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  • Cuarto de baño con menos plástico + neceser vacacional

    Cuarto de baño con menos plástico + neceser vacacional

    Cuarto de baño más sostenible (y con menos plástico) + neceser vacacional

    El baño puede llegar a ser otro de los rincones de nuestro hogar más difíciles de reorganizar si te apetece encaminarte hacia un estilo de vida con menos residuos. La cuestión es que, la gran mayoría de los productos que necesitamos, vienen más comúnmente en envases de plástico, que a menudo no se pueden reciclar o reutilizar.

    Algunas áreas son relativamente fáciles de simplificar, mientras que otras son algo más farragosas. La forma más inteligente de abordar esto es una de dos: reducir lo que se compra y usar solo lo que necesita o adquirir productos a granel o libres de empaquetados. Es posible que tengas de realizar una búsqueda previa para saber dónde conseguirlos por primera vez. En tus futuras compras, ya irás más ágil, con soltura y sabiduría.

    Ten en cuenta algo importante: si al empezar te sientes algo desanimada por lo desalentador que pueda parecer el desafío a la hora de reducir tu impacto y disminuir tu desperdicio, queremos que sepas que cada cambio que hacemos se acumula con el tiempo, que cada cambio de hábito exitoso o cambio ecológico, marca la diferencia. Así que haz lo mejor que puedas siempre que puedas.

    Piensa que no necesitamos tanto como nos dicen y con pocas cositas tendremos un baño muy apañado con artículos funcionales y prácticos. Porque, ¿quién quiere verse desbordada con mil y una opciones cuando realmente sabemos que con 5 estamos más que servidas? Y además, de calidad, con poco residuo y veganas.

    Aquí te damos unos humildes consejos.

    Cuidado de la piel

    Es innegable el auge de las pastillas de jabón de todos los olores, colores e ingredientes. Busca aquellos que sean amables con tu piel, tanto la de tu rostro como la de tu cuerpo. De la misma forma aplica cuando escojas productos de cuidado como tónicos, limpiadores (el aceite de coco no tiene por qué funcionar a todo el mundo) o hidratantes. Muchos de ellos vienen en recipientes de vidrio y se pueden reciclar, si se diera el caso que no les otorgas una segunda vida.

    En cuanto a los discos desmaquillantes, reemplaza los de un solo uso por los reutilizables, y las esponjas de lufa natural son el sustituto perfecto de las esponjas comunes. Considera también los cepillos para el cuerpo; ambas opciones son excelentes para exfoliar y limpiar la piel.

    Y a la hora de escoger una crema solar, inclínate por protectores a base de ingredientes minerales (como óxido de zinc) que no contengan ni nanopartículas ni dióxido de titanio. De esta manera, tanto los corales como tu piel estarán protegidos. Y si además el envase no es de plástico, mejor que mejor.

    Cuidado del cabello

    Les pastillas de jabón diseñadas para uso del cabello son más y más frecuentes, y se adaptan según el tipo de pelo que tengas. Si te resulta incómodo este formato, puedes rellenar tus envases de champú líquido en tiendas a granel. Incluso hay algunas en que aceptan sus retornos.

    Higiene dental

    Hay bastantes opciones para el cuidado dental donde se incluyen cepillos de dientes de bambú (asegúrate de que está>hecho con bambú cultivado de manera sostenible y el mango es compostable), polvos dentales en tarros de cristal o pastillas individuales (escoge los que más se adecúen a tus características) e hilo dental biodegradable.

    Si utilizas raspador de lengua, hay muy buenas soluciones (baratas y duraderas) hechas de cobre.

    Maquillaje

    El maquillaje es uno de los mayores desafíos cuando quieres reducir envases. Por suerte, más empresas se pasan al lado vegano y utilizan envoltorios más reciclables (o compostables). Pero si realmente deseas que tu rutina diaria tenga poco desperdicio, puedes dejar de usarlo tan a menudo o reducir al mínimo lo que ya tengas: a medida que se vayan acabando, reemplázalos con alternativas sin tanto desperdicio plástico.

    Perfumes y colonias

    Cada vez marcas apuestan por estos productos 100 % veganos elaborados a base de ingredientes orgánicos y de origen ético. También, van apareciendo puntos donde estas aguas perfumadas se venden a granel.

    Desodorante

    No te vamos a engañar: los desodorantes naturales pueden ser impredecibles o escasos en cantidad, y encontrar uno que funcione quizás te lleve algún tiempo entre prueba y prueba. ¿Qué opciones tienes? Desodorante de alumbre, desodorantes a base de productos más naturales o por qué no, siempre puedes hacer el tuyo propio en casa.

    Higiene femenina

    Los productos de higiene femenina desechables producen una gran cantidad de residuos plásticos y tienen el potencial de ser dañinos para nuestro cuerpo. En el mercado crecen las alternativas a las ya conocidas compresas o tampones desechables, como copas, braguitas menstruales o compresas lavables, en el caso de que la primera no fuera lo más adecuado para ti.

    Depilación

    No hay mucho secreto: si te apetece depilarte, te depilas y si no, fantástico también. Para todas aquellas que opten por lo primero, las maquinillas eléctricas son duraderas (aunque algo dolorosas) y las cuchillas de acero inoxidable te permitirán solo cambiar las cuchillas (manteniendo el mango) cuando lo necesites.

    Papel higiénico

    Puedes adquirir rollos de papel higiénico sin el tubo interior, en formato individual i sin el empaquetado de plástico que engloba 6 o 12. Por otra parte, ¿has pensado en instalar un bidé o manguera para el inodoro, que es más higiénico, reduce el uso de papel y te ahorra dinero?

    Bastoncillos

    En los últimos años han aparecido alternativas reutilizables creadas con silicona, y su uso no solo se centra en el oído si no que su uso es extensible también para el maquillaje.

    ¿Neceser para viaje?

    ¿Qué escoger de todo lo sugerido arriba a la hora de hacer el neceser?

    Ni más ni menos que solo aquello que vayas a utilizar sí o sí. Ir cargada con decenas de productos por los «y si» hacen que nuestro equipaje sea menos ligero y liviano, y con la certeza que algunos de ellos quedarán arrinconados en el fondo y, tal y como llegaron allá, volverán a casa.

    Si transportas tus cosméticos en envases reutilizables y te los vuelves a llevar a casa, te aseguras de no dejar residuos (de los que sean) en el lugar que visites, por si se diera la casualidad que la gestión de éstos fuese nula o deficiente.

    Claro está, no te olvides de meter nuestras bosses reutilitzables porque sus usos van más allá de la fruta y la verdura, y van fenomenal para todo tipo de escapadas 😉

     


    Y tú, querida persona viajera, cuéntanos, ¿cómo te las apañas mientras estás recorriendo mundo o descansando en tus vacaciones?

  • Reflexiones de una limpieza de playa en Barcelona

    Reflexiones de una limpieza de playa en Barcelona

    Reflexiones de una limpieza de playa en Barcelona

    A raíz del botellón del año pasado durante las fiestas de la Mercè, y la cantidad de basura que vimos expuesta en las playas de Barcelona, BOLSETA ha abierto un campo de concienciación muy en relación con su misión de dejar de lado el mayor número posible de bolsas de un solo uso que nos ha llevado a participar en varias limpiezas de playa.

    De nuestra cortita experiencia, podemos compartir algunas reflexiones que vamos a seguir cuestionando y analizando continuamente junto con nuevas experiencias por venir. Queremos ser fuentes de cambio en la recogida de los residuos de aquellos/as que los generan. Y es que no tiene ningún sentido pagar con dinero público la recogida de los basura en las playas que corresponden a personas que hace menos de 24 horas que los han dejado allí.

    Sabemos que a nuestras costas llegan deshechos devueltos por el mar y que, evidentemente, son a causa de la acción humana en otra localización o parte del planeta, pero hay muchísimos de ellos que se han generado por los propios usuarios/as de la playa apenas pocas horas antes.

    Y esto mismo lo pudimos comprobar en nuestra participación en la Ultra Clean Marathon donde hubo una playa de Barcelona en concreto, la de Nova Icaria, que no se limpió la noche anterior. Nuestra desagradable sorpresa es que había multitud de restos del paso de grupos de personas que usaron el espacio público la noche anterior como un bar o un restaurante, dejando sus desperdicios sin ningún tipo de pudor: colillas, botellas de cristal de Ginebra, Vodka, cervezas, vasos, botellas de plástico, papeles, bolsas, ropa, compresas, colillas, bandejas… un sinfín de residuos que los propietarios/as que lo llevaron hasta allí y los usaron, tuvieron la desfachatez de no recogerlos.

