Etiqueta: proximitat

  • Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    Cómo reducir el desperdicio de alimentos

    El mundo que conocemos a día de hoy como «desarrollado» desperdicia una barbaridad de comida. Desde nuestras granjas hasta nuestros supermercados, toneladas de alimentos en condiciones perfectas y comestibles terminan en el vertedero.

    En España se tiran 7,7 toneladas de alimentos por año, siendo en las casas donde se produce el mayor despilfarro de la cadena alimentaria: más de 1.300 millones de kilos de comida acabaron en la basura de los hogares españoles en 2019 (un 4,7% de lo comprado). Y si hablamos de forma global, 1.3 billones de toneladas anuales se pierden o se tiran.

    Minimizar el desperdicio de alimentos es vital para mantener un sistema alimentario responsable y sostenible. Reducirlo alivia la enorme presión sobre los recursos del planeta y es mucho lo que se puede hacer para mejorar las cosas. No es un trabajo solo para la industria alimentaria; todo el mundo puede y ha de participar.

    Realizar pequeños cambios en la forma en la que compramos, almacenamos y cocinamos los alimentos puede marcar una gran diferencia, reduciendo de por sí la cantidad de alimentos que pueden acabar en la basura y, al mismo tiempo, permitiéndote ahorrar dinero.

    Aquí van nuestros consejos.

    Compra de manera inteligente y realista

    Suena simple pero esta es una de las cosas más importantes que puedes hacer. Cuando vayas a comprar, no cargues la cesta ni el carro con más de lo que necesites. Esto puede significar ir al supermercado con más frecuencia, adquirir productos más frescos y comprar menos comida cada vez.

    Por otra parte, intenta adquirir productos de origen cercano en lugares como mercados de barrio y comercios locales. En la App GO ZERO WASTE podrás encontrar todos esos comercios bien cercanos a ti.

    Planea tus comidas

    Planifícalas semanalmente y haz una lista de compra detallada con los ingredientes que vas a necesitar; una vez en la tienda, cumple con esa lista a rajatabla.

    Esto te permitirá comprar solo cosas que sabes que vas a tener tiempo de preparar. Si no acabas de calcular bien las cantidades cuando cocinas para otros, puedes echar un vistazo a los consejos de Gestimator (en inglés).

    Almacena los alimentos correctamente

    Este es otro de esos consejos de “pequeños cambios, grandes resultados”.

    Por ejemplo: no guardes las cebollas y las patatas en el mismo lugar (ya que brotarán más rápido juntas), mantén los plátanos alejados del frutero (maduran más rápido debido al gas etileno liberado por frutas como manzanas y peras y si ya están maduros, éstos producirán ese mismo gas etileno que hará madurar a otras frutas…) o pon el perejil en un frasco de agua dentro de la nevera para conservarlo fresco durante más tiempo.

    Organiza tu nevera

    Si un alimento está fuera de la vista quiere decir que nos vamos a olvidar de que está ahí y probablemente ya no se pueda consumir, acabando en la basura. Mantén las cosas ordenadas y visibles, y usa el principio de «lo primero que entra es lo primero que sale». Cuando hagas tu compras frescas, mueve los productos más antiguos al frente para que sean consumidos en primer lugar.

    También aconsejamos limpiar la nevera regularmente para que no se pase nada por alto.

    Guarda las sobras (y cómetelas)

    En la misma línea asegúrate de guardar los alimentos no consumidos cuando cocines demasiado o cuando no puedas acabar tu porción en el restaurante. Etiqueta bien las sobras para que puedas realizar un seguimiento de cuánto tiempo han estado en la nevera o congelador, e incorpóralas a tu rutina diaria o semanal.

    En caso de duda, congela

    Los congeladores funcionan como un botón de pausa gigante en el tiempo, preservando la calidad de los alimentos casi indefinidamente. Si no estás seguro de cuándo vas a comer algo, congélalo. Casi todo se puede congelar con éxito (agradecerás tener pan de sobra en el congelador), a excepción de las verduras con alto contenido de agua como la lechuga y el pepino.

