Etiqueta: propósito

  • Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    ¿Aceptarías pasar 30 días sin comprar nada y centrarte solo en adquirir productos necesarios como comida, productos de higiene o el pago del alquiler y facturas básicas?

    El reto de no gastar nada durante el mes de noviembre es una propuesta que nació en las redes sociales y en donde los participantes evitan todo tipo de gastos innecesarios durante estos 30 días. Recordemos que en este mes está incluido el tentador Black Friday, uno de los días en el que más compras se realizan de todo el año.

    El objetivo de este ayuno económico es dejar de gastar dinero en cualquier cosa que se pueda retrasar, sin perjuicio de la vida o la salud, sobre todo para identificar lo que es esencial y lo que no lo es. Por supuesto que ahorrarás, y mucho más de lo que piensas, pero también darás tregua al planeta, saliendo del constante ciclo consumista en el que estamos inmersos a diario.

    Está claro que nadie es inmune a los gastos extras y mantenerse frugal puede resultar una lucha, pero es interesante analizar dónde ponemos nuestro dinero porque lo que creemos que gastamos es muy diferente de lo que realmente gastamos. Por ello te proponemos un plan de acción para que este reto lo vivas como un aprendizaje en lugar de una agonía prolongada y lleves acabo estos 30 días que tú dispongas de una forma constructiva.

    Consejos para no comprar nada durante 1 mes

    Haz un plan

    Asegúrate de establecer lo que consideras esencial para tu día a día de lo que puede esperar (o de lo que te abstendrás) mediante listas separadas que dependerán de tus objetivos y situación. Por ejemplo:

    Esencial: alimentos, bienes de consumo, artículos de higiene, alquiler o facturas.

    No esencial: regalos, productos de belleza prescindibles, ropa y decoración, libros, dispositivos electrónicos o cenas fuera de casa.

    Es importante que aclares tus valores y que vivas tu vida de acuerdo con ellos. Quizás quieras esto también te ayude a establecer un objetivo a largo plazo como ser libre económicamente, ahorrar para algo grande, controlar tus finanzas, ser consciente de tu consumo y del impacto en la sostenibilidad, o incluso compartir tu proceso con otras personas.

    Aprovecha lo que ya tienes en casa

    Básicamente esto significa: ¡utiliza lo que ya tienes! Y esto es extensible tanto a la ropa como a los alimentos.

    Mira al fondo de tu nevera y alacena, seguro que hay conservas empezadas o verduras a las que no das salida. Este es un buen momento para utilizar lo que ya tienes y preparar algo nuevo o diferente.

    En lugar de adquirir un nuevo conjunto, busca en tu armario y rescata prendas que antes ni siquiera considerabas vestir o que puedes remendar. Lo más probable es que se te ocurran nuevas ideas con la ropa y los accesorios que ya dispones, y acabarás descubriendo un armario completamente nuevo dentro de tu propia habitación. Lo que no te vayas a poner más, dónalo a asociaciones o regálalo a tus familiares y amigos/as.

    Moraleja: echaremos imaginación al asunto y seremos más ingeniosos/as con los recursos que tenemos a mano.

    Piensa de antemano en cómo vas a emplear tu tiempo libre

    Un mes sin compras precisa de cierta preparación mental que te ayudará a que en estos bloques vacíos de tiempo no caigas en la tentación de comprar por aburrimiento.

    Ordena tu casa, lee aquellos libros a medias que merodean por tus estanterías, reconecta con tus viejos amigos, sal a pasear al bosque o a recoger plásticos en alguna playa cercana… Establecer este tipo de objetivos en otras áreas de tu vida te llevará a ser fiel con tu compromiso con la lista inicial.

    Separa la necesidad del deseo

    Cuando restringes tus gastos resulta más fácil identificar la diferencia entre «necesidad» y «deseo». ¿Realmente necesitas esa prenda de ropa o es un simple capricho pasajero provocado por una situación emocional?

    Cuando empieces a notar estos impulsos, anótalos en una lista y llámala “cosas que me gustaría comprar”. Revísala al final del mes y comprueba si has perdido el interés o si en verdad sigues interesado/o y te sentirías bien invirtiendo tu dinero en ellos.

    ¿Qué se esconde detrás del gasto?