    Ultra Clean Marathon UCM BOLSETA Barcelona

    ¿Qué opciones queremos plantear después de lo que hemos vivido en este acontecimiento?

    1. Sanciones a las personas que dejen residuos en la playa. Al igual que el personal de la limpieza pasa cada día, que lo hagan también agentes del orden y que indiquen que se han de recoger, o incluso mensajes por megafonía haciendo hincapié en la recolección de los propios restos de basura. Quizás en días señalados de verano como los jueves, viernes y sábados.
    2. Bonificaciones por devolver las botellas en los establecimientos, tanto cristal como plástico.
    3. Penalizaciones a las empresas de take away que aparezcan en las playas.
    4. Carteles informativos acerca de las consecuencias medio ambientales y el gasto del presupuesto que implica la limpieza de toda esta basura.
    5. Hacer fotos de los restos encontrados y subirlas a las redes sociales, mencionando al Ayuntamiento de la zona para exigir cambios y medidas como las anteriores.

    Debemos ser conscientes de cómo nos deshacemos de nuestros residuos en todo momento, en especial de los que desechamos. No podemos derivar ni librarnos de responsabilidades que son exclusivamente nuestras.

    Si bien es importante que todos nosotros tomemos medidas como individuos, no podemos eximir a las empresas locales y las corporaciones globales de hacer su parte también. Y para acabar, recuerda que la educación es básica, ya que solo juntos podemos esperar hacer un cambio sustancial y global. Acción, acción y acción.

  • El valioso hábito de leer más libros

    El valioso hábito de leer más libros

    El hábito de leer más

    En bastantes ocasiones admiramos el número de libros que ciertas personas leen a lo largo de la semana, mes o año y pensamos, ¿cuál será su secreto?

    Sentimos decirte que no hay secreto que valga y que es algo que todas podemos hacer sin ningún tipo de obstáculo más que convertirlo en una prioridad. ¿Cómo? Dejando cualquier elemento distractor (televisión, Internet, móvil o tableta) y cogiendo un libro en su lugar. El hábito de la lectura se desarrolla de la misma manera que cualquier otro, como el de la meditación: tan solo es preciso que nos decidamos a desarrollarlo y ser constantes y consciente de las horas o momentos que tengamos más disponibles según nuestras circunstancias. Porque si tenemos tiempo para perder haciendo scroll en el móvil, tenemos también tiempo para leer siquiera algunas páginas de un libro.

    Una vez que vayas creciendo en la constancia del hábito, puedes ponerte algún objetivo de cuantía, como leer durante 1 hora o un número de páginas concretas. Dicho esto, al final del año no importa cuántos libros leas o la temática de estos. La cuestión es que si hay algo que deseas hacer con más frecuencia, trabájalo para lograrlo.

    Aquí van algunos consejos para iniciarte en el placer de la lectura cada día.

    Interésate y lee aquello que te guste y llame la atención

    La vida es demasiado corta para leer libros que no te gustan o convencen de buenas a primeras. ¿Para qué obligarse? Si no estás disfrutando de uno cuando lleves un recorrido del 20-25% de su contenido, déjalo. Si te gusta la ficción, busca los títulos relacionados que te satisfagan. Si prefieres la no ficción, apuesta por los temas que más te interesen.

    Ojo al dato: esto no quiere decir que nunca debas leer fuera de tu zona de confort. Quizás haya libros increíbles de otros géneros que merecen una oportunidad. Déjate aconsejar por las recomendaciones de personas afines a ti y que conozcan tus gustos.

    El hábito es el que te convertirá en lectora

    Como hemos indicado en la introducción, la única forma en que vas a leer más libros es priorizar su lectura encontrando un momento que funcione para ti, no importa el horario. Para estandarizar el patrón del hábito, lee sobre la misma hora todos los días y la misma cantidad de páginas o minutos. No seas ambiciosa: es mejor leer poco y constante que mucho un día y luego estar 1 mes sin leer.

    Encuentra esa franja temporal que funcione para y según tu rutina diaria y que te encuentres a gusto con tu elección. Si te lo tomas como una imposición, lo dejarás rápidamente. Apunta tu seguimiento para ver tus progresos.

    Pide prestado

    Acceder a la cultura literaria no implica comprar cada uno de los libros que quieras leer. ¿Por qué no utilizar la biblioteca local? Es la forma más respetuosa con el medio ambiente de leer y la presión del tiempo de tener que devolver un libro en unas pocas semanas puede animarte a leer con más premura. También puedes recurrir a tu familia y amiga/os para pedir libros o prestarlos a la inversa.

    Lee y/o escucha

    No solo se pueden «leer» libros a través de las páginas: los audiolibros son una gran alternativa si no puedes sentarte físicamente con un libro. En el tren, mientras trabajas, en el gimnasio… Sumérgete en tu novela favorita dejando que una voz amiga te cuente la historia al oído. Este formato cada vez está más extendido entra las plataformas de libros, por lo que no te será difícil encontrar el audio del libro que te apetezca.

    ¿Y qué te parecería entrar en un club de lectura?

    Los clubs de lectura (o simplemente el compromiso de lectura con un reducido grupo de amigas/os) pueden animarte a leer más de lo que por norma general harías. Puede algo interesante y bueno para iniciarte en el hábito; lo que sí intenta que estén en tu ciudad, cerca de ti, y que encajen en tus horarios. Si todo te queda lejos pero te apetece muchísimo formar parte de uno de estos clubes, aprovéchate de las ventajas de los clubs de lectura online.

    Y tú, querida persona, ¿eres una lectora empedernida? ¿Qué otros consejos te llevaron a aumentar la frecuencia de lectura? Cómo no, te leemos.

  • Resumen de los 5 años de BOLSETA

    Resumen de los 5 años de BOLSETA

    Los 5 años de BOLSETA

    BOLSETA nació para cubrir una necesidad y, a día de hoy, nos sentimos bendecidas porque se está convirtiendo en un sueño hecho realidad.

    Además de aportar una solución de triple impacto a las bolsas de un solo uso, estamos consiguiendo que hacer las cosas de otra manera más sostenible, solidaria y de proximidad sea posible.

    Cuando hace 5 años decidimos que la producción de BOLSETA se haría en talleres de Barcelona que dan trabajo a personas en riesgo de exclusión social, no existían tantos proyectos como ahora que buscasen ese factor en su producción. Con nuestra humilde experiencia y la difusión de estos talleres de confección, proyectos más locales y de proximidad han ido incorporando esta opción en toda o parte de su producción. En este sentido, nos llena de gratitud haber sido inspiración.

    Cuando decidimos que no usaríamos grandes pasarelas de distribución y que llevaríamos nuestras bosses reutilitzables a la tienda de barrio, más de una persona nos comentó que perderíamos mercado y que nos resultaría imposible llegar a la gente deseada. Hoy, y después de estos 5 años de recorrido, hemos conseguimos estar presentes en más de 200 puntos de venta, en más de 50.000 hogares y en consecuencia, dejando de lado más de 27millones de bolsas de un solo uso.

    No vamos a negar que la entrada de las bolsas reutilizables made in China ha dificultado muchísimo a las tiendas poder seguir haciendo la labor de llevar a su clientela nuestra alternativa más consciente y social cuando en el supermercado de al lado hay una de apariencia muy similar con un precio de venta menor de la mitad. ¿La realidad de lo que no se ve? Un enorme impacto ambiental de cero valor social.

    BOLSETAS bolsas reutilizables

    Cuando plagiaron nuestras bolsas y se las llevaron a producir a China (copiaron hasta el color del cordón y pareciendo el mismo producto), no nos quedamos en silencio: creamos un video con nuestro Moviment BOLSETA donde mostramos todo el valor que hay detrás de una bolsas reutilizable y social como BOLSETA.

    En el momento el el que generamos nuestro primer beneficio y teníamos una implantación en más de 200 tiendas, decidimos ampliar nuestro campo de acción social creando una campaña en apoyo de la investigación del Alzheimer a través la Fundación Pasqual Maragall.

