Etiqueta: segunda vida

  • Regala obsequios conscientes y con sentido

    Regala obsequios conscientes y con sentido

    Regala obsequios conscientes y con sentido

    La temporada de festiva de Navidades está a la vuelta de la esquina. Y si le sumamos este Black Friday, se vienen días tan abrumadores como estresantes.

    Te comentábamos con anterioridad que para contrarrestar este día de gasto desmedido nació el Green Friday, un día para frenar el énfasis de la compra impulsiva y optar por marcas sostenibles, o incluso, a negarse a comprar algo.

    Desde BOLSETA seguimos defendiendo las compras éticas y con cabeza, o directamente, la no adquisición si no es necesaria. Pero si está en tus planes regalar algún obsequio, inclínate por alternativas respetuosas con el medioambiente, ecológicas, de segunda mano o por qué no, hechas por ti. Promover un consumo responsable en tu círculo inmediato de familia y amigos, es el inicio de una expansión de conciencia que no puede hacer otra cosa más que seguir creciendo y creciendo a lo ancho y a lo largo de la sociedad.

    Te damos algunas pautas a considerar a la hora de hacer un regalo acertado, más sostenible y amable con las personas y el planeta.

    Envoltorios de regalos sostenibles BOLSETA

    ¿Es el regalo deseado?

    Cualquier obsequio que alguien no quiera, mal elegido o que no se vaya a utilizar a la larga, se convierte directamente en un desperdicio, dando lugar a una resaca navideña que nos deja con la casa llena de objetos indeseados. Hay varias maneras de salir del paso (dejar claro tus prioridades de antemano, revenderlo en plataformas de segunda mano o donarlo a alguien que sepas que sí le saque partido) pero lo ideal es evitar estas situaciones asegurándote de que sea algo que la destinataria quiera y use, evitando las malas decisiones de comprar por comprar.

    Otra opción segura es intercambiar listas de deseos e intentar que el presente por el que te decantes regalar, tenga un carácter tan sostenible y de proximidad como sea posible.

    Compra menos pero mejor

    Nunca ha habido un concepto tan erróneo como «más es siempre mejor». Gastar sin restricciones en más comida, más bebida, más regalos. Su consecuencia directa más oscura: más exceso, más residuos, más contaminación, más desperdicio de alimentos y de plásticos.

    La presión por la compra nos genera de por sí estrés y quizás deudas innecesarias que fácilmente se pueden evitar. Para ello hemos de cambiar de mentalidad entendiendo que la calidad ha de priorizarse ante cualquier escenario.

    Apoya siempre a las pequeñas empresas

    Cada vez que eliges dónde poner tu dinero, estás ejerciendo un poder de acción enorme. En lugar de dar tu dinero a grandes marcas y cadenas de supermercado, apoya a los pequeños comercios que crean y distribuyen regalos únicos han sido elaborados a mano y con mucho amor.

    Estas pequeñas empresas o fabricantes independientes suelen apostar por prácticas más ecológicas y sostenibles, limitando el desperdicio o proporcionando embalajes sin plástico. Así que no solo sabes exactamente quién y dónde se elaboró, sino que también estarás comprando un regalo con intención, pensamiento y significativo comparado con uno genérico y fabricado en serie.

    Regalos consumibles

    ¿Y por qué no obsequiar regalos hechos a manos y de carácter consumible? No hay peros: están hechos con amor, son personales y han sido creados pensando en la destinataria, lo que lo hacen más sinceros, cercanos y reales. Desde comida hasta artesanías: qué mejor que ser tú quien escoja los productos e ingredientes con cariño y sin exceso de plásticos o residuos feos.

    Envoltorios de regalos sostenibles BOLSETA

    Utiliza envoltorios de regalo ecológicos

    Hablamos ya en su momento de ideas para reutilizar los envoltorios y envases de forma creativa, porque creemos que la mejor opción de bajo desperdicio es reutilizar todo aquello que ya tienes por casa.

    En el caso de que necesitases comprar algo, interésate por los envoltorios reciclables y decóralos tú misma para aportarles ese toque personal que solo tú puedes darle.

     


    Y con todo esto dicho, siéntate a pensar en la necesidad real y no impulsiva que promueve la tendencia de comprar sin sentido. ¿Qué vas a regalar o no regalar este año?

  • Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    Cómo hacer compost casero (y de forma fácil)

    El compostaje puede parecer un misterio, o incluso resultar algo intimidante solo al alcance de unos pocos. Los conceptos erróneos más comunes son que es demasiado complicado, huele mal o es difícil de manejar. Pero todo lo contrario porque ni lleva mucho tiempo y se puede hacer con un esfuerzo mínimo.

