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  • Staycations, o vacaciones cerca de casa

    Staycations, o vacaciones cerca de casa

    Staycations, o vacaciones cerca de casa

    […] toda la desgracia de los hombres procede de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación.
    Blaise Pascal, Pensamientos, 136

    Alain de Botton en su libro El Arte de Viajar, nos cuenta que en el hogar, nuestras expectativas están más asentadas: estamos seguras de haber descubierto cuanto hay de interesante en el barrio, sobre todo por el hecho de llevar viviendo mucho tiempo en él, cosa que hace inconcebible que pueda quedar algo nuevo por descubrir en un lugar en el que residimos desde hace años. Estamos acostumbradas y, por ende, ciegas.

    Con todo esto en mente y la vista puesta e instalada ya en los meses de verano, es probable que muchas de vosotras tengáis en mente planes que quizás incluyan destinos lejanos. Aunque las vacaciones suelen asociarse con el exotismo de lo foráneo, queremos presentaros una alternativa más cercana, y que aunque farde de nombre inglés, seguro que lo habéis practicado más de una vez: las «staycations» sostenibles.

    ¿Qué es un Staycation?

    El término no tiene complicación alguna: es básicamente un período de descanso en el que permaneces en tu área local, explorando tu ciudad o sus alrededores. La idea general es la de reducir el impacto ambiental evitando los viajes en avión y los largos trayectos en coche, lo que se traduce en menos contaminación y un planeta más saludable.

    Beneficios de unas vacaciones cercanas

    • Amigables con el medio ambiente: las staycations reducen significativamente tus emisiones de carbono, apoyan a los negocios locales y participan en actividades cercanas también disminuye tu huella ecológica, beneficiando tanto al planeta como a tu comunidad.
    • Descubre tesoros ocultos: desde cafés encantadores hasta monumentos históricos que has pasado por alto o que has ido postergando por falta de tiempo. Ser turista en tu propia ciudad, o en las vecinas, te permite redescubrir y apreciar la historia de tu entorno más local.
    • Planificación sin estrés: permanecer en la zona y alrededores ayuda a evitar el estrés de planificar grandes viajes, que sabemos que no es poco. Sin vuelos que reservar ni maletas que hacer, puedes disfrutar de tu tiempo libre de manera espontánea, lo que hace que las staycations sean ideales para todos los públicos, incluidas familias, parejas o aventureras solitarias.

    Cómo planear tus vacaciones sin recorrer muchas millas

    • Investiga atracciones locales: consulta blogs locales, sitios turísticos o la oficina de turismo de tu ciudad para encontrar atracciones que a lo mejor se te han pasado por alto. Busca eventos de temporada o exposiciones especiales que enriquezcan tu experiencia.
    • Encuentra alojamientos más sostenibles: si decides quedarte a dormir fuera de casa, busca alojamientos que sean amigables con el medio ambiente. Muchos ofrecen opciones sostenibles como lodges con energía solar u hoteles con políticas verdes.
    • Usa transportes más lentos: considera caminar, andar en bicicleta o usar el transporte público. Como hablamos en otras ocasiones, estas opciones no solo son mejores para la naturaleza, sino que también añaden aventura y valor a la escapada, que empieza desde que sales de casa hasta que vuelves, incluyendo el trayecto.

    Más ideas para tu Staycation

    Y si prefieres no moverte de tu hogar, abraza este tiempo libre para recargarte haciendo todo aquello que más resuene contigo, por tal de recuperarte, nutrirte y no drenar tus energías.

    • Desconéctate: apaga las notificaciones del móvil y concéntrate en ti y en tus seres queridos.
    • Disfruta de la naturaleza: pasa tiempo al aire libre en una playa, lago o parque cercano.
    • Practica deportes: haz deportes que no has podido practicar, como senderismo, ciclismo o yoga.
    • Acampa: si el clima lo permite, acampa en un lugar cercano.
    • Entretenimiento: asiste a un espectáculo de teatro, música o comedia.
    • Relájate en casa: crea un ambiente relajado con música, velas y aceites esenciales.
    • Aprende algo nuevo: aprovecha para aprender sobre temas que siempre te han interesado.
    • Come fuera: olvídate de cocinar y asiste a aquel restaurante que tenías en mente desde hace tiempo.

    Conclusión: con los múltiples beneficios del turismo local, ya no hay razón para sentirte incómodo cuando te pregunten por tus planes de vacaciones. Nosotras lo tenemos claro: optar por una staycation es una elección ecológica y económica de la que puedes estar muy orgullosa.