    Enfrentarse a los hábitos de compra no es fácil. Detrás de ellos se esconde una gratificación inmediata, y por ende, una solución temporal fácil.

    ¿Estás sometido/a a una situación de estrés? ¿Estás retrasando proyectos personales/profesionales? ¿Quizás estás evitando algún reto vital?

    Preguntas, preguntas y preguntas. Analízate interiormente e identifica las áreas de tu vida que en algún momento necesiten de más atención o enfoque: «¿Por qué quieres esto y qué conseguirás con ello?»

     


     

    La finalidad de este experimento/reto es básicamente provocar un cambio de mentalidad. Pasar un mes consumiendo lo que ya tenemos, y que en su momento compramos, es un acto de honor a nuestra economía. Formularte preguntas cada vez que tienes el impulso de comprar, es una de las mejores formas de entender de dónde nacen esas necesidades a las que no ponemos palabras y acaban expresándose monetariamente.

    ¿Tienes más consejos para compartir con nosotras que hagan de este reto una gran experiencia de aprendizaje?

  • Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Crea tu propio reto personal para agosto

    Llega agosto y BOLSETA se va de vacaciones. Eso sí, esto no nos exime de seguir comprometidos con nuestras responsabilidades con el planeta. Nos necesita, siempre, en cualquier época y hora del año.

    Durante este 2021 te hemos ido dando ideas de propuestas para ponerlas en práctica mes a mes y así mirar de conseguir los retos mensuales que hemos planteado desde BOLSETA. En febrero te invitamos ser más eficiente con el agua que te llega a casa, en marzo a reducir el desperdicio alimentario, en abril te dimos consejos para reducir el gasto energético en tu hogar, en mayo un listado de ideas solidarias, en junio lanzamos la pregunta de si era posible viajar en avión de forma sostenible, en julio les dijimos adiós a las bolsas de un solo uso y en agosto te pasamos el relevo con algunos deberes. Queremos que te definas un objetivo propio para que lo apliques en tus días vacacionales y con él ayudes a nuestro planeta, y por ende a ti misma ¿Qué te parece? No tiene que ser algo extraordinario; lo importante aquí es la constancia y hacerte al hábito para que una vez pasados los 31 días, te hayas empapado conscientemente y lo puedas seguir realizando de manera natural, sin esfuerzos innecesarios. Tú decides el tema. Nosotras aguardaremos bien curiosas por saber cuál ha sido el escogido.

    Bien es cierto que a la hora de introducir una nueva costumbre en nuestra vida (de cualquier índole y tipología), podemos toparnos con 3 barreras que nos impedirían llevarla a cabo: la pereza, el «yo no puedo» i el «no tengo tiempo». ¿Te resultan familiares? Estos obstáculos universales pasan por la mente de todas las personas. Son paralizantes, nos impiden pasar a la acción y se convierten a la larga en tareas imposibles de conseguir. Se pueden dar por una infinitud de motivos, dependiendo siempre de la situación personal/emocional en la que nos encontremos pero, si sabemos trabajarlas desde un punto de vista consciente, poco a poco veremos resultados reales. Un pasito hacia delante es infinitamente mejor que ninguno.

    A continuación, te damos algunos consejillos para que logres todas esas pequeñas tareas que te propongas y que seguro que en un futuro, puedan llevarte a hacer algo más grande:

    • No hagas tus metas demasiado complicadas o difíciles de alcanzar. Todos queremos llegar a la cima, pero podríamos subestimar enormemente la cantidad de trabajo y tiempo que se necesita para llegar allí arriba. Divide ese gran objetivo en objetivos más pequeños que te ayuden a sentirte más motivada para seguir escalando, sin prisa pero sin pausa.
    • No esperes que sea perfecto. Empezar es importante y más vale millones de acciones imperfectas que cero perfectas.
    • No escuches a tu vocecilla interior crítica que se centra solo en todos tus defectos y deficiencias, en lugar de en las virtudes y atributos positivos existentes que podrían ayudarte a seguir adelante. Concéntrate en esa vocecilla interior que sabe de tus fortalezas.
    • Evita las comparaciones. Todos funcionamos a un ritmo propio ya que nuestras circunstancias y entorno nos definen en gran medida. Sé perseverante y enamórate de tu proceso personal. Es único y ha de estar libre de exigencias y miradas ajenas.
    • Celebra las pequeñas victorias. El orgullo que sentimos al alcanzar nuestras metas puede ayudar a reforzar un diálogo interno más positivo. Experimentamos una mayor autoeficacia con cada logro, lo que puede ayudarnos a encontrar el éxito a largo plazo.
    • Rodéate de gente que te apoye. Prosperamos cuando nos conectamos con personas importantes de una manera positiva y saludable. Así que permite que sean parte de tu experiencia para encontrar la tranquilidad y el aliento cuando necesitemos un momento de reflexión o recuperación.

