Etiqueta: sostenibilitat

  • Verbena de Sant Joan Sostenible

    Verbena de Sant Joan Sostenible

    Por una verbena de Sant Joan Sostenible

    Foto de Martí Fernández

    Por segundo año consecutivo, la verbena de Sant Joan contó en las playas de Barcelona con una propuesta diferente. Una parte de la platja de Sant Miquel quedó reservada para celebrar una verbena sostenible, sin alcohol y sin residuos, y el éxito fue brutal.

    Se dobló el número de participantes respecto al año anterior y la valoración de los asistentes fue de 9,3 sobre 10. Se realizaron actividades de meditación con sonidos cetáceos, baños de hielo, una cena en la que los participantes llevaban su propia comida y una fiesta con música y baile. Todo un éxito.

    Fotos de Martí Fernández

    Paralelamente, la verbena insostenible que se vive en la mayoría de playas de la ciudad dejó, según datos del Ajuntament de Barcelona, 65 toneladas de basura recogidas al día siguiente. Trescientas cincuenta personas, pagadas con dinero público, limpiaron los residuos de 111.000 personas que la noche anterior no fueron capaces de llevarse su basura.

    Ante esto, ¿qué podemos hacer para el año que viene? Evidentemente, continuar con la propuesta del Sant Joan Sostenible y ocupar un espacio aún mayor de playa, hasta conseguir que sea toda la playa.

    Fotos del Ajuntament de Barcelona

    Además, desde BOLSETA proponemos la presencia de agentes cívicos durante la noche para concienciar de que es un espacio público y natural; también mensajes por megafonía, en todos los idiomas y en todas las playas, recordando la necesidad de retirar los residuos, igual que se informa del estado del mar o de la bandera que ondea. En cuanto a las papeleras, resultan del todo insuficientes: se necesitan contenedores grandes, bien señalizados y con iluminación; las pequeñas habituales de la playa, por muchas que se pongan, no sirven, se llenan enseguida y, además, con tanta gente ni se ven.

    Queremos pensar que las personas que pasaron la verbena en la playa y no se llevaron su basura, al ver estas imágenes, se den cuenta de lo que supone y el año que viene se la lleven. Y, sobre todo, están más que invitadas a nuestra propuesta de Sant Joan Sostenible, sin alcohol y sin residuos.

    Aquí tenéis un enlace al contenido más detallado en El Periodico y la galería de fotografías.

  • Repensar el merchandising público: más allá del precio

    Repensar el merchandising público: más allá del precio

    Repensar el merchandising público: más allá del precio

    Llevo un tiempo navegando por la plataforma de contratación pública, tanto a nivel local como nacional, en busca de licitaciones de suministros que permitan ampliar el campo de acción de BOLSETA y, por ende, su sostenibilidad económica.

    Tengo activadas alertas para varios códigos CPV, el sistema que identifica las actividades económicas susceptibles de ser contratadas mediante licitación pública. Entre ellos:

    • 18930000: Sacos y talegas
    • 22462000: Material de publicidad
    • 18936000: Bolsas textiles

    En definitiva, un elenco variado de CPVs relacionados con los productos que BOLSETA puede ofrecer.

    Pues bien, después de más de cinco meses desde que empezó el año, puedo afirmar que, en lo que respecta a licitaciones de suministros de merchandising promovidas por todo tipo de organismos y entidades, el precio continúa siendo el factor determinante. Un precio que, en la mayoría de los casos, no refleja en absoluto el coste social ni ambiental de producir ese merchandising al otro lado del planeta.

    Algunos ejemplos con los que me he encontrado:

    • Ayuntamiento de Granada: Licitación de merchandising para una campaña de turismo. Entre los artículos, se solicita una bolsa tipo mochila con un coste máximo de 1,70 € + IVA.
    • Ajuntament de Barberà del Vallès: Licitación para la campaña LGTBIQ. Se incluye una Tote Bag por 1,50 € + IVA.
    • Y el caso que me lleva a escribir este post: Universidad de Castilla-La Mancha. Hace unos días publicó una licitación para una campaña de comunicación dirigida a su estudiantado, solicitando 30.000 mochilas serigrafiadas con su imagen por un precio total de 0,94 € + IVA la unidad.

    ¿¿De verdad??

    No sé cuándo conseguiremos que las entidades y empresas con capacidad de decisión comprendan que este tipo de merchandising es profundamente perjudicial para la sociedad.

    Una mochila que cuesta 0,94 €… ¿quién la puede estar produciendo? Solo el coste de confección de una mochila en un taller de Barcelona, que genera impacto social positivo, ya supera los 2 €. Si a eso sumamos el coste del tejido, la serigrafía sostenible y de proximidad, el margen justo para la empresa, los gastos de envío y los impuestos, el precio final está muy por encima de esos 0,94 €.

    El problema es que ese precio no refleja los costes ambientales que genera ni el nulo impacto social positivo. No sé si se trata de una cuestión de aranceles, de falta de criterio o simplemente de sentido común, pero lo que está claro es que licitaciones con esos valores no deberían existir.

    Quizás ya es hora de que empecemos a primar un merchandising con valor social y mínimo impacto ambiental. Y si las entidades públicas no lo hacen, que seamos las personas consumidoras quienes digamos NO a ese tipo de merchandising. Que no lo cojamos. Que lo dejemos sobre la mesa.

    Porque mientras sigamos normalizando estas prácticas, ¿cómo no van a desaparecer los glaciares?

  • Números de cierre del 2024

    Números de cierre del 2024

    Números de cierre del 2024

    BOSETA resumen 2024

    Como toda empresa, a final de año realizamos nuestro cierre contable. En BOLSETA, desde el inicio, hemos compartido nuestros datos a modo de auditoría. Estos han sido los resultados del 2024:

    • Hemos puesto en circulación 12.855 nuevas bosses reutilitzables de BOLSETA, generando un impacto social significativo en los talleres de reinserción, con más de 19.000 € destinados a ellos.
    • Además de las tradicionales bolsas de rejilla, con más de 5.300 nuevas unidades, este año destacamos la producción de 6.130 bolsas reutilizables para pan, distribuidas a través de la Diputación de Barcelona, lo que permitirá reducir el uso de bolsas de papel y su impacto ambiental.
    • La nostra Big Bag ha tenido un crecimiento notable gracias a acciones institucionales del Ajuntament de La Garriga y el Districte de Gràcia, así como por su incorporación en el proyecto Rebag de bolsas retornables, sumando así a las ventas en tiendas y particulares.

     

    BOSETA resumen 2024

    Por otro lado, nuestra Tote Bag sigue rezagada en el mercado, a pesar de su triple impacto:

    • Sostenible: por la proximidad de los materiales y su confección.
    • Social: al ser fabricada en talleres que generan oportunidades laborales a colectivos en dificultades.
    • Económico local: al ser Bolseta una empresa de proximidad.

    El mercado sigue sin reflejar en el precio el coste ambiental y social de la producción globalizada. Esperamos que en 2025 más empresas y entidades valoren estos factores al tomar decisiones de compra.

    Desde 2017, hemos puesto en circulación 210.120 bolsas reutilizables. Si asumimos un uso mínimo de una vez por semana (aunque en realidad se utilizan mucho más), en 2024 evitamos el consumo de 10,9 millones de bolsas de un solo uso, alcanzando un total acumulado de 58,2 millones de bolsas no generadas.

    Para visualizar mejor este impacto, lo traducimos a superficies de campos de fútbol: en 2019, equivalía a 7 campos; al cierre de 2024, hemos evitado el desperdicio de plástico equivalente a 44 campos de fútbol.

     

    BOSETA resumen 2024

    Este año, integramos oficialmente nuestras dos subastas solidarias, realizadas en abril y noviembre, promoviendo un consumo más circular, sostenible y solidario. En abril, colaboramos con NASCO Feeding Minds, permitiendo a 70 niños y niñas en Ghana acceder a un trimestre de educación. En noviembre, el Casal dels Infants fue la entidad beneficiaria, apoyando el acompañamiento educativo de niños y adolescentes en riesgo de exclusión.