    Recuerda etiquetar todo bien para saber la fecha de almacenaje.

    La fruta o las verdura feas también saben bien

    ¡No juzgues la comida por su apariencia! ¡La belleza está en su sabor interior! Que frutas y verduras sean feas, tengan formas extrañas o que estén algo magulladas, no quiere decir que no puedan ser un plato exquisito. Desafortunadamente muchas de ellas se desechan porque no cumplen con los «estándares cosméticos». Tienen el mismo valor nutricional que una «bella». Puedes utilizar la fruta madura para batidos, jugos y postres o la verdura para hacer sopas y cremas.

    Por ejemplo, Imperfectus trata de eliminar el derroche de alimentos y ofrecen un producto de calidad y proximidad a todo el mundo: cajas de fruta y verdura imperfectas pero deliciosas y con mucha personalidad. Y te las llevan a casa.

    Encurte, fermenta o haz conservas

    Las conservas son una excelente manera de preservar los alimentos (especialmente la fruta) y aumentan su vida útil durante meses. Puedes guardarlas en la despensa o regalarlas a amigos y familiares.

    Guarda las pieles

    Una vez que limpies la verdura o las frutas, puedes guardar sus pieles en el congelador para cocinar caldo vegetal en otro momento, utilizarlas como decoración en postres, dentro de infusiones, freírlas u hornearlas para obtener una textura crujiente o incluso guardar la cáscara de los cítricos para vinagres caseros o productos de limpieza naturales.

    Regala comida

    Si has cocinado de más, siempre puedes llamar a la puerta del vecino/a para compartir tu deliciosa comida. Reforzarás tus vínculos a través de un elemento social como es el comer.

    APPs antidesperdicio

    Echa un vistazo a estas excelentes aplicaciones que te ayudarán a reducir eliminación de desperdicio alimentario, tanto en casa como en los comercios: Too Good to Go, Olio, Best Before, Encantado de comerte o Phenix.

     


    Deseamos que te hayan sido de utilidad y nos encantará leer tus comentarios y consejos paras entre todas seguir evitando el desperdicio alimentario.

  • Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Según España en Cifras, un estudio sobre distintos aspectos de la realidad social, demográfica y económica realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2019, el consumo diario medio de agua por habitante y día, en 2016, es de 136 litros.

    Este número, a primer golpe de vista, quizás no te sorprenda pero si te decimos que perdemos 1 litro de agua por cada 5 segundos que nos dejamos el grifo abierto, o que desperdiciamos 10 litros por cada minuto que no lo cerramos, vemos que hay un problema de falta de sentido común y que damos por sentada su disponibilidad a todas horas.

    Como te anunciábamos en nuestro post de propósitos mensuales de BOLSETA para este año 2021, en este mes de febrero queremos concienciar sobre este derroche innecesario y evitable y aportar soluciones sostenibles. ¿Cómo? Sugiriéndote pequeños gestos que derivarán en hábitos y que apenas suponen un esfuerzo extraordinario. En nuestras manos está ahorrar y aportar el valor que le pertoca a uno de los recursos más valiosos de la tierra, el agua dulce.

    Cierra el grifo en el baño

    Cuando no lo hacemos, decimos adiós a 10 litros útiles de agua por minuto. Así que tanto para lavar la cara o afeitarse, puedes llenar el lavabo con un poco de agua y usar el tapón. Al lavarte los dientes, cierra directamente el grifo o utiliza un vaso para todos los enjuagues.

    Con este gesto ahorrarás unos 16-20 litros de agua por día.

    Duchas sensatas

    Dada la celeridad de nuestras vidas, pocos son los que se pueden permitir bañarse cada día. Pero aún y así, te aconsejamos que cambies el baño por una ducha eficiente, por una evidente cuestión de cantidad de litros (unos 200-300 por baño versus a 100 litros por una ducha de 5 minutos).