    Qué es

    El compost es un material oscuro, desmenuzable y con olor a tierra, y se produce por la descomposición natural de restos y materiales orgánicos. La acción de manejar y aprovechar este material en las proporciones correctas, y agregar agua y oxígeno, alienta a las criaturas microbianas a descomponerlo todo en un producto denso en nutrientes que construirá suelo y enriquecerá tu jardín y huerto.

    ¿Por qué compostar?

    • Reduce la cantidad de material orgánico que va a los vertederos.
    • El compost es una enmienda del suelo valiosa y gratuita que ahorra dinero en la compra de alternativas, como turba o fertilizante.
    • Mejora la condición física del suelo, la aireación, la capacidad de retención de agua y contiene una amplia gama de nutrientes para las plantas.
    • El compost evita algunas enfermedades transmitidas por el suelo: las poblaciones de algunos microbios en el compost pueden superar a los patógenos por alimento y hábitat, mientras que otros atacan o repelen los patógenos de las plantas.
    • Es bueno para el medio ambiente, divertido, educativo y una actividad en la que toda la familia puede ayudar.

    Además, es una actividad en la que todos salen ganando. No solo es una forma sostenible de deshacerse de los restos orgánicos de comida y los desechos del jardín, sino que también da lugar a un abono de primera que les encantará a todas tus plantas.

    Hay muchas formas y técnicas que puedes aplicar según tu espacio o cantidad de desechos producidos, no te asustes. Ten en cuenta que siempre hay un rincón para ti en este mundillo por el que empezar con muchas ganas. Aquí te damos unas simples directrices para alentarte a probarlo desde mañana mismo:

    1. Selecciona bien los restos orgánicos

    Comienza con restos orgánicos de frutas y verduras incluida sus pieles. También bolsitas de té, café molido, cáscaras de huevo, flores viejas o incluso pelos humanos.

    Algo a evitar por completo es la carne, los productos lácteos, la comida cocinada, o preparados aceitosos y huesos.

    2. Guarda y almacena

    Cuando estés compostando, los restos orgánicos que salgan de tu cocina deben ser parte de un proceso de capas deliberado para acelerar la descomposición. Hay un método concreto para añadirlos a la pila de compostaje por lo que lo más sensato es almacenarlos en un recipiente e ir agregándolos poco a poco.

    También puedes almacenarlos en una bolsa en el congelador o en la parte trasera del frigorífico por tal de desacelerar su proceso de descomposición.

    3. Elige un lugar para hacer tu compost

    Aquí es donde debes pensar el espacio y entorno en el que vives actualmente:

    • Si dispones de algún espacio al aire libre, el contenedor de compost no tiene que ser complicado sino hay que mantenerlo bien simple: un cubo de basura o baúl de madera viejo pueden ser un buen punto de partida. Recuerda, empieza con aquello que ya tienes disponible.
    • Y si no tienes un patio trasero donde colocarlo, puedes llevar los restos de comida a una pila de compost compartida con los vecinos o en un jardín comunitario.

    4. Haz el compost

    En este mundillo, inevitablemente escucharás hablar de «los verdes y los marrones», los dos ingredientes principales de su mezcla.

    Los «verdes» suelen ser restos de comida, como cáscaras de frutas y verduras, posos de café o, si tienes un jardín, recortes de césped. Estos agregan nitrógeno, un elemento crucial para el crecimiento microbiano. Los microorganismos son los verdaderos héroes de este proceso y los que hacen el trabajo pesado de la descomposición.

    Los «marrones» son más ricos en carbono: como cartones de huevos, periódicos u hojas secas (ten en cuenta que has de trocear/triturar los productos de papel antes de ponerlos en su pila).

    Es bueno recordar que los materiales verdes suelen estar húmedos y los materiales marrones, secos. Cuando estás superponiendo capas, quieres los marrones secos en la parte inferior con los verdes húmedos en la parte superior: digamos que los marrones son clave porque permiten que fluya el agua y el aire (proceso de aireación), asegurando que los microorganismos puedan hacer su trabajo.

    Capas marrones y luego verdes, marrones y luego verdes. La cantidad de estas dependerá de tu espacio y la cantidad de restos de comida. En cuanto a su proporción, y en última instancia, siempre se desean más marrones que verdes.

    5. Espera y airea

    ¿Cuánto tiempo hay que esperar para que se descomponga? Se dice que de forma aproximada, si hace calor, unos dos meses, y si hace frío, unos seis.

    Para mantener las cosas en movimiento, has de girar o rotar la pila con un palo o una pala para asegurarte de que el aire fluya y que esté húmedo pero no demasiado empapado. Posiblemente esta rotación se dé una vez cada siete o 10 días.

