, empléalas como maceteros decorativos, colocando una planta dentro de ella con su propio tiesto. Eso sí, asegúrate de que no haya ningún orificio de drenaje para prolongar su vida.

     


    Y tú, querida persona que nos lee, ¿también sacas partido a los embalajes o envases que rondan por tu casa? ¿O ni siquiera te habías planteado reutilizarlos? Te leemos en los comentarios.

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