    En cuanto a estas, limítalas a 2-5 minutos, cerrando el grifo cuando te estés enjabonando. Para toda esa agua fría previa que se va directamente por el desagüe (perdemos 18-20 litros por minuto), podemos almacenarla para otros fines, como regar plantas, limpiar el suelo o utilizarla en el inodoro como descarga de agua.

    También puedes instalar rociadores en la alcachofa. Gracias a su sistema de difusión de agua, puedes llegar a ahorrar un 30% en tus duchas.

    Inodoro eficiente

    En cada descarga se pueden ir hasta 10 litros de agua. Para utilizar una cantidad de agua más moderada, puedes adaptar tu cisterna a una con sistema de ahorro (aquellas que disponen de varios botones) o si no es el caso, colocando 2 botellas de plástico llenas de arena dentro de la propia cisterna.

    Y como te comentábamos antes, también puedes utilizar el agua previa de la ducha antes de que alcanzara la temperatura buscada.

    Electrodomésticos llenos

    Abstente de usar el lavavajillas o la lavadora hasta que tengan una carga completa. Este gesto nos va a suponer un 50% de ahorro en agua.

    Lo ideal es que sean electrodomésticos de clase A (con mayor eficiencia energética) y que ofrezcan programas de bajo consumo o «eco».

    Para aquellas familias que no dispongan de lavavajillas, es vital cerrar el grifo cuando se enjabona y sumergir todos los platos sucios a la vez en el fregadero lleno de agua. A la hora de enjuagarlos, lo ideal es no abrir el grifo hasta el máximo.

     


    Y hasta aquí nuestra serie de pequeños pero eficientes consejos para reducir la huella hídrica en tu hogar. Estamos seguras que poco a poco los irás integrando en tu día a día hasta que estos formen parte de tu segunda naturaleza.

    A parte de estos, ¿tienes algún otro que quieras compartir que resulte beneficioso para el planeta como para tu bolsillo?

  • Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    Nuestros propósitos para el año 2021

    ¿Cómo has empezado el año? ¿Te has marcado propósitos para este 2021? Nosotras sí, y no te vamos a engañar, hemos sido muy pero que muy ambiciosas.

    Una de las cosas que más nos apetece hacer es acompañarte desde nuestro Moviment BOLSETA para que puedas ir haciendo cambios paulatinos en tu día a día. Por ello, nos hemos propuesto 10 objetivos que vamos a ir ampliando mes a mes, excepto en Agosto, mes de desconexión y vacaciones, donde dejaremos que cada persona alcance el suyo propio.

    Aquí te hacemos un resumen con estos propósitos y en las siguientes newsletters de BOLSETA iremos publicando cómo los vamos a abordar, por si a ti también te apetece sumarte. Somos una comunidad diversa y quizás hay objetivos que ya tienes adquiridos; aún y así, puedes reforzarlo todavía más o darnos consejos para compartir entre todas las personas que formamos este Movimiento, por un mundo más solidario sostenible y de proximidad.

    Empezamos con toda la energía del mundo.

    FEBRERO: Ser más eficiente con el agua que te llega a casa

    El agua es un bien que tratamos como abundante e inacabable. Te propondremos soluciones para que mejores tu relación con ella y establezcas pautas y hábitos que ayuden a economizar su consumo de forma responsable.

    MARZO: Reducir los desperdicios alimentarios

    Aproximadamente un tercio de los alimentos producidos a nivel mundial se pierde o desperdicia, contribuyendo hasta el 10% de las emisiones de carbono, según la ONU. Los hogares son responsables de una gran parte de estos residuos y podremos reducir su huella en 2021 planificando las comidas, comprando solo lo que necesitas o congelando y reutilizando las sobras.

    ABRIL: La energía que llega a tu casa

    Una gran parte de la energía eléctrica producida en España no es limpia ni renovable, ya que proviene de las centrales nucleares o térmicas de combustibles fósiles. Nuestro reto pasará por consejos para ser más eficiente en casa y de paso apostar por los beneficios que nos ofrecen las compañías eléctricas alternativas ya existentes.

