Etiqueta: bolsas

  • Salir a comprar sin plástico de usar y tirar

    Salir a comprar sin plástico de usar y tirar

    Salir a comprar sin plástico de usar y tirar

    Esta entrada forma parte de la colaboración con otros 20 blogs dentro del marco de la campaña de Julio Sin Plástico. Sigue todas las novedades y actualizaciones en Instagram a través de los hashtags #JulioSinPlástico #PasaDelPlástico⁠.

    Compra a granel bolsas reutilizables BOLSETA

    A primera vista, salir a comprar y no traer nuevos plásticos de un solo uso a casa puede parecer una auténtica odisea.

    Bolsas de plástico, embalajes, etiquetas, plastificados… la cuestión es que es muy necesario dejar de consumirlos debido al enorme desgaste y contaminación ambiental que estamos generando y, que en mayor parte, puede ser evitada si ponemos nuestro granito de arena.

    Basada en nuestra experiencia, aquí te dejamos una serie de sencillos consejos para evitar, en medida de lo posible, los plásticos de un solo uso al salir a comprar. Todo lo que necesitarás será un poquito de planificación previa y listos.

    Compra sin plástico BOLSETA

    Prepárate de antemano

    Esta es la clave de todo. Con solo unos minutos de previsión y preparación antes de salir, tu próxima parada en el mercado puede ser simple y sin plásticos desechables.

    Coge tu cesto o canasto, tu carrito con ruedas, tus bolsas reutilizables, tu bolsa del pan, tus tarros de vidrio, tus manoplas mil usos, tus tuppers (de plástico o cristal) y tu taza/termo para líquidos. En el caso de que no dispongas de algunos de estos objetos, aprovecha lo que ya tengas en casa (como bolsas de plástico, botes vacíos de conservas o tu bolsa de algodón de hace años) porque en eso consiste la idea, en reutilizar y seguir dando vida a lo que ya está producido y ha costado un esfuerzo energético.

    Y para esas compras inesperadas de última hora, busca la practicidad y siempre lleva alguno de estos elementos reutilizables en el bolso o mochila, en el coche o en tu lugar de trabajo. Con el tiempo este pequeño rito se convertirá en algo tan natural que apenas te requerirá esfuerzo.

    Compra a granel bolsas reutilizables BOLSETA

    Compra a granel

    Acudiendo a estas preciosas tiendas donde puedes servirte el producto directamente de sus contenedores o cestas (ya sea fruta, verdura, granos, semillas, especias…), estás practicando también un consumo responsable. Muchas de ellas, por no decir prácticamente en todas, tus , botes de vidrio y tuppers son más que bienvenidos.

    ¿Qué ganas visitándolas? Reduces embalajes superfluos, no pagas packaging ni etiquetas, apuestas por alimentos de proximidad, ves la calidad del producto sin plásticos de por medio y compras solo aquello que necesitas. Fantástico, ¿verdad?

    En cuanto a los tarros o botes de vidrio con un peso más notorio, pregúntale al tendero antes de llenarlos para obtener la tara (puedes escribirla bajo el tarro con un rotulador permanente). La mayoría de las tiendas ya lo tienen en cuenta pero si aparece alguna confusión, se amable y explica lo que necesitas.

    Por cierto, ¡no puedes perderte el listado de tiendas a granel en toda España que Patri y Fer de Vivir sin Plástico han creado! También te será de mucha utilidad Go zero, una APP realizada en Barcelona con un completísimo y extenso directorio de tiendas a granel también a nivel español, además de diferentes retos para ir avanzando en tu camino sostenible.

    Compra de cercanía y en pequeños locales

    Es bastante revelador cuánto difieren los supermercados principales a la hora de ofrecer artículos sin empaquetar en comparación a los de barrio, promoviendo paralelamente la sostenibilidad y el consumo responsable.