    Porque cada vez más personas descubren las ventajas de disfrutar de unas vacaciones sin el impacto ambiental de los viajes largos y estamos más que seguras de que esas escapadas en un radio menor del que te espera, pueden llegar a convertirse en tu próxima aventura coherente.

  • ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    ¿Es posible evitar el sobreturismo al viajar?

    En un mundo cada vez más globalizado, el turismo se ha convertido en una de las industrias más importantes y de rápido crecimiento. Sin embargo, este crecimiento exponencial monstruoso ha llevado a una serie de desafíos y problemas, siendo el sobreturismo uno de los más urgentes y preocupantes.

    ¿Pero qué es el sobreturismo?

    Digamos que es la situación en la que un destino turístico se ve abrumado por una afluencia masiva de visitantes, lo que resulta en una serie de impactos negativos tanto para el entorno natural como para las comunidades locales.

    Este fenómeno no solo tiene consecuencias ambientales, como la degradación de los ecosistemas y la pérdida de biodiversidad, sino también implica una presión excesiva sobre los recursos naturales y las infraestructuras locales, así como una alteración significativa de las tradiciones y la cultura autóctona. Además, el aumento desmedido del turismo puede generar tensiones sociales y económicas, con un incremento de los precios, la gentrificación y la pérdida de empleos locales.

    Ahora que las vacaciones están a la vuelta de la esquina, es fundamental replantear nuestra forma de viajar y buscar alternativas más sostenibles que nos permitan disfrutar de las maravillas del mundo de manera responsable y consciente. Esta nueva mirada implica tomar decisiones informadas que minimicen los impactos negativos y maximicen los beneficios tanto para el entorno como para las comunidades locales. Se trata de un enfoque holístico que tiene en cuenta aspectos ambientales, culturales, sociales y económicos.

    Aquí te proponemos una serie de consejos prácticos y acciones que puedes adoptar y evitar contribuir al problema del sobreturismo.

    1. Explora destinos únicos. En lugar de ir a los lugares más populares, descubre destinos menos conocidos y sorprendentes. No sabes la de experiencias más auténticas, cultura local y parajes poco concurridos que te esperan.
    2. Viaja en temporada baja. Evita las multitudes y elige viajar en temporada baja. Además de ahorrar dinero, contribuirás a aliviar la carga en los destinos y a reducir el impacto negativo del turismo masivo.
    3. Respeta la cultura local. Antes de viajar, sumérgete en las costumbres, tradiciones y normas culturales del lugar. Aprende algunas frases básicas en su idioma y muestra respeto por las prácticas y creencias locales.
    4. Elige alojamientos lo más sostenibles posibles. Busca opciones de hospedaje comprometidas con prácticas ecológicas. Los hoteles ecológicos, el intercambio de casas o las casas rurales son fantásticas alternativas. También puedes considerar alojarte en casas de lugareños para vivir una experiencia más auténtica y conectarte con la comunidad.
    5. Utiliza el transporte público y camina. Opta por el transporte local como autobuses o trenes cuando sea posible. Así reducirás la emisión de carbono y ayudarás a descongestionar el tráfico. Y por supuesto, no olvides caminar o andar en bicicleta para descubrir lugares encantadores y estar en sintonía con el entorno.
    6. Reduce tu huella ecológica. Mientras viajas, trata de usar menos recursos naturales: ahorra agua, apaga las luces y el aire acondicionado cuando no los necesites, y evita el desperdicio de alimentos. Pequeñas acciones pueden marcar la diferencia.
    7. Apoya a la economía local. Compra productos y servicios locales, como artesanías, alimentos y tours ofrecidos por empresas locales. De esta manera, estarás contribuyendo a fortalecer la economía de la comunidad y a una distribución más justa de los beneficios del turismo.
    8. Sé plenamente consciente de tu impacto. Antes de participar en actividades turísticas, considera su impacto en el medio ambiente y la comunidad local. Evita actividades que perjudiquen a los animales, dañen los ecosistemas o exploten la cultura local.

    Al adoptar enfoques más responsable y conscientes al viajar, podremos disfrutar de experiencias más auténticas, conectarnos con las comunidades locales y dejar un impacto positivo en los destinos que visitamos. No se trata solo de explorar el mundo, sino de hacerlo de una manera que sea respetuosa, equitativa y sostenible. Ambas partes son las que han de beneficiarse de esta experiencia.

    Porque recordemos siempre: cada una de nosotras tiene la capacidad de ser una agente de cambio.

  • Viajar más despacio, viajar lento

    Viajar más despacio, viajar lento

    Viajar más despacio, slow travel

    Vivimos en una época en la que viajar se ha vuelto tan accesible como asequible. Un fin de semana estamos en Londres de compras como el siguiente en Estambul haciendo una escapada de 3 días.