    MAYO: Acciones solidarias

    ¿Has realizado algún acto solidario a consciencia durante este año? Hay un montón de propuestas que te permiten poner tu granito de arena con los demás, ya sea con tu tiempo o con tu pequeña aportación económica. Analizaremos posibilidades que estén en línea con tus valores.

    JUNIO: Viajar en avión de forma más sostenible

    La aviación contribuye con hasta el 2,5% de las emisiones mundiales de carbono. Y tomar un vuelo de ida y vuelta menos al año puede ahorrar 1,68 toneladas de CO2 equivalente por persona al año. Puedes coger el tren en su lugar pero si no puedes evitar volar, revisa cómo hacerlo de la manera más responsable.

    JULIO: Adiós a las bolsas de un solo uso (edición verano)

    ¿Por fin has dicho adiós a las bolsas desechables? Si es así, tienes mucho ganado y si ya perteneces al Movimiento BOLSETA, tienes muchos números de ser una persona avanzada en este tema; pero seguro que a tu alrededor hay muchas que todavía no lo están. Te daremos consejos para que puedas inspirar a los de tu alrededor.

    AGOSTO: Crea tu propio reto personal

    Aquí te pasamos el relevo. Nosotras, como ya hace unos años, vamos a recoger basura que nos encontramos en nuestros desplazamientos a la montaña o a la playa porque cuesta nada llevar una BOLSETA e ir limpiando nuestro entorno. Ya te preguntaremos por el tuyo 🙂

    SEPTIEMBRE: Comer menos carne

    Una forma de reducir tu huella es comiendo menos carne roja en favor de alternativas a base de plantas. La producción de alimentos es responsable de aproximadamente una cuarta parte de las emisiones globales, y los sectores de la carne y los lácteos son los principales contribuyentes. Un estudio de 2018 encontró que producir un kilo de carne de res emite 60 kg de gases de efecto invernadero, en comparación a 1 kg de los guisantes.

    OCTUBRE: Bancas éticas

    Hace ya muchos años que encontramos alternativas a los bancos populares. ¿Qué tal en este octubre si miramos de desplazar nuestro negocio bancario a una banca ética? Por experiencia sabemos que el proceso de trasladarse a otro banco no es fácil, por todo lo que lleva vinculado (recibos domiciliados, tarjetas, hipoteca, seguros…) pero si podemos iniciarnos en una banca ética ya tendremos mucho ganado en el presente y en el futuro. 

    NOVIEMBRE: Mes sin compras

    ¿Qué ocurriría si dejáramos de comprar productos secundarios durante 1 mes y solo adquiriésemos  productos de higiene y alimentación? Disponemos de muchas cosas que nos siguen siendo útiles y no tenemos por qué comprar sin sentido ya que el hecho es que lo que crees que gastas es muy diferente de lo que realmente gastas

    DICIEMBRE: Navidades más sostenibles

    Uno de los meses de más consumo de todo el año. Aquí pensaremos en todos los residuos que generamos con las compras navideñas e intentaremos buscar alternativas para ser más sostenibles.

     


    Uf, el año se presenta intenso y con mucho aprendizaje por delante. ¿Te unirás a alguno de nuestros propósitos?

  • Reducir los residuos que generamos en Navidad

    Reducir los residuos que generamos en Navidad

    Reducir los residuos que generamos en Navidad

    La Navidad es tradicionalmente un momento para celebrar con familiares y amigos, y seamos claros, eso puede implicar mucha pero que mucha extravagancia. Hemos normalizado gastar excesivamente en regalos con dudosa necesidad con «ofertas navideñas» que nos animan a comprar nuevos y relucientes artículos de regalo, adornos para el hogar y golosinas festivas, y la mayoría envueltos en un abuso de papel y plástico.

    Pero ya no solo hablamos de obsequios sino de la súper abundancia de comida comprada y que de forma más probable, una parte de ella se vaya directamente a la basura por una falta de cálculo y planificación. O por la presión social fantasma de aparentar opulencia.