     

    Con todo lo aprendido, este sábado 1 de agosto desconectamos para seguir diligentes en nuestro propósito de dejar este mundo un poquito mejor de cómo estaba ayer. Te deseamos un propósito muy exitoso y nos encantará que lo compartas con nosotras. Si tú también vas a disfrutar de vacaciones en estas fechas, que seas muy muy muy feliz 🙂

  • ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    ¿Es posible viajar en avión de forma sostenible?

    Ahora que las restricciones parecen ser más laxas y los movimientos más permisivos, vamos a hablar del propósito de este mes: viajar en avión.

    En 2019, el término “eco-ansiedad” empezó a cobrar importancia entre los viajeros y viajeras de todo el mundo. Como dirían en sueco, Flygskam, o la «vergüenza de volar«. Greta Thunberg se coló en nuestra conciencia y ayudó a generar movimiento… aunque la industria de la aviación no movió ficha alguna.

    Todo lo que hacemos en nuestro día a día, desde los alimentos que consumimos, productos que compramos hasta la forma en que viajamos, producen gases de efecto invernadero, provocando un impacto sobre el planeta.

    Si ponemos números al asunto, alrededor del 2,5% de las emisiones globales de CO2 provienen de la aviación. Junto con otros gases y estelas de vapor de agua producidas por los aviones, esta industria es responsable de alrededor del 5% del calentamiento global.

    Según The Guardian, ¿sabías que los norteamericanos volaron 50 veces más kilómetros que los africanos en 2018, 10 veces más que los de la región de Asia y el Pacífico y 7,5 veces más que los latinoamericanos? ¿Y que los europeos y los ciudadanos de Oriente Medio volaron 25 veces más que los africanos y 5 veces más que los asiáticos? Y aunque te suene sorprendente, tan solo el 1% de la población causa la mitad de las emisiones de la aviación mundial (en estos mapas podrás visualizar con más detalle las emisiones de CO2 de vuelos nacionales e internacionales por cápita según cada país).

    Volar consume mucha, pero muchísima energía y, a día de hoy, el sector depende totalmente de los combustibles fósiles. Los subsidios de los impuestos sobre este tipo de combustible otorgan a la industria aérea una ventaja muy injusta sobre otros medios de transporte y la falta de claridad de estas cifras hacen que consumidores y consumidoras no vean el coste ambiental real que provocan sus desplazamientos por aire. Y en un futuro, en 2050, una cuarta parte de todas las emisiones podrían provenir solo de este sector.

    La compensación de carbono de la que tanto se habla, es una forma de mitigar o neutralizar las emisiones producidas por una actividad, en este caso el volar, mediante la compra de participaciones para financiar proyectos que eliminan o reducen las emisiones de la atmósfera. Algunos ejemplos serían la inversión en energías renovables, eficiencia energética, generación de empleo y mejora de salud de la población donde se lleven a cabo estos proyectos o programas de reforestación.

    ¿Sabes que un vuelo de Barcelona a Londres supone 303kg de CO2, de Barcelona a San Francisco 2.546kg, o de Barcelona a Bali 3.332kg?

    Algo importante a tener en cuenta es que estas compensaciones no evitan que las emisiones se dejen de producir, o que nuestra “licencia para seguir contaminando” sea intocable. El carbono que se queda en la atmósfera permanecerá allí durante décadas, cientos, a veces miles de años; no podemos cancelarlo sin más con la compensación. Por eso, es importante recordar que se debe hacer todo lo posible para reducir antes de compensar. Y para ello, necesitas conocer primero las toneladas de CO2 que se producen cada vez que vuelas en función del lugar y las escalas, y cómo decidirás actuar en función de esta información.