    Nuestros talleres y charlas han seguido activos, alcanzando ya a más de 500 personas, principalmente jóvenes estudiantes, a quienes buscamos sensibilizar sobre la emergencia climática y social. En 2024, participaron instituciones como Lestonnac, Liceo Francés, Frederic Mistral, Betània Patmos, AFA Sant Andreu y Roca Junyent.

     

    BOSETA resumen 2024

    En cuanto al proyecto Rebag de bolsas retornables, impulsado junto a GO ZERO WASTE, 2024 ha sido clave. Se han realizado dos pruebas piloto:

    • Una en Mercagavà, con la Diputación de Barcelona
    • Otra en el Eix Comercial de Sagrada Família, con la subvención pel Clima del Ajuntament de Barcelona.

    Más de 40 comercios se sumaron, permitiéndonos analizar la viabilidad del sistema, que se fortalecerá con la implementación del sistema de devolución y retorno de envases en España antes de noviembre de 2026.

     

    BOSETA resumen 2024

    Todo esto ha sido posible con esfuerzo, gestión y una convicción firme de seguir adelante. Somos un equipo reducido: Irene al mando y Sandra acompañando, pero estamos listas para multiplicarnos y hacer crecer este proyecto en 2025 con más pedidos, charlas y subastas.

    Nuestra misión sigue siendo clara: reducir el uso de bolsas desechables, pero de manera responsable, generando un impacto positivo en nuestro entorno.

    ¿Nos ayudas a llegar a más personas? Y cómo no, gracias por estar ahí 🙂

  • Hacia un sistema económico más amable: sostenible vs regenerativo

    Hacia un sistema económico más amable: sostenible vs regenerativo

    Hacia un sistema económico más amable: sostenible vs regenerativo

    Ante las crisis ambientales y sociales que enfrentamos, parece claro que la «sostenibilidad» se nos queda pequeña. El concepto que le hemos otorgado ya no alcanza el ritmo tan frenético con el que interactuamos con el planeta.

    Mientras la sostenibilidad busca reducir el daño y mantener el estado actual, existen sistemas con una intención más regenerativa que se enfocan en revitalizar y restaurar los ecosistemas que nos sustentan. Esta mirada mucho más integral nos ayuda a comprender la conexión entre nuestras acciones y el bienestar del planeta.

    La transición que debemos llevar hacia este tipo de economía representa un enorme cambio fundamental en nuestra forma de entender e interactuar con los sistemas económicos, superando el modelo lineal de «tomar-hacer-desechar» que predomina en la actualidad.

    Desgranemos el asunto para hacerlo ago más entendible.

    Cinco motivos por los que ha de prevalecer la regeneración sobre el crecimiento

    1. Agotamiento de Recursos Naturales: la búsqueda constante de crecimiento a menudo lleva a la sobreexplotación de los recursos naturales. Desde la deforestación hasta la extracción excesiva de minerales, el crecimiento desenfrenado pone en peligro la salud de nuestro planeta y agota los recursos que necesitamos para sobrevivir.
    2. Desigualdad Económica: el crecimiento económico no siempre se traduce en beneficios para todos. A menudo, los beneficios del crecimiento se concentran en manos de unos pocos, exacerbando la desigualdad económica. Un sistema sostenible busca no solo generar riqueza, sino también distribuirla de manera más equitativa.
    3. Impacto Ambiental: la expansión constante de la economía suele venir acompañada de un aumento en la contaminación y el deterioro del medio ambiente. Un enfoque en la sostenibilidad nos lleva a considerar cómo nuestras actividades afectan a la biodiversidad y a los ecosistemas, fomentando prácticas que minimicen el daño y promuevan la regeneración.
    4. Cambio Climático: el crecimiento impulsado por combustibles fósiles y prácticas insostenibles ha contribuido al cambio climático, una de las amenazas más graves que enfrenta la humanidad. Un sistema económico sostenible prioriza la reducción de emisiones y el uso de energías renovables, ayudando a mitigar los efectos del cambio climático.
    5. Salud y Bienestar: un enfoque en el crecimiento a menudo ignora el bienestar humano y la salud. Un sistema sostenible se centra en crear comunidades saludables, promoviendo el acceso a alimentos frescos, agua limpia y servicios de salud. Esto no solo mejora la calidad de vida, sino que también fortalece la resiliencia de las comunidades ante crisis futuras.

    Los beneficios de la regeneración

    Seamos honestas, el manido concepto de sostenibilidad ya no es suficiente. Mientras que esta apunta a reducir el impacto y mantener el equilibrio, la regeneración va un paso más allá, buscando crear sistemas que prosperen y se fortalezcan. En vez de solo “hacer menos daño”, se trata de “hacer más bien”, un cambio esencial para lograr sistemas más resilientes y duraderos.

    Estas son algunas de las prácticas benevolentes con las que pondremos en primer lugar la salud del planeta y de las personas, logrando:

    • Beneficios ambientales: restauración de ecosistemas, mejora de la salud del suelo, mayor biodiversidad y mejor gestión del agua.
    • Beneficios sociales: comunidades más fuertes, mejor salud y bienestar, acceso equitativo a los recursos y mayor cohesión social.
    • Beneficios económicos: economías más resistentes, innovación en tecnologías verdes, creación de empleos en sectores sostenibles y reducción de los costos asociados con la degradación ambiental.

    ¿Cómo implementar una economía regenerativa?

    Ahora que tenemos la problemática y los beneficios sobre la mesa, hablemos de los cambios necesarios para llegar hasta ahí, y que incluyen modificaciones en varios estratos sociales: desde las políticas y las empresas hasta el comportamiento individual:

    • Modelos económicos circulares: hemos de promover negocios que eliminen residuos y reutilicen materiales.
    • Agricultura regenerativa: dar soporte a la implementación de prácticas agrícolas que restauren la salud del suelo y la biodiversidad.
    • Energías renovables: realizar una transición amable hacia sistemas energéticos sostenibles que reduzcan la dependencia de los combustibles fósiles.
    • Políticas inclusivas: ser proactivas en la creación de políticas que garanticen el acceso equitativo a los recursos y oportunidades para todos.
    • Educación y conciencia: hemos de fomentar una cultura de sostenibilidad y regeneración a través de la educación y el compromiso de la comunidad.

     


     

    Sabemos que el camino no será fácil, pero sí necesario para enfrentar los desafíos ambientales y sociales actuales

    Tenemos la oportunidad de construir un futuro más equitativo, resiliente y próspero. Debemos abandonar los sistemas que agotan los recursos y, en su lugar, adoptar prácticas que aporten vitalidad global, para crear una economía en armonía con los ciclos de la naturaleza, generando bienestar y fortaleciendo tanto a las comunidades como al planeta.

  • La resiliencia urbana ante el cambio climático

    La resiliencia urbana ante el cambio climático

    La resiliencia urbana ante el cambio climático

    Las ciudades de todo el mundo, especialmente aquellas con comunidades vulnerables, enfrentan grandes desafíos para asegurar el bienestar de sus habitantes a largo plazo. Estos desafíos están vinculados con los impactos del cambio climático, que a menudo se agravan por condiciones preexistentes de vulnerabilidad.

    Y hoy queremos traeros el concepto de resiliencia urbana, que es «la capacidad de una ciudad para seguir funcionando de manera que sus habitantes, especialmente los más pobres y vulnerables, puedan adaptarse y prosperar, sin importar los problemas o crisis que enfrenten, como desastres naturales o tensiones económicas».

    Si unimos este concepto al cambio climático, estamos a la búsqueda de la concepción de una ciudad que pueda adaptarse a los impactos del cambio climático y reducir el riesgo de desastres, mientras maneja el crecimiento urbano y la incertidumbre. No hay una solución única para lograr la resiliencia urbana. Se construye a lo largo del tiempo mediante una serie de acciones acumulativas, mejoradas con la experiencia pasada. Y para ello, las ciudades deben evolucionar y fortalecerse para enfrentar estos desafíos con:

    1. Sistemas robustos: infraestructuras y servicios esenciales soportan crisis y tensiones.
    2. Adaptación diaria: personas y organizaciones ajustan sus decisiones a estos desafíos.
    3. Apoyo institucional: las instituciones continúan respaldando a la población y las organizaciones para cumplir sus objetivos.