    Como consumidores, nos preocupamos cada vez más por la sostenibilidad y el impacto medioambiental que tienen nuestras acciones. Y en tanto este año 2020 tan atípico como la Navidad, no podían ser menos. ¿Sabías que una tercera parte de la compra de comida puede que acabe en el contenedor? ¿O que en 2019 pasado tiramos unos 365 kilómetros de papel de regalo? Fíjate que tendríamos una pasarela directa a la luna bien empapelada…

    Incongruencias del primer mundo 🙁

    Sabemos que no es nada fácil digerir estos números. Está en tu mano evitarlo con una simple planificación y un poco de ingenio, para disfrutar de estas fiestas reduciendo nuestra huella y siendo más amables y justos con el planeta.

    Reducir el desperdicio de alimentos

    Cada Navidad producimos un 30% más de residuos que el resto del año. El problema de los alimentos desperdiciados es el gran despilfarro energético previo, en su producción, transporte y envasado, produciendo grandes cantidades de emisiones de carbono y gases de efecto invernadero, además de generar toneladas de basura de envases. Por otra parte está el respeto ético hacia la comida en sí.

    Muchas personas admiten que compran más de lo que necesitan a propósito por temor a quedarse sin comida pero luego no saben qué hacer con las sobras.

    Esto no tiene truco: la mejor manera de reducir el desperdicio de alimentos en Navidad es tan sencillo como comprar solo lo que necesita. ¿Qué hacer con las sobras? Si se pueden congelar, adelante. Y si no, podemos distribuirlas en tuppers y guardarlos en la nevera para comer en los sucesivos días. Agradeceremos no cocinar y podremos pasar más tiempo con los nuestros.

    Reducir el desperdicio de papel de regalo

    Envolver bien los regalos con cintas y lazos es parte de la «ceremonia de entrega de regalos». Sin embargo, gran parte del papel de regalo que utilizamos no es reciclable debido a la purpurina, las cintas y los plásticos del papel.

    Para reducir la cantidad de papel de regalo que enviamos al vertedero, puedes utilizar papel que ya tengas por casa de veces anteriores, periódicos, revistas o incluso si te apetece un toque de creatividad, nuestras bosses reutilitzables BOLSETAS son fantásticas para el propósito (y además, ¡será un regalo dentro de otro regalo reutilizable!).

    En términos generales

    Y para acabar, te dejamos con otros útiles consejos aparte de los 2 mencionados arriba, para seguir expandiendo tu reducción de desperdicios:

    • En lugar de adquirir un árbol navideño real, puedes comprar uno en maceta (¡o una planta grande!) que puedas conservar durante años y decorarla tal y como lo harías si fuera el primero.
    • Las decoraciones pueden convertirse en una gran actividad festiva que involucre a toda la familia. Mira lo que tienes ya en tu hogar, o en tu jardín, que puedas aprovechar/crear/transformar/pintar.
    • Envía tarjetas electrónicas a amigos y familiares.
    • Reutiliza, recicla o composta el papel de envolver siempre que sea posible.
    • Si has de comprar regalos, hazlo sin envoltorios y sin bolsas.
    • Lo mismo con la comida: trae a casa alimentos sin empaquetar, en medida de lo posible, con una lista premeditada y preparada, y sobre todo, apoyando el comercio local de tu barrio.
    • ¿Te ha tocado un regalo no deseado? Dónalos en lugar de tirarlos, regálalos a alguien que sepas que le puede hacer falta o haz un trueque.

     

    Felices fiestas, vida y compañía.

     

  • Regalos de empresa para clientes y/o empleados/as

    Regalos de empresa para clientes y/o empleados/as

    Regalos de empresa para clientes y/o empleados/as

    Hemos notado que en los últimos años ha habido un enorme auge de regalos promocionales en las empresas, y analizándolo detalladamente, vemos que éstos suponen un alto impacto ambiental y baja durabilidad, e incluso de dudosa usabilidad. Ferias, congresos, obsequios a clientes, promociones en tiendas… vamos, un sinfín de objetos, la mayoría baratos, de procedencia lejana y a veces de muy poca utilidad, se nos han puesto en la mano y los hemos cogido por deferencia más que por necesidad.