    Si ponemos el punto de mira en las aerolíneas, desafortunadamente todavía no se dispone de la tecnología adecuada para descarbonizar los viajes aéreos, desafío clave de este sector. Parece ser que tanto fabricantes de aviones y como aeropuertos están tomando medidas importantes para garantizar y ofrecer opciones más ecológicas a los viajeros y viajeras preocupados por el medio ambiente. Por otro lado, la industria también está impulsando la investigación y el desarrollo de aeronaves eléctricas propulsadas tanto por combustibles como por baterías eléctricas. Y en esta diversificación de alternativas, también se está indagando en el uso combustibles sostenibles producidos a partir de plantas, algas, aceite de cocina e incluso desechos municipales. Es posible que haya soluciones innovadoras en el horizonte, pero todavía nos quedan algo lejos.

    Entonces, ¿cómo podríamos desplazarnos de manera más sostenible?

    Aquí te dejamos con algunos humildes consejos en el caso de que finalmente decidas viajar por aire, ya sea por causa personal, de fuerza mayor o por falta de alternativas:

    Elige vuelos directos y viaja ligero

    Sí, los más directos posibles. Cuando escoges hacer un vuelo con escala, la distancia es mayor y por ende, un consecuente aumento de emisión de carbono. Además, viajar con poco equipaje reduce la resistencia del avión y un consumo de menor combustible.

    Escoge una aerolínea más sostenible

    Existen aerolíneas que ya empiezan a utilizar biocombustibles en su totalidad (o combinados en parte con combustibles fósiles) para determinadas rutas, como por ejemplo KLM en su vuelo de Ámsterdam-Los Ángeles. Echa un vistazo a cuáles son las menos contaminantes y apuesta por aquellas que tengan una flota eficiente y vuelen con pocos asientos vacíos. Asimismo, infórmate de los programas de compensación de CO2 que ofrecen al comprar un billete con ellos.

    Tu asiento dentro del avión importa

    Es evidente que un asiento en clase ejecutiva ocupa mucho más espacio que una silla de clase económica y, por lo tanto, es relativamente más contaminante.

    Reduce tus desechos durante el viaje

    La cantidad de desechos generados en los aviones (alimentos no consumidos, utensilios de un solo uso como vasos de plástico, cubiertos, plástico de mantas cubiertas de plástico…) juegan un papel importante en el impacto del sector. Trae a bordo tus propios envases como botellas, tazas plegables, cubiertos, bosses reutilitzables o fiambreras.

    Dicho esto, si tienes la oportunidad de evitar moverte en avión…

    Viaja en tren o en autobús

    Ahorrarás hasta un 90% en emisiones de CO2 y entrarás en modo slow travel desde el mismo momento en que pongas un pie en esos transportes. Convenientes, cómodos y sin desplazamientos al aeropuerto ni tiempos de espera.

    Carpool

    ¿Por qué no compartir el viaje en coche con otras personas que se dirigen al mismo destino? Todos ahorraréis y saldréis ganando, medio ambiente incluido.

    Está claro que la tecnología ha de evolucionar tanto como la legislación de los países. Se ha de incentivar a la industria de la aviación a ser sostenible y hemos de exigirles una acción climática vital ya que tienen gran parte de la responsabilidad. Nuestro voto en la elección de gobiernos con políticos que se tomen en serio la reducción de emisiones y que tengan planes climáticos significativos respaldados por la ciencia ha de ser nuestra prioridad número uno.


     

    Y tú, querida persona lectora, ¿has repensado tu manera de viajar en avión? ¿Va a haber un antes y un después en tus prácticas viajeras? ¿Serán más conscientes y responsables?

  • Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Ideas de acciones solidarias para todo el año

    Todas las personas formamos parte de una sociedad interconectada e interdependiente. Las dimensiones de nuestras acciones son globales y la solidaridad es un reconocimiento de que estamos ‘todos juntos en esto’, siendo un compromiso para fortalecer la comunidad y promover una sociedad justa.

    La solidaridad no es un sentimiento de vaga compasión o angustia superficial, al contrario. La solidaridad es la determinación firme y perseverante de comprometerse con el bien común; es decir, al bien de todos y de cada individuo, porque todos somos realmente responsables de todos.