    El mundo actual, con sus ciudades densamente pobladas y altamente interconectadas, requiere nuevos modelos de gobernanza que puedan gestionar riesgos y adaptarse a desafíos en constante cambio. Los enfoques tradicionales, reactivos y fragmentados ya no son suficientes.

    Les crisis repentinas, como terremotos o huracanes, y los problemas crónicos, como el desempleo alto o sistemas de transporte ineficientes, rara vez ocurren de forma aislada; las ciudades suelen enfrentarse a una combinación de ambos.

    Para mejorar la resiliencia urbana, es crucial fortalecer los sistemas de la ciudad y entender mejor los riesgos que enfrenta. Esto no solo mejora la calidad de vida, sino que también ayuda a las ciudades a prosperar a pesar de los desafíos crecientes.

    Esto aborda tres grandes tendencias globales: cambio climático, urbanización i globalización. Las ciudades deben evaluar de manera integral sus capacidades y riesgos, incluyendo a los sectores más vulnerables. Sin embargo, la gestión urbana suele estar fragmentada, con diferentes equipos trabajando en temas aislados, lo que no es suficiente en un mundo tan interconectado.

    Las ciudades son sistemas complejos y en cambio constante. Planificar un futuro urbano resiliente requiere enfrentar los desafíos de manera integrada, inclusiva y con una visión a largo plazo. Proponer este tipo de soluciones más pragmáticas ayuda a prevenir y reducir el impacto de crisis y problemas en las personas, la economía, la infraestructura y el medio ambiente.

    Principales retos climáticos para las ciudades

    1. Inundaciones: el aumento del nivel del mar y las lluvias intensas ponen en riesgo infraestructuras y viviendas, especialmente en áreas costeras y con sistemas de drenaje inadecuados.
    2. Olas de calor: las altas temperaturas afectan la salud pública y aumentan el consumo energético, exacerbando la demanda de refrigeración y empeorando la calidad del aire.
    3. Escasez de agua: las sequías prolongadas y la disminución de fuentes de agua dulce amenazan el suministro en muchas áreas urbanas.
    4. Fenómenos meteorológicos extremos: tormentas y huracanes pueden dañar infraestructuras críticas, como el transporte y las comunicaciones.

    Estrategias para aumentar la resiliencia urbana

    • Infraestructura verde: crear espacios verdes y corredores ecológicos ayuda a absorber el agua de lluvia, reducir el efecto «isla de calor» y mejorar la calidad del aire.
    • Infraestructura resiliente: inversiones en sistemas capaces de soportar eventos extremos, como drenajes mejorados y edificios resistentes a huracanes.
    • Planificación urbana a largo plazo: diseñar ciudades que resistan fenómenos extremos, actualizar códigos de construcción y proteger zonas ecológicamente sensibles.
    • Gestión de recursos hídricos: mejorar la captación de agua de lluvia y desarrollar sistemas eficientes para su reutilización, especialmente en ciudades que tienden a sequías e inundaciones.
    • Alertas tempranas y respuesta rápida: sistemas de alerta y planes de evacuación ayudan a mitigar el impacto de fenómenos climáticos extremos.

    ¿Qué ocurre en España?

    Como país mediterráneo, España es particularmente vulnerable a los efectos del cambio climático, incluidos las olas de calor, las sequías y las inundaciones costeras. Ciudades como Madrid, Bilbao, Barcelona o Valencia parece ser que ya están implementando estrategias para hacer frente a estos desafíos:

    • Madrid: está aumentando sus espacios verdes y desarrollando proyectos como «Madrid Río» para reducir el efecto «isla de calor» y mejorar la gestión del agua.
    • Bilbao: está propulsando estrategias innovadoras para gestionar inundaciones y espacios verdes.
    • Barcelona: ha creado un plan para adaptarse a las olas de calor y las inundaciones, y la construcción de espacios donde el ciudadano reemplace a los vehículos (las «supermanzanas») para reducir el tráfico y mejorar la calidad del aire.
    • Valencia: se enfoca en la protección costera y la gestión del agua, creando espacios verdes que actúan como zonas de absorción de agua en caso de lluvias intensas.

    ¿Qué conclusión podemos sacar de todo esto?

    La resiliencia urbana frente al cambio climático es esencial para garantizar la seguridad y el bienestar futuro de las ciudades.

    No cabe duda alguna que se debe invertir en infraestructuras resilientes, fomentar soluciones basadas en la naturaleza y adoptar una planificación a largo plazo permitirá a las ciudades adaptarse y prosperar en un clima cambiante.

    Y no nos olvidemos de que este proceso debe ser inclusivo, asegurando que todos los sectores de la sociedad participen en la transición hacia ciudades más resilientes y equitativas.

     


     
    Fuentes consultadas

  • La situación actual del agua a nivel mundial

    La situación actual del agua a nivel mundial

    La situación actual del agua a nivel mundial

    «Muchas de las guerras del siglo XX fueron sobre petróleo, pero las guerras del siglo XXI serán sobre el agua, a menos que cambiemos la forma en que la gestionamos». Ismail Serageldin, exvicepresidente del Banco Mundial.

    Es audaz explicar en una sola entrada la complejidad de la situación mundial en la que se encuentra ese elemento tan necesario para la vida del planeta. Aún y así, os queremos dar algunas pinceladas de lo que ocurre.

    El agua es vida. Sin embargo, mientras la población mundial crece y el cambio climático intensifica las sequías, y más de 2.300 millones de personas todavía carecen de acceso a agua potable segura.

    Para 2030, la escasez de agua podría desplazar a más de 700 millones de personas. Según Worldbank.org, la población global está creciendo rápidamente, y las estimaciones muestran que, con las prácticas actuales, el mundo enfrentará un déficit del 40% entre la demanda prevista y la oferta disponible de agua para 2030. Según UN Water, actualmente, 3.6 mil millones de personas carecen de acceso suficiente al agua al menos un mes al año, y se espera que esta cifra aumente a más de cinco mil millones para 2050.

    Solo el 3% del agua dulce mundial es accesible, y la presión por la escasez de agua está desigualmente distribuida, y las consecuencias no se limitan solo a la salud, pobreza y enfermedades, sino que también puede ser un catalizador de conflictos: en 2013, 27 conflictos en el mundo estaban relacionados con el agua, aumentando a 71 en 2017. Un ejemplo es la invasión rusa de Ucrania, que ha exacerbado las tensiones relacionadas con el agua al atacar infraestructura civil. En Egipto, la Gran Presa del Renacimiento de Etiopía podría reducir el flujo de agua hacia el país.

    La demanda agrícola, industrial y doméstica ha agotado los acuíferos en muchas regiones más rápido de lo que pueden reponerse y claramente, el cambio climático ha reducido significativamente los recursos hídricos renovables, con glaciares derritiéndose, cambios en los patrones de lluvia, sequías, incendios forestales y aumentos en las temperaturas y el nivel del mar.

    Algunos ejemplos son Níger, que enfrenta escasez de agua debido a la sequía y la degradación del suelo. En Chile, la sequía ha sido exacerbada por el cambio climático, afectando gravemente al país durante más de una década. En Kenia, se están construyendo represas de arena para mejorar el acceso al agua. En Italia, el río Po casi se secó completamente el año pasado. En Alemania, el río Rin, principal arteria económica, se secó en algunas áreas durante la peor sequía en 500 años. Reino Unido también enfrenta desafíos, con Londres proyectando que la demanda de agua superará la oferta en la próxima década. En Arabia Saudita, se están utilizando plantas desalinizadoras alimentadas por energía solar para enfrentar la escasez de agua. Y Barcelona, que ha vivido recientemente un período de sequía muy duro durante los últimos cuatro años.

    ¿Cuáles serían algunas soluciones a corto plazo?

    1. Proveer agua mediante camiones a áreas afectadas por sequías o desplazamientos, y la instalación de bombas en campos de refugiados.
    2. Utilizar el mercado de agua para asignar recursos según la mayor necesidad, promoviendo la conservación y evitando el uso excesivo.
    3. Reutilizar agua de fregaderos para el inodoro y purificar aguas residuales para consumo, agricultura, o restauración ambiental.
    4. Aplicar desalación para convertir agua de mar en agua potable, aunque es costoso y requiere mucha energía.
    5. Reducir el desperdicio de agua en sectores como la agricultura y promover la gestión sostenible del agua a través de la educación y políticas adecuadas.