    ¿A quién no se le ha secado la tinta del bolígrafo de plástico que le han regalado hace 3 días, no sabe qué hacer con los perfumes en sobrecitos que no son de su gusto, se le acumulan libretas y libretas o tiene una docena de llaveros en el cajón? O carteras, cremas de bote, carpetas, chapas, pegatinas, tazas… Un suma y sigue muy preocupante.

    En este 2020, con la presencia del COVID19, no todo iba a ser negativo porque se ha conseguido reducir el uso de estos elementos sin valor, que tenían un crecimiento irracional. Habíamos entrado en la rueda de aceptarlos como elemento obligado para cualquier empresa que acudiera a una feria o realizara un acto promocional, buscando los precios más económicos. Como consecuencia, se ofrecían productos de menor calidad y por ende, mayor coste ambiental y social.

    En el ámbito de los regalos de empresa para empleados, ya sea en cenas de Navidad o convenciones corporativas, puede que la calidad sea un poquito mejor, aunque pocas veces se incorpora el valor social y el valor ambiental como elemento definitivo. Una maleta, una bolsa de viaje, una cesta de productos alimentarios… ¿Qué podemos decir? La mayor parte de las veces es un regalo de valor económico sin más añadido.

    Haciendo una reflexión sobre esta situación, queremos remarcar que lo que debe haber detrás del acto de regalar es agradecimiento y un traspaso de valores por parte de la empresa al receptor, ya sea cliente o empleado. Consideramos que es más que un simple acto promocional y no podemos dejarlo en mano de productos baratos, de un solo uso y vacíos de contenido social y/o ambiental. Por eso, es necesario incorporar regalos que despierten la conexión con un compromiso responsable y aportando un valor diferencial. Dicho en pocas palabras, que sean regalos con alma.

    Regalos corporativos empresa para clientes y/o empleados

    Si queremos que ese regalo suba de categoría, ha de estar presente en el día a día y tener una razón de ser para reforzar la relación con la empresa.

    Este año, las relaciones de fidelización y agradecimiento con clientes y empleados se van a ver modificadas de manera considerable ya que elementos primordiales como la presencia, cercanía o hacer equipo, no va a ser posible. Va a ser necesario traspasar pantallas y llegar a casa de las personas de una manera diferente, como cenas virtuales con caterings incorporados, listas de música compartida para el evento, regalos a domicilio… Tenemos una multitud de nuevas opciones aguardándonos y que debemos aprovechar para dar mayor sentido social y solidario a dicho acto.

    Por todo esto, desde BOLSETA nos hemos planteado ofrecer distintas opciones para que los regalos de empresa puedan aportar este valor solidario y social. Así que hemos creado un dossier comercial con todas las explicaciones del por qué de nuestra propuesta, ofreciendo varias alternativas que aquí os presentamos, como:

    • DESPERTAR la consciencia hacia un mundo solidario y sostenible con una BOLSETA reutilizable, válida tanto como regalo individual o usándola de packaging de algún otro producto.
    • SUBIR UN NIVEL en el día a día de tus clientes y/o empleados obsequiándoles con un pack de 3 BOLSETAS solidarias y sostenibles, ya que les van a permitir eliminar las dichosas bolsas de un solo uso.
    • SER UNA SOLUCIÓN REAL para dejar de lado definitivamente las bolsas de un solo uso y ayudar de manera decidida a la inserción laboral de colectivos en riesgo de exclusión social.

    En BOLSETA sabemos por la experiencia de empresas que ya se han sumado a nosotras para sus regals corporatius, que la percepción de agradecimiento con este tipo de obsequios solidarios y sostenibles es total, y sin duda afianza y refuerza la relación empresa/empleado o empresa/cliente.

    Con todo esto te preguntamos: ¿haces o recibes regalos de empresa? ¿Qué motivaciones te despiertan/generan? ¿Crees que sería bueno cambiar el concepto de obsequio?