    En nuestro propósito del mes de mayo, queremos hacer énfasis en una serie de acciones que, a nuestro parecer, significan mucho más que unos actos de generosidad esporádica. Queremos pensar y actuar en términos de comunidad y por ello, una de las iniciativas que hemos querido incorporar en recién estrenada web con botiga online, ha sido el de dar soporte a Reforesta por cada uno de los envíos que hagamos (0,30€). La otra ha sido integrar una fuente tipográfica procedente del proyecto Homeless Fonts, creado por la Fundació Arrels y con cuya compra ayudamos a dar visibilidad a estas acciones.

    ¿Qué otras acciones podemos llevar a cabo para ampliar nuestro círculo de actuación?

    Voluntariado cerca de ti

    Hay centenares de opciones para realizar un voluntariado en alguna asociación cercana con diferentes índoles y características.

    Si estás en Barcelona, por ejemplo, la Fundació Arrels organiza diferentes actividades como pasar un ratito con personas que viven o han vivido en la calle en la casa de acogida (Piso Cero), colaborando con la dinamización de talleres o con pequeñas reparaciones, o incluso si tienes formación en peluquería, puedes echar una mano cortando el pelo.

    La fundación Accem también ofrece la oportunidad de integrarte en equipos de trabajo con diferentes ámbitos de acción, como apoyo en acogida en centros, enseñanza del idioma o protección a la infancia.

    ¿Qué te parecería leer a los demás? Acervo Intergeneracional propulsa un voluntariado no presencial mediante lecturas compartidas para acercarnos a los demás.

    ¿E impulsar la agricultura sostenible en espacios urbanos? En Humana desean crear una comunidad a partir de proyectos locales (en varios municipios de Barcelona, Madrid y Andalucía) para fomentar la agricultura ecológica y el respeto por nuestro entorno.

    Si tienes una vertiente más enfocada al medioambiente y quieres combatir la basuraleza, tienes muchísimas oportunidades para ayudar a limpiar los espacios naturales que te rodean: el Catalunya CleanUp Challenge que tiene como meta recoger 100.000 piezas de basura antes del 5 de junio de 2021 con la APP Litterati, Ecomar, pionera de limpieza de costas con niños, Per la Mar Viva, asociación de Menorca que vela por un litoral libre de plásticos o los diversos voluntariados de SeoBird Life. Te recomendamos que revises las actividades en tu localidad o indagues en grupos de Instagram o MeetUp.

    Los amantes de los animales también pueden aportar su granito de arena donando su tiempo a santuarios que acogen animales que han sido rescatado de situaciones complicadas.

    Banco de alimentos

    En su momento te dimos algunas pautas para reducir el malgasto alimentario. Aún y así, si quieres extender tu círculo de acción, puedes ofrecerte como voluntario en la recuperación de alimentos, especialmente no perecederos, de empresas y supermercados, gracias a instituciones caritativas localizadas en Barcelona, Madrid, Granada, Sevilla o Zaragoza. Comprueba si hay asociaciones que promuevan este tipo de voluntariado cerca de ti.

    Dona lo que no necesites

    En muchos de nuestros hogares hay un exceso de cosas. Eso no significa que el destino de toda aquello que no queramos sea la basura porque todo esta ha supuesto un gasto energético y ambiental que hemos de valorar, de principio a fin, y al que hay que rendir todo el honor que se merece.

    Para el caso de la ropa, dona aquella que no desees a alguna parroquia u organización que conozcas donde se vaya a utilizar por personas que la necesiten.

    En cuanto a las gafas que ya no utilices, Abre sus ojos, Medicus Mundi, Òptics x mÓn o la Fundación Alain Afflelou reciclan y proporcionan una segunda vida a estas lentes a través de diversos proyectos y que sean distribuidas allá donde puedan ser necesitadas.

    Y finalmente, con plataformas como Donadoo, Geev u Olio podrás regalar y compartir todos aquellos objetos que te sobren o que no les des tanto uso.

    Otras maneras de regalar acciones solidarias

    Si te apetece hacer un regalo que suponga un beneficio más allá del destinatario, Aladina dispone de una tienda con una gran variedad de artículos y con los que con su valor económico apoyarás a niños/as y adolescentes enfermos de cáncer, y a sus familias en España; FAADA, por su parte, te ofrece regalos solidarios para promover y defender los derechos de los animales; la Fundación Vicente Ferrer vende productos de todo tipo en su tienda online para seguir brindando respaldo a los grupos más desfavorecidos de la India o puedes poner tu granito de arena comprando alguno de los regalos salvavidas de Open Arms.