    Con el tiempo y un poco de práctica, tu nariz sabrá cuándo el compost está listo, partiendo de que el abono bueno no huele mal. Si es el caso, quizás no se está descomponiendo correctamente dado el exceso de humedad, por lo que se deberán reajustar las proporciones de verdes y marrones.

    Cuando tu compost tenga ese olor a tierra y sea esponjoso de textura, ya estará listo para ser utilizado en tu jardín o plantas.

    Si te surgen dudas durante el proceso, apúntate a cursos comunitarios en los que te enseñan y ponen en práctica los diferentes métodos y trucos para salir airosa y más sabia de la experiencia.

     


    Paciencia, curiosidad y buena mano. Porque el compost de casa es una bondad reciclada que da energía vital a tus plantas.

  • Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    En los últimos años hemos sido testigos de que cada vez más empresas (tanto grandes como minoristas) han avanzado hacia un cambio de los embalajes de sus productos, ofreciendo opciones más ecológicas o sostenibles hechas a partir de materiales reciclados o reciclables.

    Cuando salimos a comprar a granel, tenemos la posibilidad de escoger y rechazar, pero bien es cierto que, en muchas ocasiones, es imposible evitar el envase por completo, ya que casi todo lo demás viene en algún tipo de contenedor, ya sea una caja o un envoltorio. Por otra parte, están los pedidos en línea que hacemos (y que no dejan de ir a alza), «protegidos» del exterior con embalajes, a veces excesivos e inútiles.

    Conociendo  la problemática, ¿qué hacemos con todos estos envases que se nos acumulan y cómo podemos evitar que se vayan a la basura a la primera de cambio? ¿Podemos otorgarles una segunda vida y apreciar de alguna forma el gasto energético que ha comportado su creación y transporte?

    Aquí te damos algunas ideas sobre cómo reutilizar todos estos materiales con mucho potencial, tanto de los adquiridos en la compra como de los regalos que puedas recibir, de los paquetes online u otros restos domésticos.

    Papel de regalo o envíos postales

    No hay secreto: recupera todos aquellos materiales como cajas de cartón, papel kraft, papel de periódico, revistas, calendarios, o las virutas para envolver tus regalos (así ahorrarás comprar papel de regalo nuevo, que de todos modos va directo a la basura).

    También son ideales para proteger algo al enviarlo vía correo postal. Puedes pedir a la persona receptora que haga lo mismo y prolongue la cadena de vida.

    Frascos y botellas de cristal 

    Tenemos cero necesidad de adquirir recipientes nuevos para guardar los restos de comida: reutiliza los frascos que compres con alimentos en su interior. Funcionan igual de bien y son ideales para pequeñas cantidades de sobras o cualquier ingrediente restante.

    Utiliza las botellas vacías como contenedores de líquido o decoración del hogar rellenas de arena, o incluso como porta velas.

    Los frascos de menor tamaño son ideales para propagar esquejes de las plantas de interior y regalarlas a amigos y familiares que deseen cultivar también los suyos.

    Latas como recipientes o contenedores

    El mismo concepto que el punto anterior pero para organizar y almacenar utensilios u objetos. Esta es una manera fácil de mantener las encimeras despejadas y la alacena ordenada. Usa latas vacías para almacenar utensilios o para recoger pequeños artículos de cocina que de otro modo se perderían.

    Si tienes un espacio exterior, píntalas a tu gusto, agujerea su superficie con algún patrón bonito (una estrella, por ejemplo), haz un par de agujeros a los lados y ya están listas para servir también como porta velas.

    Y si a más a  mas, las latas tienen etiquetas llamativas y con diseños curiosos, mantenlas para dar ese toque especial.

    Cajas para almacenar

    Aquellas con un tamaño considerable son perfectas para utilizar en los estantes de la despensa o en los armarios, ayudando a mantener todo lo que necesitas en un mismo lugar. Las cajas más pequeñas serán tus aliadas para organizar tu escritorio o como separadores de cajones, agrupando elementos similares y evitar que se mezclen.

    Si ya les has sacado todo el partido a tus cajas y aún así te sobran y no sabes qué hacer con ellas, utilízalas como entretenimiento para tu perro o gato. Les van a encantar.

    Bolsas resistentes como maceteros

    Si tienes bolsas de rafia o de algún material resistente, empléalas como maceteros decorativos, colocando una planta dentro de ella con su propio tiesto. Eso sí, asegúrate de que no haya ningún orificio de drenaje para prolongar su vida.

     


    Y tú, querida persona que nos lee, ¿también sacas partido a los embalajes o envases que rondan por tu casa? ¿O ni siquiera te habías planteado reutilizarlos? Te leemos en los comentarios.

CA