    Cuando llegó la pandemia y la actividad se paró en seco, no nos pusimos a crear mascarillas porque nuestras fundaciones ya estaban cubriendo y ofreciendo ese servicio. Así que miramos de aportar otra solución a una necesidad que también había en aquel momento: e ideamos unas manoplas reutilizables, solidarias y de economía circular provenientes de impermeables en desuso para olvidarnos de una vez por todas de los dichosos guantes de plástico de un solo uso que volaban por todas partes.

    Divulgación BOLSETA en escuelas

    Durante los últimos meses nos hemos volcado de pleno en la acción de la palabra, dando charlas y colaborando con campañas institucionales en pro del medio ambiente. Queremos expandir el efecto BOLSETA más allá de las tiendas y siendo parte del cambio con actos colaborativos y divulgativos.

    Ahora que celebramos los 5 añitos, lo hacemos con las personas y con el planeta a través de un picnic sostenible y una limpieza de playa. Y además, compartiendo espacio y tiempo con otros proyectos sostenibles. Porque sí, esto va de sumar y no de competir.

    Celebración 5º aniversario BOLSETA limpieza de playa

    Y es que está en el ADN de BOLSETA reducir el mayor número posible de bolsas de un solo uso pero no de cualquier manera. Confiamos que otra forma de hacer las cosas es posible, más solidaria, sostenible y de proximidad.

    Vamos a seguir trabajando a pie de cañón pero para ello pero necesitamos que nos acompañéis: en el mundo somos 7.700 millones de personas y solo con que cada una de nosotras sumemos alguna acción más responsable y lúcida en nuestro día a día, el mundo puede mejorar muy mucho.

  • Introduce la meditación en tu día a día

    Introduce la meditación en tu día a día

    Meditación en tu día a día

    Meditación en tu día a díaFoto de Sandra Morante

    La meditación no es un hábito reservado para una minoría de la sociedad. Cualquiera puede meditar, y hay que entender esta práctica como un enfoque para entrenar la mente, similar a la forma en que el deporte es un enfoque para entrenar el cuerpo. Existen muchas técnicas de meditación, así como hay muchos tipos de deportes. En este caso, indiferentemente del cómo, todo lleva al cultivo de la investigación interna.

    Qué es la meditación

    La meditación nada tiene que ver con no pensar en nada o dejar el cerebro en blanco. Se basa en el entrenamiento de la atención plena, orientando la mente a que se focalice en un único objeto, pensamiento o actividad en particular, por tal de ejercitar la atención y la conciencia. Como consecuencia, se logra un estado mental claro y emocionalmente tranquilo y estable.

    La meditación no es un invento nuevo, ni de occidente. Los primeros registros se encuentran en los Upanishads de la filosofía hindú, y juega un papel destacado en el repertorio contemplativo del budismo y el hinduismo. Hay que recalcar que estas prácticas no se solo ciñen al terreno religioso, sino que se han extendido y aplicado en contextos no espirituales más allá de las fronteras asiáticas.

    Científicamente está demostrado que meditar con asiduidad puede ayudar a reducir significativamente el estrés, la ansiedad, la depresión y mejorar la paz, la percepción, la concentración y el bienestar personal. Los investigadores siguen estudiando si una práctica constante produce beneficios a largo plazo, observando efectos positivos en el cerebro y la función inmunológica entre meditadores.

    Dicho esto, hay que insistir en que el propósito de la meditación no es lograr beneficios sino simplemente estar presente, aquí y ahora.

    Cómo puedo empezar

    En general, la forma más fácil de iniciarse es enfocándose en la respiración. Uno de los enfoques más comunes de la meditación es mediante la concentración, que consiste en centrarse en un solo punto: sigue el ritmo de la respiración, repite una sola palabra o mantra, mira la llama de una vela, escucha un gong repetitivo o cuenta cuentas en un mala. Si notas que tu mente divaga, reenfoca tu atención en el objeto de atención elegido cada vez.

    Una segunda forma de meditación es la práctica consciente, en donde se observan los pensamientos errantes a medida que circulan aleatorios por la mente. El fin no es involucrarse o juzgarlos, sino simplemente ser consciente de cada nota mental a medida que surge. Mediante esta técnica, se puede observar cómo tus pensamientos y sentimientos tienden a moverse en patrones particulares pero con el tiempo, se puede desarrollar un equilibrio interior más consciente.

    Otro ejemplo de prácticas de meditación diaria sería el cultivo de la compasión, en la que se instruye a la mente a visualizar eventos negativos y reformularlos bajo una luz positiva transformándolos a través de la compasión; o incluso meditación en movimiento, como el tai chi, el qigong o la meditación caminando.

    Sabemos que la mente es un mono saltarín y mantenerla bajo control resulta un desafío al inicio. Por ello, intenta meditar durante solo unos minutos y luego aumentar la duración progresivamente.

    Meditación para principiantes

    La meditación es más simple de lo que la mayoría de la gente piensa: la mayor dificultad radica en decidir sentarse a hacerlo sin excusas. Aquí te dejamos unas pautas para empezar siquiera con unos minutos al día. A medida que vayas incrementando su frecuencia, te irás empapando de sus beneficios hasta transformarlo en un pequeño gran hábito del que no podrás prescindir.

    1. Busca tu rincón
      Encuentra un lugar cómodo, silencioso y tranquilo para sentarte.
    2. Establece un límite de tiempo
      Si recién estás comenzando, puede ser útil elegir un tiempo corto, como cinco o 10 minutos.
    3. Fíjate en las señales de tu cuerpo
      Puedes sentarte en una silla con los pies en el suelo, con las piernas cruzadas o arrodillada. Solo asegúrate de estar estable y en una posición en la que puedas permanecer por un tiempo y sin molestias.
    4. Nota tu respiración
      Sigue la sensación y ritmo de tu respiración a medida que entra y sale.
    5. Sé consciente de si tu mente ha divagado
      Inevitablemente, tu atención dejará la respiración y vagará por otros lugares insospechados. Tan pronto como te des cuenta de esta distracción, redirige tu atención a la respiración.
    6. Sé amable con tu mente errante y aleatoria
      No te juzgues ni te obsesiones con la temática de los pensamientos en los que en algún momento te pierdas. Regresa a tu centro con cariño y respeto.
    7. Finaliza con amabilidad
      Cuando hayas acabado, levanta suavemente la mirada (si tienes los ojos cerrados, ábrelos). Tómate un pequeño momento, observa cualquier sonido en el entorno, cómo está tu cuerpo en este momento y los pensamientos o emociones remanentes en ti.

    Si te resulta difícil empezar por tu cuenta con una práctica diaria, puedes acudir a clases grupales o utilizar alguna aplicación móvil para orientarte como Headspace, Calm, Down Dog o Pura Mente.

    Y si quieres también puedes unirte a la Sangha Virtual que desde hace dos años ofrece Germán Jurado los lunes, miércoles y viernes desde su perfil de IG y donde más de un día te encontrarás meditando también con BOLSETA.

    Aceptando que nuestras meditaciones no siempre serán fáciles y que notaremos una resistencia inicial cada vez que nos queramos sentar a practicarla, no hemos de perder el foco en que a la larga, los beneficios mentales y emocionales en nuestro día a día serán incalculables.

    Y tú, ¿eres una practicante asidua? ¿Te estás iniciando? ¿Qué tipo de meditación va más contigo?

  • Por un buen uso de las redes sociales

    Por un buen uso de las redes sociales

    Por un buen uso de las redes sociales

    Internet nos educa sobre temas que nos importan, nos entretiene, nos conectamos y es el lugar donde hacemos nuevas amistades. Un universo infinito de información que tenemos siempre al alcance de la mano y que podemos consultar a todas horas. El gran pero es que nos dejamos atrapar sin oponer resistencia alguna cuando nos aburrimos o posponemos tareas.

    Tenemos bien claro que el problema no está en las redes sociales en sí, sino más bien en el uso que les damos. ¿Te has fijado cuál es la relación con tu dispositivo móvil y tus hábitos en torno a él? ¿Lo coges por la mañana nada más despertarte o es lo último que miras antes de acostarte? Abrir las aplicaciones, deslizar el feed, pasar a la siguiente, y repetir secuencia. Aunque no te lo parezca, es un hábito más que extendido entre todas y no lo vamos a negar, es mentalmente agotador.