    Nos encantará recibir tu comentario y servir como inspiración para que el próximo regalo de empresa que hagas o recibas, tenga una valor social y ambiental más allá del económico 🙂

  • Qué nos ha enseñado el Corona Virus

    Qué nos ha enseñado el Corona Virus

    Qué nos ha enseñado el Corona Virus

    Después de varias semanas de confinamiento, la «nueva normalidad» ha llegado para quedarse.

    Hemos salido de una pausa forzada e inesperada que no figuraba en las agendas de nadie. Como tampoco figuraba en primer plano la emergencia climática a la que el planeta estaba sometido.

    Esta normalidad no familiar con la que vamos a tener que convivir, es un punto de partida necesario para proceder a hacer las cosas de otra manera, en beneficio de la sociedad y el planeta.

    Echando la mirada atrás, hemos observado muchas cosas interesantes en nuestros hábitos, de antes y durante el encierro, que nos han ayudado a generar unas rutinas conscientes de las que no vamos a querer renunciar:

    Cocinar fresco y de temporada

    Las comidas ya preparadas no se pueden comparar con platos hechos en casa, y esto nos ha empujado a recuperar el gusto por cocinar y ser más conscientes de lo que comemos. Al disponer de más tiempo libre (en solitario, pareja o familia) hemos podido integrar la cocina como parte de este hábito diario que teníamos descuidado por las excesivas prisas.

    Por otra parte, cocinar productos de temporada y de ámbito local, ayuda a ajustarnos a los ingredientes que nos quedan más cercanos, y por lo tanto más frescos y sabrosos.

    Consumo moderado y necesidades reales

    Seamos sinceros y sinceras: nuestra antigua normalidad no era normal. Hemos asfixiado al planeta a base de consumo desmedido, dando por hecho que no habría consecuencias y que éste aguantaría lo que le echásemos. Desgraciadamente, los recursos no son ilimitados y somos seres interdependientes con el resto de la naturaleza.

    Estos días puede que nos hayan ayudado a vislumbrar que no necesitamos tanto como pensamos y que las necesidades reales, las de verdad, no han de pasar por el abuso sin control de nuestro planeta. El comercio justo y de proximidad es un factor clave que ha de estar siempre presente en las elecciones de consumo.

    Valor del pequeño comercio vs. grandes superficies

    Los pequeños comercios se han visto tristemente afectados por las medidas de cierre impuestas durante la cuarentena mientras que las grandes superficies son las que han permanecido abiertas.

    Para las personas que nos gusta acudir a nuestros rincones habituales de barrio, hemos notado mucho esa pérdida. Hemos echado en falta los productos frescos y de proximidad, y sobretodo la confianza familiar que sus dueños nos transmitían. Ese de tú a tú es un valor social del que no queremos prescindir en ningún momento y la cuarentena lo ha puesto de manifiesto.

    Necesidad de naturaleza

    El encierro involuntario ha despertado las ansias de estar fuera, de ser y respirar naturaleza. Parece que no valorábamos la gran y vital importancia que ésta tiene en nuestras vidas.

    La interdependencia es crucial y el mantenimiento de ese entorno tan añorado durante semanas, corre a nuestro cargo. Es nuestra responsabilidad cuidarlo y protegerlo al máximo porque es la mejor (y única) casa que tenemos, habida y por haber.

    Respiro al planeta

    Y sí, esta parada en seco ha sido un paréntesis de descanso para el planeta: la contaminación del aire ha disminuido notablemente y nuestros desplazamientos se han visto muy limitados.

    A partir de aquí, los números hablan alto y claro y la sostenibilidad, por fortuna, vuelve a estar en boca de todos. Los cambios que esta situación inesperada ha provocado son un viraje de rumbo que sin duda alguna vamos a agradecer colectivamente.

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    ¿Y tú? ¿Qué has aprendido a lo largo de estas semanas? ¿Tienes ganas de generar cambios activos?

    Cuéntanoslo en los comentarios.

CA