    Estos pequeños comercios suelen ofrecer más productos locales y de proximidad, por lo que es un gran punto a favor. Es más, sus propietarios suelen ser más flexibles y están dispuestos a hacer las cosas de manera ligeramente diferente a las cadenas más grandes. Así que el kit que has preparado anteriormente sin duda también tendrá muy buena acogida.

    Elige envases reciclables

    Si hay algún producto que necesites adquirir y no puedes evitar el envasado, intenta escoger materiales reciclables o que que puedas darles una segunda (y tercera y cuarta) vida, como el papel, el aluminio o el vidrio.

    Si has de comprar sí o sí productos envueltos en plástico, intenta elegir la cantidad más grande para que valga la pena el embalaje.

    Compra sin plástico BOLSETA

    Comprende tus necesidades

    Observa tu basura. Trata de comprender cuánto plástico de un solo uso estás utilizando y cómo podrías evitarlo en tu próxima compra. Una vez seas plenamente consciente de ello, actúa en consecuencia para ir reduciendo tu huella día a día, semana a semana. Esto te ayudará a continuar de forma firme y segura.

    No tengas miedo de preguntar

    Los tenderos o empleados no leen tu mente por lo que será de gran ayuda que expreses qué es lo que necesitas y por qué lo haces.

    Pregunta si tienen ese mismo producto sin plástico, de dónde procede, si podrías traer tus envases de recambio para que los puedan rellenar en tu próxima compra… Las personas no son verdaderamente conscientes del poder que tienen.

    Quizás temas estar “rompiendo alguna norma” o parecer que “haces algo inusual” pero es tan fácil como explicar que estás tratando de reducir el desperdicio del plástico de un solo uso y, aunque no te lo parezca, muchos se van a mostrar receptivos y curiosos ante esta iniciativa. Quién sabe, a lo mejor empiezan a cuestionarse el asunto, hablan con el jefe o se replantean la forma de ofrecer sus productos.

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    Y después de todo esto, que no es poco, ten en cuenta que lo más importante es no ser demasiado duro contigo mismo/a. Es vital comprender el problema y decidir cómo podemos actuar según nuestras circunstancias.

    Tus pequeños logros diarios son grandes pasos que llevan a un consumo más responsable y sensato. Elige una cosa de la lista, domínala y pasa a la siguiente para no sentirte abrumado/a. Porque los actos imperfectos son más realistas que una perfección no ejecutada. Entre todos, podremos lograrlo 🙂

    Y ahora te toca a ti: ¿cuál es tu método al salir a comprar? ¿Hay tiendas locales y a granel cerca de ti? ¿Tienen buena acogida tus reutilizables?

  • Bolsas de plástico, algodón y papel. Pros y contras

    Bolsas de plástico, algodón y papel. Pros y contras

    Bolsas de plástico, algodón y papel. Pros y contras

    Esta entrada forma parte de la colaboración con otros 20 blogs dentro del marco de la campaña de Julio Sin Plástico. Sigue todas las novedades y actualizaciones en Instagram a través de los hashtags #JulioSinPlástico #PasaDelPlástico⁠.
    Foto de Sandra Morante

    Tal y como hablamos en nuestro anterior post, el impacto de una bolsa de plástico va mucho más allá de lo que podemos llegar a imaginar.

    Y es a partir de aquí donde nos pueden surgir algunas dudas a la hora de escoger el material ideal de uno de los elementos más usados a la hora de ir a la compra. ¿Son las bolsas de papel más sostenibles que las de plástico? ¿Qué hay de las de algodón?

    Un informe publicado a principios de este año por el Ministerio de Medio Ambiente y Alimentación de Dinamarca decía que las bolsas de plástico son “mejores” para el medio ambiente que las bolsas de papel o incluso las de algodón orgánico (estas últimas catalogadas como las peores en cuanto a huella ambiental ya que necesitan mucha más tierra y agua para cultivarse).