    Y si te apetece regalar arte, tienes la oportunidad de hacerlo a través de la Fundación Pasqual Maragall, ayudando a financiar los proyectos de investigación del Alzheimer.

     


    Y tú, querida persona que lee, ¿colaboras con algún proyecto con tu tiempo?, ¿conoces alguno más que desees compartir? Nos vemos en los comentarios.

  • Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Consejos para reducir tu huella hídrica en casa

    Según España en Cifras, un estudio sobre distintos aspectos de la realidad social, demográfica y económica realizado por el Instituto Nacional de Estadística (INE) en 2019, el consumo diario medio de agua por habitante y día, en 2016, es de 136 litros.

    Este número, a primer golpe de vista, quizás no te sorprenda pero si te decimos que perdemos 1 litro de agua por cada 5 segundos que nos dejamos el grifo abierto, o que desperdiciamos 10 litros por cada minuto que no lo cerramos, vemos que hay un problema de falta de sentido común y que damos por sentada su disponibilidad a todas horas.

    Como te anunciábamos en nuestro post de propósitos mensuales de BOLSETA para este año 2021, en este mes de febrero queremos concienciar sobre este derroche innecesario y evitable y aportar soluciones sostenibles. ¿Cómo? Sugiriéndote pequeños gestos que derivarán en hábitos y que apenas suponen un esfuerzo extraordinario. En nuestras manos está ahorrar y aportar el valor que le pertoca a uno de los recursos más valiosos de la tierra, el agua dulce.

    Cierra el grifo en el baño

    Cuando no lo hacemos, decimos adiós a 10 litros útiles de agua por minuto. Así que tanto para lavar la cara o afeitarse, puedes llenar el lavabo con un poco de agua y usar el tapón. Al lavarte los dientes, cierra directamente el grifo o utiliza un vaso para todos los enjuagues.

    Con este gesto ahorrarás unos 16-20 litros de agua por día.

    Duchas sensatas

    Dada la celeridad de nuestras vidas, pocos son los que se pueden permitir bañarse cada día. Pero aún y así, te aconsejamos que cambies el baño por una ducha eficiente, por una evidente cuestión de cantidad de litros (unos 200-300 por baño versus a 100 litros por una ducha de 5 minutos).

    En cuanto a estas, limítalas a 2-5 minutos, cerrando el grifo cuando te estés enjabonando. Para toda esa agua fría previa que se va directamente por el desagüe (perdemos 18-20 litros por minuto), podemos almacenarla para otros fines, como regar plantas, limpiar el suelo o utilizarla en el inodoro como descarga de agua.

    También puedes instalar rociadores en la alcachofa. Gracias a su sistema de difusión de agua, puedes llegar a ahorrar un 30% en tus duchas.

    Inodoro eficiente

    En cada descarga se pueden ir hasta 10 litros de agua. Para utilizar una cantidad de agua más moderada, puedes adaptar tu cisterna a una con sistema de ahorro (aquellas que disponen de varios botones) o si no es el caso, colocando 2 botellas de plástico llenas de arena dentro de la propia cisterna.

    Y como te comentábamos antes, también puedes utilizar el agua previa de la ducha antes de que alcanzara la temperatura buscada.

    Electrodomésticos llenos

    Abstente de usar el lavavajillas o la lavadora hasta que tengan una carga completa. Este gesto nos va a suponer un 50% de ahorro en agua.

    Lo ideal es que sean electrodomésticos de clase A (con mayor eficiencia energética) y que ofrezcan programas de bajo consumo o «eco».

    Para aquellas familias que no dispongan de lavavajillas, es vital cerrar el grifo cuando se enjabona y sumergir todos los platos sucios a la vez en el fregadero lleno de agua. A la hora de enjuagarlos, lo ideal es no abrir el grifo hasta el máximo.

     


    Y hasta aquí nuestra serie de pequeños pero eficientes consejos para reducir la huella hídrica en tu hogar. Estamos seguras que poco a poco los irás integrando en tu día a día hasta que estos formen parte de tu segunda naturaleza.

    A parte de estos, ¿tienes algún otro que quieras compartir que resulte beneficioso para el planeta como para tu bolsillo?

CA