    Cada vez que publicamos una fotografía, le damos al «me gusta» a una publicación (o lo recibimos), se enciende un disparador de dopamina que nos recompensa y nos da satisfacción y gratificación instantáneas. La cuestión es que esta sensación no dura mucho y perseguiremos más y más, atrapadas en un ciclo sin fin.

    Un uso excesivo de internet y el constante acceso a las redes sociales afecta directamente a nuestra salud mental y emocional al estar comparando continuamente nuestras vidas con las de los demás; donde es muy fácil sentirnos abrumadas y que nos estamos perdiendo algo. Incluso una investigación de la Universidad Estatal de Michigan sugiere que las redes sociales no brindan los mismos beneficios que las interacciones humanas de la vida real. Y en algunos casos, la búsqueda de «recompensas sociales» online puede inducir síntomas similares a los trastornos por abuso de sustancias.

    ¿Qué te parecería reconsiderar tu relación con ellas para que se conviertan en tus aliadas y no en tus verdugas del tiempo?

    Limita tu tiempo online

    Acortar el tiempo que pasamos en línea nos facilita concentrarnos en ser más intencionales y conscientes cuando sí queremos hacer uso de ellas. Si reducimos la frecuencia con la que revisamos las redes sociales, evitaremos sentirnos abrumadas continuamente.

    Selecciona con cariño

    Sé más selectiva con las cuentas que quieres seguir. Elige aquellas que sean positivas y alentadoras, que te inspiren, animen o empoderen por su contenido. Tenemos en nuestra mano la opción de eliminar gran parte de ese ruido que nos agota, así que sácale beneficio y escoge cautelosamente cuáles te aportan y suman. Calidad más que cantidad.

    Ciao notificaciones

    Muchas aplicaciones, de forma predeterminada, tienen activadas las notificaciones. ¿Lo mejor en este caso? Desactivándolas estarás deteniendo las distracciones e interrupciones continuas. Tendemos a revisar las notificaciones tan pronto como suenan o aparecen en nuestra pantalla y esto nos ata al teléfono un poco más, aumentando el tiempo que pasamos conectadas y en las redes sociales. Las redes han de estar de tu lado, no lo contrario. Consúltalas cuando tú decidas y no al revés.

    Intencionalidad y propósito

    Utiliza las redes sociales de una manera activa y positiva. Asegúrate de verificar las cosas que compartes o retuiteas por tal de ser veraz y no tergiversar hechos o lo que se dice acerca de un tema concreto. Sé amable con otros usuarios, comparte, aprende y conecta de forma intencional y con un propósito sano.

  • Viajar más despacio, viajar lento

    Viajar más despacio, viajar lento

    Viajar más despacio, slow travel

    Vivimos en una época en la que viajar se ha vuelto tan accesible como asequible. Un fin de semana estamos en Londres de compras como el siguiente en Estambul haciendo una escapada de 3 días.

    Nos preocupa más si hemos visitado todos los puntos que tenemos marcados en el mapa, corriendo de una atracción turística a otra, cogiendo 3 aviones en 2 semanas por tal de hacer una gira exprés por un país, que procurar buscar un tiempo de calidad inmersivo con nuestro nuevo entorno. Y aquí es donde queremos hablar del movimiento de base que ha surgido silenciosamente como una solución al agotamiento de los turistas y viajeros: los viajes lentos.

    El concepto de viaje lento se desarrolló originalmente a partir del movimiento de Slow Food, que se inició en Italia en la década de 1980 como protesta contra la apertura de un McDonald’s en la ciudad de Roma. Este movimiento tiene como objetivo principal preservar la cocina regional, la agricultura local y los métodos de cocina tradicionales a través de la educación de los turistas y residentes locales.

    Si hablamos de viajes lentos, o slow travel, nos referimos a aquellos que priorizan las conexiones: con la gente local, las culturas, la comida, el arte, el entorno, la naturaleza, etc. Definimos el viaje lento como una forma de pensar que rechaza las ideas tradicionales del turismo y se basa en la idea de que un el viaje ha de ser una experiencia inmersiva y sostenible tanto para las comunidades locales como para el medio ambiente.

    En lugar de intentar exprimir tantos lugares de interés o ciudades como sea posible en cada viaje, el viajero lento se toma el tiempo para explorar cada destino a fondo y experimentar la cultura local: es más importante conocer bien un área pequeña que ver solo un poco de muchas áreas diferentes.

    ¿Cómo viajar lento?

    Todo lo que se necesita es un cambio de perspectiva, cambiar calidad por cantidad y disponer de una nueva mentalidad para comenzar. Aquí hay algunos consejos para convertir tu próximo viaje en una experiencia realmente auténtica:

    Vive como los locales

    Habla con las personas con las que te cruces en tu destino y pregúntales a qué tipo de rincones favoritos acuden para comer relajarse, disfrutar o aprender. Ellos serán tus mejores guías ya que se conocen todos los rincones del pueblo, villa o ciudad como nadie.

    Olvídate de las listas

    En los viajes lentos, puedes cumplir el deseo de ver algún punto concreto que quieras ver. El resto, déjalo al azar porque si tus itinerarios están cerrados a cal y canto, descartarás por completo cualquier tipo de casualidad o sorpresa.

    Muévete en temporada baja

    La mejor manera de no ser visto como un turista que se mueve en hordas con el resto de turistas, es visitarlo fuera de temporada. Es durante el resto de meses donde no hay un exceso de población turística y los precios son menores. También se favorece a que la economía local siga circulando a lo largo del año. Y siempre será más fácil conectar con locales cuando no hay un exceso de foráneos, abriendo oportunidades para nuevas conversaciones y conexiones más significativas.

    Muévete lento

    Aparte de utilizar el transporte local y moverte por los alrededores, la regla general para llegar a conocer una nueva ubicación es pasar al menos 15 días allí. De está manera, podrás tener una idea general de cómo es la vida, cosa que no harás si solo estás durante 3-5 días.

    ¿Qué beneficios tiene?

    Las bondades de optar por esta manera de conocer mundo son muchísimas, tanto para el que se mueve como para la comunidad visitada. Estas son algunas razones por las que te iría fenomenal viajar más despacio:

    Despídete del agotamiento

    No serías la primera persona que llegas más cansada de un viaje que cuando lo iniciaste. Tratar de ver o experimentar tantas cosas como sea posible en un corto período de tiempo es agotador.

    En lugar de pensar en tu próximo viaje como una lista de cosas por hacer o ver, replantéatelo como una oportunidad de crecimiento, educación y desarrollo.

    Conecta con otros

    Aprende unas palabras en el idioma, entabla conversación con las personas que te rodean, acude a eventos locales. Reducir la velocidad te aportará conexiones únicas y muy interesante con la gente del lugar que visitas.

    Ahorrarás dinero

    Opta por alojamientos locales con oportunidades de hospedarte en casas de familias de la zona. Aprovecha para cocinar sin prisas si tienes una cocina disponible en el espacio alquilado: podrás investigar en los mercados qué ingredientes locales hay a tu alcance para sumergirte todavía más en sus sabores regionales.

     


    Dicho todo esto, nos apetece irnos de viaje lento, muy lento, y dejarnos seducir por todos esos olores, sabores, palabras, naturaleza y personas que muchas veces pasan desapercibidos cuando no levantamos los ojos de la guía. ¿Te apetecería poner un poquito más de slow travel a tus vacaciones?

     

  • Pon un poco de minimalismo en tu vida

    Pon un poco de minimalismo en tu vida

    Pon un poco de minimalismo en tu vida

    Y estrenamos el 2022 con un tema al que le teníamos muchas ganas desde hace ya meses: el minimalismo.

    Entendemos el minimalismo como una herramienta que aporta agilidad a nuestras vidas a la vez que nos permite liberar tiempo para emplearlo en prioridades reales. ¿De qué manera? Liberando espacio físico al ordenar nuestras pertenencias y espacio mental al reenfocar nuestra atención en las cosas que más nos importan. El objetivo en sí es crear una vida menos estresante, con más felicidad y alegría, a la vez que se cultivan las habilidades personales para lograr esa existencia más intencional.

    Se puede introducir gradualmente a un ritmo que se adapte a nosotras y a nuestras necesidades, explorando nuevas pasiones y centrándonos en lo que es importante a través de un estilo de vida menos complicado.