    ¿Y las soluciones a largo plazo?

    1. Infraestructura
    2. Riego y Agricultura
      • Gestión sostenible: adoptando técnicas agrícolas que usen menos tierra y agua. Los reservorios pueden almacenar agua para períodos secos y prevenir inundaciones, pero pueden tener efectos negativos en los ecosistemas.
      • Desalación: utilizando desaladoras para convertir agua de mar en agua potable, aunque es costoso y requiere mucha energía.
    3. Conservación
      • Reducción del desperdicio: implementando prácticas para reducir el uso y desperdicio de agua, especialmente en agricultura, industria y minería.
    4. Comunidad
      • Educación y conciencia: construyendo comunidades alrededor de sistemas hídricos locales para educar sobre el consumo y prácticas sostenibles, apoyando a organizaciones en la gestión responsable del agua y sobre todo, promoviendo cambios de comportamiento para reducir las crisis de agua futuras.
    5. Cooperación Internacional
      • Acuerdos transfronterizos: importantísima la fomentación de la cooperación internacional para asegurar el acceso equitativo al agua y desarrollar marcos internacionales para la gestión de recursos.

    ¿Qué puedes hacer tú desde tu pequeña parcela de acción?

    La envergadura del asunto es enorme pero el aprecio del recurso empieza desde una posición personal. Hace algunos meses escribirmos esta entrada con consejos prácticos para reducir tu huella hídrica, por si quieres seguir haciendo énfasis en tu día a día.

    En resumen…

    El éxito de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) de la ONU está intrínsecamente vinculado al buen funcionamiento del ciclo del agua, porque tal y como destacan, «el agua es fundamental para «el crecimiento económico, el apoyo a ecosistemas saludables y la vida misma».

    Aunque algunos países han logrado avances en la lucha contra la escasez de agua, aún queda mucho por hacer para garantizar el acceso universal a agua segura. Es crucial no solo mejorar la infraestructura para enfrentar la escasez, sino también cambiar drásticamente los enfoques hacia su gestión.

    Bien creemos que es en la innovación y la tecnología donde se requieren una inversión económica significativa, algo que actualmente solo está al alcance de los países desarrollados. Además, es esencial mantener y fortalecer las políticas y la legislación relacionadas con el agua.

     


     

    Fuentes:

  • BOLSETA entrevista a… Magda de GoZeroWaste

    BOLSETA entrevista a… Magda de GoZeroWaste

    Entrevista a Magda de GoZeroWaste

    Magda Cebrián, GoZeroWaste

    Magda Cebrián, periodista de formación, es cofundadora y responsable de comunicación del proyecto Go Zero Waste, nacido en 2018 junto a Martí Morató. Seguramente ya conoceréis esta aplicación y plataforma dedicada a promover un estilo de vida sin residuos, y con la que BOLSETA también colabora a través de la iniciativa Rebag.

    La gran labor de Magda se centra en fomentar hábitos de consumo más sostenibles, reduciendo la generación de residuos a través de prácticas como la reutilización, el reciclaje y la compra a granel. Y es en Go Zero Waste donde ofrece herramientas y recursos para ayudar a las personas a vivir de manera más ecológica y consciente, incluyendo la localización de tiendas y servicios que apoyan el movimiento de cero residuos.

    Hoy se anima a responder a nuestras ya conocidas 4 preguntas y el test de sostenbilidad. Conozcámosla un poquito más…

    1. Si pudieras viajar en el tiempo (pasado o futuro), ¿en qué año te situarías y por qué?

    Me gustaría viajar a un futuro cercano, 6 años más allá, para ver si se han conseguido los objetivos de la agenda 2030 y cómo se utilizan los avances tecnológicos y científicos.

    Desearía quedar sorprendida positivamente y volver al presente esperanzada.

    2. ¿Qué cambiarías de nuestro mundo y qué es lo que te parece maravilloso?

    Como menciona Harari en su libro Sapiens, me maravilla la capacidad humana para colaborar y crear.

    Lo que me encantaría cambiar de este mundo es que usáramos estos dos superpoderes y nuestro talento únicamente para el bien.

    3. ¿Si fueras invisible, ¿dónde te colarías?

    En las reuniones a puerta cerrada de las empresas que más contaminan con el objetivo de exponer sus prácticas retardistas.

    4. Una intimidad sostenible y/o solidaria que quieras compartir:

    Creo que nuestra sociedad necesita estar en contacto con el mundo natural para entenderlo, maravilarse, empatizar con todo lo no humano y también para cuidar nuestra salud mental en un mundo cada vez más complejo e incierto.

    Test de hábitos personales

    1. ¿Compras agua embotellada?

    A) Siempre (1 punto)
    B) A veces (2 puntos)
    C) Nunca (3 puntos)

    2. ¿Consumes carne?

    A) Suelo comer bastante (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos)
    C) Tengo una dieta 100% vegetal (3 puntos)

    3. ¿Utilizas bolsas de un solo uso (papel, compostables, orgánicas…)? 

    A) Siempre (1 punto)
    B) A veces (2 puntos)
    C) Nunca (3 puntos)

    4. ¿Utilizas elementos de un solo uso en tus salidas de picnic, conciertos, fiestas…)?

    A) Sí, lo tengo por costumbre (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos)
    C) No, tengo mis recursos reutilizables (3 puntos)

    5. ¿Colaboráis con acciones sociales de Fundaciones?

    A) Menos de lo que me gustaría (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos)
    C) Siempre que puedo (3 puntos)

    Y el resultado es… 12 puntos:

    5 puntos: sería bueno plantearse algunos cambios en tus hábitos diarios. Si quieres escríbenos
    Entre 6 y 10 puntos: todavía hay cositas que pulir pero vas por buen camino.
    Entre 10 y 13: das valor a la sostenibilidad y tu campo de contribución se va ampliando.
    Más de 14 puntos: grande! eres una persona que sabe lo que hace y entiende que los pequeños actos son los generadores de cambio.

  • Staycations, o vacaciones cerca de casa

    Staycations, o vacaciones cerca de casa

    Staycations, o vacaciones cerca de casa

    […] toda la desgracia de los hombres procede de una sola cosa, que es no saber permanecer en reposo en una habitación.
    Blaise Pascal, Pensamientos, 136

    Alain de Botton en su libro El Arte de Viajar, nos cuenta que en el hogar, nuestras expectativas están más asentadas: estamos seguras de haber descubierto cuanto hay de interesante en el barrio, sobre todo por el hecho de llevar viviendo mucho tiempo en él, cosa que hace inconcebible que pueda quedar algo nuevo por descubrir en un lugar en el que residimos desde hace años. Estamos acostumbradas y, por ende, ciegas.

    Con todo esto en mente y la vista puesta e instalada ya en los meses de verano, es probable que muchas de vosotras tengáis en mente planes que quizás incluyan destinos lejanos. Aunque las vacaciones suelen asociarse con el exotismo de lo foráneo, queremos presentaros una alternativa más cercana, y que aunque farde de nombre inglés, seguro que lo habéis practicado más de una vez: las «staycations» sostenibles.

    ¿Qué es un Staycation?

    El término no tiene complicación alguna: es básicamente un período de descanso en el que permaneces en tu área local, explorando tu ciudad o sus alrededores. La idea general es la de reducir el impacto ambiental evitando los viajes en avión y los largos trayectos en coche, lo que se traduce en menos contaminación y un planeta más saludable.

    Beneficios de unas vacaciones cercanas

    • Amigables con el medio ambiente: las staycations reducen significativamente tus emisiones de carbono, apoyan a los negocios locales y participan en actividades cercanas también disminuye tu huella ecológica, beneficiando tanto al planeta como a tu comunidad.
    • Descubre tesoros ocultos: desde cafés encantadores hasta monumentos históricos que has pasado por alto o que has ido postergando por falta de tiempo. Ser turista en tu propia ciudad, o en las vecinas, te permite redescubrir y apreciar la historia de tu entorno más local.
    • Planificación sin estrés: permanecer en la zona y alrededores ayuda a evitar el estrés de planificar grandes viajes, que sabemos que no es poco. Sin vuelos que reservar ni maletas que hacer, puedes disfrutar de tu tiempo libre de manera espontánea, lo que hace que las staycations sean ideales para todos los públicos, incluidas familias, parejas o aventureras solitarias.