    Nos preocupa más si hemos visitado todos los puntos que tenemos marcados en el mapa, corriendo de una atracción turística a otra, cogiendo 3 aviones en 2 semanas por tal de hacer una gira exprés por un país, que procurar buscar un tiempo de calidad inmersivo con nuestro nuevo entorno. Y aquí es donde queremos hablar del movimiento de base que ha surgido silenciosamente como una solución al agotamiento de los turistas y viajeros: los viajes lentos.

    El concepto de viaje lento se desarrolló originalmente a partir del movimiento de Slow Food, que se inició en Italia en la década de 1980 como protesta contra la apertura de un McDonald’s en la ciudad de Roma. Este movimiento tiene como objetivo principal preservar la cocina regional, la agricultura local y los métodos de cocina tradicionales a través de la educación de los turistas y residentes locales.

    Si hablamos de viajes lentos, o slow travel, nos referimos a aquellos que priorizan las conexiones: con la gente local, las culturas, la comida, el arte, el entorno, la naturaleza, etc. Definimos el viaje lento como una forma de pensar que rechaza las ideas tradicionales del turismo y se basa en la idea de que un el viaje ha de ser una experiencia inmersiva y sostenible tanto para las comunidades locales como para el medio ambiente.

    En lugar de intentar exprimir tantos lugares de interés o ciudades como sea posible en cada viaje, el viajero lento se toma el tiempo para explorar cada destino a fondo y experimentar la cultura local: es más importante conocer bien un área pequeña que ver solo un poco de muchas áreas diferentes.

    ¿Cómo viajar lento?

    Todo lo que se necesita es un cambio de perspectiva, cambiar calidad por cantidad y disponer de una nueva mentalidad para comenzar. Aquí hay algunos consejos para convertir tu próximo viaje en una experiencia realmente auténtica:

    Vive como los locales

    Habla con las personas con las que te cruces en tu destino y pregúntales a qué tipo de rincones favoritos acuden para comer relajarse, disfrutar o aprender. Ellos serán tus mejores guías ya que se conocen todos los rincones del pueblo, villa o ciudad como nadie.

    Olvídate de las listas

    En los viajes lentos, puedes cumplir el deseo de ver algún punto concreto que quieras ver. El resto, déjalo al azar porque si tus itinerarios están cerrados a cal y canto, descartarás por completo cualquier tipo de casualidad o sorpresa.

    Muévete en temporada baja

    La mejor manera de no ser visto como un turista que se mueve en hordas con el resto de turistas, es visitarlo fuera de temporada. Es durante el resto de meses donde no hay un exceso de población turística y los precios son menores. También se favorece a que la economía local siga circulando a lo largo del año. Y siempre será más fácil conectar con locales cuando no hay un exceso de foráneos, abriendo oportunidades para nuevas conversaciones y conexiones más significativas.

    Muévete lento

    Aparte de utilizar el transporte local y moverte por los alrededores, la regla general para llegar a conocer una nueva ubicación es pasar al menos 15 días allí. De está manera, podrás tener una idea general de cómo es la vida, cosa que no harás si solo estás durante 3-5 días.

    ¿Qué beneficios tiene?

    Las bondades de optar por esta manera de conocer mundo son muchísimas, tanto para el que se mueve como para la comunidad visitada. Estas son algunas razones por las que te iría fenomenal viajar más despacio:

    Despídete del agotamiento

    No serías la primera persona que llegas más cansada de un viaje que cuando lo iniciaste. Tratar de ver o experimentar tantas cosas como sea posible en un corto período de tiempo es agotador.

    En lugar de pensar en tu próximo viaje como una lista de cosas por hacer o ver, replantéatelo como una oportunidad de crecimiento, educación y desarrollo.

    Conecta con otros

    Aprende unas palabras en el idioma, entabla conversación con las personas que te rodean, acude a eventos locales. Reducir la velocidad te aportará conexiones únicas y muy interesante con la gente del lugar que visitas.

    Ahorrarás dinero

    Opta por alojamientos locales con oportunidades de hospedarte en casas de familias de la zona. Aprovecha para cocinar sin prisas si tienes una cocina disponible en el espacio alquilado: podrás investigar en los mercados qué ingredientes locales hay a tu alcance para sumergirte todavía más en sus sabores regionales.

     


    Dicho todo esto, nos apetece irnos de viaje lento, muy lento, y dejarnos seducir por todos esos olores, sabores, palabras, naturaleza y personas que muchas veces pasan desapercibidos cuando no levantamos los ojos de la guía. ¿Te apetecería poner un poquito más de slow travel a tus vacaciones?

     

CA