    Estos son nuestros consejos para que, si te apetece incluir un poco de minimalismo en tu vida, no suponga un acto traumático pero sí placentero y enriquecedor.

    Despeja aquello que no necesites de tu vida

    Recicla, dona o elimina una cosa no deseada de tu vida durante todos los días, hasta que lo único que queden sean pertenencias útiles o preciadas. Si puedes deshacerte de más, adelante. Si ves que te resulta algo difícil, concéntrate en aquello que ocupe mucho espacio como muebles, electrodomésticos o aparatos electrónicos. El hecho de deshacerte de estos en primer lugar, provocará un impacto más notable y te alentará a continuar con el resto.

    Date tiempo para adaptarte y trabajar con tus pertenencias a un ritmo con el que te sientas cómoda. Te aconsejamos que no tomes decisiones repentinas y sobre todo, abstente de comprar nada nuevo durante esta fase de limpieza.

    Abrazar una vida más liviana es un proceso que requiere una transformación paulatina, pero también incide en tu forma de pensar. Esta purga puede llevarte días, semanas o incluso años. No puedes crear una vida simple si estás buscando atajos o apurando el proceso, porque existen algunas cosas a las que nunca querrás renunciar.

    Compra menos, elige bien y haz que dure

    Una vez que hayas comenzado a despejar tu entorno, adopta como mantra: “compra menos, elige bien y haz que dure».

    El minimalismo se trata de comprar solo lo que necesitamos, lo que tiene un propósito o lo que agrega valor. Este mantra se puede aplicar a todo en tu vida, no solo a tus elecciones de vestuario, alimentos, ropa, artículos personales, necesidades del hogar: compra lo mejor que tu presupuesto te permita y concéntrate en productos de buena calidad.

    Por otra aparte y para prolongar la vida útil de lo que adquieras, aprende a cuidar tus pertenencias, arréglalas cuando se desgasten y repáralas cuando se estropeen o rompan. Cuando te enfocas en invertir en artículos de calidad te das cuenta de lo importante que es tener en tu vida objetos bien diseñados, funcionales y confiables. También nos enseña a contentarnos con menos y reconocer cuando tenemos «suficiente».

     

    La optimización es clave

    A menudo no somos del todo conscientes cuando caemos en ciertas rutinas o hábitos, como tampoco nos planteamos si son o no eficientes, saludables o productivos. El estilo de vida minimalista puede ayudarnos a desarrollar una estructura mediante la creación de sistemas para simplificar la vida, liberar tiempo y fomentar la satisfacción. Al igual que purgar nuestras pertenencias, optimizar la vida se enfoca en crear nuevos hábitos que nos permitan vivir de manera más premeditada y eficiente.

    Dedica tiempo a observar tus rutinas y considera si algo podrías cambiar para hacerlos más fáciles o más eficientes. Podría ser tan algo tan simple como crear un plan semanal para ayudar a mantener tu hogar ordenado y despejado, o un método por tal de no tirar ninguno de los alimentos o ingredientes que compremos por tal de evitar el desperdicio comida, o un nuevo sistema para almacenar documentos y archivos importantes, o una mejor rutina matutina, o quizás hacer espacio en tu vida diaria para invertir en proyectos apasionantes.

    Los buenos sistemas son los que se vuelven una segunda naturaleza y nos permiten hacer la transición de un día a otro con más facilidad. Por eso es vital que abanderes siempre la sencillez.

     


    El minimalismo y la vida sencilla son mucho más que una casa ordenada y pertenencias limitadas. Se trata de crear una vida satisfactoria de intención y propósito, libre de cosas que no necesitas y la abrumación que crea.

    Como todo en la vida, no se trata de alcanzar la perfección, y deshacerte de las cosas que amas solo te hará infeliz. Ten en cuenta los objetos (y las personas) que permites en tu espacio; trata de no comparar o dejarte atrapar por la excelencia. Haz lo que funcione para ti por tal de crear una vida que adoras vivir.

    ¿Quieres compartir con nosotras tu consejillos minimalistas?

  • 4 preguntas para 4 jóvenes activistas

    4 preguntas para 4 jóvenes activistas

    4 preguntas para 4 jóvenes activistas

    Entrevista jóvenes activistas crisis climática

    Te ponemos en situación: el 25 de septiembre del 2021, Barcelona se despertó con la resaca de residuos de todos aquellos que celebraron el macro botellón en las playas durante las fiestas de La Mercè.

    Les imágenes que recogimos en la playa de Bogatell al día siguiente, fueron muy dolorosas, con basura por todas partes. ¿Qué piensan los jóvenes? ¿Por qué dejan los residuos abandonados? ¿Hay un desgaste y apatía general que impide responsabilizarse individualmente?

    Tirando del hilo y concretando preguntas más encaminadas hacia la crisis climática, nos planteamos contactar con jóvenes activistas para escucharlos desde la mente de su generación. Necesitábamos ponernos en sus pies por tal de saber qué podemos hacer para avanzar todXs juntos al mismo paso en el ámbito de la conciencia ambiental.

    María Laín, activista climática, artista y miembro de la organización Christian Youth for Climate, piensa que hay un problema sistémico a la hora hacer llegar el mensaje de qué es la crisis climática a los jóvenes, y propone incluir un currículum eco social en todas las escuelas.

    Por su parte, Alejandro Quecedo del Val, activista cultural y climático perteneciente a la Juventud Red de Acción por el Clima de la UNESCO, cree que necesitamos reconectarnos con la naturaleza para recuperar la emocionalidad y sensación de comunidad.

    Koro López de Uralde, especialista en marketing digital y creadora de la startup sostenible NoTime (zapatillas hechas a partir de pelotas de tenis), insiste en que hemos de ponernos a trabajar con urgencia y a contrarreloj desde las instituciones, empresas y con acciones individuales.

    Y Maria Serra, estudiante y activista climática de Barcelona, señala que hay que proporcionar herramientas suficientes por tal de empoderar a los jóvenes y que sean capaces de afrontar la crisis eco-social actual y venidera.

    Desde aquí queremos dar las gracias a lxs cuatro por su tiempo, dedicación e interés por compartir un trocito de su conocimiento y experiencia. Y aquí te dejamos con la entrevista al completo, esperando que nos ayude a aunar fuerzas conjuntas para crear un futuro mejor entre todxs.

  • Propósitos BOLSETA para el 2022

    Propósitos BOLSETA para el 2022

    Nuestros propósitos para el 2022

    El año pasado te presentamos 12 retos donde propusimos desde cómo ahorrar agua, a viajar en avión de una manera más sostenible, comer menos carne o cómo pasar unas Navidades más sostenibles.

    Para este 2022, queremos seguir manteniendo nuestro compromiso con el movimiento BOLSETA; por eso te vamos a plantear nuevos propósitos a lo largo de estos 12 meses, y que iremos compartiendo a través de este blog, Instagram i Newsletter mensual (donde aparte de que serás la primera en enterarte de estos propósitos, compartiremos contigo contenido extra muy nutritivo).

    Cuando nos hemos sentado a pensarlos, deseábamos que fueran prácticos a nivel de crecimiento personal y tuvieran efecto en tu entorno de acción más cercano. Si te apetece, nos encantaría que los pusieras en práctica con nosotras a lo largo del año:

    Un poco de minimalismo en tu vida

    Adoptar hábitos minimalistas puede ayudarte a reducir la velocidad de ciertos momentos de tu vida y simplificar prioridades y pertenencias. Te queremos dar unas pautas para vivir con propósito y realización, y que te concentres en lo que realmente importa.

    Viajar más despacio, slow travel

    El slow travel, o viaje lento, es un enfoque que enfatiza la conexión con la gente local, las culturas y la comida, y que promueve la educación y un impacto emocional duradero. Y todo esto sin dejar de ser sostenible para las comunidades locales visitadas y el medio ambiente.

    Por un buen uso de Internet y las redes sociales

    ¿Las redes sociales están fortaleciendo a nuestras comunidades o el hecho de pasar tiempo delante de los teléfonos y ordenadores está restándonos tiempo en lugar de sumar? Hablaremos y curiosearemos acerca de ello.

    Meditación en tu día a día

    Cuando nos iniciamos en la meditación, es mejor hacerlo durante 5 minutos al día que aspirar a una hora, desanimarse y luego no meditar en absoluto. Si deseas convertirla en un hábito, como te iremos explicando, asegúrate de que haya espacio en tu vida para ello y crea un entorno que lo fomente.