    Cómo planear tus vacaciones sin recorrer muchas millas

    • Investiga atracciones locales: consulta blogs locales, sitios turísticos o la oficina de turismo de tu ciudad para encontrar atracciones que a lo mejor se te han pasado por alto. Busca eventos de temporada o exposiciones especiales que enriquezcan tu experiencia.
    • Encuentra alojamientos más sostenibles: si decides quedarte a dormir fuera de casa, busca alojamientos que sean amigables con el medio ambiente. Muchos ofrecen opciones sostenibles como lodges con energía solar u hoteles con políticas verdes.
    • Usa transportes más lentos: considera caminar, andar en bicicleta o usar el transporte público. Como hablamos en otras ocasiones, estas opciones no solo son mejores para la naturaleza, sino que también añaden aventura y valor a la escapada, que empieza desde que sales de casa hasta que vuelves, incluyendo el trayecto.

    Más ideas para tu Staycation

    Y si prefieres no moverte de tu hogar, abraza este tiempo libre para recargarte haciendo todo aquello que más resuene contigo, por tal de recuperarte, nutrirte y no drenar tus energías.

    • Desconéctate: apaga las notificaciones del móvil y concéntrate en ti y en tus seres queridos.
    • Disfruta de la naturaleza: pasa tiempo al aire libre en una playa, lago o parque cercano.
    • Practica deportes: haz deportes que no has podido practicar, como senderismo, ciclismo o yoga.
    • Acampa: si el clima lo permite, acampa en un lugar cercano.
    • Entretenimiento: asiste a un espectáculo de teatro, música o comedia.
    • Relájate en casa: crea un ambiente relajado con música, velas y aceites esenciales.
    • Aprende algo nuevo: aprovecha para aprender sobre temas que siempre te han interesado.
    • Come fuera: olvídate de cocinar y asiste a aquel restaurante que tenías en mente desde hace tiempo.

    Conclusión: con los múltiples beneficios del turismo local, ya no hay razón para sentirte incómodo cuando te pregunten por tus planes de vacaciones. Nosotras lo tenemos claro: optar por una staycation es una elección ecológica y económica de la que puedes estar muy orgullosa.

    Porque cada vez más personas descubren las ventajas de disfrutar de unas vacaciones sin el impacto ambiental de los viajes largos y estamos más que seguras de que esas escapadas en un radio menor del que te espera, pueden llegar a convertirse en tu próxima aventura coherente.

  • El Impacto de tu elección local en tu comunidad

    El Impacto de tu elección local en tu comunidad

    El Impacto de tu elección local en tu comunidad

    Constituyendo un pilar fundamental en la economía española, el sector agrícola y alimentario no solo representa alrededor del 10% del Producto Interno Bruto (PIB) del país, sino que también emplea a más de 2 millones de personas, según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE).

    En este contexto, la elección de productos locales no solo se convierte en una decisión de consumo, sino en un acto con importantes repercusiones sociales, económicas y medioambientales a nivel comunitario.

    Por eso, en este post queremos explorar y explicarte por qué comprar localmente va más allá de la mera adquisición de alimentos frescos, y cómo promueve la sostenibilitat, el desarrollo económico autóctono y la cohesión social en nuestras comunidades.

    Fomento del sentido de pertenencia

    Comprar en mercados pequeños y de ámbito cercano, no solo te proporciona alimentos de alta calidad, sino que también te conecta con tu comunidad de una manera significativa. Conocer a los productores y comerciantes locales, saber su nombre, intercambiar historias y crear relaciones personales fortalece el tejido social de tu vecindario, fomentando un sentido de pertenencia y solidaridad entre los residentes.

    Promoción de prácticas sostenibles

    Optar por productos de la tierra respalda a todas aquellas personas que utilizan prácticas agrícolas sostenibles y respetuosas con el medio ambiente. Todas ellas están comprometidas con la conservación de los recursos naturales, la protección de la biodiversidad y la reducción de su huella de carbono. Al priorizarlos, seguirás promoviendo un modelo agrícola más sostenible que proteger el entorno y preservar la calidad del agua y del aire.

    Creación de espacios de encuentro

    Hay que tener en cuenta que estos lugares no solo son para comprar, sino que también se convierten espacios donde la comunidad puede reunirse, socializar y participar en actividades culturales y eventos. Aquí se fomentan la interacción social y el intercambio cultural, fortaleciendo los lazos entre los residentes y creando una sensación de comunidad vibrante y activa.

    Apoyo a la diversidad cultural

    Estos mercados suelen ofrecer una amplia variedad de productos que reflejan la diversidad cultural de la comunidad. Al comprar aquí, estás apoyando a los pequeños agricultores y productores que cultivan alimentos tradicionales y autóctonos, preservando así la riqueza cultural y gastronómica de tu región.

    Promoción del bienestar social

    Cuando dedicas tu economía al entorno más cercano, tengamos en mente que estás invirtiendo en la salud y el bienestar de tu comunidad. Los alimentos frescos y de temporada son más nutritivos y saludables, lo que contribuye a una población más saludable y activa. Además, al promover un estilo de vida más sostenible y consciente, los productos locales pueden inspirar a las personas a adoptar hábitos alimenticios más saludables y a valorar la importancia de una dieta equilibrada y variada.

    Empoderamiento de los productores locales

    Cuando apoyamos a estos productores, les brindamos una plataforma para mostrar y vender sus productos directamente a los consumidores. Este modelo de negocio les permite establecer relaciones directas con sus clientes, recibir retroalimentación instantánea y tener un control más directo sobre la comercialización y distribución de sus productos: estás ayudando claramente a preservar la diversidad agrícola y a promover un sistema alimentario más justo y equitativo para todos.

     


    ¿Y tú? ¿Cómo contribuyes con el tejido comunal más cercano?

  • 7 años de BOLSETA (y 3a Subasta Solidaria)

    7 años de BOLSETA (y 3a Subasta Solidaria)

    7 años de BOLSETA (y 3a Subasta Solidaria)

    7º Aniversario BOLSETA y Subasta Solidaria

    ¡7 añitos de BOLSETA!

    El 23/04/2017 empecé el emprendimiento de BOLSETA y el pasado viernes 19/04 lo celebrábamos por todo lo alto con una nueva subasta solidaria a la que corresponden las fotos.

    Cuando buscas la definición de emprendimiento obtienes: es el esfuerzo que hace una persona o grupo de personas para impulsar un proyecto, crear una empresa o una solución innovadora, especialmente si encierran dificultad o peligro.

    En el caso de BOLSETA, el grupo es bastante reducido: yo misma, Irene, alma mater de todo; Sandra, encargada de muchos de los textos de los blogs, Instagram y newsletters; los talleres en los que externalizo la producción; y el entorno familiar, sin el cual nada de esto sería posible.

    Pues bien, si a esa definición de emprendimiento le sumamos emprender con impacto social y ambiental positivo, la cruzada es enorme. Aunque, tal y como están los recursos naturales de nuestro planeta y las desigualdades sociales que existen, emprender en el s. XXI debería hacerse con estos pilares. Eso sí, las instituciones, los gobiernos y los mercados deberían ponerlo más fácil. Como comparto en las charlas de economía de triple impacto que realizo con estudiantes de institutos y escuelas, el precio de los productos y servicios debería reflejar sus verdaderos costes ambientales y sociales. Los productos y servicios que atienden al medio ambiente y generan inserción social tendrían el camino más fácil.

    Son 7 años de muchísimas satisfacciones y de alguna que otra dificultad. Ser pionera en la bolsa reutilizable de rejilla para fruta y verdura, llegar a estar en más de 200 puntos de venta (ahora tenemos botiga online con un manifiesto), sacar un producto en pandemia destinado a dejar de lado los guantes de plástico, tener una bolsa de compra de carga sustituta de las bolsas que nos venden en las grandes superficies, que se puede lavar, tiene múltiples usos y aguanta muchísimo peso. Tener una línea de bolsas en algodón locales para el pan y tote bags que es una opción mucho más sostenible que las que vienen desde Asia. Todo esto generando ocupación laboral para personas en riesgo de exclusión social de dos fundaciones, Fundació Ared i Fundació Portolà.