    Otro estudio encargado por el Informe de Estudio de la Agencia de Medio Ambiente del Gobierno del Reino Unido en 2011 y un informe escocés de 2005, entre otros, también llegaban a la misma conclusión: las bolsas de HDPE (polietileno de alta densidad, las llamadas bolsas de plástico para supermercados) tienen una baja huella de carbono. Pero ¿qué significa eso?

    Significa que la fabricación de bolsas de plástico requiere menos recursos que las bolsas de papel o las bolsas de algodón. También son, con mucho, las menos costosas. Además, cuando se reutilizan, su huella de carbono se reduce aún más. Entonces, ¿todo lo leído acerca del impacto de las bolsas de plástico es menos grave y por ende, las deberíamos usar más?

    No tan rápido. En primer lugar, estos estudios llamados «evaluaciones del ciclo de vida» (Life Cycle Assessment) han de cogerse con pinzas. La investigación danesa analiza diferentes tipos de bolsas de compras a través de todos sus ciclos: desde la extracción de la materia prima necesaria para hacer la bolsa hasta la forma en que se usan y luego se desechan. Luego determina cuánto de «amigable es con el medio ambiente» cada bolsa en varias categorías de impacto, como el cambio climático, la toxicidad y el uso del agua.

    A primera vista las bolsas de plástico pueden parecer la solución más benigna. Sin embargo, para que los niveles promedio de huella de carbono sean realmente inferiores después de la producción, necesitamos ver cuántas veces se pueden reutilizar las bolsas. Y aquí es cuando las cosas se complican porque realmente depende de cuántas veces las personas decidan usarlas nuevamente y de cuánto cuidadosamente se las arreglen para deshacerse de ellas una vez que su vida útil haya terminado.

    Otra de las cosas importantes que que se echa en falta en este informe es el terrible impacto de las bolsas de plástico en los océanos y en la vida marina siendo casi seguramente las peores, ya que no se descomponen en una escala de tiempo significativa para la vida humana o animal.

    Entonces, aunque las bolsas de plástico tienen una huella de carbono más baja hasta que se producen, eso cambia rápidamente cuando tenemos en cuenta su reutilización y eliminación.

    Bolsas de algodón: ¿cuánto de sostenibles son?

    Una de las grandes ventajas de las bolsas de algodón es que pueden ser utilizadas infinidad de veces ya que si cuidamos bien de ellas, son un elemento resistente que nos durará en el tiempo, ayudando a la reducción de las bolsas de un solo uso.

    Eso sí, para poder cancelar el impacto inicial de carbono de este tipo de bolsas en comparación las de plástico, deberíamos utilizarlas una media de entre 130 y 140 veces. Esto es porque el cultivo de algodón supone un gasto mayor de agua (tanto si es orgánico como si no) que las de plástico.

    Por otra parte, la infraestructura existente para reciclar este tipo de material textil es escasa por lo que lo hace un producto difícil de de degradar.

    Así que lo mejor es que si ya tienes una de ellas y quieres aumentar su durabilidad y vida útil, lávalas de tanto en tanto con un jabón suave a 30°C para evitar dañar la tela y evitar que se deshilache.

    ¿Qué hay acerca de las bolsas de papel?

    Hacer una bolsa de papel requiere más energía y agua que hacer una bolsa de plástico, por lo que para otras consideraciones ambientales además de la basura, los productos de papel pueden ser peores que los de plástico.

    Para absorber su huella ambiental, deben ser reutilizadas al menos 4 veces. Esto no solo incluye las emisiones de carbono, sino también el consumo de agua necesario para la fabricación y el uso de fertilizantes para el crecimiento de la materia prima. En el caso del papel, una bolsa necesita 4 veces más agua que una bolsa de plástico y el transporte de la materia prima, desde el bosque hasta el consumidor, tiene también costosas implicaciones ambientales en forma de emisiones.

    Aunque no es tan resistente como el plástico o el algodón, el lado “positivo” es que es fácilmente compostable, por lo que se puede agregar a casi cualquier contenedor de compostaje convirtiéndose en fertilizante útil. El papel también se recicla ampliamente, lo que definitivamente es un punto a favor.