    Lee más libros

    No sabemos si también te pasa pero es común tener una lista interminable de lecturas recomendadas que va creciendo y creciendo, pero nunca reduciéndose. La cuestión es que si quieres incluir este hábito más frecuencia, te daremos unas pautas y estrategias para que empieces a disfrutarlo de verdad y sin perezas.

    Cuarto de baño más sostenible (y con menos plásticos)

    Simplificar los productos de rutina personal en el baño puede convertirse en uno de los desafíos más interesantes. Por ello, buscaremos alternativas que sean más sostenibles, e intentaremos minimizar los envoltorios y desperdicios, siempre apostando por productos libre de crueldad animal.

    Reutiliza los envoltorios y envases de forma creativa

    Un gran avance en el movimiento hacia la sostenibilidad es el cambio de los envases de plástico hacia opciones más ecológicas que utilizan materiales reciclados. Muchos minoristas han hecho este cambio, pero es imposible evitar por completo algunos envases. ¿Qué hacemos pues con ellos?

    Cómo hacer compost en casa

    El compost es una forma sencilla de agregar humus rico en nutrientes a tus plantas o jardín, estimulando su crecimiento y aportando vitalidad. ¿Sabes qué es lo mejor? Que es gratis, fácil de hacer y buenísimo para el medio ambiente.

    Regala obsequios conscientes

    Desde BOLSETA seguimos defendiendo las compras con cabeza, o directamente, la no adquisición si no es necesaria. Pero si está en tus planes regalar algún obsequio, inclínate por alternativas respetuosas con el medioambiente, ecológicas, de segunda mano o por qué no, hechas por ti.

    Empieza el 2023 más ligera

    Cómo iniciar el 2023 un poco más ligeras de mente y más libres en cuanto al espacio físico que nos rodea. A pesar de que hay mucho en qué pensar durante la temporada navideña, no hay mejor momento para reevaluar lo que poseemos y ordenar lo que tenemos, no usamos o necesitamos.

     

    ¿Te unes a nosotras en este camino de aprendizaje y mejora de hábitos?

  • Celebra unas Navidades más sostenibles

    Celebra unas Navidades más sostenibles

    Ideas para celebrar unas Navidades más sostenibles

    Quedan dos telediarios para las Navidades, unos días para reunirse, celebrar, regalarse y divertirse. Si bien es una de las épocas más memorables del año… no es la más respetuosa con el medioambiente: son jornadas de excesos donde comemos más, bebemos más y claro está, gastamos más, tanto en sentido económico como energético.

    El viernes negro inauguró esta temporada de consumo en masa de finales de año, justo coincidiendo con nuestro reto de noviembre, no comprar nada durante 30 días. Y aunque sabemos que cada vez hay más personas atentas y conscientes de todo lo que esto conlleva, hay que seguir fomentando las celebraciones responsables y moderadas.

    Pregúntate qué es realmente importante en Navidad: ¿los regalos, el exceso de comida, las decoraciones y la ropa a estrenar? ¿O es pasar tiempo con todos aquellos seres queridos, reflexionar sobre el año que justo se acaba o estar agradecido/a por todo eso que tienes?

    Como parte del último de los retos que nos hemos propuesto para este 2021, te recopilamos ideas para celebrar estos días de una forma más lógica, gastando menos dinero, produciendo menos residuos y creando conciencia sobre los problemas relacionados con el cambio climático y la sostenibilidad.

    La Navidad no tiene por qué ser una carga para el planeta. Con un poco de esfuerzo e imaginación, podemos reducir el impacto ambiental de estas festividades sin escatimar un ápice en la magia navideña que tanto nos seduce.

    Decoración navideña

    Árbol de Navidad, ¿sí o no?

    Hoy en día disponemos de un elenco muy interesante de opciones a la hora de seguir con la tradición de un árbol dentro (o fuera de casa). Si compras un de plástico, asegúrate de que lo vas a utilizar durante muchos muchos muchos años. Si te decantas por comprar uno real, asegúrate de que provenga de un origen responsable FSC y que luego puedas volver a replantarlo o darle un uso más allá del decorativo.

    Otra idea a contemplar es alquilarlo o incluso, si no eres mucho de árboles en casa, ¿por qué no apadrinar uno? Nadie dijo que no podía ser un olivo o un roble español. O quizás, ¿por qué no donar una pequeña cantidad para que alguien lo plante por ti en una zona que necesite ser reforestada?

    Y si nada de esto te convence, aprovecha las plantas que tienes en casa para darles un toque festivo con luces y ornamentos que tengas a mano.

    Crea tus propias decoraciones

    A menos que tus adornos estén rotos o muy gastados, haz todo lo posible por reutilizarlos cada año. No tienen por qué estar colgando del árbol si no pueden utilizarse como adornos de mesa o en las manetas de las puertas.

    Si necesitas sí o sí nuevas decoraciones, echa un vistazo en las tiendas de segunda mano. Quien sabe, quizás encuentres algún que otro tesoro antiguo con encanto.

    Y si quieres hacer una actividad en familia, crea nuevos ornamentos con material que tengas por casa.

    Luces de LED

    No cabe duda que los LED son mucho mejores que las luces centelleantes tradicionales, ya que consumen hasta un 80% menos de energía. Utilízalos para engalanar tu árbol, plantas, puertas, ventanas o estanterías, y no te olvides de apagarlas por la noche; es más seguro y no le costará nada al planeta.

    Si dispones de una zona en el exterior que te apetece decorar, opta por luces que funcionen con energía solar y utiliza a su vez un temporizador para encenderlas en una franja horaria completa.

    Regalos sostenibles

    Regalos hecho a mano

    No es nada nuevo pero otra excelente manera de ayudar al medioambiente, y de ahorrar algo de dinero, es haciendo tus propios regalos. Hornea, cose, pinta, cocina… Regalar un pedazo de tiempo transformado en algo con sello personal, no tiene precio. Y además, puedes hacer partícipe a toda la familia.

    Envoltorios sin papel

    No todos los regalos han de venir liados en papel exclusivo para este fin. Por ejemplo, reutiliza papel de periódico que luego puedes decorar y personalizar, aplica el método Furoshiki con telas, o por qué no, da un uso especial a nuestras BOLSETAS para envolver y presentar originalmente estos regalos.

    Tarjetas navideñas especiales

    ¿Sabías que muchas de las tarjetas navideñas que se dan acaban en la basura?

    Demos la vuelta al asunto y en lugar de tarjetas en papel, felicitemos la Navidad con tarjetas plantables donde el destinatario podrá sembrarlas en un macetero cuando llegue la primavera. Y si no quieres líos de sellos o no puedes enviarlas por correos, envía tus deseos directamente con tarjetas digitales vía online.

    Moda sostenible

    Regalar algo de ropa o complementos para Navidad es una opción muy popular. Pero siempre hay un pero: la industria de la moda representa aproximadamente el 10% de las emisiones globales de carbono y casi el 20% de las aguas residuales. Sin embargo, hay muchas marcas de ámbito nacional que se centran en la sostenibilidad y en el medioambiente.

    La ropa fabricada con materiales reciclados o que han salido de una cadena de l'economia circular, suelen ser un buen punto de partida, al igual que las confeccionadas con tejidos sostenibles. Eso sí, atención a las etiquetas y cuánto de sostenibles son ciertas marcas antes de comprar una prenda.

    Tampoco descartes la idea de encontrar hallazgos muy interesantes en los mercadillos vintage de segunda mano que siempre se celebran por estas fechas.

    Regalar a los demás

    Les acciones solidarias han de ser actos que se prologuen durante todo el año, incluidas las Navidades.

    Realiza un voluntariado, contribuye en los bancos de alimentos, apadrina árboles o animales, dona todo aquello que no necesites… Amplía tu círculo altruista para regalar y compartir felicidad.

    Obsequios solidarios y reutilizables

    No podíamos no incluir nuestros productos BOLSETA, sostenibles, solidarios y fabricados en Barcelona: bolsas reutilizables para la compra, manoplas reutilizables provenientes de material reciclado o una bossa de càrrega con mucho estilo. Esto y muchos más packs los encontrarás en nuestra botiga online.