    Colaborar en limpiezas de playa y organizar una propia. Realizar tres subastas solidarias recaudando más de 600 euros para ONG como Fundació Arrels, Fundació Cram i Nasco. Llevar el emprendimiento de triple impacto de BOLSETA a las aulas y poder compartirlo con más de 500 estudiantes.

    7º Aniversario BOLSETA y Subasta Solidaria

    Todo esto es una satisfacción brutal, pero como he dicho también son 7 años de dificultades y más de una lágrima de rabia, de desesperación e impotencia.

    ¿Cómo no tener una nómina, pasar meses y meses sin sueldo, trabajando por amor a la solidaridad y al medio ambiente, pensando que no vas a ser autosuficiente nunca?

    Ver cómo llegan al mercado imitaciones de tus bolsas carentes de valor social que vienen de Asia y que dificultan el desarrollo de tu emprendimiento. Presentarse a una licitación pública para un suministro importante de bolsas y que la burocracia y certificaciones te acaben colapsando y no puedas competir con empresas que tienen sus propios departamentos de licitaciones y que van a acabar presentando productos con elevados costes ambientales y nulos beneficios sociales.

    Bolsas imitación BOLSETA

    Con toda esta realidad sigue el emprendimiento de BOLSETA un añito más, que no está nada mal si tenemos en cuenta los datos de emprendimiento de Eurostat en 2023 que dicen que el 47% de los emprendedores cesan su actividad a los tres años y que el porcentaje asciende al 62% a los cinco años.

    Así que en esta nueva vuelta al sol de BOLSETA, vamos a darle más fuerte en la resolución creativa de los problemas, vamos a tener más confianza en lo que hacemos, vamos a ampliar la estrategia y vamos a seguir con la pasión, la paciencia y la responsabilidad que desde el momento inicial tenemos para el bien del medio ambiente y la sociedad.

    Por cierto, el año pasado pedí un deseo, que nos llegaran recursos para seguir evolucionando, y nos llegaron en forma de subvención para el proyecto Rebag de Bolsas retornables y sociales en el que participa BOLSETA. Este año también lo voy a pedir:

    Deseo que nos sigas acompañando, compartiendo y apoyando para que juntas soplemos la vela del 8 y que la bolsa Palpan de BOLSETA (una bolsa en tejido de algodón, ligera, super cómoda, fabricada en nuestros talleres de inserción social y dispuesta a dejar de lado un montón de bolsas de papel) despierte y llegue a la calle.

    Un abrazo fuerte y muchísimas gracias por estar ahí.

  • Fomentando la biodiversidad desde tu balcón

    Fomentando la biodiversidad desde tu balcón

    Fomentando la biodiversidad desde tu balcón

    Desde la expansión descontrolada de las ciudades hasta la pérdida de hábitats naturales, las urbes modernas plantean un desafío significativo para la conservación de la diversidad biológica. Sin embargo, incluso en los confines más compactos de los entornos urbanos, existe un potencial latente para promover y proteger estos microcosmos vitales. Porque no nos falta razón al decir que en medio de la angustiosa urbanización, la necesidad de espacios verdes se vuelve cada vez más imperativa.

    Aunque la responsabilidad de fomentar la biodiversidad recae en urbanistas y arquitectos, los hogares individuales también pueden contribuir significativamente. Los balcones, en particular, pueden convertirse en refugios verdes que atraen vida animal local y mejoran la calidad ambiental. Si seleccionamos cuidadosamente las especies y seguimos prácticas de jardinería sostenibles, podemos maximizar el potencial de los espacios al aire libre y beneficiarnos en comunidad, contribuyendo con pequeños microcosmos verdes que sumen y aporten un punto de oxígeno y vida a las ciudades llenas de cemento.

    Para eso hemos de tener en cuenta que las plantas nativas, que son las que mejor están adaptadas al clima y suelo local, ofrecen la solución más sensata y son las más indicadas para que puedan crecer y proliferar sin problemas. Requieren menos recursos y proporcionan hábitats vitales más familiares para la vida silvestre nativa.

    He aquí algunos consejos para aumentar esta preciosa biodiversidad desde dentro de casa:

    Elige especies nativas

    Las plantas perennes, arbustos e incluso árboles pequeños serán más fáciles de cuidar en el ambiente artificial de una maceta o caja de plantas si son endémicas de la zona.

    La ubicación importa, y mucho

    Asegúrate de tomar nota de las condiciones en tu balcón, incluyendo la intensidad y duración de la luz solar, el flujo de aire y el viento, y si el balcón recibe lluvia.

    La diversidad es esencial

    Los frutos, nueces, semillas, hojas, polen y savia de diferentes plantas ayudarán a mantener una amplia variedad de vida silvestre que pueda querer llamar hogar a tu balcón, incluidos insectos polinizadores, aves y reptiles más pequeños.

    Permite lo inesperado

    Si puedes, deja una caja de plantas libre y planta una variedad de semillas nativas y herbáceas, luego deja que la naturaleza siga su curso. Incluso si ocasionalmente una «mala hierba» encuentra su camino en tu jardín de balcón, déjala estar por un tiempo. Podrías sorprenderte de la vida más peculiar que atrae.

    Compostaje

    En lugar de usar fertilizantes fosfatados, considera implementar un pequeño compostador o una unidad de lombricompostaje en tu balcón. Te hablamos de ello hace unos meses justo aquí.

     

    Teniendo en cuenta estos puntos, seremos más que capaces de regenerar y ampliar el tejido verde urbano con nuestra propia contribución personal, devolviendo al planeta un trocito de su parcela dentro de nuestro hogar, y que sin duda beneficiará tanto a las personas que lo habitan, como a nuestra vecindad y al entorno más cercano.

    Edúcate, difunde y colabora con los balcones de toda tu comunidad para seguir impulsando vida, dondequiera que se encuentre tu pequeño rincón verde, sin importar siquiera su tamaño.

  • El dilema de reemplazar o reparar

    El dilema de reemplazar o reparar

    El dilema de reemplazar o reparar

    ¿Reparar o reemplazar?

    Esta pregunta surge ocasionalmente, pero rara vez consideramos el papel de los fabricantes y los gobiernos en esta decisión, así como qué podemos hacer como consumidores al respecto.

    Está claro que los productos deberían diseñarse para durar más, pero lamentablemente, muchos no lo están. La obsolescencia programada beneficia a las grandes corporaciones, que ganan enormes sumas fabricando productos con una vida útil limitada. Y como resultado, los consumidores se ven obligados a reemplazar los productos rotos en lugar de repararlos, como solía hacerse en el pasado.

    En este modelo de consumo, las empresas se benefician del ciclo constante de adquisición, mientras evaden la responsabilidad por su impacto ambiental y se resisten a cambiar sus prácticas de producción y distribución. Por tanto, la psicología del consumidor juega un papel importante: evaluamos la vida útil percibida de un producto y estamos dispuestos a reemplazarlo si sentimos que ha cumplido su ciclo de vida, en lugar de repararlo.

    Pero ¿cómo sabemos cuál es la duración adecuada de un producto? ¿Tenemos la información necesaria para decidir si debemos repararlo o reemplazarlo?

    ¿Es solo el consumidor quien debe ser culpado? ¿Qué responsabilidad tienen los fabricantes y los gobiernos en este proceso?

    La acumulación de productos desechados debido a que no funcionan, se rompen o nos cansamos de ellos es una preocupación ambiental y económica. Cada producto en un vertedero representa una oportunidad perdida de recuperar y reutilizar sus componentes. Además, la mayoría de estos productos no son biodegradables, lo que representa un grave problema a largo plazo.

    La l'economia circular (o la perseverancia personal de prolongar y honorar la vida de un producto creado) ofrece una solución menos cortoplacista al reemplazar el concepto de fin de vida útil con la restauración y promover el uso de energía renovable y la eliminación de productos dañinos para el medio ambiente, los animales y nuestra salud. Esto requiere una nueva relación entre los que fabrican y los que consumen, donde el producto se alquila, arrienda o comparte, y la responsabilidad de la reparación y reventa recae en el fabricante.