    Bolseta, bolsa reutilizable, sostenible y de proximidad

    ¿Qué es más sostenible entonces: bolsas de plástico, algodón o papel?

    La respuesta es… depende de la fuente de fabricación y por cuanto tiempo se van a utilizar. En general, las opciones reutilizables son mucho mejores ya que una vez usadas durante un período de tiempo concreto, neutralizan su impacto sobre el medio ambiente.

    La durabilidad también es un elemento esencial a tener en cuenta: ¿qué tan resistente es la bolsa que se escoge? ¿Cuántas veces se puede usar sin romperse o rasgarse?

    El consejo más simple ante esta elección complicada sería quedarse con la reutilización de las bolsas que ya tienes tantas veces como sea posible. El día que necesites una bolsa, ten en cuenta todo lo mencionado anteriormente y busca siempre la durabilidad reutilizable.

    Lo dicho, cuanto más reutilices una bolsa, menor será su impacto ambiental.

  • Impacto ambiental de una bolsa de plástico

    Impacto ambiental de una bolsa de plástico

    Impacto ambiental de una bolsa de plástico

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    Según The World Counts, en el momento de escribir estas líneas, 2,5 billones de bolsas de plástico han sido producidas desde el inicio del 2020, 59 millones durante esta semana y casi 5 millones en el día de hoy a primera hora de la mañana. Y sin menospreciar la escalofriante cifra de 160.000 de bolsas que se están utilizando cada segundo.

    Durante gran parte de la historia, los humanos han utilizado elementos de la naturaleza para construir las cosas que hemos necesitado pero la invención del plástico, hace apenas 100 años, ha cambiado la vida global del planeta. Hoy hablaremos de un desechable en concreto, las bolsas de plástico.

    Éstas son uno de los artículos más comunes y ampliamente disponibles. Nos parecen imprescindibles porque son convenientes de usar, baratas, livianas y a primera vista parece que se pueden “desechar” fácilmente. Sin embargo, todos sabemos de alguna manera u otra que las bolsas de plástico tienen un negativo impacto en nuestro medio ambiente.

    ¿Qué implica fabricar una bolsa de plástico tradicional?

    En su forma más simple, las bolsas de plástico están hechas de petróleo aunque lo preocupante es la gran cantidad de este material que se utiliza en el proceso de producción.

    Cuando éste se quema o se fabrica, se crean gases de efecto invernadero, lo que hace que la Tierra absorba más energía del sol y aumente la temperatura general. La parte aterradora es que incluso un pequeño cambio en la temperatura, de 1 a 2 grados centígrados, puede tener un gran impacto global.

    ¿Qué ocurre después cuando nos deshacemos de ellas?

    Cuando las bolsas de plástico terminan desechadas o en vertederos (alrededor de un 99%), no se descomponen, y solo el 1% se recicla. Esto significa que simplemente flotan o se quedan estancadas durante cientos de años en nuestros océanos, ríos y bosques y afectan negativamente el ecosistema natural de la zona. Los científicos indican que tardan alrededor de unos 450 años en degradarse pero eso es solo una estimación ya que no disponemos de suficiente información histórica para poder confirmarlo.

    Las bolsas de plástico en los océanos

    Uno de los biomas terrestres que se ha visto cada vez más afectado por los desechos plásticos es el océano. Casi 13 millones de toneladas de plástico se lanzan al océano cada año. Algunos plásticos liberan sustancias químicas en el agua que pueden provocar graves problemas de salud, pero el problema más frecuente es el consumo de plástico por parte de los animales.

    Los peces, las tortugas y las aves oceánicas son los grupos más grandes afectados por los desechos plásticos. Casi 100 millones de animales marinos mueren cada año directamente por el consumo de residuos plásticos a causa de la ingesta de plástico que sus cuerpos no pueden digerir, provocándoles la muerte [1].