    Regalos sostenibles para Navidad

    Consumo responsable

    Comer moderadamente y sin tirar nada

    Los grandes festines no tienen por qué suponer un desperdicio alimentario y de residuos. Por lo que es necesario ser realista acerca de lo que se necesita y planificar con anticipación todas las celebraciones en las que haya un gran número de invitados e invitadas donde la comida esté presente.

    ¿Qué te recomendamos?

    • Escoge productos de temporada, locales y de cercanía
    • Intenta que en tu menú haya menos carne y más plantas
    • Siempre que sea posible, evita los envases de plástico o los que estén envueltos en un exceso de éstos
    • Si acabas con un exceso de comida, no tires lo que queda: dásela a tus invitados, congélala para otro día o transforma las sobras para crear nuevas comidas

    Viajar con cabeza

    En mayo nos cuestionamos cuánto de sostenible era viajar en avión, y sabemos que muchas personas aprovechan para escaparse a vivir las tradiciones navideñas de otro país.

    ¿Por que no escaparte a una reserva nacional donde contemplar a los animales? ¿O visitar una ciudad vecina en tren?

    Defendemos el uso del transporte público y un destino que al que se puede llegar en tren, bus o coche compartido… ¿para qué utilizar un avión en su lugar?

     


    Los pequeños cambios siempre marcan la diferencia en la reducción de nuestra huella ambiental, especialmente durante estos días, cuando el potencial de desperdicio, consumo excesivo y compras masivas es notablemente alto.

    Porque cada euro que gastamos es un voto por el mundo que queremos crear.

    Y ahora es tu turno: coméntanos qué tradiciones has implementado recientemente para que tus Navidades sean más amable con el entorno en el que vivimos 🙂

  • ¿De qué material está hecha BOLSETA?

    ¿De qué material está hecha BOLSETA?

    ¿De qué material está hecha BOLSETA?

    Material Oeko TEK 100 sin BPA Bolsas reutilizabales para la compra

    Mucho se ha hablado acerca del material del que han de estar compuestos los elementos reutilizables. Hoy nos apetece hablar de por qué BOLSETA utiliza plástico para realizar sus bosses reutilitzables y por qué creemos que es la mejor opción.

    Cuando empezamos la búsqueda del tejido de BOLSETA, queríamos que fuera lo más sostenible posible, lo que significaba para nosotros un producto duradero y muy usable.

    Insistimos: el problema no es el material si no el uso que hagamos de él. Estarás de acuerdo con nosotras con que una bolsa biodegradable, por muy biodegradable que sea, tiene un proceso de coste energético que incluye su fabricación y transporte. Y el rastro que deja tras de sí es enorme para el breve uso que se le da.

    Así que con todo esto en mente, nos decantamos por un tejido en malla, ligero y transparente, hecho de poliéster de nueva creación con certificación europea Oeko TEK 100 (de la UE que garantiza la ausencia de elementos nocivos) y libre de BPA, el cual nos da una durabilidad y usabilidad muy pero que muy alta: nuestra primera bolsa para frutas y verduras reutilizable, después de 5 años, continua en perfecto estado.

    Por aquel entonces, a finales del 2016, había otras alternativas de tejidos hechos con poliéster reciclado. ¿El problema? Se producía en Asia y tenía un sobre coste brutal. Así que nos dijimos: ¿qué sentido tiene usar poliéster reciclado si la huella de carbono que deja para llegar hasta aquí es enorme y además no contribuye a la economía de proximidad?

    Otros materiales que valoramos fue hacer las bolsas de algodón pero uno de los contras que nos encontramos también iba relacionado con el cultivo y la escasa infraestructura para reciclar este tipo de material textil.

    Material Oeko TEK 100 sin BPA bolsas reutilizables BOLSETAS

    Aceptamos que muchos vean BOLSETA como una simple bolsa de plástico. Y sí, no nos vamos a engañar: es una bolsa de plástico pero ojo, una bolsa de plástico que evita cientos de bolsas de plástico de un solo uso y bolsas biodegradables de uno solo uso.

    Esto nos lleva al inicio del post: ¿qué es lo más importante para nosotras? Bolsas para compra y verduras con alta durabilidad y usabilidad. Cuando un producto tiene una duración sólida, no será necesario su continua producción, consumiremos menos energía y agua y por ende, generaremos menos residuos. El quid de la cuestión es hacer que su existencia sea mucho más sostenible, eficiente y lógica, basada siempre en la aplicación del sentido común.

    Después de todo esto, ¿tú qué piensas? Nos encantará leerte en los comentarios 🙂

  • Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    Reto noviembre: 30 días sin comprar nada

    ¿Aceptarías pasar 30 días sin comprar nada y centrarte solo en adquirir productos necesarios como comida, productos de higiene o el pago del alquiler y facturas básicas?

    El reto de no gastar nada durante el mes de noviembre es una propuesta que nació en las redes sociales y en donde los participantes evitan todo tipo de gastos innecesarios durante estos 30 días. Recordemos que en este mes está incluido el tentador Black Friday, uno de los días en el que más compras se realizan de todo el año.

    El objetivo de este ayuno económico es dejar de gastar dinero en cualquier cosa que se pueda retrasar, sin perjuicio de la vida o la salud, sobre todo para identificar lo que es esencial y lo que no lo es. Por supuesto que ahorrarás, y mucho más de lo que piensas, pero también darás tregua al planeta, saliendo del constante ciclo consumista en el que estamos inmersos a diario.

    Está claro que nadie es inmune a los gastos extras y mantenerse frugal puede resultar una lucha, pero es interesante analizar dónde ponemos nuestro dinero porque lo que creemos que gastamos es muy diferente de lo que realmente gastamos. Por ello te proponemos un plan de acción para que este reto lo vivas como un aprendizaje en lugar de una agonía prolongada y lleves acabo estos 30 días que tú dispongas de una forma constructiva.

    Consejos para no comprar nada durante 1 mes

    Haz un plan

    Asegúrate de establecer lo que consideras esencial para tu día a día de lo que puede esperar (o de lo que te abstendrás) mediante listas separadas que dependerán de tus objetivos y situación. Por ejemplo:

    Esencial: alimentos, bienes de consumo, artículos de higiene, alquiler o facturas.

    No esencial: regalos, productos de belleza prescindibles, ropa y decoración, libros, dispositivos electrónicos o cenas fuera de casa.

    Es importante que aclares tus valores y que vivas tu vida de acuerdo con ellos. Quizás quieras esto también te ayude a establecer un objetivo a largo plazo como ser libre económicamente, ahorrar para algo grande, controlar tus finanzas, ser consciente de tu consumo y del impacto en la sostenibilidad, o incluso compartir tu proceso con otras personas.

    Aprovecha lo que ya tienes en casa

    Básicamente esto significa: ¡utiliza lo que ya tienes! Y esto es extensible tanto a la ropa como a los alimentos.

    Mira al fondo de tu nevera y alacena, seguro que hay conservas empezadas o verduras a las que no das salida. Este es un buen momento para utilizar lo que ya tienes y preparar algo nuevo o diferente.

    En lugar de adquirir un nuevo conjunto, busca en tu armario y rescata prendas que antes ni siquiera considerabas vestir o que puedes remendar. Lo más probable es que se te ocurran nuevas ideas con la ropa y los accesorios que ya dispones, y acabarás descubriendo un armario completamente nuevo dentro de tu propia habitación. Lo que no te vayas a poner más, dónalo a asociaciones o regálalo a tus familiares y amigos/as.

    Moraleja: echaremos imaginación al asunto y seremos más ingeniosos/as con los recursos que tenemos a mano.

    Piensa de antemano en cómo vas a emplear tu tiempo libre

    Un mes sin compras precisa de cierta preparación mental que te ayudará a que en estos bloques vacíos de tiempo no caigas en la tentación de comprar por aburrimiento.

    Ordena tu casa, lee aquellos libros a medias que merodean por tus estanterías, reconecta con tus viejos amigos, sal a pasear al bosque o a recoger plásticos en alguna playa cercana… Establecer este tipo de objetivos en otras áreas de tu vida te llevará a ser fiel con tu compromiso con la lista inicial.

    Separa la necesidad del deseo

    Cuando restringes tus gastos resulta más fácil identificar la diferencia entre «necesidad» y «deseo». ¿Realmente necesitas esa prenda de ropa o es un simple capricho pasajero provocado por una situación emocional?