    Los gobiernos y las empresas parece ser que están tomando medidas para abordar el problema de los residuos y avanzar hacia la sostenibilidad. La economía circular se está convirtiendo en un pilar en la agenda global, con la Unión Europea liderando el camino con su nuevo Plan de Acción de Economía Circular.

    Estas regulaciones avanzan en la dirección correcta al exigir a los fabricantes que proporcionen información sobre la durabilidad de los productos y la disponibilidad de piezas de repuesto. Esto fomenta las reparaciones genuinas y promueve la reutilización. Pero sabemos que todavía queda un largo camino a recorrer.

    Desde BOLSETA creemos que es vital que cultivemos un aprecio a toda la energía que se ha empleado para la creación de ese producto en concreto, aunque no esté en sus condiciones más óptimas. Un aprecio que hemos de sentir como nuestro y transmitir en medida de lo posible al entorno familiar para que pueda seguir perdurando en el tiempo con el resto de objetos que nos rodean.

    Estas son algunas sugerencias para cuando nos encontremos ante un objeto cuya vida útil se encuentra en la cuerda floja:

    • Verificar la posibilidad de reparación antes de desechar un producto.
    • Buscar servicios de reparación locales o cooperativas.
    • Trabajar hacia hogares más autosuficientes para mitigar la obsolescencia planificada.
    • Reutilizar y rediseñar la ropa vieja para adaptarla a tus gustos y necesidades actuales, contribuyendo así a la reducción de residuos textiles.
    • Explorar recursos en Internet para aprender a reutilizar artículos y realizar proyectos DIY (Do It Yourself).
    • Optar por regalos personalizados en lugar de productos manufacturados.

     

    Y en relación a las entidades, empresas y servicios de reparación locales, hemos encontrado estos recursos que podrían serte útiles antes de adquirir o desechar ese objeto al que aún crees que puedes prolongar su trayectoria:

     


     

    Y ahora te toca a ti, coméntanos, ¿reemplazas o reparas?

  • Beneficios de vivir en comunidad

    Beneficios de vivir en comunidad

    Beneficios de vivir en comunidad

    «Podemos convertirnos en un ejército civil contra la crisis climática, aprendiendo a ser mejores vecinos con todos nuestros vecinos, incluyendo al resto de las especies con las que compartimos el planeta.» Marta Peirano en «Contra el futuro».

    Vivir en comunidad es una forma de vida que promueve la colaboración, el apoyo mutuo y la construcción de relaciones sólidas dentro de un grupo de personas que comparten un espacio físico y valores comunes.

    Esta interesante forma de coexistir con el entorno y esas vecinas y vecinos unidos por un objetivo e intencionalidad común, pone la atención plena en la sostenibilidad y el cuidado colectivo, adoptando una mentalidad que fomente la armonía entre los seres humanos y la naturaleza, al mismo tiempo que se prioriza el bienestar de todos los miembros.

    Un aspecto fundamental del estilo de vida más sostenible es el concepto de recursos compartidos: en lugar de que cada individuo posea elementos redundantes y repetidos, los miembros de la comunidad ponen en común sus recursos, como herramientas, equipos e incluso vehículos. Al compartir, se reduce el consumo general y el desperdicio, fomentando un estilo de vida más eficiente y sostenible.

    Otra práctica clave es la adopción de métodos de permacultura y agricultura orgánica. Al cultivar alimentos en armonía con la naturaleza, las comunidades pueden minimizar su dependencia de componentes químicos y promover la salud del suelo y la biodiversidad. Establecer huertos comunitarios permite a los miembros participar activamente en la producción de alimentos, fomentando una conexión más profunda con la tierra y sus fuentes de alimentación.

    Además de la agricultura sostenible, las comunidades priorizan fuentes de energía renovable y prácticas de conservación del agua. Al invertir en tecnologías como paneles solares y sistemas de recolección de agua de lluvia, reducen su dependencia de los combustibles fósiles y minimizan el desperdicio de agua. La educación juega un papel crucial en fomentar la conservación de energía y el uso responsable del agua entre los miembros de la comunidad.

    Los enfoques de residuo cero y las iniciativas de reciclaje también son fundamentales para la vida comunitaria sostenible. Al implementar prácticas como el compostaje, la reutilización de materiales y la clasificación de residuos para su reciclaje, las comunidades minimizan su huella ambiental y desvían recursos de los vertederos. Los eventos de limpieza regulares refuerzan aún más la importancia de mantener espacios comunitarios limpios y libres de basura.

    Además, las comunidades sostenibles fomentan procesos de toma de decisiones participativos. Al involucrar a todos los miembros en discusiones de políticas e iniciativas, aseguran que se consideren y respeten perspectivas diversas. La comunicación abierta, la construcción de consenso y los mecanismos de resolución de conflictos se emplean para promover un sentido de propiedad y responsabilidad entre los miembros de la comunidad.

    Más allá de las medidas prácticas, las comunidades sostenibles priorizan el bienestar social y cultural de sus miembros. Las redes de apoyo brindan asistencia y apoyo emocional, fomentando un sentido de pertenencia e interconexión. Los eventos culturales y sociales que se crean in situ fortalecen aún más los vínculos dentro de la comunidad, celebrando la diversidad y los valores compartidos.

    El respeto por la naturaleza y la vida silvestre es fundamental en la vida comunitaria sostenible. Al practicar la administración sostenible de la tierra y proteger la biodiversidad, las comunidades preservan los hábitats naturales y los ecosistemas. A través de la acción colectiva y el apoyo mutuo, las comunidades sostenibles se esfuerzan por crear un ambiente armonioso donde los individuos prosperen en equilibrio con la naturaleza, abriendo el camino hacia un futuro más brillante para las generaciones venideras.

    Si tu situación no es la ideal para mudarte a vivir con una comunidad de personas, eso no te impide la habilidad e intención de cultivar una comunidad unida y solidaria en tu edificio. Es fundamental establecer relaciones con los vecinos y vecinas, aprovechando áreas comunes para reuniones informales y actividades sociales que fortalezcan los lazos entre residentes. La comunicación efectiva es clave: crear canales de comunicación digitales facilita compartir información y coordinar eventos comunitarios, instalación de placas solares en el tejado, acuerdos compartidos como conexiones a internet o mini huertos donde haya una implicación general.

    Y todo esto siempre respetando la privacidad de los demás, promoviendo a su vez un sentido de pertenencia. Además, promover la sostenibilidad en el edificio y resolver conflictos de manera constructiva contribuyen a un ambiente armonioso y positivo.

    Y tú, ¿convives o convivirías más estrechamente con una comunidad de personas afines a tu filosofía y acercamiento a la naturaleza? ¿Tienes buena relación con los vecinos y vecinas de tu edificio?

  • BOLSETA entrevista a… Magui de Usar y Reusar

    BOLSETA entrevista a… Magui de Usar y Reusar

    Entrevista a Magui de Usar y Reusar

    Gran comunicadora, creadora de reels con más de 5 millones de visualizaciones, y lo más importante, alguien que llama a las cosas por su nombre. Hoy pasa por nuestro mini cuestionario la gran Magui, de Usar y Reusar.

    Magui, aunque se describa a sí misma como una persona tímida, ha logrado conectar con su audiencia de una manera fresca i auténtica, y sobre todo, hacerlo en clave de humor; porque llevar una vida sostenible, en ocasiones, ni es sencillo ni divertido.

    Te recomendamos que si no la sigues ya, lo hagas a través de su cuenta de IG, en la que aparte de conocer sus trucos diarios o encontrar píldoras de información sobre temas candentes de sostenibilidad (moda, greenwashing o compras a granel), podrás estar al día de las últimas incorporaciones de productos en su tienda (tanto física como online) y los talleres que realiza en Barcelona.

    1. Si pudieras viajar en el tiempo (pasado o futuro), ¿en qué año te situarías y por qué?

    Viajaría a dentro de 50 años, tomaría imágenes del estado del planeta y la calidad de vida de las personas que lo habitan, y volvería para ver si así de una vez, los gobiernos se toman en serio la dramática situación a la que nos enfrentamos.