    La gran mancha de basura del Pacífico

    Las corrientes a veces conducen a grandes movimientos circulares a los que llegan grandes cantidades de desechos en una misma área del océano. Un ejemplo de esto es la gran mancha de basura del Pacífico, que se encuentra en la parte norte del Océano Pacífico y se estima que contiene entre 1,15 millones y 2,4 millones de toneladas de plástico [2].

    Las bolsas de plástico en la tierra

    En tierra, las bolsas de plástico son consumidas por los animales, al igual que en el océano. Se comen los envoltorios de alimentos, desechos y bolsas de plástico que les provocan problemas digestivos que pueden llevar a la muerte. Además, muchos quedan atrapados con bolsas alrededor de la cabeza con la gran probabilidad de que se asfixien o no se desarrollen correctamente.

    Incluso las plantas no están protegidas del daño causado por las bolsas. Cuando los plásticos se descomponen en el suelo, liberan productos químicos nocivos, como el bisfenol A (BPA), que pueden dañar los microorganismos naturales de los que las plantas dependen para sobrevivir [3]. También pueden quedar atrapadas o enredadas en ellas, evitando que obtengan la luz o los nutrientes que necesitan y poniendo en peligro los ciclos que equilibran estos ecosistemas.

    Parece todo perdido… ¿Qué podemos hacer entonces?

    Podemos actuar en nuestro día a día con pequeños gestos que alivien la carga a la que estamos sometiendo al planeta. Te enumeramos los que consideramos más importantes:

    • Infórmate acerca de cómo las bolsas de plástico (y todo lo considerado desechable) afectan al mundo. Durante este Julio Sin Plástico vamos a proporcionar, conjuntamente con otros blogs, mucha información para que actúes en consecuencia. Comparte todo este conocimiento con tu familia, amigos, vecinos y compañeros de trabajo para que sean conscientes del gran alcance de sus hábitos cotidianos y los puedan revisar si es necesario.
    • Utiliza bolsas de compra reutilizables. Obviamente un paso importante y muy sencillo es utilizar bolsas de compras reutilizables en lugar de bolsas de un solo uso. Hay de diferentes tamaños, materiales y actualmente las puedes encontrar en muchas tiendas, aunque no todas te permitan reducir de la misma manera la huella ambiental y social ya que vienen de países lejanos sin conocer en qué condiciones laborales se han producido.
    • Si ya tienes bolsas de plástico en casa, reutilízalas. Las bolsas de plástico pueden ser difíciles de reciclar y para mitigar lo máximo posible los efectos negativos, es aconsejable reusarlas. Si has de tirarlas, hazlo debidamente en el contenedor correspondiente enrollándolas en el tamaño de una pelota y atándolas; de esta manera evitaremos que salgan volando por doquier debido a su forma de “paracaídas” y liviano peso.
    • Cuenta las bolsas de plástico que traes a casa en una semana. Contar el número de bolsas puede estimularnos a tomar medidas ya que cuantificamos y vemos el problema físicamente.
    • Di NO. Muy importante: rechaza las bolsas de plástico cuando vayas a comprar y usa las reutilizables o incluso las que ya tengas anteriormente.

     

    Dejar de lado las bolsas de plástico, y otros plásticos de un solo uso, consiste tanto de cambiar los hábitos personales como de un cambio sistémico más amplio. Los Gobiernos han ido adoptando medidas para reducir el usos de estos plásticos y la industria va tomando nota. No podemos esperar a actuar y cualquier cambio por pequeño que sea puede marcar la diferencia si todos contribuimos al objetivo común.

    Coméntanos más abajo qué opinas y cuáles son tus impresiones sobre las bolsas de plástico, y si lo encuentras interesante, lo dicho, ¡compártelo!

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    Fuentes

    [1] https://www.marineinsight.com/environment/how-is-plastic-ruining-the-ocean/
    [2] https://www.theoceancleanup.com/great-pacific-garbage-patch/
    [3] https://sites.google.com/a/ames.k12.ia.us/plastic/why-ban-plastic-bags

ES