    Cuando empieces a notar estos impulsos, anótalos en una lista y llámala “cosas que me gustaría comprar”. Revísala al final del mes y comprueba si has perdido el interés o si en verdad sigues interesado/o y te sentirías bien invirtiendo tu dinero en ellos.

    ¿Qué se esconde detrás del gasto?

    Enfrentarse a los hábitos de compra no es fácil. Detrás de ellos se esconde una gratificación inmediata, y por ende, una solución temporal fácil.

    ¿Estás sometido/a a una situación de estrés? ¿Estás retrasando proyectos personales/profesionales? ¿Quizás estás evitando algún reto vital?

    Preguntas, preguntas y preguntas. Analízate interiormente e identifica las áreas de tu vida que en algún momento necesiten de más atención o enfoque: «¿Por qué quieres esto y qué conseguirás con ello?»

     


     

    La finalidad de este experimento/reto es básicamente provocar un cambio de mentalidad. Pasar un mes consumiendo lo que ya tenemos, y que en su momento compramos, es un acto de honor a nuestra economía. Formularte preguntas cada vez que tienes el impulso de comprar, es una de las mejores formas de entender de dónde nacen esas necesidades a las que no ponemos palabras y acaban expresándose monetariamente.

    ¿Tienes más consejos para compartir con nosotras que hagan de este reto una gran experiencia de aprendizaje?

  • ¿Cómo vas a celebrar tu Castañada/Halloween?

    ¿Cómo vas a celebrar tu Castañada/Halloween?

    ¿Cómo vas a celebrar tu Castañada/Halloween?

    Consejos para celebrar una Castañada responsable y sostenible con BOLSETA y sus bolsas reutilizables

    Estamos a un par de días de celebrar la Castañada, o la importada fiesta de Halloween, y en BOLSETA ya empezamos a tener terribles pesadillas con los plásticos de un solo que se van a utilizar. Y ya no queremos pensar en todos aquellos que van a terminar tirados por el suelo.

    Desgraciadamente, las fiestas suelen ser momentos de despilfarro medioambiental en que se consumen muchos plásticos de un solo uso que generan muchos residuos y que tienen una gran huella de carbono. Por eso hoy queremos daros algunas ideas para celebrar esta fiesta de forma más consciente y sostenible. No quites el ojo a la siguiente lista.

    Consejos para celebrar una Castañada responsable y sostenible

    • Si puedes evitarlo, NO COMPRES. Reúsa. Seguro que por casa tienes cosas que pueden servir para crear tu disfraz.
    • Si tienes que comprar, intenta comprar algo que sea versátil, que pueda servirte para futuras ocasiones. Por ejemplo: una capa negra puede servir para disfrazarte de vampiro, bruja, mago, bandido, etc.
    • Para crear los ADORNOS: EVITA EL PLÁSTICO. Hay adornos de papel o incluso tú mism@ puedes crear los tuyos con materiales que tengas por casa (papel de diario, pajitas, rollos de WC, latas, cartulinas, etc). En Youtube puedes encontrar cientos de tutoriales.
    • En cuanto a los caramelos y dulces: mejor en envases grandes que no con envoltorio monodosis. Mejor artesanales que industriales.
    • Cuando vayas a pedir caramelos, puedes hacerlo con tus BOLSETAS. Puedes tunearlas para la ocasión, añadiendo algún adorno (cintas, botones, etc).
    • Si montas una fiesta: haz invitaciones digitales y compártelas por WhatsApp. Para comer y beber, que cada uno traiga su plato y vaso, o también puedes comprar unos platos y vasos de plástico resistente que puedas usar para tus próximas fiestas.
    • Para crear un ambiente de terror, no hace falta tener todas las luces encendidas, todo lo contrario. Así que apuesta por apagar luces y poner velas o LEDS regulables.
    • Y si compras calabazas, que sean de verdad y de proximidad, nada de plásticos. Podrás darles más usos allá de la simple decoración… ¡Con lo ricas que están al horno o en forma de crema!

    ¿Y tú? ¿Tienes alguna idea extra para celebrar La Castañada o Halloween de forma más sostenible y que no comporte un exceso consumista?

  • ¿Te pasarías a una banca ética?

    ¿Te pasarías a una banca ética?

    ¿Te pasarías a una banca ética?

    Cuando depositas tu dinero en una cuenta bancaria, digamos que no se queda encerrado en una cajita bajo llave. Los bancos utilizan estos depósitos en sus cuentas corrientes y de ahorro para financiar sus otras actividades bancarias. Esto significa que tu dinero podría estar financiando todo tipo de proyectos con los que no estás para nada de acuerdo.

    Las prácticas poco éticas de los bancos son vox populi: están detrás de algunas de las industrias más controvertidas del mundo, desde las armas nucleares hasta la exploración/explotación de nuevos combustibles fósiles.

    Muchos de los bancos más importantes están reformando su imagen e incluso algunos han dado pasos en la dirección correcta, pero en las últimas décadas ha habido pocos cambios reales en sus prácticas. Por fortuna, se puede afirmar que cada vez más van surgiendo bancos alternativos que realmente demuestran que sí son éticos, de verdad.

    Qué es una banca ética

    Diríamos que son aquellos bancos que eligen ir más allá de su función económica y social para ser éticos en ciertos aspectos.

    Los bancos más éticos no solo prohíben la financiación de industrias de dudosas prácticas, sino que ayudan a financiar la transición hacia una economía más justa y sostenible. ¿Cómo?

    • Enfatizando la transparencia y la responsabilidad
    • Evitando infracciones éticas graves
    • Teniendo políticas favorables al consumidor como pocas o ninguna tarifa, requisitos de saldo mínimo o cantidades mínimas de depósito, pueden ayudar a ahorrarles dinero
    • Siendo más consciente social y ambientalmente con compromisos con causas sociales o ambientales y no invirtiendo dinero en industrias dañinas como los combustibles fósiles
    • Apostando por las comunidades locales, especialmente en áreas económicas desatendidas

     

    En España, y aunque no es una práctica muy extendida, sí es posible encontrar este tipo de alternativas donde, además de depositar nuestro dinero, podemos consignar nuestra confianza moral. Estos son las opciones más conocidas a día de hoy.

    Bancas éticas en España

    Triodos Bank 

    Nacida en 1980 y originaria de la Fundación Triodos en los Países Bajos, esta entidad financia proyectos de repercusión ambiental y social, y disponen de diferentes planes para particulares según sean sus necesidades.

    Fiare 

    Es la suma de la Banca Popolare Ética en Italia y Fiare en España, y forman una sociedad cooporativa. Aquí podrás participar en la toma de decisiones y publican de forma online los préstamos concedidos a personas jurídicas. Para particulares, ofrecen banca online con cuentas corrientes, tarjetas y depósitos a plazo fijo.

    Caja de Ingenieros

    Empezaron siendo una cooperativa de crédito en la comunidad de Cataluña, aunque ya se han extendido a toda España. Para ser cliente, se ha de ser socio y se comprometen a llevar a cabo sus actividades bajo principios éticos, de transparencia y de buen gobierno.

    Colonya Caixa Pollença 

    Con sede balear, esta caja de ahorros dispone de oficinas tanto en Mallorca, Menorca e Ibiza y utilizan su financiación para fomentar proyectos respetuosos con el medio ambiente. Por su parte, la Fundació Guillem Cifre de Colonya promueve y participa en 3 tipos de áreas de interés general: la social, la cultural y la deportiva.

     

    En un mundo en el que nuestras decisiones morales son cada vez más complicadas, la «banca responsable» es una propuesta de solución ética para al menos un aspecto de la vida moderna. Si bien los bancos éticos resuelven algunos de los problemas de los bancos tradicionales, están lejos de ser perfectos.

    La inversión ética es muy subjetiva por naturaleza, por lo que lo primero que se debe hacer es tener en cuenta nuestros propios valores morales para decidir luego dónde aparcamos nuestro dinero y asegurarnos de que se destinará a las empresas que sí queremos respaldar.

    Si finalmente, encuentras tus motivos y decides cambiar de banco, no te olvides de recalcarles el por qué lo haces: «Me voy porque no apoyo sus prácticas en [motivo personal, como por ejemplo… la industria de los combustibles fósiles]».

     


    ¿Conocías la existencia de estas alternativas éticas? ¿Hay alguna que no hallamos mencionado y de la que estés orgulloso/a de formar parte? Te leemos 🙂

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