    2. ¿Qué cambiarías de nuestro mundo y qué es lo que te parece maravilloso?

    Me parece maravilloso la gente que se levanta cada mañana y se preocupa por dejar el mínimo de huella negativa. Cambiaría a las personas que toman decisiones por las que se levantan cada día a intentar dejar un planeta más bonito.

    3. ¿Si fuerais invisibles, ¿dónde te colaríais?

    En las reuniones del scrap de residuos textiles que han montado Inditex, Mango, Ikea y Tendam.

    4. Una intimidad sostenible y/o solidaria que quieras compartir:

    Les recojo una vez al mes el aceite usado a mis vecinas y lo convierto en jabón 🙂

    Test de hábitos personales

    1. ¿Compras agua embotellada?

    A) Siempre (1 punto)
    B) A veces (2 puntos)
    C) Nunca (3 puntos)

    2. ¿Consumes carne?

    A) Suelo comer bastante (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos) – (Una vez cada 6 meses me permito comer carne)
    C) Tengo una dieta 100% vegetal (3 puntos)

    3. ¿Utilizas bolsas de un solo uso (papel, compostables, orgánicas…)? 

    A) Siempre (1 punto)
    B) A veces (2 puntos)
    C) Nunca (3 puntos)

    4. ¿Utilizas elementos de un solo uso en tus salidas de picnic, conciertos, fiestas…)?

    A) Sí, lo tengo por costumbre (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos)
    C) No, tengo mis recursos reutilizables (3 puntos)

    5. ¿Colaboráis con acciones sociales de Fundaciones?

    A) Menos de lo que me gustaría (1 punto)
    B) De vez en cuando (2 puntos)
    C) Siempre que puedo (3 puntos)

    Y el resultado es… 14 puntos:

    5 puntos: sería bueno plantearse algunos cambios en tus hábitos diarios. Si quieres escríbenos
    Entre 6 y 10 puntos: todavía hay cositas que pulir pero vas por buen camino.
    Entre 10 y 13: das valor a la sostenibilidad y tu campo de contribución se va ampliando.
    Más de 14 puntos: grande! eres una persona que sabe lo que hace y entiende que los pequeños actos son los generadores de cambio.

  • ¿Qué impacto tiene comer carne?

    ¿Qué impacto tiene comer carne?

    ¿Qué impacto tiene comer carne?

    Bien es cierto que nos preocupa la huella hídrica que producimos, con el consiguiente valor (bien otorgado) que le damos al agua. Pero, si ampliamos nuestras miras y tenemos también en cuenta otros recursos energéticos implicados, ¿somos conscientes del coste que tiene nuestra comida a nivel planetario y la exigencia que le provocamos con nuestras decisiones dietéticas?

    En este post, y con motivo del Día Mundial sin Carne que se celebra el próximo 20 de marzo, ponemos el foco en el impacto que tiene en el planeta el comer carne y cómo cambiaría la cosa si redujéramos su consumo unos días a la semana. Empecemos con unos números.

    Sabies que...

    … la producción total de alimentos representa una cuarta parte de las emisiones de gases de efecto invernadero del mundo y ocupa la mitad de la superficie habitable del planeta?

    ¿O que volumen de animales criados para alimentar a las personas supera a la vida silvestre en un factor de 15 a 1? (Digamos que sería algo así que por cada persona en el planeta, hay aproximadamente tres gallinas)

    ¿Y si te dijéramos que comer 100gr de carne de vacuno al día implica

    💧 10.812 litros de agua consumidos (la cantidad de agua que pueden beben 10 personas en un año)
    👣 59,8 kg CO₂eq producidos (se necesitan ~143 árboles para absorber las emisiones de CO₂ durante una semana)

    Y esta cantidad de CO₂eq también equivaldría a:
    📱 7657 smartphones cargados
    ⛽ 25.5 litros de gasolina consumidos
    🚗 238,7 kilómetros por un vehículo de pasajeros promedio
    🌄 229 m²/año de terreno utilizado?

    En términos de terreno, esta área podría usarse para cultivar ~80 kg de arroz o maíz por año. Y por último, incluir que los animales también requieren 17,6 kg de alimento.

    Fuente: Omnicalculator

     

     

    De hecho, en el informe publicado en Science en 2018 se indica que la carne y los productos lácteos aportan solo el 18% de las calorías consumidas, pero utilizan el 83% de las tierras agrícolas del mundo y son responsables del 6% de las emisiones de gases de efecto invernadero de la agricultura.

    Desafortunadamente, la carne es un alimento muy ineficiente si se tienen en cuenta los recursos necesarios para su producción y la cantidad de proteína que se obtiene. No hace falta decir que su producción ejerce presión sobre los cultivos y los recursos hídricos, sin mencionar la enorme demanda de tierras que conduce a la pérdida de biodiversidad.

    De entre muchos impactos implícitos, nos centramos en tres:

    Su huella hídrica

    Muchos investigadores advierten que la escasez de agua podría conducir al próximo conflicto mundial y a una gran migración de personas.

    Hay estimaciones de que más de ⅔ de las extracciones de agua dulce se destinan al riego para la agricultura, y ~90% del agua mundial se utiliza para cultivar alimentos. La producción de carne es un gran contribuyente: para producir 1kg de carne de vacuno se necesitan 15.400 litros, de ovino 10.400 litros, de cerdo 6.000 litros y de pollo 4.300.

    Pero esto no acaba aquí porque en todo el mundo, el ganado genera aproximadamente 13.000 millones de toneladas de desechos en forma de heces, cada año. Este es el peso de la torre Eiffel cada 24 segundos. El problema de qué hacer con estos desechos aumenta a medida que muchos de ellos llegan a los sistemas de agua circundantes y a nuestras aguas subterráneas, contaminándolas.

    Su huella sobre el uso del suelo

    A día de hoy, la agricultura ocupa alrededor del 50% de la tierra habitable global (toda la tierra de la Tierra, excluyendo los desiertos y las regiones cubiertas de hielo) de nuestro planeta y, como consecuencia, un tercio del planeta ha sido desertificado. Y de ese 50%, aproximadamente el 80% está asociado con la agricultura animal, principalmente la producción de carne.

    Para producir carne, se limpian grandes extensiones de tierra de árboles, otra flora y animales salvajes. La tierra despejada luego se usa para cultivar maíz y otros granos para alimentar a los animales en granjas industriales o como corrales de engorde. Así que la friolera cantidad de 110 especies de animales e insectos se pierden todos los días, y la agricultura animal es la causa principal de las zonas muertas del océano.

    Su huella en las emisiones de gases de efecto invernadero

    El alojamiento de miles de animales en condiciones concentradas conduce a una liberación masiva de gases de efecto invernadero a la atmósfera. Los informes han sugerido que hasta el 51% de las emisiones de gases de efecto invernadero se pueden atribuir a la agricultura animal (incluida la carne, los productos lácteos, los huevos y otros productos procedentes de animales).

     


     

    No nos queda duda alguna de que las consumidoras han de cambiar sus demandas y expectativas porque todas comemos varias veces al día, y si optamos por más alimentos de origen vegetal en lugar de tener carne en el centro de nuestras comidas, nos regalaremos la oportunidad de explorar otras cocinas y probar nuevos platos, o adaptar los favoritos familiares para alinearse mejor con un estilo de vida más ético y ambientalmente responsable. Y el planeta sufrirá menos.

    Así que para este mes de marzo, te invitamos a unirte a la Semana Sin Carne que promueve Proveg, y la lectura de Tu Dieta Puede Salvar el Planeta, de Aitor Sánchez, por tal de ensanchar tus conocimientos y poner en práctica todo lo aprendido. También puedes poner tus números a todo lo que consumes y bebes, y el impacto que tienen en el ambiente con esta calculadora. O si ya eres vegetariana o vegana, comprueba todo lo que le has ahorrado al planeta.

    Hacer un cambio en nuestra dieta puede parecer un punto de partida pequeño cuando se trata de salvar el mundo, pero como dijo la antropóloga Margaret Mead: Nunca dudes que un pequeño grupo de ciudadanos reflexivos y comprometidos puede cambiar el mundo; de hecho, eso es lo único que lo ha logrado.”

CA